jueves, 19 de abril de 2018

ORACIÓN DE SANACIÓN PARA LOS ENFERMOS

Sempiterno Dios todopoderoso, bandeja infinita de salud y bondad, que sabiamente has dicho "Yo soy quien te da salud". Me presento ante Ti en mis momentos más débiles, porque, bajo los efectos de la enfermedad, he experimentado lo frágil que es mi cuerpo. 
Ten clemencia frente a los que se encuentran despavoridos, renueva su salud y dales fuerza para que estén sanos.
Haz que los tratamientos de medicina de los doctores sean totalmente curadores, porque Tú eres nuestro médico por excelencia y sabrás llevar esta situación sin que se desborde la locura.
Manifiéstate con una bendición gloriosa de tu amor y otórgales la salud que sus cuerpos exigen, la paz que sus almas reclaman, para que renueven todas sus fuerzas y, una vez sanados, puedan ser fieles servidores y defensores de tu testimonio.
Te lo pedimos en el santo nombre de tu Hijo, nuestro Salvador, Jesucristo, con la intercesión de la Santísima Virgen María y orando con el Espíritu Santo, a Ti Señor, que reinas por los siglos de los siglos. Amén.

domingo, 8 de abril de 2018

ORACIÓN POR UNA MADRE MUY ENFERMA

Querido Señor, te agradezco todas tus bendiciones, especialmente por darme una madre maravillosa y amorosa. Sé que todo lo que tengo es prestado, pero me gustaría pedirle a tu Sagrado Corazón que sane a mi madre. Ella ha pasado por muchas dificultades, pero su fe en Ti se mantuvo fuerte. Creo que puedes hacer cualquier cosa, que puedes curar a mi madre. Por favor, Señor, hazlo si es tu voluntad. Ten piedad de nosotros. Amén.

sábado, 7 de abril de 2018

RESUCITÓ EL SEÑOR

Resucitó el Señor y vive en la palabra
de aquel que lucha y muere, gritando la verdad.
Resucitó el Señor y vive en el empeño
de todos los que empuñan las armas de la paz.
Resucitó el Señor y está en la fortaleza
del triste que se alegra, del pobre que da pan.
Resucitó el Señor y vive en la esperanza
del hombre que camina creyendo en los demás.
Resucitó el Señor y viene en cada paso
del hombre que se acerca sembrando libertad.
Resucitó el Señor y vive en el que muere
surcando los peligros que acechan a la paz.
Resucitó el Señor y manda a los creyentes
crecerse ante el acoso que sufre la verdad.
Resucitó el Señor y vive en el esfuerzo
del hombre que sin fuerzas quedó por los demás.
Resucitó el Señor y está en la encrucijada
de todos los caminos que llevan a la paz.
Resucitó el Señor y llama ante la puerta
de todos los que olvidan lo urgente que es amar.
Resucitó el Señor y vive en el que queda
cautivo por lograrle al hombre libertad.
Resucitó el Señor, su gloria está en la tierra
en todos los que viven su fe de par en par.

jueves, 29 de marzo de 2018

ORACIÓN DE UN PADRE O UNA MADRE A LOS ÁNGELES DE LA GUARDA DE SUS HIJOS

Humildemente os saludo, fieles amigos celestiales de mis hijos. Os doy las gracias de todo corazón por todo el amor y la bondad que les mostráis. En algún día futuro, con un agradecimiento más digno del que ahora puedo dar, os recompensaré por vuestro cuidado de ellos y reconoceré ante toda la corte celestial mi deuda para con vuestra guía y protección. Continuad velando por ellos. Colmad todas sus necesidades de cuerpo y alma. Orad del mismo modo por mí y por mi familia entera, para que algún día todos nos regocijemos en vuestra bendita compañía. Amén.

ORACIÓN POR LAS ALMAS MÁS ABANDONADAS

Jesús, por el amor de la agonía que Tú soportaste durante el temor a la muerte en el Huerto de Getsemaní, en la flagelación y coronación de espinas, en el camino al Monte Calvario, en tu crucifixión y en tu muerte, ten piedad de las Almas del Purgatorio y especialmente de aquellas que están totalmente olvidadas. Líbralas de sus amargos dolores, llévalas a Ti y envuélvelas con tus brazos en el Cielo.
(Padrenuestro y Avemaría).
Señor, concédeles el descanso eterno y brille para ellas la luz que no tiene fin.

ORACIÓN PARA BENDECIR LA PUERTA DEL HOGAR

Bendito seas, Señor Dios nuestro, porque Tú guías nuestros pasos. Tú bendices nuestras entradas y salidas; desde que nacemos hasta que morimos nos tienes bajo tu cuidado. Bendice esta puerta, Señor, y cada día que pasemos por este lugar atráenos más profundamente hacia tu presencia y a las maravillas de tu amor por nosotros.
Tú eres la puerta del Reino de los Cielos, la puerta hacia la vida eterna. Oh Portal de eterna paz, nuestro nuevo y vivo camino, desata nuestros pecados y abre para nosotros la puerta de la salvación.
Oh Dios, protege nuestras entradas y salidas; permítenos compartir la hospitalidad de este hogar con todos aquellos que nos visiten. Que los pobres encuentren descanso dentro de estos muros y todos los que padecen hambre encuentren alivio en nuestro hogar.
Guíanos, Señor, hacia Ti, por tu misericordia, y llévanos contigo a la Patria celestial. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

martes, 27 de marzo de 2018

ORACIÓN POR LA HUMANIDAD

Que trabajemos, Padre, por el bien común de la humanidad y de nuestro planeta. Ayúdanos a evitar nuestros egoísmos y a no dejarnos guiar por intereses económicos que se alejan del servicio a las personas y de las cosas realmente importantes de la vida.

domingo, 25 de marzo de 2018

ORACIÓN POR LOS PERSEGUIDOS

Dios nuestro, que en tu misteriosa Providencia has querido asociar tu Iglesia a los sufrimientos de tu Hijo, concede a los fieles que sufren persecución a causa de tu Nombre el don de la paciencia y de la caridad, para que puedan dar testimonio fiel y creíble de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

ORACIÓN A SANTA GIANNA BERETTA, PATRONA DE LAS EMBARAZADAS Y MOVIMIENTOS PROVIDA

Espíritu Santo, fuente de toda perfección, danos sabiduría, inteligencia y coraje para que, siguiendo el ejemplo de santa Gianna y por su intercesión, podamos saber cómo ponernos al servicio de cada persona que encontramos en nuestra vida personal, familiar y profesional, y así crecer en el amor y la santidad.

ORACIÓN PARA EL MATRIMONIO

(Rezar todos los días el uno por el otro).

Señor, te lo suplico, concede a mi esposo(a) (decir el nombre) la gracia de hacer la experiencia de tu amor, y que al final de su vida alcance la salvación eterna.
Virgen María, pongo esta intención en tus manos.

ACTO DE ABANDONO A LA DIVINA PROVIDENCIA

Dios mío, no sé lo que va a pasar en este día. Sé, sin embargo, que todo lo que me suceda lo has dispuesto Tú, previsto para mi mayor bien. Me basta saberlo para sosiego y tranquilidad de mi corazón.
Sé que todo estará conforme con tu voluntad. Me entrego totalmente a tu amor paternal, sabiendo que, así como la madre lleva solo el bien al hijo que tiene en brazos, así Tú, y mejor que ella, solo puedes darme lo mejor para mi felicidad, santificación y salvación. Me abandono enteramente a tus santos, impenetrables y eternos designios, y a ellos me someto de todo corazón.
Quiero todo, acepto todo, te ofrezco todo uniéndome al sacrificio de tu querido Hijo Unigénito y mi Salvador. En nombre de Jesucristo, por su Santísimo Corazón y por sus merecimientos infinitos, te pido la paciencia en el sufrimiento y la perfecta conformidad con tu voluntad por todo lo que Tú quieras y permitas.
Amén.

sábado, 24 de marzo de 2018

VÍA CRUCIS (1)


1ª ESTACIÓN.- Jesús condenado a muerte.- ¡Jesús mío, condenado en vez de mí: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

2ª ESTACIÓN.- Jesús cargado con la cruz.- ¡Jesús mío, cargado con mis pecados para descargarme de ellos: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

3ª ESTACIÓN.- Primera caída del Señor.- ¡Jesús mío, sucumbiendo bajo el peso de mis pecados para expiarlos: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

4ª ESTACIÓN.- Jesús encuentra a su Santísima Madre.- ¡Jesús mío, encontrando a tu angustiada Madre: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

5ª ESTACIÓN.- El Cirineo ayuda a Jesús.- ¡Jesús mío, invitándome a participar de tu Cruz: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

6ª ESTACIÓN.- La Verónica enjuga el rostro del Señor.- ¡Jesús mío, con el rostro manchado de inmundas salivas para expiar mi orgullo: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

7ª ESTACIÓN.- Jesús cae por segunda vez.- ¡Jesús mío, sucumbiendo otra vez para enseñarme a levantar después de las caídas: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

8ª ESTACIÓN.- Jesús habla a las mujeres.- ¡Jesús mío, consolando a las mujeres de Israel que, llorando, te seguían: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

9ª ESTACIÓN.- El Señor cae por tercera vez.- ¡Jesús mío, sucumbiendo de nuevo al pensar en mis ingratitudes: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

10ª ESTACIÓN.- Desnudan al Señor.- ¡Jesús mío, despojado de tus vestiduras para expiar mis sensualidades: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

11ª ESTACIÓN.- Jesús clavado en la Cruz.- ¡Jesús mío, clavado en la Cruz para expiar mis malas acciones: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

12ª ESTACIÓN.- Muere Jesús en la Cruz.- ¡Jesús mío, muerto en la Cruz para abrirme el Paraíso: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

13ª ESTACIÓN.- Colocan a Jesús en los brazos de su Madre.- ¡Jesús mío, depuesto en los brazos de tu afligida Madre: misericordia. (Padrenuestro y Avemaría).

14ª ESTACIÓN.- El Señor es sepultado.- ¡Jesús mío, encerrado entonces en el sepulcro y ahora en el Tabernáculo: misericordia! (Padrenuestro y Avemaría).

(Cinco Padrenuestros, Avemaría y Gloria en memoria y veneración de las cinco llagas de Nuestro Señor).


viernes, 23 de marzo de 2018

ORACIÓN DE UN ENFERMO (1)

Mira, Señor, que está enfermo el que Tú tanto quieres. Ayúdame a mantener la paz. Yo sé que Tú siempre estás conmigo en medio del dolor, de la angustia y del miedo. Yo sé que que siempre estás conmigo y que nunca me dejas solo en los momentos difíciles. Hazme sentir la fortaleza y el consuelo de tu presencia y tu compañía, y la ternura de la Madre que estuvo junto a tu Cruz.
Médico divino del alma y del cuerpo, gracias por el don inestimable de la Eucaristía, pan de vida y medicina de inmortalidad. Si quieres, puedes curarme, pero no se haga mi voluntad sino la tuya.
Tú que dijiste: "Estuve enfermo y me vinisteis a ver", transforma mi vida y hazla transformarse para que puedan descubrir en mí tu rostro cuantos me cuidan y me visitan. Amén.

ORACIÓN DE REPARACIÓN DE LA SIERVA DE DIOS LUISA PICCARRETA

Jesús, oh prisionero de amor, te amo, me arrepiento de mis pecados y te adoro en todas las iglesias del mundo, especialmente en aquellas donde estás más abandonado, solo y despreciado.
Haz que mi corazón sea una lámpara ardiente, que brille siempre delante de tu presencia en cada día, a cada hora, a cada instante y por toda la eternidad.
Oh prisionero de amor, Tú estás abandonado y solo y yo quiero hacerte compañía y estar pronto para darte reparación de cualquier ofensa, cualquier ultraje que te hayan hecho.
Al acompañarte como lo estoy haciendo, quiero también amarte por quien no te ama, alabarte por quien te desprecia, bendecirte por quien te blasfema, pedirte perdón por quien te ofende, arrodillarme ante tu presencia por quien no se arrodilla y pasa indiferente.
Eterno Padre, te doy gracias por todos los privilegios que has concedido a María Santísima por haberla hecho tu Hija predilecta.
Eterno Hijo, te doy gracias por el abismo de favores con que colmaste a María Santísima, por haberla hecho tu Madre Inmaculada. Santísima Trinidad, ten piedad de mí.
Ángel de la guarda, custódiame. San José, asísteme. San Miguel Arcángel, defiéndeme. Arcángel San Rafael, acompáñame.
Así sea.