viernes, 24 de abril de 2026

VIERNES 3º DE PASCUA A

Feliz viernes. Hoy las lecturas nos presentan dos realidades incomprensibles de forma racional: la llamada de Pablo, camino de Damasco, y el desconcierto de los seguidores de Cristo ante la afirmación de que si no comemos su carne y sangre no tendremos vida eterna. Quizá conviene señalar que comer y beber con alguien significa compartir, alegría, unión, fiesta o incluso encuentro, por eso si comemos y bebemos con Cristo nos unimos a Él como Iglesia, comunidad de los que creen y esperan unidos en el cuerpo de Cristo. Así san Pablo hoy sufre ese encuentro que le convierte de perseguidor de los cristianos a seguidor de Cristo, pero no vivirá la fe solitaria, sino en comunión con todos los cristianos, representados por Ananías que ha sido llamado a acoger al nuevo miembro de la Iglesia, bautizándolo y uniéndolo al Cuerpo de Cristo. Los cristianos no podemos decir que vivimos la fe y creemos en Cristo si no comemos su cuerpo, por eso es tan importante recibir la Eucaristía, es unión con Dios y con los hermanos que Dios nos ha regalado para vivir la fe, para compartir las alegrías y penas, para vencer al mundo. Seamos buenos, confiemos en Dios y proclamemos juntos su evangelio al mundo entero.



Texto del Evangelio (Jn 6, 52-59): En aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él. Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron vuestros padres, y murieron; el que coma este pan vivirá para siempre». Esto lo dijo enseñando en la sinagoga, en Cafarnaúm.













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