sábado, 22 de marzo de 2014

LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO



Los frutos del Espíritu Santo son doce: Caridad, Gozo espiritual, Paz, Paciencia, Longanimidad, Bondad, Benignidad, Mansedumbre, Fe, Modestia, Continencia y Castidad.
 
La Caridad es aquel amor con que los buenos aman a Dios.
 
El Gozo es aquella alegría que gozan los buenos en ser amigos de Dios y en haber dejado el pecado.
 
La Paz es aquella tranquilidad y quietud de ánimo con que viven los buenos.
 
La Paciencia es aquella resignación y gusto con que los buenos se conforman del todo con la voluntad de Dios en cualquier tribulación.
 
La Longanimidad es aquel gran espíritu que tienen los buenos, quienes en nada se angustian, ni hallan contento en otra cosa que en Dios nuestro Señor.
 
La Bondad es aquella voluntad y deseo que tienen los buenos de hacer bien al prójimo.
 
La Benignidad es aquel agrado con que los buenos tratan a todos los hombres empleándose en servirlos.
 
La Mansedumbre es aquella igualdad de ánimo con que los buenos sufren las injurias sin indignarse.
 
La Fe es aquella fidelidad que los justos guardan a Dios, creyendo cuanto ha revelado, y no engañando a nadie.
 
La Modestia es aquel cuidado que ponen los buenos en que todas sus acciones se hagan con el debido modo.
 
La Continencia es aquella mira que tienen los buenos en reprimir las pasiones desordenadas.
 
La Castidad es aquella pureza interior que guardan los buenos, aborreciendo las cosas deshonestas, y huyendo de las ocasiones.