viernes, 31 de diciembre de 2021

ANTE UN NUEVO AÑO ME DIRIJO A TI, SEÑOR

 
Señor, en medio del bullicio de estas fiestas y al comienzo de un nuevo año, quiero encontrarme contigo despacio y con calma. Son pocas las veces que lo hago.
Tú sabes que ya no acierto a rezar. He olvidado aquellas oraciones que me enseñaron de niño y no he aprendido a hablar contigo de otra manera más viva y concreta.
Señor, en realidad, ya no sé muy bien si creo en Ti. Han pasado tantas cosas estos años. Ha cambiado tanto la vida y he envejecido tanto por dentro. Yo quisiera sentirme más vivo y más cercano. Me ayudaría a creer. Pero me resulta todo tan difícil.
Y sin embargo, Señor, yo te necesito. A veces me siento muy mal dentro de mí. Van pasando los años y siento el desgaste de la vida. Por fuera todo parece funcionar bien: el trabajo, la familia, los hijos. Cualquiera me envidiaría. Pero yo no me siento bien.
Ya ha pasado un año más. Esta noche hemos comenzado un nuevo año, pero yo sé que todo seguirá igual. Los mismos problemas, las mismas preocupaciones, los mismos trabajos. Y así, ¿hasta cuándo?
Cuánto desearía poder renovar mi vida desde dentro. Encontrar en mí una alegría nueva, una fuerza diferente para vivir cada día. Cambiar, ser mejor conmigo mismo y con todos.
Pero a mi edad no se pueden esperar grandes cambios. Estoy ya demasiado acostumbrado a un estilo de vida. Ni yo mismo creo demasiado en mi transformación.
Por otra parte, Tú sabes cómo me dejo arrastrar por la agitación de cada día. Tal vez por eso no me encuentro casi nunca contigo. Tú estás dentro de mí y yo ando casi siempre fuera de mí mismo. Tú estás conmigo y yo ando perdido en mil cosas.
Si al menos te sintiera como mi mejor Amigo. A veces pienso que eso lo cambiaría todo. Qué alegría si yo no te tuviera esa especie de temor que no sé de dónde brota pero que me distancia tanto de Ti.
Señor, graba bien en mi corazón que Tú hacia mí solo puedes sentir amor y ternura. Recuérdame desde dentro que Tú me aceptas tal como soy, con mi mediocridad y mi pecado, y que me quieres incluso aunque no cambie.
Señor, se me va pasando la vida y, a veces, pienso que mi gran pecado es no terminar de creer en Ti y en tu amor. Por eso, este día yo no te pido cosas, solo que despiertes mi fe lo suficiente para creer que Tú estás siempre cerca y me acompañas.
Que a lo largo de este nuevo año no me aleje mucho de Ti. Que sepa encontrarte en mis sufrimientos y mis alegrías. Entonces tal vez cambiaré y será un año nuevo de verdad contigo…
Tu hijo/a que también te quiere…

MEDITACIÓN 31 DICIEMBRE (P. Damián Ramírez)

 

Comienzo del santo evangelio según san Juan 1, 1-18

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió.
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció. Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo». Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.


MEDITACIÓN DEL PADRE DAMIÁN




jueves, 30 de diciembre de 2021

MARTIRIO DE SANTA ANISIA





30 de diciembre
SANTA ANISIA,
mártir


Santa Anisia, era una joven cristiana, huérfana de padre y madre y dueña de una gran fortuna con la que beneficiaba generosamente a los necesitados. En los tiempos en que el gobernador Dulcicio desató una cruel persecución en Tesalónica y trataba de impedir, especialmente, que los cristianos llevasen a cabo sus asambleas religiosas, Anisia resolvió, un día, asistir a la reunión de los fieles. Al salir de la ciudad por la puerta de Casandra, uno de los guardias le cerró el paso para preguntarle a dónde se dirigía. Anisia retrocedió, asustada y, al presentir que se hallaba en peligro, hizo la señal de la cruz sobre su frente. Inmediatamente, varios soldados agarraron con brutalidad a la joven y comenzaron a interrogarla. "¿Quién eres? ¿A dónde vas?", le preguntaron. "Soy una sierva de Jesucristo", repuso ella mansamente. "Voy a la asamblea de los fieles del Señor". "No permitiré que vayas", dijo el guardia. "En   cambio, te llevaré a que ofrezcas sacrificios a los dioses; en este día, adoramos al sol". A medida que hablaba, el soldado arrancó el velo para ver el rostro de Anisia y luego trató de tomarla por las ropas. La joven se defendió y comenzó a luchar como pudo con el hombre. Este se enfureció a tal extremo que, en un momento dado, desenvainó su espada y la hundió en el cuerpo de Anisia. La joven se desplomó al suelo y murió sobre un charco de su propia sangre.


Cuando retornó la paz para la Iglesia, los cristianos de Tesalónica construyeron un oratorio en el lugar donde había sido sacrificada Anisia. En las "actas" de esa mártir se afirma que el guardia asesino cometió su crimen por obediencia a un edicto (enteramente inventado) del emperador Galerio, emitido con la idea de que la ejecución de cristianos era algo que no correspondía a su dignidad imperial y, en consecuencia, se permitía a los guardias y soldados matarlos a discreción.

MEDITACIÓN DÍA VI OCTAVA DE NAVIDAD (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 36-40

En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, ya muy avanzada en años. De joven había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día. Presentándose en aquel momento, alababa también a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, Jesús y sus padres volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.

MEDITACIÓN DEL PADRE DAMIÁN 



SAN SABINO, MÁRTIR


San Sabino fue el primer obispo de Faenza, más tarde se retiró a vivir una vida eremítica en el bosque de Liba y por último fue nombrado obispo de Spoleto, y en este cargo fue objeto de martirio.

En 303 compartían el cargo de emperador Diocleciano y Maximiano. Diocleciano firmó un edicto de persecución, que desencadenó la que sería la última y más brutal persecución contra los cristianos. Venustiano, prefecto de Tuscia y Umbría, llevó a cabo la detención de Sabino y de sus diáconos Marcellus y Exusperantius, junto a otros religiosos.

A lo largo de los siguientes días, durante la vista de la causa, Sabino se permitió entablar con Venustiano un inteligente enfrentamiento verbal, de tal manera que el prefecto, finalmente, le puso en la disyuntiva de ofrecer sacrificios a los dioses romanos o morir torturado. Sabino contestó que deseaba morir martirizado como lo había sido su Señor Jesucristo, de modo que pudiese resucitar como aquel. Entonces le ofreció al prefecto enseñarle lo insignificantes que eran los dioses romanos. Tomó una estatua de Júpiter y la lanzó con cierta violencia contra el suelo, quedando hecha añicos. A la vista de este sacrilegio, el prefecto, espantado y temeroso, mandó cortar las manos de Sabino. A continuación, mandó que los diáconos Marcellus y Exsuperantius fueran también torturados hasta morir agónicamente y, mientras invocaban a Jesucristo, se ejecutó el martirio de ambos.

Sin embargo, la condena de Sabino se aplazó. Fue visitado en la prisión y curado por una piadosa viuda llamada Serena, ya entrada en años. A su nieto Priscianus lo cegaron, pero fue curado por Sabino. También Venustiano padecía de dolores oculares y pidió a Sabino que le diera medicinas para su cuerpo y para su alma. El obispo, pasados unos días, le instruyó en las creencias cristianas y con sus mutiladas manos le impuso el sacramento del bautismo. Curado de sus dolores, el prefecto hizo bautizar también a su esposa y a sus dos hijos. Llegado esto a oídos del emperador Maximiano envió a Asís al tribuno Lucius con el propósito de que decapitara al prefecto y a su familia. Finalmente, llevó a Sabino a Spoleto para la vista de la causa. Se le flageló hasta la muerte. La viuda Serena lo hizo enterrar a dos leguas de la ciudad.



miércoles, 29 de diciembre de 2021

MEDITACIÓN DÍA V OCTAVA DE NAVIDAD (P. Damián Ramírez)

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2,22-35


Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.»
Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
«Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos “han visto a tu Salvador”, a quien has presentado ante todos los pueblos: “luz para alumbrar a las naciones” y gloria de tu pueblo Israel».
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, y dijo a María, su madre:
«Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción —y a ti misma una espada te traspasará el alma—, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».






martes, 28 de diciembre de 2021

MEDITACIÓN SANTOS INOCENTES

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 2, 13-18


Cuando se retiraron los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
«Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».
José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta:
«De Egipto llamé a mi hijo».
Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías:
«Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos y rehúsa el consuelo, porque ya no viven».




lunes, 27 de diciembre de 2021

MEDITACIÓN SAN JUAN EVANGELISTA (P. Damián Ramírez)

 

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1a. 2-8


El primer día de la semana, María la Magdalena echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.















































domingo, 26 de diciembre de 2021

ORACIÓN SAN ESTEBAN


 

MARTIRIO DE SAN ESTEBAN


A San Esteban se le llama "protomártir" porque fue el primer mártir de toda la historia católica. San Esteban era uno de los hombres de confianza de los apóstoles; habló y defendió muy bien a Jesús, que entre los judíos generó cierto desconcierto. Por tal razón, la tradición señala que fue llevado ante el Tribunal Supremo de la Nación, el Sanedrín, para ser acusado con falsos testigos, los cuales argumentaron que Esteban afirmaba que Jesús iba a destruir el templo y a acabar con las leyes de Moisés.

Sin embargo, el santo no se atemorizó, y por el contrario, pronunció un impresionante discurso en el cual fue recordando toda la historia del pueblo de Israel (Hechos 7) y a través del cual exhortó a los judíos a rectificar, reprendiéndolos por haber llegado al extremo de no solo no reconocer al Salvador, sino de haberlo además crucificado.

Llenos de ira, estos lo arrastraron fuera de la ciudad y lo apedrearon.

Los que lo apedreaban dejaron sus vestidos junto a un joven llamado Saulo (el futuro San Pablo que se convertirá por las oraciones de este mártir) y que aprobaba aquel delito. Mientras lo apedreaban, Esteban decía: "Señor Jesús, recibe mi espíritu". Y de rodillas dijo con fuerte voz: "Señor, no les tengas en cuenta este pecado". Y diciendo esto, murió.

Los cristianos lo rescataron y dieron a su cuerpo digna sepultura.



MEDITACIÓN FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (2,41-52)

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo. Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre:
«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados».
Él les contestó:
«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?».
Pero ellos no comprendieron lo que les dijo.
Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.
Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

Palabra del Señor




sábado, 25 de diciembre de 2021

MEDITACIÓN NATIVIDAD DEL SEÑOR (P. Damián Ramírez)

¡Buen y buen amanecido día solemne de Navidad! Anoche estrenábamos una gran noticia. Y, acostumbrados como estamos solo a las malas noticias, la de anoche es formidable, se la dio el ángel a los pastores. 
Pídele hoy a Jesús, ser tú también portador de buenas noticias para aquellos que tienes cerca y que tus palabras y tu vida se asemejen cada día más a las Palabras y a la Vida de Aquel que con su nacimiento nos da la Vida.   
¡Cristo nos salva, nos cura y nos reúne!  (gran noticia hoy para todos). Feliz y Santa Navidad con Jesús. 🙏🙏


Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 1-18

En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio d él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre, viniendo al mundo. En el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de él, y el mundo no lo conoció. Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y grita diciendo:
«Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo». Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad nos ha llegado por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.




viernes, 24 de diciembre de 2021

MEDITACIÓN NOCHEBUENA (P. Damián Ramírez)

 



CARTA DEL NIÑO JESÚS

 




MEDITACIÓN NOCHEBUENA DEL PADRE DAMIÁN

Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,67-79):

En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, se llenó de Espíritu Santo y profetizó diciendo: «“Bendito sea el Señor, Dios de Israel”, porque ha visitado y “redimido a su pueblo”, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la “misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza”
y “el juramento que juró a nuestro padre Abrahán” para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante “del Señor a preparar sus caminos”, anunciando a su pueblo la salvación por el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz».




jueves, 23 de diciembre de 2021

SOBRE LA ESPERA (María Eloy-García)

En la fila el último espera que alguien entre y pregunte
quién es el último para dejar de serlo
el primero tiene la ventaja de mirar hacia atrás
el segundo es siempre el que recoge la espera que deja
el primero que se va
la cadena de la espera nunca acaba
en nada que existe dejas de ser el último
y en nada que lo piensas eres terriblemente el primero. 

ORACIÓN SAN SEBASTIÁN, MÁRTIR


Oh Dios Todopoderoso, que te has manifestado en diversas ocasiones en la persona de san Sebastián, mártir, contra las epidemias, pestes, enfermedades y también contra la guerra; nosotros te pedimos, por intercesión de tan heroico mártir de la fe, ser defendidos del peligro de la pandemia y sus horribles consecuencias.
Imploramos también de tu bondad, Señor, por la sangre que san Sebastián derramó, libres a los pueblos que sufren, particularmente a los niños, a los ancianos, al personal médico, a los enfermos y a los vulnerables de esta terrible pandemia que amenaza al mundo entero. Amén.

MEDITACIÓN JUEVES IV DE ADVIENTO C (P. Damián Ramírez)

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 57-66

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella. A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo:
«¡No! Se va a llamar Juan».
Y le dijeron:
«Ninguno de tus parientes se llama así».
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:
«Pues ¿qué será este niño?» Porque la mano del Señor estaba con él.


MEDITACIÓN DEL PADRE DAMIÁN




miércoles, 22 de diciembre de 2021

MEDITACIÓN MIÉRCOLES IV DE ADVIENTO C (P. Damián Ramírez)

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1,46-56


En aquel tiempo, María dijo:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia —como lo había prometido a “nuestros padres”— en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».
María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.


“María se quedó con Isabel“ (Lc 1, 46-56)


Señor Jesús ¡es tan importante permanecer cerca de los otros! 

El gesto de María con su prima Isabel nos recuerda hoy que tú nos quieres cercanos, atentos, despiertos, solícitos, solidarios, serviciales, cuidadosos… hermanos y hermanas de los otros. Y eso te pedimos en esta oración de hoy: haznos como María, disponibles en el amor.

Señor Jesús, que estos días de Navidad no estemos tan preocupados de que todo luzca bien como de que nadie se quede sin una palabra de cariño, sin una escucha atenta, sin un gesto de ternura por nuestra parte. Que permanezcamos cerca de quienes necesitan una presencia sin condiciones.

Señor Jesús, que estos días de Navidad celebremos que un día, hace mucho, naciste, y ese es el acontecimiento más importante de la Historia, el que verdaderamente cambió la historia, pero que no lo recordemos solamente, sino que hagamos memoria agradecida de lo que nos ha supuesto a cada uno ser bautizados y sentir que Tú has estado siempre a nuestro lado.

Señor Jesús, que estos días de Navidad dejemos a un lado nuestros problemas, nuestros dolores, nuestras crisis, nuestros deseos y salgamos al paso de la vida de los otros, especialmente de los más vulnerables y necesitados. 

Que estemos dispuestos a compartir el premio de la lotería si algo nos toca; que estemos dispuestos a que en todas las mesas haya algo que comer; que llevemos calor a quien no puede ya pagar la calefacción; que regalemos con el corazón y no sólo con la cartera.

Señor Jesús, como María, queremos quedarnos con los demás y celebrar que vienes, que estás a las puertas, que sentimos ya la luz que procede de tu nacimiento. 

Así te lo pedimos. Así sea.

SAN ISQUIRIÓN, MÁRTIR


Imperando Decio, se levantó una terrible persecución que hizo grandes estragos en la cristiandad, y señaladamente en la iglesia de Egipto, a la sazón harto floreciente; y como al paso que iba multiplicándose la muchedumbre de los fieles, y creciendo en fervor, se encendiese también la saña de los gentiles, que por sus vicios y liviandades se hacían indignos de la luz de la fe, no podían sufrir los buenos ejemplos de los cristianos, y se aprovechaban de la licencia que los edictos de los tiranos les concedían, no solo para delatarlos ante los tribunales, mas también para maltratarlos con gran inhumanidad. Servía por este tiempo en la casa de un magistrado gentil, el siervo de Cristo, Isquirión, el cual cumplía con gran diligencia cuanto su amo le mandaba, y por esta causa era de él muy estimado y tenido como criado de su confianza. Se guardaba de los vicios que solían acompañar a los criados de otros señores; era sufrido y respetuoso, y tan inclinado a la caridad y misericordia, que de su mismo salario, socorría las necesidades de los pobres, y consolaba con gran caridad y gracia a los afligidos. Estas virtudes parecían bien a su amo, aunque idólatra y de malas costumbres; lo que no podía ver con buenos ojos, era que se apartase Isquirión de todas las fiestas y sacrificios que se hacían en honra de los dioses, y nunca quisiese asistir a los regocijos de tales días; se negaba también a comer carnes sacrificadas a los ídolos, por los cual sospechó el amo que Isquirión era cristiano. Comenzó pues a amonestarle que se sacrificase y se conformase con los demás criados de su condición, que en todo obedecían a la voluntad de sus dueños, a lo cual respondió Isquirión que la ley que profesaba le obligaba a dar a los hombres lo que se debe a los hombres, y a Dios lo que es de Dios. «¿Eres por ventura cristiano?», le preguntó el amo lleno de cólera. «Sí cristiano soy». A lo que replicó el amo: «Yo te arrancaré de las entrañas esa superstición cristiana, que te obliga a quebrantar las órdenes del César, a blasfemar de los dioses inmortales, y a faltar a la obediencia que me debes». Así amenazaba el amo muchas veces al siervo fidelísimo de Cristo, hasta que viéndole tan constante, que no hacía caso de ninguna clase de promesas y amenazas, tomó un día un palo agudo que halló a la mano, se lo metió en el vientre y 
lo empujó, atravesando sus vísceras y corazón.  Se hincó de rodillas Isquirión, y rogando a Jesucristo que perdonase a su inhumano señor, recibió en aquel suplicio la corona de los mártires.

ORACIÓN

Te rogamos, oh Dios todopoderoso, que por la intercesión de tu bienaventurado mártir Isquirión, nos libres de las aflicciones del cuerpo y de los malos pensamientos del alma. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


martes, 21 de diciembre de 2021

DOS ORACIONES SAN TEMÍSTOCLES

Tu mártir Temístocles, Señor, por sus tribulaciones recibe de Ti la corona de la incorrupción, Dios nuestro, porque por tu potencia ha derrotado a los tiranos y ha vencido las afrentas impotentes de los demonios. Por su intercesión, salva nuestras almas.

Como astro resplandeciente has aparecido, no oscurecido por el mundo, pregonando con tus rayos a Cristo, el Sol de Justicia, Temístocles, portador de la pasión, y has extinguido toda vanidad, concediéndonos luz. Intercede sin cesar por todos nosotros.


21 DE DICIEMBRE: SAN TEMÍSTOCLES




MEDITACIÓN IV LUNES DE ADVIENTO C (P. Damián Ramírez)

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 39-45


En aquellos días, María se levantó y puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».




lunes, 20 de diciembre de 2021

MARTIRIO DE SAN TEMÍSTOCLES

El santo mártir Temístocles era un pastor durante el reinado del perseguidor de los cristianos Decio (249-251 d.C.). Durante la persecución del gobernador Asklepios, un cristiano llamado Dioscórides fue a esconderse en las montañas cuando se corrió la voz de que los soldados le perseguían.
En esas montañas Temístocles cuidaba de sus ovejas cuando los soldados le preguntaron dónde se escondía Dioscórides. Temístocles no sabía dónde estaba, pero cuando escuchó que le perseguían por ser cristiano, suplicó a los soldados que lo dejaran, ya que él también era cristiano y lo reemplazaría. Cuando los soldados ordenaron a Temístocles que revelara el paradero de Dioscórides o, de lo contrario, lo arrestarían, Temístocles respondió: "Acabo de decirle que iré yo en su lugar. Si él o yo deberíamos ir, es lo mismo, ya que somos ambos siervos de Cristo y miembros de su cuerpo".
Temístocles fue llevado ante el gobernador y confesó abiertamente su fe en Cristo. Entonces los verdugos lo desnudaron y comenzaron a golpearle en su vientre hasta que sus partes internas quedaron expuestas. Después lo suspendieron de un poste de madera y lo torturaron, mientras que él se regocijaba por sufrir como Cristo en la Cruz. Luego lo bajaron de allí y lo arrastraron sobre púas de hierro, que perforaron todo su cuerpo. Poco después entregó su santa alma y recibió la corona del martirio. Era el año 251 d.C.



MEDITACIÓN LUNES IV DE ADVIENTO C (P. Damián Ramírez)

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 26-38


En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo:
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:
«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
Y María dijo al ángel:
«¿Cómo será eso, pues no conozco varón?»
El ángel le contestó:
«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, “porque para Dios nada hay imposible”».
María contestó:
«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
Y el ángel se retiró.





TU SCENDI DALLE STELLE - TÚ BAJAS DE LAS ESTRELLAS (Villancico de san Alfonso María de Ligorio)

Tu scendi dalle stelle,
o Re del cielo, 
e vieni in una grotta al freddo e al gelo. (2 v.)
O Bambino mio divino,
io ti vedo qui a tremar;
o Dio beato!
Ah, quanto ti costò l'avermi amato! (2 v.)
A te che sei del mondo
il Creatore,
mancano panni e fuoco, o mio Signore. (2 v.)
Caro eletto pargoletto,
quanto questa povertà
più m'innamora,
Giacche ti fece amor povero ancora. (2 v.)



Traducción al castellano:


Desciendes de las estrellas,
oh Rey del Cielo,
y vienes a una gruta al frío y al hielo.
Oh Niño mío divino,
yo te veo aquí temblar;
¡Oh Dios santo!
ah, ¡cuánto te costó haberme amado!.
A ti que eres del mundo
el Creador
faltan vestido y fuego, ¡oh mi Señor!.
Querido niño, elegido,
esta misma pobreza 
más me enamora;
ya que el amor te hizo aún más pobre.

domingo, 19 de diciembre de 2021

MEDITACIÓN IV DOMINGO DE ADVIENTO C (P. Damián Ramírez)

 

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 1, 39-45


En aquellos mismos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a un a ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó:
«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».



sábado, 18 de diciembre de 2021

MEDITACIÓN SÁBADO III DE ADVIENTO C (P. Damián Ramírez)

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 18-24


La generación de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».
Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por medio del profeta:
«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”».
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.





















ORACIÓN A SANTA MARÍA DE LA O



Ruega por nosotros, Madre de la Iglesia, Virgen del Adviento, esperanza nuestra, de Jesús la aurora, del cielo la puerta. Madre de los hombres, de la mar estrella, llévanos a Cristo, danos sus promesas. Eres, Virgen Madre, la de gracia llena, del Señor la esclava, del mundo la Reina. Alza nuestros ojos hacia tu belleza. Amén.

viernes, 17 de diciembre de 2021

MEDITACIÓN VIERNES III DE ADVIENTO C (P. Damián Ramírez)

 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 1-17


Libro del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés engendró a Esrón, Esrón engendró a Aran, Aran engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón, Salmón engendró, de Rajab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed engendró a Jesé, Jesé engendró a David, el rey. David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amós, Amós engendró a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia. Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliaquín, Eliaquín engendró a Azor, Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquín, Aquín engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
Así, las generaciones desde Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Cristo, catorce.



EXAMEN DE CONCIENCIA: