sábado, 27 de octubre de 2018

40 DÍAS POR LA VIDA (DÍA 32)


Correspondiente al día 27 de octubre de 2018

MI SEÑOR

Mi Señor, me reconozco pecador, con tentaciones y caídas frecuentes, no quiero sufrir las consecuencias de mis equivocaciones, mas sin embargo la mundanidad me atrapa. Ven a mí, Señor, ayúdame a seguirte y convertirme de verdad. Así como das oportunidad a la higuera, te pido que remuevas mis sentimientos, mis actitudes y las abones con tu amor.

ORACIÓN A TODOS LOS SANTOS


Ayudadnos, hermanos grandes y santos, servidores como nosotros delante de Dios. Protegednos contra nosotros mismos, contra nuestra cobardía y tibieza, contra nuestro egoísmo y nuestra avaricia, contra nuestra envidia y desconfianza, contra nuestra suficiencia y comodidad, contra nuestro deseo de ser apreciados. Desligadnos de los lazos del pecado y de toda atadura al mundo.
Desatad la venda que nosotros mismos hemos anudado sobre nuestros ojos, para dispensarnos de ver la miseria que nos rodea, y poder mirar nuestro propio yo sin incomodarnos y con conmiseración.
Clavad en nuestro corazón el aguijón de la santa inquietud de Dios, para que no cesemos jamás de buscarlo con pasión, contrición y amor.
Buscad en nosotros la Sangre de Nuestro Señor que se derramó por nosotros. Buscad en nosotros las lágrimas de vuestra Reina vertidas por nuestra causa. Buscad en nosotros la imagen de Dios destrozada, desteñida, deteriorada, imagen a la cual Dios quiso crearnos por amor.
Ayudadnos a reconocer a Dios, a adorarlo, amarlo y servirlo. Ayudadnos en la lucha contra los poderes de las tinieblas que nos rodean y nos oprimen solapadamente.
Ayudadnos para que ninguno de nosotros se pierda, y para que un día, gozosos, podamos reunirnos en la felicidad eterna. Amén.

LA MEDALLA MILAGROSA

La Medalla de la Inmaculada Concepción, conocida como la Medalla Milagrosa es sorprendente porque Nuestra Señora misma presentó el diseño familiar.
El frente de la medalla representa a María de pie sobre un globo con la cabeza de una serpiente bajo sus pies. Rodeando la medalla ovalada se encuentra la inscripción:
"Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti".
En el reverso doce estrellas rodean una "M" grande de la que surge una cruz. Por debajo de la "M" la medalla muestra dos corazones en llamas.
El corazón izquierdo, circundado de espinas, representa a Jesús. El corazón ubicado al lado derecho, traspasado por una espada, representa a María.

Del mismo modo que en el caso de las revelaciones de la Divina Misericordia que fue dado a conocer en 1930 en Polonia a santa Faustina, una joven monja sin pretensiones, Dios escogió a una ayudante poco probable, y esto ocurrió 100 años antes.
El Señor seleccionó a una novicia de 24 años en la comunidad de las Hijas de la Caridad de París, en 1830.
La extraordinaria historia comienza en la noche del 18 de julio de 1830, cuando un niño misterioso despierta a sor Catalina Labouré. El niño la lleva a la capilla del convento. Allí, la hermana Catalina ve a la Virgen María sentada en una silla. Ella se arrodilla al lado y descansa las manos en el regazo de la Virgen.
La Santísima Virgen y santa Catalina hablaron por varias horas. Durante la conversación María promete que regresará y que le daría a la joven monja "una misión". El niño lleva a Catalina de vuelta a su cama. Catalina escucha el golpecillo del reloj: eran las 2:00 a.m. del 19 de julio.
Cuatro meses después la hermana Catalina se entera de lo que quiere María. Durante su meditación de la tarde, el 27 de noviembre de 1830, Catalina tiene una visión de María de pie en una posición similar a la que representa en la medalla.
María habla con Catalina, diciendo: "Haz que se acuñe una medalla según este modelo. Las personas que la lleven recibirán grandes gracias. Las gracias serán abundantes para los que la lleven con confianza".

Las primeras medallas fueron hechas en 1832 y distribuidas por todo París.
Según la Asociación de la Medalla Milagrosa, las bendiciones que María prometió comenzaron a derramarse en abundancia en los portadores de la medalla.
La devoción se extendió rápidamente. En 1836 la Iglesia llevó a cabo una investigación declarando las apariciones como auténticas.

¿QUÉ SIGNIFICA LA INSCRIPCIÓN EN LA MEDALLA MILAGROSA?

El lado frontal de la medalla

- María se encuentra en un globo, aplastando una serpiente bajo sus pies. Al describir la visión original, Catalina dijo que la Santísima Virgen se apareció tan radiante como un amanecer, en toda su belleza perfecta.
- Los rayos que salen de las manos de María, dijo a Catalina, simbolizan las gracias que se derraman sobre los que piden para ellos.
- Las palabras de la visión forman un marco ovalado en torno a María que dicen: "Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti".
Visto como una matriz, los elementos del diseño frontal encapsulan los principales dogmas marianos:
- Una Madre con sus brazos abiertos, el "recurso" que tenemos en ella.
- La Inmaculada, las palabras "sin pecado concebida".
- La Asunción. Ella se encuentra en el mundo.
- Mediadora. Los rayos que salen de sus manos que simbolizan "gracias".
- Nuestra Protección que aplasta la serpiente (Gn. 3,15).

El reverso de la medalla

- Una cruz y una barra transversal sobre una gran "M".
- 12 estrellas dispersas alrededor del perímetro.
- Dos corazones se muestran por debajo de la "M". El izquierdo está rodeado con una corona de espinas y el derecho atravesado por una espada. De cada uno emana una llama de la parte superior. Una vez más, podemos ver cómo el diseño del lado del reverso contiene gran simbolismo que refleja los principales dogmas de la fe católica.

Elementos del diseño y su significado católico

- La gran letra "M": María como Madre, Mediadora.
- La Cruz y la barra: La Cruz de la redención de Jesús.
- Las 12 estrellas representan a los 12 apóstoles, que formaron la primera Iglesia.
- El Corazón izquierdo es el Sagrado Corazón de Jesús, que murió por nuestros pecados.
- El Corazón derecho es el Corazón Inmaculado de María, que intercede por todos nosotros.
- Las llamas: El amor ardiente que Jesús y María tienen para nosotros.

jueves, 25 de octubre de 2018

40 DÍAS POR LA VIDA (DÍA 30)



OH VIRGEN SANTA (San Rafael Guízar y Valencia)

Oh Virgen Santa,
Madre de Dios,
sois la esperanza
del pecador.

Vuela suspiro del alma mía,
lleva a María mi ardiente amor,
haz que me mande mi Madre amada
una mirada de protección.

Dile que has visto mi sufrimiento,
dile que siento mortal dolor,
que es su amor santo
mi ardiente anhelo,
que es el consuelo del corazón.

Somos cual nave que va perdida
y combatida del Aquilón,
mas tú nos llevas con rumbo cierto
al feliz puerto de salvación.

En ti ponemos nuestra esperanza,
todo lo alcanza tu intercesión;
hacia nosotros tu mano extiende,
benigna atiende nuestra oración.

miércoles, 24 de octubre de 2018

EL PECADO CONTRA EL ESPÍRITU SANTO

Todos los pecados tienen perdón de Dios menos uno: el pecado contra el Espíritu Santo. "Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada" (San Mateo 12, 31).
La blasfemia no es solamente con palabras, sino también y sobre todo con hechos. Blasfema quien no se siente pecador o se cree sin pecado, cerrarse a la llamada de Dios a la conversión, endurecer el corazón a tal punto que a la persona no le interesa Dios.
Es pecado considerar que Dios no puede perdonar, o negar el perdón de Dios en la confesión. Es decir, es el pecado por el que el hombre se niega, libre y conscientemente, al perdón y la misericordia de Dios.
Ante esta circunstancia, ¿qué puede hacer Dios? Nada, tan solo dejar que la persona muera en su pecado. Allí Dios no puede actuar, no tiene nada que perdonar, no perdona nada.
La Sagrada Escritura nos da más luz: "El que oculta sus pecados no prosperará, pero el que los confiesa y se aparta de ellos alcanzará misericordia" (Proverbios 28, 13).

40 DÍAS POR LA VIDA (DÍA 29)



viernes, 19 de octubre de 2018

40 DÍAS POR LA VIDA (DÍA 24)



ORACIÓN A LOS SANTOS ÁNGELES PARA OBTENER DEVOCIÓN A JESÚS SACRAMENTADO

Ángeles del cielo, que rodeáis el Santo Tabernáculo del Altísimo, me uno a vosotros en los homenajes y adoraciones que rendís día y noche a Jesús Sacramentado. Quisiera amarle con un amor tan puro, tan verdadero, tan ardiente como el vuestro; pero soy tan ruin y pecador que nada puedo hacer que sea digno de su Divina Majestad. Dignaos suplir mi cortedad, y alcanzadme las gracias que necesito para recoger los frutos de tan santa devoción. Feliz el alma que encuentra sus delicias en vivir junto al Tabernáculo del Señor, y allí conversar con su Amado y pasar las horas en su compañía. ¡Oh Ángeles del cielo! Venid en mi auxilio, inflamad mi alma con el fuego del amor que os abrasa, para que mi corazón sea digno de adorar a Jesús Sacramentado. Amén.

jueves, 18 de octubre de 2018

ORACIÓN DE UN ENFERMO EN LA MAÑANA

Este es otro día, oh Señor. Aún no se lo que traerá, pero haz que esté dispuesto para aceptar lo que sea. Si debo estar de pie, ayúdame a hacerlo con valor. Si debo estar sentado, ayúdame a estarlo en calma. Si debo estar acostado, ayúdame a hacerlo con paciencia. Y si debo estar sin hacer nada, que lo acepte con gallardía. Haz que estas palabras sean más que palabras, y dame el Espíritu de Jesús. Amén.

ORACIÓN DE UN ENFERMO PARA DORMIR

Padre Celestial, Tú das a tus hijos el sueño para el descanso del alma y el cuerpo. Concédeme ese don, te lo ruego; guárdame en paz completa que prometes a aquellos cuyo pensamiento en Ti persevera; y dame tal conciencia de tu presencia, que las horas de silencio pueda gozar de la bendita seguridad de tu amor; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN DE UN ENFERMO EN EL DOLOR

Señor Jesucristo, con tu paciencia en el sufrimiento santificaste el dolor terrenal y nos diste el ejemplo de obediencia a la voluntad de tu Padre. Permanece a mi lado en los momentos de debilidad y de dolor; sosténme de tal manera con tu gracia que mi valor y mi fuerza no fallen; sáname conforme a tu voluntad, y ayúdame siempre a creer que lo que aquí sufro es poco si Tú me guardas en la vida eterna, Señor mío y Dios mío. Amén.

ORACIÓN DE UN ENFERMO POR CONFIANZA EN DIOS

Oh Dios, fuente de toda salud, colma de tal manera mi corazón de fe en tu amor que con tranquila esperanza yo permita a tu poder adueñarse de mí y acepte agradecido tu curación, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ACCIÓN DE GRACIAS POR EL COMIENZO DE UNA MEJORÍA

Oh Señor, tu compasión nunca falta y tu misericordia es nueva cada mañana: Te damos gracias por haber concedido a nuestro hermano N. alivio en su dolor y esperanza en la restauración de su salud. Continúa en él, te rogamos, la buena obra que has comenzado para que, creciendo diariamente en vigor corporal y regocijándose en tus bondades, ordene de tal modo su vida y conducta que siempre piense y haga lo que te agrada; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN POR LA SALUD DE CUERPO Y ALMA

Que Dios Padre te bendiga, Dios Hijo te sane, Dios Espíritu Santo te fortalezca. Que Dios la santa e indivisa Trinidad guarde tu cuerpo, salve tu alma y te lleve con seguridad a la patria celestial, donde Él vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN POR LA SANTIFICACIÓN DE UNA ENFERMEDAD

Santifica, oh Señor, la enfermedad de tu siervo N., para que la conciencia de su debilidad añada fortaleza a su fe y seguridad a su arrepentimiento, y concede que viva contigo en la vida eterna, mediante Jesucristo nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN POR FORTALEZA Y CONFIANZA DE UN ENFERMO

Padre celestial, dador de la vida y salud, consuela y alivia a tu siervo enfermo N., y concede tu poder de sanidad a los que ministran a sus necesidades, a fin de que sea fortalecido en su debilidad y tenga confianza en tu amoroso cuidado; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

40 DÍAS POR LA VIDA (DÍA 23)


Corresponde al día 18 de octubre de 2018

lunes, 15 de octubre de 2018

ACUÉRDATE, NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZÓN

Acuérdate, Nuestra Señora del Sagrado Corazón, de las maravillas que el Señor hizo en Ti.
Te eligió por Madre y te quiso junto a su Cruz.
Hoy te hace compartir su gloria y escucha tu súplica.
Ofrécele nuestras alabanzas y nuestra acción de gracias. Preséntale nuestras peticiones. Haznos vivir, como Tú, en el amor de tu Hijo, para que venga a nosotros su Reino. Conduce a todos los hombres a la fuente de agua viva que brota de su Corazón, derramando sobre el mundo la esperanza y la salvación, la justicia y la paz. Mira nuestra confianza, atiende nuestra súplica y muéstrate siempre Madre nuestra.

40 DÍAS POR LA VIDA (DÍA 20)