Poesías, oraciones, cuentos...
viernes, 23 de octubre de 2026
VIERNES XXIX T.O. A
Hoy las lecturas quieren ayudarnos a comprender la grandeza de nuestra vocación como cristianos. San Pablo nos invita a ser humildes, a sobrellevarnos los unos a los otros porque así mostramos que es la paz de Cristo la que habita en nosotros. Jesús, en el evangelio, nos invita a descubrir los caminos de Dios. Igual que somos capaces de interpretar los signos de la Tierra y sabemos si hará calor, deberíamos estar atentos a la vocación a la que nos ha llamado Dios y vivirla en plenitud, como nos ha señalado san Pablo. Seamos buenos y confiemos en Dios, que el hombre de manos inocente y puro corazón recibirá la bendición del Señor.
1ª Lectura (Ef 4, 1 -6): Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo.
Salmo responsorial: 23
R/. Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor.
Del Señor es la Tierra y cuanto la llena, el orbe y todos sus habitantes: él la fundó sobre los mares, él la afianzó sobre los ríos.
¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en el recinto sacro? El hombre de manos inocentes y puro corazón, que no confía en los ídolos.
Ese recibirá la bendición del Señor, le hará justicia el Dios de salvación. Este es el grupo que busca al Señor, que viene a tu presencia, Dios de Jacob.
Versículo antes del Evangelio (Cf. Mt 11, 25): Aleluya. Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. Aleluya.
Texto del Evangelio (Lc 12, 54-59):En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: «Cuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento decís: ‘Va a llover’, y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís: ‘Viene bochorno’, y así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo? ¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo».
¿Cómo no sabéis interpretar el tiempo presente? (Lc 12, 54-59)
Señor Jesús, vivimos tiempos complejos, revueltos, desconcertantes. Sabemos estupendamente hacer análisis, dibujar estrategias, controlar procesos y resultados, viabilidades y logros, pero seguimos sin saber cómo arreglar este mundo nuestro herido.
Sí, Señor Jesús, este mundo nuestro herido por tanta fragilidad, por tanta miseria, por tanta injusticia, por tanta enfermedad y tanto dolor, por tanta avaricia sin fronteras, por tanta comodidad y tanta indiferencia deshumanizante. Y vas tú hoy y nos preguntas: «¿Cómo no sabéis interpretar el tiempo en que vivís?»
Señor Jesús, es todo tan grande y nosotros tan poca cosa. Todo lo que sucede y que requiere ser cambiado es de tal calibre que apenas alcanzamos a ver qué debemos hacer en nuestro alrededor más cercano.
Por eso esta mañana te digo desde lo más hondo de mi corazón: Renuévame, Señor Jesús, ya no quiero ser igual. Renuévame, pon en mi tu corazón. Porque todo lo que hay dentro de mí necesita ser cambiado, Señor, porque todo lo que hay dentro de mi corazón necesita más de Ti.
Así te lo pido. Así sea.
jueves, 22 de octubre de 2026
ORACIÓN A LAS SANTAS ELODÍA Y NUNILONA
La gran era de los mártires en España empezó en el año 850, con el reinado de Abderramán II. Estas dos vírgenes se contaron entre las innumerables mártires que sellaron con su sangre su fidelidad a Dios durante la persecución morisca. Nunilona y Alodía, que eran hermanas, vivían en Huesca. Su padre era mahometano y su madre cristiana. Las dos jóvenes habían sido educadas en el cristianismo por su madre, la cual después de la muerte de su esposo, tuvo el poco tino de casarse con otro mahometano. Este, que era un personaje de importancia, trató con brutalidad a sus hijastras. Nunilona y Alodía tuvieron muchos pretendientes, pero, como habían decidido consagrar su virginiad a Dios, rechazaron a todos y obtuvieron finalmente el permiso para ir a vivir con una tía suya que era cristiana. Cuando Abderramán promulgó sus leyes persecutorias, las dos doncellas fueron arrestadas al punto, ya que tanto su familia como la vida piadosa que llevaban eran muy conocidas. Nunilona y Alodía comparecieron gozosamente ante el juez Musa ibn Musa, sin el menor temor. El perseguidor empleó primero los halagos y las promesas, pero después pasó a las amenazas. Como ninguno de los dos métodos tuviese éxito, confió a las dos jóvenes a ciertas mujeres de mala vida, con la esperanza de que el mal ejemplo hiciese su obra. Pero Cristo iluminó y protegió a sus siervas, y las prostitutas se vieron obligadas a declarar al juez que no había manera de doblegar a las dos jóvenes. Este las condenó entonces a perecer decapitadas. El Martirologio Romano conmemora en la fecha de hoy el triunfo de las mártires.
ORACIÓN
Concédenos, te suplicamos, Señor, a nosotros tus siervos, celebrar dignamente la fiesta de tus bienaventuradas vírgenes y mártires Nunilona y Alodía, para que, por su intercesión, seamos purificados de toda mancha de alma y cuerpo. Te lo pedimos por tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
JUEVES XXIX T.O. A
Las lecturas de hoy nos llaman a prender fuego en el mundo, pero no un fuego destructivo sino uno que acoge, un fuego que da calor y cobijo ante el mundo frío. El fuego del amor de Dios no deja a nadie indiferente, por eso Jesús en el evangelio dirá que en la misma casa habrá división. Para los cristianos el fuego del amor de Dios es el que nos transforma y, como dice san Pablo, se convierte en el cimiento sobre el que construimos una nueva sociedad. Seamos buenos y confiemos en Dios, que los proyectos de su corazón duran de generación en generación.
1ª Lectura (Ef 3, 14-21): Doblo las rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en el cielo y en la tierra, pidiéndole que, de los tesoros de su gloria, os conceda por medio de su Espíritu robusteceros en lo profundo de vuestro ser, que Cristo habite por la fe en vuestros corazones, que el amor sea vuestra raíz y vuestro cimiento; y así, con todos los santos, lograréis abarcar lo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo, comprendiendo lo que trasciende toda filosofía: el amor cristiano. Así llegaréis a vuestra plenitud, según la plenitud total de Dios. Al que puede hacer mucho más sin comparación de lo que pedimos o concebimos, con ese poder que actúa entre nosotros, a él la gloria de la Iglesia y de Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo responsorial: 32
R/. La misericordia del Señor llena la Tierra.
Aclamad, justos, al Señor, que merece la alabanza de los buenos. Dad gracias al Señor con la cítara, tocad en su honor el arpa de diez cuerdas.
Que la palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la Tierra.
Pero el plan del Señor subsiste por siempre, los proyectos de su corazón, de edad en edad. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se escogió como heredad.
Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempo de hambre.
Versículo antes del Evangelio (Flp 3, 8-9): Aleluya. Todo lo considero una pérdida y lo tengo por basura, para ganar a Cristo y vivir unido a él. Aleluya.
Texto del Evangelio (Lc 12, 49-53):En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla! ¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra».
miércoles, 21 de octubre de 2026
MIÉRCOLES XXIX T.O. A
Hoy miércoles las lecturas nos invitan a descubrir nuestra historia de fe. Para una nueva vida nos ha escogido Cristo y ha llamado a todos a vivir unidos a Él. Esta es la realidad que manifiesta san Pablo a los efesios. Él se siente agradecido por ser un servidor de la Palabra, y da gracias a Dios, que quiere hacer llegar a todos los rincones del mundo el evangelio. Pero esta invitación requiere que abramos el corazón y estemos atentos al evangelio y descubrir que el evangelio es una tarea que nos lleva a la felicidad si lo vivimos y una responsabilidad porque estamos llamados a transmitirlo. Seamos buenos, confiemos en Dios y sacaremos aguas con gozo del que es nuestra fortaleza.
1ª Lectura (Ef 3, 2-12): Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor vuestro. Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, del que os he escrito arriba brevemente. Leedlo y veréis cómo comprendo yo el misterio de Cristo, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y participes de la promesa de Jesucristo, por el Evangelio, del cual yo soy ministro por la gracia que Dios me dio con su fuerza y su poder. A mí, el más insignificante de todos los santos, se me ha dado esta gracia: anunciar a los gentiles la riqueza insondable que es Cristo, aclarar a todos la realización del misterio, escondido desde el principio de los siglos en Dios, creador de todo. Así, mediante la Iglesia, los Principados y Potestades en los cielos conocen ahora la multiforme sabiduría de Dios, según el designio eterno, realizado en Cristo Jesús, Señor nuestro, por quien tenemos libre y confiado acceso a Dios, por la fe en él.
Salmo responsorial: Is 12
R/. Sacaréis aguas con gozo de las fuentes del Salvador.
Él es mi Dios y Salvador: confiaré y no temeré, porque mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación. Y sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación.
Dad gracias al Señor, invocad su nombre, contad a los pueblos sus hazañas, proclamad que su nombre es excelso.
Tañed para el Señor, que hizo proezas, anunciadlas a toda la tierra; gritad jubilosos, habitantes de Sión: «Qué grande es en medio de ti el santo de Israel».
Versículo antes del Evangelio (Mt 24, 42a.44): Aleluya. Estén preparados, porque no saben a qué hora va a venir el Hijo del hombre. Aleluya.
Padre bueno, “estad preparados” nos dice Jesús hoy. Preparados ¿para qué? ¿Es que no es suficiente tener que estar todo el día intentando que todo esté en su sitio, que los nuestros estén cuidados y atendidos, que las tareas que llevamos entre manos vayan bien, que nuestros superiores estén contentos con nuestro trabajo, que aquellos para los que trabajamos se sientan acogidos, respetados y acompañados, que nuestro corazón sienta a cada paso que este mundo nuestro no está como nos gustaría, que nuestra solidaridad nos lleve a aquellos otros a los que no les queda nada excepto nuestro ir hacia ellos?
Por eso hoy, Padre bueno, te pedimos que nos prepares, que nos mantengas despiertos, alerta, vigilantes. Que no dejes que nuestros talentos se pudran por miedo a perderlos al ponerlos en juego y compartirlos, que seamos valientes y confiemos en que lo que Tú das podemos multiplicarlo si lo ponemos en común.
Padre bueno, estamos lejos de estar preparados. Dedícanos tiempo, ayúdanos, estate cerca… quédate, un día más, cerca de nosotros.
Así te lo pido. Así sea.
ORACIÓN A SANTA ÚRSULA PARA MANTENER LA PUREZA
¡Oh santa virgen Úrsula! Alabo y doy gracias a Dios por el don de la castidad que tú defendiste con valentía. Ruega por mí para que pueda adquirir y conservar esta virtud, prefiriendo siempre la fidelidad a Dios antes que cualquier traición a la pureza. Dame fuerza y vigilancia para evitar peligros y mantenerme casto en cuerpo y alma, siguiendo tu glorioso ejemplo. Amén.
martes, 20 de octubre de 2026
MARTES XXIX T.O. A
Hoy la lectura continua de la Palabra nos lleva a descubrir que debemos tener siempre una actitud de servicio y compromiso con la fe. Debemos ser serviciales como los criados de la parábola, porque seremos recompensados, y el mismo Dios nos servirá también a nosotros. Por eso, san Pablo explica a los efesios que Cristo ha roto el odio, las separaciones y las diferencias que existían por la Ley judía para que todos podamos ser libres e iguales y convertirnos en parte de la única Iglesia que tiene como guía a Cristo. Ser parte de las piedras de la Iglesia significa tener los mismos sentimientos que Cristo y ser servidores los unos de los otros. Seamos buenos y confiemos en Dios, que sus pasos nos marcan el camino.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2, 12-22
Hermanos: Entonces vivíais sin Cristo: extranjeros a la ciudadanía de Israel, ajenos a las alianzas y sus promesas, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Ahora, gracias a Cristo Jesús, los que un tiempo estabais lejos estáis cerca por la sangre de Cristo. Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos ha hecho uno, derribando en su cuerpo de carne el muro que los separaba: la enemistad. Él ha abolido la ley con sus mandamientos y decretos, para crear, de los dos, en sí mismo, un único hombre nuevo, haciendo las paces. Reconcilió con Dios a los dos, uniéndolos en un solo cuerpo mediante la cruz, dando muerte, en él, a la hostilidad. Vino a anunciar la paz: paz a vosotros los de lejos, paz también a los de cerca. Así, unos y otros, podemos acercarnos al Padre por medio de él en un mismo Espíritu. Así pues, ya no sois extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros entráis con ellos en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.
Salmo 84, 9abc y 10. 11-12. 13-14 R/. Dios anuncia la paz a su pueblo
Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos».
La salvación está ya cerca de los que le temen,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R/.
La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R/.
El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
y sus pasos señalarán el camino. R/.
Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 35-38
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad os digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo. Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así, bienaventurados ellos».
ORACIÓN A SAN CORNELIO EL CENTURIÓN
San Cornelio fue un centurión romano de Cesarea que se convirtió en uno de los primeros gentiles en abrazar la fe cristiana. Según los Hechos de los Apóstoles, era un hombre piadoso y temeroso de Dios que practicaba la caridad. San Pedro, en una visión, fue instruido para visitarlo y predicarle el Evangelio. Cornelio recibió el Espíritu Santo junto con su familia, marcando un momento crucial en la expansión del cristianismo más allá de los judíos. Su conversión demostró que la salvación estaba disponible para todos, independientemente de su origen. Cornelio es venerado como santo por su fe sincera y su papel en la historia de la Iglesia primitiva.
ORACIÓN
¡Oh glorioso San Cornelio, centurión fiel y primicias de los gentiles! Te honramos como modelo de fe y obediencia a la voluntad de Dios. Por tu intercesión, ayúdanos a reconocer la guía del Espíritu Santo en nuestras vidas y a responder con corazones generosos a la llamada de Dios. Concédenos el valor para profesar nuestra fe con audacia y la gracia para vivir como verdaderos hijos de Dios. San Cornelio, ruega por nosotros. Amén.
lunes, 19 de octubre de 2026
ORACIÓN A SAN PEDRO DE ALCÁNTARA (2)
LUNES XXIX T.O. A
Hoy lunes las lecturas diarias lanzan un mensaje precioso: Dios nos ha salvado, por pura gracia (gratis), para que por la fe podamos seguirlo y responder a la llamada de su Amor, para que por las buenas obras lleguemos a ser felices. Por eso Jesús en el evangelio propone la parábola del que pone su confianza en lo material y no su corazón en vivir según Dios, porque lo material es pasajero, pero lo que hagamos con amor por el prójimo siempre durará. Seamos buenos y confiemos en Dios, que Él nos hizo y somos suyos, para vivir en libertad.
1ª Lectura (Ef 2, 1-10): Hubo un tiempo en que estabais muertos por vuestros delitos y pecados, cuando seguíais la corriente del mundo presente, bajo el jefe que manda en esta zona inferior, el espíritu que ahora actúa en los rebeldes contra Dios. Antes procedíamos nosotros también así; siguiendo los deseos de la carne, obedeciendo los impulsos de la carne y de la imaginación; y, naturalmente, estábamos destinados a la reprobación, como los demás. Pero Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo —por pura gracia estáis salvados—, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él. Así muestra a las edades futuras la inmensa riqueza de su gracia, su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Somos, pues, obra suya. Nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él nos asignó para que las practicásemos.
Salmo responsorial: 99
R/. El Señor nos hizo y somos suyos.
Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría, entrad en su presencia con vítores.
Sabed que el Señor es Dios: que él nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de su rebaño. Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con himnos, dándole gracias y bendiciendo su nombre.
«El Señor es bueno, su misericordia es eterna, su fidelidad por todas las edades».
Versículo antes del Evangelio (Mt 5, 3): Aleluya. Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Aleluya.
domingo, 18 de octubre de 2026
DOMINGO XXX T.O. A
Hoy la Palabra de Dios nos señala que Dios sólo hay uno, y que nos ha dado fe, esperanza y amor para vivir en medio de un mundo que nos quiere confundir con el poder, el tener y el egoísmo. Por eso, Isaías nos dice que no hay otro Dios fuera de Él. Y en el evangelio, Jesús, frente a las preguntas maliciosas de fariseos y herodianos, introduce la cuestión importante, somos criaturas de Dios y solo estamos pensando en lo que interesa a los hombres, pero debemos pensar como Dios y no como los hombres. Por eso, dad a Dios lo que le pertenece y apartemos nuestro corazón de lo mundano. Seamos buenos y confiemos en Dios, el Único, Creador de todo.
1ª Lectura (Is 45, 1.4-6): Así dice el Señor a su Ungido, a Ciro, a quien lleva de la mano: «Doblegaré ante él las naciones, desceñiré las cinturas de los reyes, abriré ante él las puertas, los batientes no se le cerrarán. Por mi siervo Jacob, por mi escogido Israel, te llamé por tu nombre, te di un título, aunque no me conocías. Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí, no hay dios. Te pongo la insignia, aunque no me conoces, para que sepan de Oriente a Occidente que no hay otro fuera de mí. Yo soy el Señor, y no hay otro».
Salmo responsorial: 95
R/. Aclamad la gloria y el poder del Señor.
Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor, toda la tierra. Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones.
Porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses. Pues los dioses de los gentiles son apariencia, mientras que el Señor ha hecho el cielo.
Familias de los pueblos, aclamad al Señor, aclamad la gloria y el poder del Señor, aclamad la gloria del nombre del Señor, entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.
Postraos ante el Señor en el atrio sagrado, tiemble en su presencia la tierra toda; decid a los pueblos: «El Señor es rey, él gobierna a los pueblos rectamente».
2ª Lectura (1Tes 1, 1-5b): Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. A vosotros, gracia y paz. Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones. Ante Dios, nuestro Padre, recordarnos sin cesar la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo, nuestro Señor. Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido y que, cuando se proclamó el Evangelio entre vosotros, no hubo sólo palabras, sino además fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda.
Versículo antes del Evangelio (Flp 2, 15.16): Aleluya. Resplandecéis como antorchas en el mundo, llevando la palabra de vida. Aleluya.
Texto del Evangelio (Mt 22, 15-21):En aquel tiempo, los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: «Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas. Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?». Mas Jesús, conociendo su malicia, dijo: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo». Ellos le presentaron un denario. Y les dijo: «¿De quién es esta imagen y la inscripción?». Le contestaron: «Del César». Entonces les dijo: «Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios».
sábado, 17 de octubre de 2026
SÁBADO XXIX T.O. A
Hoy sábado por la mañana las lecturas nos muestran la unión de Cristo y su Iglesia. San Pablo dirige palabras de agradecimiento a los cristianos de Éfeso por su fe y aprovecha para recordar que creemos en un Cristo muerto y resucitado y que nos ha convertido en hijos de Dios por el Espíritu Santo. Jesús, en el evangelio, se dirige hoy a los primeros discípulos para mostrar que seguirle significa abrir el corazón a la acción de Dios y dar testimonio valiente, no sólo de palabras sino con la propia vida, y así el Espíritu Santo que nos defiende ayudará a proclamar la fe, por eso Jesús advierte que el pecado más grave es blasfemar contra el Espíritu, porque es dejar de confiar plenamente en Dios. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha coronado de gloria y dignidad al llamarnos a ser cristianos.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 15-23
Hermanos: Habiendo oído hablar de vuestra fe en Cristo y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyente, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia, como cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos.
Salmo 8, 2-3a. 4-5. 6-7a R/. Diste a tu Hijo el mando sobre las obras de tus manos
Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 8-12
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Todo aquel que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios, pero si uno me niega ante los hombres, será negado ante los ángeles de Dios. Todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre podrá ser perdonado, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Cuando os conduzcan a la sinagoga, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué razones os defenderéis o de lo que vais a decir, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir».



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