Poesías, oraciones, cuentos...
viernes, 13 de marzo de 2026
ORACIÓN A SANTA EUFRASIA
Jesús Buen Pastor, Tú que nos diste a santa Eufrasia, mujer de un amor ardiente por la salvación de las almas, concédenos las gracias que por medio de ella te pedimos. Y ayúdanos a vivir el amor hecho misericordia para con cada uno de nuestros hermanos.
VIERNES 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Hoy viernes es día de penitencia y ayuno. Las lecturas nos ayudan a descubrir que Dios actúa con misericordia y ternura, y nos invita a acercarnos a Él con un corazón humilde. Su amor es más fuerte que nuestras infidelidades. y Cristo en el evangelio nos muestra que la única ley que está por encima de todas es amar a Dios y amar al prójimo. En esto consiste la Ley y los profetas y Cristo ha venido para que redescubramos el sentido de la vida. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos habla con un lenguaje nuevo.
1ª Lectura (Os 14, 2-10): Esto dice el Señor: «Vuelve, Israel, al Señor tu Dios, porque tropezaste por tu falta. Tomad vuestras promesas con vosotros, y volved al Señor. Decidle: ‘Tú quitas toda falta, acepta el pacto. Pagaremos con nuestra confesión: Asiria no nos salvará, no volveremos a montar a caballo, y no llamaremos ya “nuestro Dios” a la obra de nuestras manos. En ti el huérfano encuentra compasión’. Curaré su deslealtad, los amaré generosamente, porque mi ira se apartó de ellos. Seré para Israel como el rocío, florecerá como el lirio, echará sus raíces como los cedros del Líbano. Brotarán sus retoños y será su esplendor como el olivo, y su perfume como el del Líbano. Regresarán los que habitaban a su sombra, revivirán como el trigo, florecerán como la viña, será su renombre como el del vino del Líbano. Efraín, ¿qué tengo que ver con los ídolos? Yo soy quien le responde y lo vigila. Yo soy como un abeto siempre verde, de mí procede tu fruto. ¿Quién será sabio, para comprender estas cosas, inteligente, para conocerlas? Porque los caminos del Señor son rectos: los justos los transitan, pero los traidores tropiezan en ellos».
Salmo responsorial: 80
R/. Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz.
Oigo un lenguaje desconocido: «Retiré sus hombros de la carga, y sus manos dejaron la espuerta. Clamaste en la aflicción, y te libré.
»Te respondí oculto entre los truenos, te puse a prueba junto a la fuente de Meribá. Escucha, pueblo mío, doy testimonio contra ti; ¡ojalá me escuchases, Israel!
»No tendrás un dios extraño, no adorarás un dios extranjero; yo soy el Señor, Dios tuyo, que te saqué del país de Egipto.
»¡Ojalá me escuchase mi pueblo y caminase Israel por mi camino! Los alimentaría con flor de harina, los saciaría con miel silvestre».
Versículo antes del Evangelio (Mt 4, 17): Haced penitencia, dice el Señor; se ha acercado el Reino de los cielos.
TERMÓMETRO CONYUGAL (DOLORA CXCVIII DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
sube y baja el amor en dos casados,
pues es ley que obedece el mundo entero
el ser los que amen más, menos amados.
Si el termómetro de ellos baja a cero,
el de ellas, sin razón, sube a cien grados,
y pasa esto así a esposos como a esposas,
aunque tengan por sangre agua de rosas.
jueves, 12 de marzo de 2026
JUEVES 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Ya es jueves, la semana está casi terminada. Hoy rezamos por las vocaciones, especialmente por la sacerdotal. Las lecturas nos quieren transmitir que en el Corazón de Dios todos tenemos un sitio. Pero, a veces, nos olvidamos de la historia de salvación que Dios hace en nuestras vidas y nos entregamos a nuestros egoísmos y pasiones. Cristo ha venido a vencer el mal, pero sus paisanos no quieren entender que Dios mismo hecho hombre esté delante de ellos, y prefieren atribuir los milagros al demonio. Y Jesús les advierte que quien no confía en Dios sino en sus propias fuerzas, será vencido por el hombre más fuerte (el maligno). Ojalá escuchemos la voz del Señor y no endurezcamos el corazón , porque no hay peor sordo que el que no quiere oír. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha llamado a entrar en su Corazón.
1ª Lectura (Lam 7, 23-28): Esto dice el Señor: «Esta fue la orden que di a mi pueblo: ‘Escuchad mi voz: Yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo. Seguid el camino que os señalo, y todo os irá bien’. Pero no escucharon ni hicieron caso. Al contrario, caminaron según sus ideas, según la maldad de su obstinado corazón. Me dieron la espalda y no la cara. Desde que salieron vuestros padres de Egipto hasta hoy, os envié a mis siervos, los profetas, un día tras otro; pero no me escucharon ni me hicieron caso. Al contrario, endurecieron la cerviz y fueron peores que sus padres. Ya puedes repetirles este discurso, seguro que no te escucharán; ya puedes gritarles, seguro que no te responderán. Aun así les dirás: ‘Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios, y no quiso escarmentar. Ha desaparecido la sinceridad, se la han arrancado de la boca’».
Salmo responsorial: 94
R/. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».
Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.
Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque Él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras».
Versículo antes del Evangelio (Jl 2, 12-13): Ahora, pues, dice el Señor, convertíos a mí con todo vuestro corazón, pues soy benigno y clemente.
Texto del Evangelio (Lc 11, 14-23): En aquel tiempo, Jesús estaba expulsando un demonio que era mudo; sucedió que, cuando salió el demonio, rompió a hablar el mudo, y las gentes se admiraron. Pero algunos de ellos dijeron: «Por Beelzebul, Príncipe de los demonios, expulsa los demonios». Otros, para ponerle a prueba, le pedían una señal del cielo. Pero Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae. Si, pues, también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo va a subsistir su reino?, porque decís que yo expulso los demonios por Beelzebul. Si yo expulso los demonios por Beelzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos serán vuestros jueces. Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios. Cuando uno fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están en seguro; pero si llega uno más fuerte que él y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos. El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama».
ORACIÓN A SAN LUIS ORIONE (1)
LAS ALMAS EN PENA (DOLORA CXCII DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
y el alma contestó de esta manera:
-Son las almas en pena esos maridos
que, muriendo engañados o aburridos,
renunciaron al Cielo y a sus placeres
por no encontrarse allí con sus mujeres.
Y yo que te lo cuento
y que he sido tostado a fuego lento,
el Cielo abandoné cobardemente,
por no hallarme algún día frente a frente
de una mujer que, por la Gloria suelta,
trae a la Corte celestial revuelta-.
Dijo, y partiendo con pausado vuelo,
cruzó la tierra sin mirar al Cielo.
miércoles, 11 de marzo de 2026
VIDA Y ORACIÓN SANTO DOMINGO CÂM
Padre celestial: Mantén a tus hijos en Vietnam a salvo, provee para todas sus necesidades y abre oportunidades para la comunión con otros cristianos. a pesar de la tremenda presión que a menudo sufren, y usa su testimonio para inspirar a otros a entregar sus vidas a Jesús, siguiendo el ejemplo de testimonios como el de santo Domingo Câm. Trabaja en los corazones de los gobernantes locales, para que sus corazones se ablanden hacia los cristianos. Ayuda a los creyentes a mantenerse firmes en su fe e influyan en la forma en que otros tratan a los cristianos. Amén.
MIÉRCOLES 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Feliz miércoles. Las lecturas nos muestran que las leyes de Dios son distintas a las humanas. Por eso Moisés pide al pueblo que no olvide nunca las acciones de Dios, que los acompañó en el desierto haciendo grandes obras para que llegasen a la tierra prometida y ahora les regala una ley que llevarán en el corazón, ley natural y divina que convierte a esta nación en sabia y grande entre todos los pueblos. Jesús no ha venido a derogar esta ley, sino a recordar al pueblo cuál es la ley divina y que podamos cribar las normas humanas que hemos querido hacer pasar por divinas. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha bendecido con una ley que nos permite llegar a la tierra definitiva.
1ª Lectura (Dt 4, 1.5-9): Moisés habló al pueblo, diciendo: «Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo os enseño para que, cumpliéndolos, viváis y entréis a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de vuestros padres, os va a dar. Mirad: yo os enseño los mandatos y decretos, como me mandó el Señor, mi Dios, para que los cumpláis en la tierra donde vais a entrar para tomar posesión de ella. Observadlos y cumplidlos, pues esa es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de los pueblos, los cuales, cuando tengan noticia de todos estos mandatos, dirán: ‘Ciertamente es un pueblo sabio e inteligente esta gran nación’. Porque ¿dónde hay una nación tan grande que tenga unos dioses tan cercanos como el Señor, nuestro Dios, siempre que lo invocamos? Y ¿dónde hay otra nación tan grande que tenga unos mandatos y decretos tan justos como toda esta ley que yo os propongo hoy? Pero, ten cuidado y guárdate bien de olvidar las cosas que han visto tus ojos y que no se aparten de tu corazón mientras vivas; cuéntaselas a tus hijos y a tus nietos».
Salmo responsorial: 147
R/. Glorifica al Señor, Jerusalén.
Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión. Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.
Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz; manda la nieve como lana, esparce la escarcha como ceniza.
Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos.
Versículo antes del Evangelio (Jn 6, 64.69): Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna.
Texto del Evangelio (Mt 5, 17-19): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ese será grande en el Reino de los Cielos».
DESPUÉS DEL PRIMER SUEÑO (DOLORA CLXXXIX DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
la esposa, con acento candoroso,
al despertar, le preguntó al esposo:
- ¿Me quieres todavía?
martes, 10 de marzo de 2026
MARTES 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Hoy martes en las lecturas aparece destacada la palabra perdón. La primera implora misericordia y perdón porque el pueblo de Israel está en el destierro, y siente que lo único que tienen es su fe en Dios. En el evangelio Jesús responde a Pedro sobre el perdón: hay que perdonar hasta 70 veces 7 (=siempre). Y lo más importante es que no olvidemos que perdonar es una cualidad divina que nos recuerda que somos imagen de Dios. Seamos buenos, confiemos en Dios y perdonemos de corazón y nuestro Padre nos dará su perdón infinito.
1ª Lectura (Dan 3, 25.34-43): En aquellos días, Azarías, puesto en pie, oró de esta forma; alzó la voz en medio del fuego y dijo: «Por el honor de tu nombre, no nos desampares para siempre, no rompas tu alianza, no apartes de nosotros tu misericordia. Por Abrahán, tu amigo; por Isaac, tu siervo; por Israel, tu consagrado; a quienes prometiste multiplicar su descendencia como las estrellas del cielo, como la arena de las playas marinas. Pero ahora, Señor, somos el más pequeño de todos los pueblos; hoy estamos humillados por toda la tierra a causa de nuestros pecados. En este momento no tenemos príncipes, ni profetas, ni jefes; ni holocausto, ni sacrificios, ni ofrendas, ni incienso; ni un sitio donde ofrecerte primicias, para alcanzar misericordia. Por eso, acepta nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde, como un holocausto de carneros y toros o una multitud de corderos cebados. Que este sea hoy nuestro sacrificio, y que sea agradable en tu presencia: porque los que en ti confían no quedan defraudados. Ahora te seguimos de todo corazón, te respetamos, y buscamos tu rostro; no nos defraudes, Señor; trátanos según tu piedad, según tu gran misericordia. Líbranos con tu poder maravilloso y da gloria a tu nombre, Señor».
Salmo responsorial: 24
R/. Recuerda, Señor, tu ternura.
Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas: haz que camine con lealtad; enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador.
Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas; acuérdate de mí con misericordia, por tu bondad, Señor.
El Señor es bueno y es recto, y enseña el camino a los pecadores; hace caminar a los humildes con rectitud, enseña su camino a los humildes.
Versículo antes del Evangelio (Jl 2, 12-13): Ahora pues, dice el Señor, convertíos a mí con todo vuestro corazón, porque soy benigno y clemente.
LO INIMITABLE (DOLORA CLXXXVII DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
famosa por sus laureles,
le dio Mario los papeles
de ángel y furia a escoger.
- ¿Qué duda puede caber?
- dijo la actriz impasible.
- Cualquier mujer sensible,
haciendo al sexo una injuria,
puede imitar a una furia,
pero a un ángel... ¡imposible!
lunes, 9 de marzo de 2026
LUNES 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Las lecturas hoy nos invitan a descubrir la acción de Dios en la vida de los que aceptan creer y confiar en su palabra. Por eso hoy las lecturas nos permiten descubrir dos actitudes: la de Naamán (extranjero) que sale de su tierra y consigue descubrir en su camino al Dios vivo; y la actitud de los paisanos de Jesús (judíos) que no han salido de su tierra ni han conseguido cambiar su interior y aún así se molestan cuando Jesús les recuerda que Dios actúa incluso en la vida de los extranjeros si hay un camino de conversión en el corazón. Que la Cuaresma nos sirva para caminar hacia nuestro crecimiento interior y descubramos al Dios vivo. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos quiere conducir hasta su monte santo.
1ª Lectura (2Re 5, 1-15): En aquellos días, Naamán, jefe del ejército del rey de Siria, era hombre notable y muy estimado por su señor, pues por su medio el Señor había concedido la victoria a Siria. Pero, siendo un gran militar, era leproso. Unas bandas de arameos habían hecho una incursión trayendo de la tierra de Israel a una muchacha, que pasó al servicio de la mujer de Naamán. Dijo ella a su señora: «Ah, si mi señor pudiera presentarse ante el profeta que hay en Samaría. Él lo curaría de su lepra». Fue (Naamán) y se lo comunicó a su señor diciendo: «Esto y esto ha dicho la muchacha de la tierra de Israel». Y el rey de Siria contestó: «Vete, que yo enviaré una carta al rey de Israel».
Entonces tomó en su mano diez talentos de plata, seis mil siclos de oro, diez vestidos nuevos y una carta al rey de Israel que decía: «Al llegarte esta carta, sabrás que te envío a mi siervo Naamán para que lo cures de su lepra». Cuando el rey de Israel leyó la carta, rasgó sus vestiduras, diciendo: «¿Soy yo Dios para repartir vida y muerte? Pues me encarga nada menos que curar a un hombre de su lepra. Daos cuenta y veréis que está buscando querella contra mí». Eliseo, el hombre de Dios, oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestiduras y mandó a que le dijeran: «Por qué has rasgado tus vestiduras? Que venga a mí y sabrá que hay un profeta en Israel».
Llegó Naamán con sus carros y caballos y se detuvo a la entrada de la casa de Eliseo. Envió este un mensajero a decirle: «Ve y lávate siete veces en el Jordán. Tu carne renacerá y quedarás limpio». Naamán se puso furioso y se marchó diciendo: «Yo me había dicho: ‘Saldrá seguramente a mi encuentro, se detendrá, invocará el nombre de su Dios, frotará con su mano mi parte enferma y sanaré de la lepra’. El Abaná y el Farfar, los ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Podría bañarme en ellos y quedar limpio». Dándose la vuelta, se marchó furioso.
Sus servidores se le acercaron para decirle: «Padre mío, si el profeta te hubiese mandado una cosa difícil, ¿no lo habrías hecho? ¡Cuánto más si te ha dicho: ‘Lávate y quedarás limpio’!». Bajó, pues, y se bañó en el Jordán siete veces, conforme a la palabra del hombre de Dios. Y su carne volvió a ser como la de un niño pequeño: quedó limpio. Naamán y toda su comitiva regresaron al lugar donde se encontraba el hombre de Dios. Al llegar, se detuvo ante él exclamando: «Ahora conozco que no hay en toda la tierra otro Dios que el de Israel».
Salmo responsorial: 41
R/. Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios?
Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios?
Envía tu luz y tu verdad: que ellas me guíen y me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada.
Me acercaré al altar de Dios, al Dios de mi alegría; y te daré gracias al son de la cítara, Dios, Dios mío.
Versículo antes del Evangelio (Sal 129, 5.7): Espero en el Señor, espero en sus palabras; porque en Él hay misericordia y abundante redención.
ORACIÓN A SANTA FRANCISCA ROMANA (1)
AMOR Y CELOS (DOLORA CLXXXV DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
a la equidad divina,
decía la imperiosa Catalina
hablando de su amor y de sus celos:
- Para ellos los castigos más veniales,
para ellas las venganzas más crueles;
porque aunque son los crímenes iguales,
la mujer que perdona a sus infieles
no perdona jamás a sus rivales.
domingo, 8 de marzo de 2026
SAN AMBROSIO DE MILÁN, SOBRE LA LIMOSNA
No le das al pobre de lo tuyo, sino que le devuelves lo suyo. Pues lo que es común y ha sido dado para el uso de todos, lo usurpas tú solo. La tierra es de todos, no sólo de los ricos; pero son muchos menos los que no gozan de ella que los que gozan. Pagas, pues, un débito, no das gratuitamente lo que no debes. «Presta atención, sin enojarte, al pobre, y paga tu deuda, y respóndele con benignidad y mansedumbre».
DOMINGO 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Feliz domingo, día del Señor Resucitado. Las lecturas de hoy son una catequesis que nos enseña a descubrir que la vida del hombre sin el agua viva es una vida que siempre buscará pozos en los que calmar la sed, pero ninguno lo conseguirá. San Pablo lo tiene claro: la fe es una esperanza que no defrauda porque es el Espíritu Santo quien ha entrado en nuestros corazones inundándonos de amor. Seamos buenos, confiemos en Dios y escuchemos su voz que nos cambia el corazón.
1ª Lectura (Éx 17, 3-7): En aquellos días, el pueblo, torturado por la sed, murmuró contra Moisés: «¿Nos has hecho salir de Egipto para hacernos morir de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?». Clamó Moisés al Señor y dijo: «¿Qué puedo hacer con este pueblo? Poco falta para que me apedreen». Respondió el Señor a Moisés. «Preséntate al pueblo llevando contigo algunos de los ancianos de Israel; lleva también en tu mano el cayado con que golpeaste el río, y vete, que allí estaré yo ante ti, sobre la peña, en Horeb; golpearás la peña, y saldrá de ella agua para que beba el pueblo». Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel. Y puso por nombre a aquel lugar Masá y Meribá, por la reyerta de los hijos Israel y porque habían tentado al Señor, diciendo: «¿Está o no está el Señor en medio de nosotros?».
Salmo responsorial: 94
R/. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».
Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.
Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras».
2ª Lectura (Rom 5, 1-2.5-8): Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos: y nos gloriamos, apoyados en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios. Y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado. En efecto, cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros.
Versículo antes del Evangelio (Jn 4, 42.15): Señor, Tú eres verdaderamente el Salvador del mundo; dame agua viva para que no tenga sed.













































