Padre celestial: Mantén a tus hijos en Vietnam a salvo, provee para todas sus necesidades y abre oportunidades para la comunión con otros cristianos. a pesar de la tremenda presión que a menudo sufren, y usa su testimonio para inspirar a otros a entregar sus vidas a Jesús, siguiendo el ejemplo de testimonios como el de santo Domingo Câm. Trabaja en los corazones de los gobernantes locales, para que sus corazones se ablanden hacia los cristianos. Ayuda a los creyentes a mantenerse firmes en su fe e influyan en la forma en que otros tratan a los cristianos. Amén.
Poesías, oraciones, cuentos...
miércoles, 11 de marzo de 2026
MIÉRCOLES 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Feliz miércoles. Las lecturas nos muestran que las leyes de Dios son distintas a las humanas. Por eso Moisés pide al pueblo que no olvide nunca las acciones de Dios, que los acompañó en el desierto haciendo grandes obras para que llegasen a la tierra prometida y ahora les regala una ley que llevarán en el corazón, ley natural y divina que convierte a esta nación en sabia y grande entre todos los pueblos. Jesús no ha venido a derogar esta ley, sino a recordar al pueblo cuál es la ley divina y que podamos cribar las normas humanas que hemos querido hacer pasar por divinas. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha bendecido con una ley que nos permite llegar a la tierra definitiva.
1ª Lectura (Dt 4, 1.5-9): Moisés habló al pueblo, diciendo: «Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo os enseño para que, cumpliéndolos, viváis y entréis a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de vuestros padres, os va a dar. Mirad: yo os enseño los mandatos y decretos, como me mandó el Señor, mi Dios, para que los cumpláis en la tierra donde vais a entrar para tomar posesión de ella. Observadlos y cumplidlos, pues esa es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de los pueblos, los cuales, cuando tengan noticia de todos estos mandatos, dirán: ‘Ciertamente es un pueblo sabio e inteligente esta gran nación’. Porque ¿dónde hay una nación tan grande que tenga unos dioses tan cercanos como el Señor, nuestro Dios, siempre que lo invocamos? Y ¿dónde hay otra nación tan grande que tenga unos mandatos y decretos tan justos como toda esta ley que yo os propongo hoy? Pero, ten cuidado y guárdate bien de olvidar las cosas que han visto tus ojos y que no se aparten de tu corazón mientras vivas; cuéntaselas a tus hijos y a tus nietos».
Salmo responsorial: 147
R/. Glorifica al Señor, Jerusalén.
Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión. Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.
Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz; manda la nieve como lana, esparce la escarcha como ceniza.
Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos.
Versículo antes del Evangelio (Jn 6, 64.69): Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna.
Texto del Evangelio (Mt 5, 17-19): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que pase una i o una tilde de la Ley sin que todo suceda. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ese será grande en el Reino de los Cielos».
DESPUÉS DEL PRIMER SUEÑO (DOLORA CLXXXIX DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
la esposa, con acento candoroso,
al despertar, le preguntó al esposo:
- ¿Me quieres todavía?
martes, 10 de marzo de 2026
MARTES 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Hoy martes en las lecturas aparece destacada la palabra perdón. La primera implora misericordia y perdón porque el pueblo de Israel está en el destierro, y siente que lo único que tienen es su fe en Dios. En el evangelio Jesús responde a Pedro sobre el perdón: hay que perdonar hasta 70 veces 7 (=siempre). Y lo más importante es que no olvidemos que perdonar es una cualidad divina que nos recuerda que somos imagen de Dios. Seamos buenos, confiemos en Dios y perdonemos de corazón y nuestro Padre nos dará su perdón infinito.
1ª Lectura (Dan 3, 25.34-43): En aquellos días, Azarías, puesto en pie, oró de esta forma; alzó la voz en medio del fuego y dijo: «Por el honor de tu nombre, no nos desampares para siempre, no rompas tu alianza, no apartes de nosotros tu misericordia. Por Abrahán, tu amigo; por Isaac, tu siervo; por Israel, tu consagrado; a quienes prometiste multiplicar su descendencia como las estrellas del cielo, como la arena de las playas marinas. Pero ahora, Señor, somos el más pequeño de todos los pueblos; hoy estamos humillados por toda la tierra a causa de nuestros pecados. En este momento no tenemos príncipes, ni profetas, ni jefes; ni holocausto, ni sacrificios, ni ofrendas, ni incienso; ni un sitio donde ofrecerte primicias, para alcanzar misericordia. Por eso, acepta nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde, como un holocausto de carneros y toros o una multitud de corderos cebados. Que este sea hoy nuestro sacrificio, y que sea agradable en tu presencia: porque los que en ti confían no quedan defraudados. Ahora te seguimos de todo corazón, te respetamos, y buscamos tu rostro; no nos defraudes, Señor; trátanos según tu piedad, según tu gran misericordia. Líbranos con tu poder maravilloso y da gloria a tu nombre, Señor».
Salmo responsorial: 24
R/. Recuerda, Señor, tu ternura.
Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas: haz que camine con lealtad; enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador.
Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas; acuérdate de mí con misericordia, por tu bondad, Señor.
El Señor es bueno y es recto, y enseña el camino a los pecadores; hace caminar a los humildes con rectitud, enseña su camino a los humildes.
Versículo antes del Evangelio (Jl 2, 12-13): Ahora pues, dice el Señor, convertíos a mí con todo vuestro corazón, porque soy benigno y clemente.
LO INIMITABLE (DOLORA CLXXXVII DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
famosa por sus laureles,
le dio Mario los papeles
de ángel y furia a escoger.
- ¿Qué duda puede caber?
- dijo la actriz impasible.
- Cualquier mujer sensible,
haciendo al sexo una injuria,
puede imitar a una furia,
pero a un ángel... ¡imposible!
lunes, 9 de marzo de 2026
LUNES 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Las lecturas hoy nos invitan a descubrir la acción de Dios en la vida de los que aceptan creer y confiar en su palabra. Por eso hoy las lecturas nos permiten descubrir dos actitudes: la de Naamán (extranjero) que sale de su tierra y consigue descubrir en su camino al Dios vivo; y la actitud de los paisanos de Jesús (judíos) que no han salido de su tierra ni han conseguido cambiar su interior y aún así se molestan cuando Jesús les recuerda que Dios actúa incluso en la vida de los extranjeros si hay un camino de conversión en el corazón. Que la Cuaresma nos sirva para caminar hacia nuestro crecimiento interior y descubramos al Dios vivo. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos quiere conducir hasta su monte santo.
1ª Lectura (2Re 5, 1-15): En aquellos días, Naamán, jefe del ejército del rey de Siria, era hombre notable y muy estimado por su señor, pues por su medio el Señor había concedido la victoria a Siria. Pero, siendo un gran militar, era leproso. Unas bandas de arameos habían hecho una incursión trayendo de la tierra de Israel a una muchacha, que pasó al servicio de la mujer de Naamán. Dijo ella a su señora: «Ah, si mi señor pudiera presentarse ante el profeta que hay en Samaría. Él lo curaría de su lepra». Fue (Naamán) y se lo comunicó a su señor diciendo: «Esto y esto ha dicho la muchacha de la tierra de Israel». Y el rey de Siria contestó: «Vete, que yo enviaré una carta al rey de Israel».
Entonces tomó en su mano diez talentos de plata, seis mil siclos de oro, diez vestidos nuevos y una carta al rey de Israel que decía: «Al llegarte esta carta, sabrás que te envío a mi siervo Naamán para que lo cures de su lepra». Cuando el rey de Israel leyó la carta, rasgó sus vestiduras, diciendo: «¿Soy yo Dios para repartir vida y muerte? Pues me encarga nada menos que curar a un hombre de su lepra. Daos cuenta y veréis que está buscando querella contra mí». Eliseo, el hombre de Dios, oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestiduras y mandó a que le dijeran: «Por qué has rasgado tus vestiduras? Que venga a mí y sabrá que hay un profeta en Israel».
Llegó Naamán con sus carros y caballos y se detuvo a la entrada de la casa de Eliseo. Envió este un mensajero a decirle: «Ve y lávate siete veces en el Jordán. Tu carne renacerá y quedarás limpio». Naamán se puso furioso y se marchó diciendo: «Yo me había dicho: ‘Saldrá seguramente a mi encuentro, se detendrá, invocará el nombre de su Dios, frotará con su mano mi parte enferma y sanaré de la lepra’. El Abaná y el Farfar, los ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Podría bañarme en ellos y quedar limpio». Dándose la vuelta, se marchó furioso.
Sus servidores se le acercaron para decirle: «Padre mío, si el profeta te hubiese mandado una cosa difícil, ¿no lo habrías hecho? ¡Cuánto más si te ha dicho: ‘Lávate y quedarás limpio’!». Bajó, pues, y se bañó en el Jordán siete veces, conforme a la palabra del hombre de Dios. Y su carne volvió a ser como la de un niño pequeño: quedó limpio. Naamán y toda su comitiva regresaron al lugar donde se encontraba el hombre de Dios. Al llegar, se detuvo ante él exclamando: «Ahora conozco que no hay en toda la tierra otro Dios que el de Israel».
Salmo responsorial: 41
R/. Mi alma tiene sed del Dios vivo: ¿cuándo veré el rostro de Dios?
Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios?
Envía tu luz y tu verdad: que ellas me guíen y me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada.
Me acercaré al altar de Dios, al Dios de mi alegría; y te daré gracias al son de la cítara, Dios, Dios mío.
Versículo antes del Evangelio (Sal 129, 5.7): Espero en el Señor, espero en sus palabras; porque en Él hay misericordia y abundante redención.
ORACIÓN A SANTA FRANCISCA ROMANA (1)
AMOR Y CELOS (DOLORA CLXXXV DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
a la equidad divina,
decía la imperiosa Catalina
hablando de su amor y de sus celos:
- Para ellos los castigos más veniales,
para ellas las venganzas más crueles;
porque aunque son los crímenes iguales,
la mujer que perdona a sus infieles
no perdona jamás a sus rivales.
domingo, 8 de marzo de 2026
SAN AMBROSIO DE MILÁN, SOBRE LA LIMOSNA
No le das al pobre de lo tuyo, sino que le devuelves lo suyo. Pues lo que es común y ha sido dado para el uso de todos, lo usurpas tú solo. La tierra es de todos, no sólo de los ricos; pero son muchos menos los que no gozan de ella que los que gozan. Pagas, pues, un débito, no das gratuitamente lo que no debes. «Presta atención, sin enojarte, al pobre, y paga tu deuda, y respóndele con benignidad y mansedumbre».
DOMINGO 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Feliz domingo, día del Señor Resucitado. Las lecturas de hoy son una catequesis que nos enseña a descubrir que la vida del hombre sin el agua viva es una vida que siempre buscará pozos en los que calmar la sed, pero ninguno lo conseguirá. San Pablo lo tiene claro: la fe es una esperanza que no defrauda porque es el Espíritu Santo quien ha entrado en nuestros corazones inundándonos de amor. Seamos buenos, confiemos en Dios y escuchemos su voz que nos cambia el corazón.
1ª Lectura (Éx 17, 3-7): En aquellos días, el pueblo, torturado por la sed, murmuró contra Moisés: «¿Nos has hecho salir de Egipto para hacernos morir de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?». Clamó Moisés al Señor y dijo: «¿Qué puedo hacer con este pueblo? Poco falta para que me apedreen». Respondió el Señor a Moisés. «Preséntate al pueblo llevando contigo algunos de los ancianos de Israel; lleva también en tu mano el cayado con que golpeaste el río, y vete, que allí estaré yo ante ti, sobre la peña, en Horeb; golpearás la peña, y saldrá de ella agua para que beba el pueblo». Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel. Y puso por nombre a aquel lugar Masá y Meribá, por la reyerta de los hijos Israel y porque habían tentado al Señor, diciendo: «¿Está o no está el Señor en medio de nosotros?».
Salmo responsorial: 94
R/. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».
Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.
Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masá en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras».
2ª Lectura (Rom 5, 1-2.5-8): Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos: y nos gloriamos, apoyados en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios. Y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado. En efecto, cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros.
Versículo antes del Evangelio (Jn 4, 42.15): Señor, Tú eres verdaderamente el Salvador del mundo; dame agua viva para que no tenga sed.
LAS LOCAS POR AMOR (DOLORA CLXXVII DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
que te ame mucho tiempo y con cordura-.
Y respondió la diosa de Citeres:
Prefiero, como todas las mujeres,
que me amen poco tiempo y con locura.
sábado, 7 de marzo de 2026
ORACIÓN A SANTA PERPETUA Y SANTA FELICIDAD
En su onomástica, recordemos su ejemplo de fidelidad y valentía. Pidámosles que intercedan por nosotros ante Dios, para que nos conceda la gracia de mantener nuestra fe firme en medio de las pruebas y dificultades. Que su testimonio nos inspire a vivir nuestra vida con integridad y a amar a Dios sobre todas las cosas.
SÁBADO 2º DE CUARESMA A
Hoy sábado por la mañana meditamos el evangelio de la parábola del hijo pródigo. Aunque lo que más destaca es la actitud de perdón y acogida incondicional del Padre. En la primera lectura el profeta nos da la clave: ¿qué Dios hay como Tú que perdonas y acoges y quieres eliminar el pecado y no al pecador? Esto señala la parábola: un padre que respeta la libertad de sus hijos a pesar de que ellos no se sienten hijos y se rebelan creyendo que la libertad está en los bienes materiales. El evangelista quiere que descubramos cómo actúa Dios-Padre, acoge a los publicanos y pecadores (hijo menor) y quiere que los fariseos y escribas (hijo mayor) descubran el amor que libera y acoge siempre. Y la pregunta que nos plantean las lecturas es si nosotros nos sentimos hijos amados y respetados capaces de amar o todavía buscamos otra libertad distinta de la que nos ofrece Dios a través del Amor. Seamos buenos y confiemos en Dios, que no nos trata como merecen nuestros pecados, sino con AMOR.
Lectura de la profecía de Miqueas 7, 14-15. 18-20
¿Qué Dios hay como tú, capaz de perdonar el pecado, de pasar por alto la falta del resto de tu heredad?
No conserva para siempre su cólera, pues le gusta la misericordia.
Volverá a compadecerse de nosotros, destrozará nuestras culpas, arrojará nuestros pecados a lo hondo del mar.
Concederás a Jacob tu fidelidad y a Abrahán tu bondad, como antaño prometiste a nuestros padres.
Salmo 102, 1-2. 3-4. 9-10. 11-12 R/. El Señor es compasivo y misericordioso
Lectura del santo evangelio según san Lucas 15, 1-3. 11-32
El padre les repartió los bienes.
No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.
Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad.
Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a apacentar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían ¡os cerdos, pero nadie le daba nada.
Se levantó y vino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos.
Y empezaron a celebrar el banquete.
Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.
Él se indignó y no quería entrar, pero su padre salió e intentaba persuadirlo.
CABEZA Y CORAZÓN (DOLORA CLXXV DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
A Blanca Quiroga y Pardo Bazán
Un ángel y el demonio, a Eva un día contemplan con amor. -y ¿qué opináis, decid, de esa obra mía?- les preguntó el Señor. | |||
| Mirando de Eva la gentil cabeza, | |||
| dijo el demonio así: | |||
| -¡La mujer! A pesar de su belleza | |||
| es inferior a mí. | |||
| ¡Sentir sin comprender! ¡Perpetua ilusa | |||
| que goza en delirar! | |||
| ¡Que tiene, sin razón, la ciencia infusa | |||
| del arte de engañar! | |||
| Uniendo la inconstancia a la hermosura | |||
| (el demonio añadió), | |||
| creedme, Señor, vuestra mejor hechura | |||
| vale menos que yo. |
| -La mujer (siguió el ángel) de tal modo | ||||
| desafía al dolor, | ||||
| que, aunque débil su fe, se arriesga a todo | ||||
| por servir al amor. | ||||
| De la santa piedad hija querida, | ||||
| ni piensa, ni hace el mal, | ||||
| y, próvida, transmite con la vida | ||||
| la sed de lo ideal. | ||||
| La mujer es tan buena (enardecido | ||||
| el ángel concluyó), | ||||
| que, aunque soy en el cielo un elegido, | ||||
| ella es mejor que yo. Tú, dotada de espíritu sublime y de gran corazón, Blanca, entre el ángel y el demonio, dime: ¿quién tiene más razón? | ||||
































