sábado, 23 de mayo de 2026

SÁBADO VII DE PASCUA A Y PENTECOSTÉS

 

Hoy sábado por la mañana las lecturas nos muestran que hay que dar testimonio de la fe, y que cada uno tenemos una misión y una responsabilidad en la transmisión de la fe. Pablo dará testimonio llegando hasta los confines de la tierra conocida: Roma. Pedro es llamado a ser pastor de la Iglesia. Y Juan da testimonio con sus palabras, contando lo que sus ojos y oídos han presenciado. Y nosotros, ¿cuál es nuestra fe? ¿Cómo la transmitimos? Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos da valor para ser libres testigos de su acción en nuestras vidas.



Texto del Evangelio (Jn 21, 20-25): En aquel tiempo, volviéndose Pedro vio que le seguía aquel discípulo a quién Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?». Viéndole Pedro, dice a Jesús: «Señor, y este, ¿qué?». Jesús le respondió: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme». Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: «No morirá», sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga».
Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran.















viernes, 22 de mayo de 2026

ORACIÓN A SANTA RITA DE CASIA (1)

¡Oh santa Rita de Casia! Con mi alma rebosante de confianza por los favores continuos que alcanzas hasta el cielo, para el bien de todos los devotos, en esta ocasión vengo a tu presencia a rogarte que puedas interceder ante tu redentor y amado esposo, a fin de que escuche benigno la solicitud que hago en esta ocasión con su infinito poder y sabiduría. 

Acudo anti ti, gloriosa santa Rita, que recibiste en el transcurso de tu santa y larga vida, tantas y repetidas muestras de estar privilegiada con su Amor, te atenderá de buena gana, si le ruegas en mi nombre, con este fuerte fervor que siempre te animaba cuando orabas a los pies del Santo Crucifijo.

Te pido con todas mis fuerzas que me ayudes a conseguir (decir lo que quieres conseguir).

Por tus grande méritos, de inmediata obediencia al dictamen de tus padres; de abnegada resignación ante las grandes esperanzas de tu amado; de heroica y caritativa inmolación de tus amados y pequeños hijos; de aguda pena cuando miras aquellas dificultades que tuviste que superar para entrar a la morada de tus anhelos, el claustro religioso; por aquellos fuertes dolores que fueron causados por la espina que estuvo en tu frente; pídele, santa que eres bondadosa, que me pueda dar lo que por tu solicitud aquello que con ansias desea mi alma.

Si Él desea concedérmelo, pues su mano es omnipotente y divina en el cielo y la tierra. Si pudiera ser para mayor gloria del Señor y por el bien de mi alma que vea presto escuchada y que atienda mi petición te ruego que tenga buen resultado, confío en poder obtener de la bondad y el poder paternal de su enorme corazón. Amén.

Santa Rita de Casia, gran abogada de los desesperados en los casos perdidos, suplica por tu devoto.


ESTAMPA DÍA SÉPTIMO NOVENA MARÍA AUXILIADORA MÁLAGA 21 MAYO 2026

 




ORACIÓN SANTA JOAQUINA DE VEDRUNA

Señor, Tú que has hecho surgir en la Iglesia a santa Joaquina de Vedruna para la educación cristiana de la juventud y alivio de los enfermos, haz que nosotros sepamos imitar sus ejemplos y dediquemos nuestra vida a servirte con amor en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

VIERNES VII DE PASCUA A


Hoy viernes las lecturas nos presentan el amor de los discípulos Pedro y Pablo, los pilares de la Iglesia. Pablo está sufriendo el mismo destino de Cristo y ha sido encarcelado y quieren juzgarlo en Jerusalén, juicio que sería injusto, como el de Cristo. Pero la condición de ciudadano romano de Pablo lo llevará a ser juzgado en Roma por el emperador. En todo ese tiempo tendrá oportunidad de seguir anunciando el amor de Cristo al mundo. Pedro es interrogado en el evangelio por tres veces acerca del amor que tiene por Cristo y su Iglesia, y responde con sinceridad que lo quiere, con el amor humano que es capaz de transmitir, y el Señor le da el encargo de pastorear la Iglesia. Los dos apóstoles nos ayudan a comprender que amar a Dios significa ser nosotros mismos, con nuestros defectos y virtudes, pero siendo fieles a su voluntad y respondiendo con generosidad a su voluntad. Hoy también nos pregunta a nosotros ¿me quieres?, pues cumple con el amor y transmítelo. Seamos buenos, confiemos en Dios y demos gracias por que nos quiere Santos. 



1ª Lectura (Hch 25, 13-21): En aquellos días, el rey Agripa llegó a Cesarea con Berenice para cumplimentar a Festo, y se entretuvieron allí bastantes días. Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: «Tengo aquí un preso, que ha dejado Félix; cuando fui a Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos judíos presentaron acusación contra él, pidiendo su condena. Les respondí que no es costumbre romana ceder a un hombre por las buenas; primero el acusado tiene que carearse con sus acusadores, para que tenga ocasión de defenderse. Vinieron conmigo a Cesarea, y yo, sin dar largas al asunto, al día siguiente me senté en el tribunal y mandé traer a este hombre. Pero, cuando los acusadores tomaron la palabra, no adujeron ningún cargo grave de los que yo suponía; se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un difunto llamado Jesús, que Pablo sostiene que está vivo. Yo, perdido en semejante discusión, le pregunté si quería ir a Jerusalén a que lo juzgase allí. Pero, como Pablo ha apelado, pidiendo que lo deje en la cárcel, para que decida su majestad, he dado orden de tenerlo en prisión hasta que pueda remitirlo al César».


Salmo responsorial: 102

R/. El Señor puso en el cielo su trono.

Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios.

Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre sus fieles; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos.

El Señor puso en el cielo su trono, su soberanía gobierna el universo. Bendecid al Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes.


Versículo antes del Evangelio (Jn 14, 26): Aleluya. El Espíritu Santo os enseñará todas las cosas; y os recordará todo aquello que yo os he dicho. Aleluya.



Texto del Evangelio (Jn 21, 15-19): Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos y comiendo con ellos, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que estos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos». Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?». Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas». Le dice por tercera vez: «Simón de Juan, ¿me quieres?». Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas a donde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará a donde tú no quieras». Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme».














jueves, 21 de mayo de 2026

ESTAMPA DÍA SEXTO NOVENA MARÍA AUXILIADORA MÁLAGA 20 MAYO 2026




 

ORACIÓN SAN EUGENIO DE MAZENOD


Padre celestial, que llamaste a san Eugenio de Mazenod a seguir a Cristo Salvador, te damos gracias por su dedicación a la Iglesia y a la evangelización de los más pobres. Que tu Espíritu siga inspirando a muchos jóvenes a consagrar sus vidas al servicio de Jesucristo y a la Iglesia, guiados por el ejemplo de san Eugenio. Te pedimos que concedas a los Oblatos de María Inmaculada la gracia de seguir siendo una luz en el mundo, llevando el Evangelio a los más necesitados. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 

JUEVES VII DE PASCUA A


Las lecturas hoy quieren llevarnos a descubrir la unidad con Dios, la comunión. Pablo aprovecha la desunión de los judíos para que sea llevado a Roma y poder seguir predicando allí. El mundo vive desunido, queremos cada uno vivir libres y pensamos que la libertad es hacer lo que queremos, pero la verdadera libertad está en el Amor entregado. La verdadera libertad es descubrir la voluntad de Dios y ser uno con Él. Y así poder abandonar los intereses que nos mueven a querer lo material más que lo espiritual. La fe nos permite desapegarnos, mirar hacia Dios y unirnos al Verdadero Amor, para que el mundo crea. Seamos buenos y confiemos en Dios, con Él nunca vacilaremos. 



1ª Lectura (Hch 22, 30; 23, 6-11): En aquellos días, queriendo el tribuno poner en claro de qué acusaban a Pablo los judíos, mandó desatarlo, ordenó que se reunieran los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno, bajó a Pablo y lo presentó ante ellos. Pablo sabía que una parte del Sanedrín eran fariseos y otra saduceos y gritó: «Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo, y me juzgan porque espero la resurrección de los muertos».

Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, y la asamblea quedó dividida. Los saduceos sostienen que no hay resurrección, ni ángeles, ni espíritus, mientras que los fariseos admiten todo esto. Se armó un griterío, y algunos escribas del partido fariseo se pusieron en pie, porfiando: «No encontramos ningún delito en este hombre; ¿y si le ha hablado un espíritu o un ángel?».

El altercado arreciaba, y el tribuno, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó bajar a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel. La noche siguiente, el Señor se le presentó y le dijo: «¡Ánimo! Lo mismo que has dado testimonio a favor mío en Jerusalén tienes que darlo en Roma».


Salmo responsorial: 15

R/. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti; yo digo al Señor: «Tú eres mi bien». El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; mi suerte está en tu mano.

Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré.

Por eso se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas, y mi carne descansa serena. Porque no me entregarás a la muerte, ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.

Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha.


Versículo antes del Evangelio (Jn 17, 21): Aleluya. Que sean todos una misma cosa, así como tú, Padre, en mí, y yo en ti, para que el mundo crea que tú me enviaste, dice el Señor. Aleluya.



Texto del Evangelio (Jn 17, 20-26): En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre santo, no ruego sólo por estos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.
Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y estos han conocido que tú me has enviado. Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos».











TODOS SOMOS UNO




ESTAMPA DÍA QUINTO NOVENA MARÍA AUXILIADORA MÁLAGA 19 MAYO 2026



 

RIMA XV (GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER)


Cendal flotante de leve bruma,
rizada cinta de blanca espuma,
rumor sonoro
de arpa de oro,
beso del aura, onda de luz,
eso eres tú.

Tú, sombra aérea, que cuantas veces
voy a tocarte te desvaneces
como la llama, como el sonido,
como la niebla, como el gemido
del lago azul.

En mar sin playas onda sonante;
en el vacío cometa errante;
largo lamento
del ronco viento,
ansia perpetua de algo mejor,
eso soy yo.

¡Yo, que a tus ojos, en mi agonía,
los ojos vuelvo de noche y día;
yo, que incansable corro y demente
tras una sombra, tras la hija ardiente
de una visión!



 

miércoles, 20 de mayo de 2026

MIÉRCOLES VII DE PASCUA A

 

Hoy miércoles seguimos leyendo el discurso de Pablo y el de Cristo. Los dos quieren que quede claro que los apóstoles y discípulos han sido enviados al mundo para dar testimonio de la Verdad, y del Amor que Dios nos tiene. Cristo reza por nosotros y por los que crean a través de nuestro testimonio, y pide al Padre que nos ayude a ser uno, para que el mundo crea. Pablo pide a los presbíteros que tengan cuidado de apartarse de las enseñanzas que les ha dejado, advirtiendo que algunos serán como lobos en medio del rebaño. Tengamos un solo corazón como cristianos, el corazón de Cristo, que ha dado su vida para que nosotros descubramos el Verdadero Amor. Seamos buenos, confiemos en Dios y mantengámonos unidos en la Palabra de Jesús para poder ser testigos con un mismo corazón.



Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 20, 28-38

En aquellos días, dijo Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso:
«Tened cuidado de vosotros y de todo el rebaño sobre el que el Espíritu Santo os ha puesto como guardianes para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la sangre de su propio Hijo.

Yo sé que, cuando os deje, se meterán entre vosotros lobos feroces, que no tendrán piedad del rebaño. Incluso de entre vosotros mismos surgirán algunos que hablarán cosas perversas para arrastrar a los discípulos en pos de sí. Por eso, estad alerta: acordaos de que durante tres años, de día y de noche, no he cesado de aconsejar con lágrimas en los ojos a cada uno en particular.

Ahora os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, que tiene poder para construiros y haceros partícipes de la herencia con todos los santificados. De ninguno he codiciado dinero, oro ni ropa. Bien sabéis que estas manos han bastado para cubrir mis necesidades y las de los que están conmigo. Siempre os he enseñado que es trabajando como se debe socorrer a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús, que dijo: “Hay más dicha en dar que en recibir”».

Cuando terminó de hablar, se puso de rodillas y oró con todos ellos. Entonces todos comenzaron a llorar y, echándose al cuello de Pablo, lo besaban; lo que más pena les daba de lo que había dicho era que, no volverían a ver su rostro. Y lo acompañaron hasta la nave.


Salmo 67, 29-30. 33-35a. 35bc y 36d R/. Reyes de la Tierra, cantad a Dios

Oh, Dios, despliega tu poder,
tu poder, oh, Dios, que actúa en favor nuestro.
A tu templo de Jerusalén
traigan los reyes su tributo. R/.

Reyes de la tierra, cantad a Dios,
tocad para el Señor, tocad para Dios,
que avanza por los cielos, los cielos antiquísimos;
que lanza su voz, su voz poderosa.
«Reconoced el poder de Dios». R/.

Sobre Israel resplandece su majestad,
y su poder sobre las nubes.
¡Dios sea bendito! R/.


Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 11b-19

En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo:
«Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad».






martes, 19 de mayo de 2026

ESTAMPA DÍA CUARTO NOVENA MARÍA AUXILIADORA MÁLAGA 18 MAYO 2026




 

ORACIÓN A SAN CRISPÍN DE VITERBO (1)


¡San Crispín! Aleja de nosotros la tentación de las cosas superfluas e insuficientes, enséñanos a comprender el valor verdadero de nuestra peregrinación terrena, infúndenos la fuerza que necesitamos para cumplir la voluntad del Altísimo entre gozos y dolores, fatigas y esperanzas. Amén. 

MARTES VII DE PASCUA A


Hoy martes las lecturas nos muestran el discurso de despedida de Pablo, siervo de Cristo, y el discurso que Cristo presenta al Padre, dando gracias y pidiendo por los discípulos para que reciban la gracia y la vida eterna. Pablo sabe que transmitir el evangelio de la gracia le va a costar la vida, pero no tiene miedo, sino esperanza, y siente un inmenso amor viviendo el ministerio que Cristo le ha encomendado. Cristo pide al Padre por los discípulos, que necesitan vivir unidos a Dios para poder ser testigos de su misericordia y su amor. El Padre ha preparado una casa (la Iglesia) para los pobres, donde alcanzaremos la vida eterna. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos salva. 



1ª Lectura (Hch 20, 17-27): En aquellos días, desde Mileto, mandó Pablo llamar a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso. Cuando se presentaron, les dijo: «Vosotros sabéis que todo el tiempo que he estado aquí, desde el día que por primera vez puse pie en Asia, he servido al Señor con toda humildad, en las penas y pruebas que me han procurado las maquinaciones de los judíos. Sabéis que no he ahorrado medio alguno, que os he predicado y enseñado en público y en privado, insistiendo a judíos y griegos a que se conviertan a Dios y crean en nuestro Señor Jesús. Y ahora me dirijo a Jerusalén, forzado por el Espíritu. No sé lo que me espera allí, sólo sé que el Espíritu Santo, de ciudad en ciudad, me asegura que me aguardan cárceles y luchas. Pero a mí no me importa la vida; lo que me importa es completar mi carrera, y cumplir el encargo que me dio el Señor Jesús: ser testigo del Evangelio, que es la gracia de Dios. He pasado por aquí predicando el reino, y ahora sé que ninguno de vosotros me volverá a ver. Por eso declaro hoy que no soy responsable de la suerte de nadie: nunca me he reservado nada; os he anunciado enteramente el plan de Dios».


Salmo responsorial: 67

R/. Reyes de la Tierra, cantad a Dios.

Derramaste en tu heredad, oh Dios, una lluvia copiosa, aliviaste la tierra extenuada y tu rebaño habitó en la tierra que tu bondad, oh Dios, preparó para los pobres.

Bendito el Señor cada día, Dios lleva nuestras cargas, es nuestra salvación. Nuestro Dios es un Dios que salva, el Señor Dios nos hace escapar de la muerte.


Versículo antes del Evangelio (Jn 14, 16): Aleluya. Yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que permanezca siempre con vosotros. Aleluya.




Texto del Evangelio (Jn 17, 1-11a): En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar.
Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti, y han creído que tú me has enviado.
Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío; y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti».










RIMA XIV (GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER)


Te vi un punto y, flotando ante mis ojos,
la imagen de tus ojos se quedó,
como la mancha oscura orlada en fuego,
que flota y ciega, si se mira al sol.

Adondequiera que la vista fijo,
torno a ver las pupilas llamear;
mas no te encuentro a ti; que es tu mirada:
unos ojos, los tuyos, nada más.

De mi alcoba en el ángulo los miro
desasidos fantásticos lucir;
cuando duermo los siento que se ciernen
de par en par abiertos sobre mí.

Yo sé que hay fuegos fatuos que en la noche
llevan al caminante a perecer:
yo me siento arrastrado por tus ojos,
pero adóde me arrastran, no lo sé.


lunes, 18 de mayo de 2026

ESTAMPA DÍA TERCERO NOVENA MARÍA AUXILIADORA MÁLAGA 17 MAYO 2026



 

ORACIÓN SANTA RAFAELA MARÍA DEL SAGRADO CORAZÓN




Oh Dios, que por tu Hijo Jesucristo enviaste a tus apóstoles a todas las gentes, concédenos tu Santo Espíritu para que nos reúna a todos en tu Iglesia, a fin de que, imitando el celo apostólico y el amor incondicional de Santa Rafaela María, trabajemos incansablemente por la extensión de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

LUNES VII DE PASCUA A


Hoy lunes las lecturas nos quieren hacer comprender que los cristianos tenemos que pasar de una fe adolescente, o incluso infantil, a una fe de adultos. Cristo anuncia las dificultades que vivirán los apóstoles, pero también los anima: "No tengáis miedo, yo he vencido al mundo". Es el momento en el que nos enfrentamos con el mundo y debemos pasar del bautismo de conversión de Juan al bautismo del Espíritu Santo que nos lleva a la vida. La gracia del Espíritu nos conduce y fortalece ante las circunstancias y dificultades, no nos evita el sufrimiento, pero nos ayuda a aprender y vencerlo como Cristo. Seamos buenos y confiemos en Dios, que ha preparado casa a los desvalidos. 



1ª Lectura (Hch 19, 1-8): Mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó la meseta y llegó a Éfeso. Allí encontró unos discípulos y les preguntó: «¿Recibisteis el Espíritu Santo al aceptar la fe?». Contestaron: «Ni siquiera hemos oído hablar de un Espíritu Santo». Él les dijo: «Entonces, ¿qué bautismo habéis recibido?». Respondieron: «El bautismo de Juan». Pablo les dijo: «Juan bautizó con un bautismo de conversión, diciendo al pueblo que creyesen en el que iba a venir después de él, es decir, en Jesús». Al oír esto, se bautizaron en el nombre del Señor Jesús; cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y se pusieron a hablar en lenguas extrañas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres. Pablo fue a la sinagoga y durante tres meses hablaba con toda libertad del reino de Dios, dialogando con ellos y tratando de persuadirlos.


Salmo responsorial: 67

R/. Reyes de la Tierra, cantad a Dios.

Se levanta Dios, y se dispersan sus enemigos, huyen de su presencia los que lo odian; como el humo se disipa, se disipan ellos; como se derrite la cera ante el fuego, así perecen los impíos ante Dios.

En cambio, los justos se alegran, gozan en la presencia de Dios, rebosando de alegría. Cantad a Dios, tocad a su nombre; su nombre es el Señor.

Padre de huérfanos, protector de viudas, Dios vive en su santa morada. Dios prepara casa a los desvalidos, libera a los cautivos y los enriquece.


Versículo antes del Evangelio (Col 3, 1): Aleluya. Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas del cielo, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Aleluya.



Texto del Evangelio (Jn 16, 29-33): En aquel tiempo, los discípulos dijeron a Jesús: «Ahora sí que hablas claro, y no dices ninguna parábola. Sabemos ahora que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por esto creemos que has salido de Dios». Jesús les respondió: «¿Ahora creéis? Mirad que llega la hora (y ha llegado ya) en que os dispersaréis cada uno por vuestro lado y me dejaréis solo. Pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo».