Poesías, oraciones, cuentos...
martes, 17 de marzo de 2026
ORACIÓN A SAN PATRICIO DE IRLANDA
Oh bendito san Patricio, apóstol y protector de Irlanda, tú que trajiste la luz de Cristo a las tierras salvajes y misteriosas de la Isla Esmeralda, me dirijo a ti con confianza y humildad. Tú que fuiste arrancado de tu tierra natal en tu juventud, tú que conociste la esclavitud, la soledad y el exilio, no dejaste que el sufrimiento te endureciera. En los pastos silenciosos escuchaste la voz de Dios y respondiste a su llamada.
San Patricio, hombre de fe y de fuego, cruzaste las tierras de Irlanda con valentía, plantando las semillas del Evangelio en los corazones, haciendo retroceder la oscuridad, expulsando a los ídolos, e iluminando a los pueblos con una nueva esperanza.
Con el signo del trébol revelaste la grandeza del misterio de la Trinidad, un Dios en tres personas, presente en cada aliento, en cada latido de la vida. Que nunca pierda la fe en este misterio de amor, y que, como tú, encuentre palabras sencillas para hablar de Dios a los corazones cerrados.
San Patricio, misionero incansable, tú que construiste iglesias, formaste sacerdotes, y abriste caminos de fe donde sólo había piedras, inspírame en mis dudas, guíame en mis elecciones y enséñame a vivir según el Evangelio, con audacia y verdad.
Protege a todos los que hoy te rezan, en Irlanda, en todo el mundo, en las familias dispersas, en los corazones que buscan sentido, en los que sufren, en los que esperan, en los que aman. Escucha las oraciones de los que te confían sus cargas, e intercede por nosotros ante el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Tú que eres el guardián de esta tierra verde y sagrada, vela por los pueblos, por la paz, por los emigrantes, los pobres, los olvidados. Tú que volviste a los que te habían encadenado, enseñanos el perdón y la misericordia.
San Patricio, dame la fuerza para amar a Dios con todo mi corazón, para seguir sus pasos sin miedo, y llevar su luz donde hay oscuridad. Haz de mí un testigo humilde y alegre, un peregrino de fe, esperanza y paz.
Por tu intercesión, que Dios bendiga mi camino, mi hogar, mi familia. Que me mantenga fiel, que me conceda su gracia, y que yo, en el último día, pueda alabarle a tu lado, en la eternidad bendita. Amén.
MARTES IV DE CUARESMA A
Buenos días. Hoy martes las lecturas nos presentan de nuevo la vida, la curación, la esperanza... frente a los que en el evangelio nos muestran la duda, el miedo, la desconfianza, la desesperación... Cristo nos pregunta a nosotros también: “¿Quieres quedar sano?”. ¿Que responderemos? ¿No, porque es sábado? ¿O dejaremos que la relación con Dios sea viva y nos dejaremos llevar por sus caminos? Seamos buenos y confiemos en Dios, que es nuestro roca firme a la que nos agarramos y no tememos aunque tiemble la tierra.
1ª Lectura (Ez 47, 1-9.12): En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo del Señor. De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este —el templo miraba al este—. El agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar. Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho. El hombre que llevaba el cordel en la mano salió hacia el este, midió quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta los tobillos. Midió otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta las rodillas. Midió todavía otros quinientos metros y me hizo atravesar el agua, que me llegaba hasta la cintura. Midió otros quinientos metros: era ya un torrente que no se podía vadear, sino cruzar a nado. Entonces me dijo: «¿Has visto, hijo de hombre?». Después me condujo por la ribera del torrente. Al volver vi en ambas riberas del torrente una gran arboleda. Me dijo: «Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal. Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente. En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales».
Salmo responsorial: 45
R/. El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, poderoso defensor en el peligro. Por eso no tememos aunque tiemble la tierra, y los montes se desplomen en el mar.
Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su morada. Teniendo a Dios en medio, no vacila; Dios la socorre al despuntar la aurora.
El Señor del Universo está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob. Venid a ver las obras del Señor, las maravillas que hace en la Tierra.
Versículo antes del Evangelio (Sal 50, 12a-14a): Crea en mí, ¡oh Señor, un corazón puro, y devuélveme la alegría de tu salvación.
ORACIÓN SAN JUAN SARKANDER (1)
Oh Dios, que diste a san Juan Sarkander la gracia de preferir la muerte antes que traicionar el secreto de la confesión, concédenos, por su intercesión, la fortaleza para defender nuestra fe y la fidelidad a los sacramentos de tu Iglesia. Que su ejemplo de valentía nos inspire a vivir conforme a tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
MÁXIMAS (Francisco Martínez de la Rosa)
ni que se esconda a su vista.
La conciencia es a la vez
testigo, fiscal y juez.
La virtud es un tesoro
más duradero que el oro.
Quien un mal hábito adquiere
esclavo de él vive y muere.
La juventud corrompida
es fruta verde y podrida.
Si es bueno y dócil el niño
de todos gana el cariño.
lunes, 16 de marzo de 2026
LUNES IV DE CUARESMA A
Buenos días. Hoy lunes las lecturas nos explican que el plan de Dios para el hombre es la vida. El profeta lo dice con el lenguaje poético: en la nueva Jerusalén no habrá niño que dure pocos días , ni adulto que no colme sus años. En el evangelio, Jesús cura con su palabra al niño del funcionario. Y todo para que creamos, para que tengamos esperanza y confianza en su Palabra, que cumple las promesas. ¿Confiamos plenamente en la palabra de vida que significa el evangelio o vivimos en el desierto y la muerte? Seamos buenos y confiemos en Dios, que cambia nuestro luto en danzas.
1ª Lectura (Is 65, 17-21): Esto dice el Señor: «Mirad: voy a crear un nuevo cielo y una nueva tierra: de las cosas pasadas ni habrá recuerdo ni vendrá pensamiento. Regocijaos, alegraos por siempre por lo que voy a crear: yo creo a Jerusalén para el gozo, y a su pueblo para la alegría. Me alegraré por Jerusalén y me regocijaré con mi pueblo, ya no se oirá en ella ni llanto ni gemido; ya no habrá allí niño que dure pocos días, ni adulto que no colme sus años, pues será joven quien muera a los cien años, y quien no los alcance se tendrá por maldito. Construirán casas y las habitarán, plantarán viñas y comerán los frutos».
Salmo responsorial: 29
R/. Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
Te ensalzaré, Señor, porque me has librado y no has dejado que mis enemigos se rían de mí. Señor, sacaste mi vida del abismo, me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.
Tañed para el Señor, fieles suyos, celebrad el recuerdo de su nombre santo; su cólera dura un instante; su bondad, de por vida; al atardecer nos visita el llanto; por la mañana, el júbilo.
Escucha, Señor, y ten piedad de mí; Señor, socórreme. Cambiaste mi luto en danzas. Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.
Versículo antes del Evangelio (Am 5, 14): Buscad el bien y no el mal, para que viváis; el Señor estará con vosotros.
LA MAJA DE LOS SAINETES (Enrique López Alarcón)
cuando devota en alcanzar la misa
de tu carroza descendiendo aprisa,
te perdiste del soto en la ladera...
¡No has retornado aún! Cascabelera,
escapó de tus labios la sonrisa
al dejarte un noche la camisa
en manos de la plebe bullanguera.
Delante del altar de San Antonio
te dejaste tentar por un demonio,
armado de paleta y de pinceles,
quien, en el bloque de tu carne fresca,
alzó un trono a la musa picaresca
sin mantón, sin mantilla y sin claveles.
domingo, 15 de marzo de 2026
DOMINGO IV DE ADVIENTO A
Buenos días. Feliz domingo día del Señor Resucitado. Hoy las lecturas nos enseñan que Dios es la luz del mundo que ilumina y da vista a los ciegos, para que puedan ver en el interior y no en las apariencias. Sed buenos y creed en Dios que nos guía incluso en la oscuridad.
1ª Lectura (1Sam 16, 1b.6-7.10-13a): En aquellos días, el Señor dijo a Samuel: «Llena la cuerna de aceite y vete, por encargo mío, a Jesé, el de Belén, porque entre sus hijos me he elegido un rey». Cuando llegó, vio a Eliab y pensó: «Seguro, el Señor tiene delante a su ungido». Pero el Señor le dijo: «No te fijes en las apariencias ni en su buena estatura. Lo rechazo. Porque Dios no ve como los hombres, que ven la apariencia; el Señor ve el corazón». Jesé hizo pasar a siete hijos suyos ante Samuel; y Samuel le dijo: «Tampoco a éstos los ha elegido el Señor».
Luego preguntó a Jesé: «¿Se acabaron los muchachos?». Jesé respondió: «Queda el pequeño, que precisamente está cuidando las ovejas». Samuel dijo: «Manda por él, que no nos sentaremos a la mesa mientras no llegue». Jesé mandó a por él y lo hizo entrar: era de buen color, de hermosos ojos y buen tipo. Entonces el Señor dijo a Samuel: «Anda, úngelo, porque es éste». Samuel tomó la cuerna de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. En aquel momento, invadió a David el espíritu del Señor, y estuvo con él en adelante.
Salmo responsorial: 22
R/. El Señor es mi pastor, nada me falta.
El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar, me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas.
Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan.
Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término.
2ª Lectura (Ef 5, 8-14): En otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor. Caminad como hijos de la luz —toda bondad, justicia y verdad son fruto de la luz—, buscando lo que agrada al Señor, sin tomar parte en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien denunciadlas. Pues hasta da vergüenza mencionar las cosas que ellos hacen a escondidas. Pero la luz, denunciándolas, las pone al descubierto, y todo lo descubierto es luz. Por eso dice: «Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo será tu luz».
Versículo antes del Evangelio (Jn 8, 12): Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida.
LAS BRUJAS INVERSAS (DOLORA CLXXXIV DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
de buscar una bruja extravagante,
para llenar con ella la vacante
de otra bruja que huyó con un soldado.
Después de mil pesquisas y mil pruebas,
los fieles de una cierta colegiata
le dieron para bruja una beata
que descubrió doce virtudes nuevas.
sábado, 14 de marzo de 2026
SÁBADO 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Hoy sábado por la mañana las lecturas nos recuerdan que Dios pide un corazón humilde capaz de amar. Por eso las lecturas nos explican que hay que pedir a Dios la sabiduría para discernir lo bueno y lo justo. En la primera lectura el profeta pide al pueblo que mire al Señor con arrepentimiento y vuelvan a Él su corazón. En el evangelio Jesús nos explica que somos perdonados si reconocemos nuestro pecado. Tengamos cuidado porque todavía muchos cristianos no descubren su pecado y cuando se confiesan dicen: yo no tengo pecados. Y si miramos, esa misma actitud ya es un pecado de soberbia porque nos estamos ensalzando como auténticamente buenos, y sólo hay uno Bueno: Dios. Nosotros reconociendo que somos como el publicano y ofreciendo nuestro arrepentimiento seremos bendecidos con el perdón de Dios. Seamos buenos y confiemos en Dios, que limpia nuestros pecados.
1ª Lectura (Os 6,1-6): «Venid, volvamos al Señor. Porque Él ha desgarrado, y Él nos curará; Él nos ha golpeado, y Él nos vendará. En dos días nos volverá a la vida y al tercero nos hará resurgir; viviremos en su presencia y comprenderemos. Procuremos conocer al Señor. Su manifestación es segura como la aurora. Vendrá como la lluvia, como la lluvia de primavera que empapa la tierra». ¿Qué haré de ti, Efraín, qué haré de ti, Judá? Vuestro amor es como nube mañanera, como el rocío que al alba desaparece. Sobre una roca tallé mis mandamientos; los castigué por medio de los profetas con las palabras de mi boca. Mi juicio se manifestará como la luz. Quiero misericordia y no sacrificio, conocimiento de Dios, más que holocaustos.
Salmo responsorial: 50
R/. Quiero misericordia, y no sacrificios.
Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado.
Los sacrificios no te satisfacen: si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. El sacrificio agradable a Dios es un espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y humillado, tú, oh, Dios, tú no lo desprecias.
Señor, por tu bondad, favorece a Sión, reconstruye las murallas de Jerusalén: entonces aceptarás los sacrificios rituales, ofrendas y holocaustos.
Versículo antes del Evangelio (Sal 94, 8): Hoy, no endurezcáis vuestros corazones, y oíd la voz del Señor.
Texto del Evangelio (Lc 18, 9-14): En aquel tiempo, Jesús dijo también a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, esta parábola: «Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano. El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: ‘¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias’. En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ‘¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!’. Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce será humillado; y el que se humille será ensalzado».
EL PODER DEL LLANTO (DOLORA CCXIV DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)
A doña Emilia Pardo Bazán
y a pesar de ser tantos,
son estos de un poder irresistible;
además de lo buena y lo sensible,
une al pudor, en cuya fuente pura
todos beben su copa de locura,
el dejo celestial de sus acentos
y unos ojos que ven los pensamientos.
Leyendo esto, al gran Lope recordaba
nuestra insigne escritora, y replicaba:
- y ¿a qué olvidar nuestro mayor encanto?
Para ablandar lo duro del destino
ha dado Dios a la mujer el llanto,
que es lo que hay en lo humano de divino.
viernes, 13 de marzo de 2026
ORACIÓN A SANTA EUFRASIA
Jesús Buen Pastor, Tú que nos diste a santa Eufrasia, mujer de un amor ardiente por la salvación de las almas, concédenos las gracias que por medio de ella te pedimos. Y ayúdanos a vivir el amor hecho misericordia para con cada uno de nuestros hermanos.
VIERNES 3º DE CUARESMA A
Buenos días. Hoy viernes es día de penitencia y ayuno. Las lecturas nos ayudan a descubrir que Dios actúa con misericordia y ternura, y nos invita a acercarnos a Él con un corazón humilde. Su amor es más fuerte que nuestras infidelidades. y Cristo en el evangelio nos muestra que la única ley que está por encima de todas es amar a Dios y amar al prójimo. En esto consiste la Ley y los profetas y Cristo ha venido para que redescubramos el sentido de la vida. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos habla con un lenguaje nuevo.
1ª Lectura (Os 14, 2-10): Esto dice el Señor: «Vuelve, Israel, al Señor tu Dios, porque tropezaste por tu falta. Tomad vuestras promesas con vosotros, y volved al Señor. Decidle: ‘Tú quitas toda falta, acepta el pacto. Pagaremos con nuestra confesión: Asiria no nos salvará, no volveremos a montar a caballo, y no llamaremos ya “nuestro Dios” a la obra de nuestras manos. En ti el huérfano encuentra compasión’. Curaré su deslealtad, los amaré generosamente, porque mi ira se apartó de ellos. Seré para Israel como el rocío, florecerá como el lirio, echará sus raíces como los cedros del Líbano. Brotarán sus retoños y será su esplendor como el olivo, y su perfume como el del Líbano. Regresarán los que habitaban a su sombra, revivirán como el trigo, florecerán como la viña, será su renombre como el del vino del Líbano. Efraín, ¿qué tengo que ver con los ídolos? Yo soy quien le responde y lo vigila. Yo soy como un abeto siempre verde, de mí procede tu fruto. ¿Quién será sabio, para comprender estas cosas, inteligente, para conocerlas? Porque los caminos del Señor son rectos: los justos los transitan, pero los traidores tropiezan en ellos».
Salmo responsorial: 80
R/. Yo soy el Señor, Dios tuyo: escucha mi voz.
Oigo un lenguaje desconocido: «Retiré sus hombros de la carga, y sus manos dejaron la espuerta. Clamaste en la aflicción, y te libré.
»Te respondí oculto entre los truenos, te puse a prueba junto a la fuente de Meribá. Escucha, pueblo mío, doy testimonio contra ti; ¡ojalá me escuchases, Israel!
»No tendrás un dios extraño, no adorarás un dios extranjero; yo soy el Señor, Dios tuyo, que te saqué del país de Egipto.
»¡Ojalá me escuchase mi pueblo y caminase Israel por mi camino! Los alimentaría con flor de harina, los saciaría con miel silvestre».
Versículo antes del Evangelio (Mt 4, 17): Haced penitencia, dice el Señor; se ha acercado el Reino de los cielos.

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