Poesías, oraciones, cuentos...
miércoles, 4 de febrero de 2026
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO DE SAN RABANO MAURO
MIÉRCOLES 4º TIEMPO ORDINARIO A
Buenos días. Es miércoles y una idea se destaca en las lecturas de hoy: nadie es profeta en su tierra. Qué duro es decir la verdad y mantenerse fiel y coherente en la vida y la fe. Por eso Cristo es rechazado en su pueblo, porque la verdad duele. Pero hay que confiar en Dios, como David, y reconocer nuestra pequeñez y nuestro pecado, no somos perfectos. El rey David reconoce ante Dios que ha pecado de soberbia porque quiere demostrar el poderío militar y dejar a Dios a un lado, por eso acepta el castigo y pide misericordia, y Dios muestra su misericordia y amor cuando David pide perdón. Seamos hombres de Dios (profetas) que vivan en la verdad y acepten la voluntad de Dios. Seamos buenos y confiemos en Dios, nuestro auténtico refugio.
1ª Lectura (2Sam 24, 2.9-17): En aquellos días, el rey David ordenó a Joab y a los jefes del ejército que estaban con él: «Id por todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Berseba, a hacer el censo de la población, para que yo sepa cuánta gente tengo». Joab entregó al rey los resultados del censo: en Israel había ochocientos mil hombres aptos para el servicio militar, y en Judá quinientos mil. Pero, después de haber hecho el censo del pueblo, a David le remordió la conciencia y dijo al Señor: «He cometido un grave error. Ahora, Señor, perdona la culpa de tu siervo, porque ha hecho una locura».
Antes de que David se levantase por la mañana, el profeta Gad, vidente de David, recibió la palabra del Señor: «Vete a decir a David: ‘Así dice el Señor: Te propongo tres castigos; elige uno, y yo lo ejecutaré’». Gad se presentó a David y le notificó: «¿Qué castigo escoges? Tres años de hambre en tu territorio, tres meses huyendo perseguido por tu enemigo, o tres dias de peste en tu territorio. ¿Qué le respondo al Señor, que me ha enviado?». David contestó: «¡Estoy en un gran apuro! Mejor es caer en manos de Dios, que es compasivo, que caer en manos de hombres». Y David escogió la peste.
Eran los días de la recolección del trigo. El Señor mandó entonces la peste a Israel, desde la mañana hasta el tiempo señalado. Y desde Dan hasta Berseba, murieron setenta mil hombres del pueblo. El ángel extendió su mano hacia Jerusalén para asolarla. Entonces David, al ver al ángel que estaba hiriendo a la población, dijo al Señor: «¡Soy yo el que ha pecado! ¡Soy yo el culpable! ¿Qué han hecho estas ovejas? Carga la mano sobre mí y sobre mi familia». El Señor se arrepintió del castigo, y dijo al ángel, que estaba asolando a la población: «¡Basta! ¡Detén tu mano!».
Salmo responsorial: 31
R/. Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado.
Dichoso el que está absuelto de su culpa, a quien le han sepultado su pecado; dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito.
Había pecado, lo reconocí, no te encubrí mi delito; propuse: «Confesaré al Señor mi culpa», y tú perdonaste mi culpa y mi pecado.
Por eso, que todo fiel te suplique en el momento de la desgracia: la crecida de las aguas caudalosas no lo alcanzará.
Tú eres mi refugio, me libras del peligro, me rodeas de cantos de liberación.
Versículo antes del Evangelio (Jn 10, 27): Aleluya. Mis ovejas oyen mi voz, dice el Señor; y yo las conozco y me siguen. Aleluya.
Texto del Evangelio (Mc 6, 1-6): En aquel tiempo, Jesús salió de allí y vino a su patria, y sus discípulos le siguieron. Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: «¿De dónde le viene esto?, y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?». Y se escandalizaban a causa de Él. Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio». Y no podía hacer allí ningún milagro, a excepción de unos pocos enfermos a quienes curó imponiéndoles las manos. Y se asombró de su falta de fe. Y recorría los pueblos del contorno enseñando.
MI AMOR ESTÁ CON UN LIGERO ATUENDO (James Joyce)
entre los manzanos,
donde las brisas bulliciosas más anhelan
correr en compañía.
a las tempranas hojas a su paso,
mi amor va lentamente, inclinándose
hacia su sombra que yace en la hierba.
sobre la tierra risueña,
mi amor camina lentamente, alzando
su vestido con grácil mano.
martes, 3 de febrero de 2026
ORACIÓN SAN ÓSCAR (SAN ANSGARIO)
Señor Dios, que llamaste al santo obispo Ansgario para anunciar la luz del Evangelio a los pueblos del norte, concédenos, por su intercesión, que seamos luz para nuestros hermanos y vivamos firmes en la fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
MARTES 4º TIEMPO ORDINARIO A
Buenos días. Es martes y las lecturas de hoy quieres mostrar que Dios no quiere la muerte de ningún hijo, sino la vida. David, en la primera lectura, nos va a mostrar el dolor que siente por la pérdida de su hijo, aunque este se haya rebelado contra su padre. Dios nos mira con esa angustia y dolor cuando nos rebelamos contra Él, porque a pesar de todo nos quiere como hijos suyos. En el evangelio Jesús demuestra la grandeza de Dios, que devuelve una niña a sus padres y cura a una mujer que tiene una fe grande. Descubramos hoy cuál es nuestra relación con Dios, si lo amamos porque creemos en Él, o porque queremos apretujarnos contra él, para que nos haga el milagro. La mujer consiguió la curación porque sólo lo tocó con fe, el resto no consiguió nada porque apretujaba a Jesús. Seamos buenos y confiemos en Dios, que es clemente y misericordioso.
1ª Lectura (2Sam 8, 9-10.14b.24-25a.30—19,3): En aquellos dias, Absalón fue a dar en un destacamento de David. Iba montado en un mulo, y, al meterse el mulo bajo el ramaje de una encina copuda, se le enganchó a Absalón la cabeza en la encina y quedó colgando entre el cielo y la tierra, mientras el mulo que cabalgaba se le escapó. Lo vio uno y avisó a Joab: «¡Acabo de ver a Absalón colgado de una encina!». Agarró Joab tres venablos y se los clavó en el corazón a Absalón.
David estaba sentado entre las dos puertas. El centinela subió al mirador, encima de la puerta, sobre la muralla, levantó la vista y miró: un hombre venía corriendo solo. El centinela gritó y avisó al rey. El rey dijo: «Retírate y espera ahí». Se retiró y esperó alli. Y en aquel momento llegó el etíope y dijo: «¡Buenas nuevas, majestad! ¡El Señor te ha hecho hoy justicia de los que se habían rebelado contra ti!». El rey le preguntó: «¿Está bien mi hijo Absalón?». Respondió el etíope: «¡Acaben como él los enemigos de vuestra majestad y cuantos se rebelen contra ti!».
Entonces el rey se estremeció, subió al mirador de encima de la puerta y se echó a llorar, diciendo mientras subía: «¡Hijo mío, Absalón, hijo mío! iHijo mío, Absalón! ¡Ojalá hubiera muerto yo en vez de ti, Absalón, hijo mío, hijo mío!». A Joab le avisaron: «El rey está llorando y lamentándose por Absalón». Así la victoria de aquel dia fue duelo para el ejército, porque los soldados oyeron decir que el rey estaba afligido a causa de su hijo. Y el ejército entró aquel día en la ciudad a escondidas, como se esconden los soldados abochornados cuando han huido del combate.
Salmo responsorial: 85
R/. Inclina tu oído, Señor, escúchame.
Inclina tu oído, Señor, escúchame, que soy un pobre desamparado; protege mi vida, que soy un fiel tuyo, salva a tu siervo que confía en ti.
Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor, que a ti te estoy llamando todo el día; alegra el alma de tu siervo, pues levanto mi alma hacia ti.
Porque tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con los que te invocan. Señor, escucha mi oración, atiende a la voz de mi súplica.
Versículo antes del Evangelio (Mt 8,17): Aleluya. Él mismo tomó nuestras enfermedades, y cargó con nuestras dolencias. Aleluya.
LO QUE SOY PARA TI (Juana de Ibarbourou)
que come en tus manos la olorosa hierba.
que sigue tus pasos doquiera que van.
para ti doblada de sol y centella.
que a tus pies ondula como una serpiente.
que para ti solo da mieles y olor.
Mi alma en todas sus formas te di.
Cierva y can, astro y flor,
agua viva que glisa a tus pies,
mi alma es
para ti,
amor.
lunes, 2 de febrero de 2026
LUNES 4º TIEMPO ORDINARIO A
Buenos días. Hoy celebramos la presentación del Señor en el Templo. Y las lecturas nos muestran al enviado de Dios que viene a purificar el Templo de todo lo que está equivocado, de toda impureza. Pero ese enviado no será un destructor, sino un pacificador que con su sangre y sus palabras nos dará la vida, el amor y la esperanza de Dios. Dejemos hoy que el niño que Simeón y Ana reconocen como Mesías entre en nosotros y nos purifique, porque debemos ser templos del Espíritu. Seamos buenos, confiemos en Dios y abramos los portones de nuestra vida al Rey de la Gloria.
1ª Lectura (Mal 3, 1-4): Así dice el Señor: «Mirad, yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino ante mí. De pronto entrará en el santuario el Señor a quien vosotros buscáis, el mensajero de la alianza que vosotros deseáis. Miradlo entrar —dice el Señor de los ejércitos. ¿Quién podrá resistir el día de su venida?, ¿quién quedará en pie cuando aparezca? Será un fuego de fundidor, una lejía de lavandero: se sentará como un fundidor que refina la plata, como a plata y a oro refinará a los hijos de Leví, y presentarán al Señor la ofrenda como es debido. Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, como en los años antiguos».
Salmo responsorial: 23
R/. El Señor, Dios de los ejércitos, es el Rey de la Gloria.
¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la Gloria.
¿Quién es ese Rey de la Gloria? El Señor, héroe valeroso; el Señor, héroe de la guerra.
¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la Gloria.
¿Quién es ese Rey de la Gloria? El Señor, Dios de los ejércitos. Él es el Rey de la Gloria.
2ª Lectura (Heb 2, 14-18): Los hijos de una familia son todos de la misma carne y sangre, y de nuestra carne y sangre participó también Jesús; así, muriendo, aniquiló al que tenía el poder de la muerte, es decir, al diablo, y liberó a todos los que por miedo a la muerte pasaban la vida entera como esclavos. Notad que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a los ángeles. Por eso tenía que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote compasivo y fiel en lo que a Dios se refiere, y expiar así los pecados del pueblo. Como él ha pasado por la prueba del dolor, puede auxiliar a los que ahora pasan por ella.
Versículo antes del Evangelio (Lc 2, 32): Aleluya. Tú eres, Señor, la luz que alumbra a las naciones y la gloria de tu pueblo, Israel. Aleluya.
TE DESNUDAS (Jaime Sabines)
y de pronto descubres que estás conmigo.
¡Cómo te quiero entonces
entre las sábanas y el frío!
y yo te hago la corte ceremonioso y tibio.
Pienso que soy tu esposo
y que me engañas conmigo.
de hallarnos solos en el amor prohibido!
(Después, cuando pasó, te tengo miedo
y siento un escalofrío).
domingo, 1 de febrero de 2026
DOMINGO 4º TIEMPO ORDINARIO A
Buenos días. Feliz domingo en el que celebramos la resurrección. Hoy las lecturas quieren enseñarnos cómo ser felices. Dios se ha fijado en la primera lectura en unos pocos hombres y mujeres que se han mantenido fieles a la palabra de Dios y ellos serán el modelo desde el que reconstruye la ciudad. El evangelio nos muestra que la felicidad será para los que vivan la esperanza, el amor entregado, la pobreza espiritual, la búsqueda de la verdad y la justicia divina. Ese es un camino difícil y pocos quieren escogerlo, pero lleva a la felicidad real. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha escogido para ser felices.
Lectura de la profecía de Sofonías 2, 3; 3, 12-13
Salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10 R/. Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 26-31
Fijaos en vuestra asamblea, hermanos: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso.
Aun más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor.
A él se debe que vosotros estéis en Cristo Jesús, el cual se ha hecho para nosotros sabiduría de parte de Dios, justicia, santificación y redención.
Y así —como está escrito—: «El que se gloríe, que se gloríe en el Señor».
Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 1-12a
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la Tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».
Hay preguntas que normalmente se contestan negativamente, pero hay una que todos coincidiríamos en contestar afirmativamente:
¿Deseas ser Feliz? Y es que, ser feliz es la meta que todos buscamos en la vida.
Pero también es cierto que no es fácil acertar a ser feliz. La felicidad no se logra de cualquier manera, no es suficiente con satisfacer los deseos, ni siquiera se puede comprar.
Jesús nos hace una propuesta para ser feliz... fue el "programa electoral" "plan de vida" de Jesús y de sus seguidores.
1- DICHOSOS LOS POBRES... aquellos que comparten lo que tienen y no les ata lo que poseen. Los que no andan consumidos por consumir.
2- DICHOSOS LOS QUE LLORAN... aquellos que se solidarizan con el dolor de los que sufren. Conmoverse.
3- DICHOSOS LOS HAMBRIENTOS DE JUSTICIA ... aquellos que buscan lo noble y lo que es bueno para todos...
4- DICHOSOS LOS MISERICORDIOSOS... aquellos que no cierran su corazón a los demás y les saben dar otra oportunidad...
Los que entienden y viven eso de "Ámame cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite".
5- DICHOSOS LOS LIMPIOS DE CORAZÓN... aquellos que no se mueven por las segundas intenciones ni por la mentira y son transparentes...
6-DICHOSOS LOS QUE BUSCAN LA PAZ... aquellos que no creen en la violencia ni en la venganza. Los que no vivien siendo eternamente rencorosos.
7- DICHOSOS LOS PERSEGUIDOS... aquellos que en medio de los insultos y calumnias del ambiente, se mantienen firmes y no devuelven mal por mal.
Todo esto podemos y debemos ser nosotros, de nosotros depende. Dios así lo quiere. Él nos ayudará, no tengamos miedo.
¡QUÉ RISUEÑO CONTACTO! (Jaime Sabines)
ligeros como palomas asustadas a la orilla del agua!
¡Qué rápido contacto el de tus ojos
con mi mirada!
A pesar de ti misma,
hay en tus ojos una breve palabra
enigmática.
mirándome de lado, escondida, asustada.
Así puedo pensar que huyes de algo,
de mí o de ti, de nada,
de esas tentaciones que dicen que persiguen
a la mujer casada.












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