Hoy sábado las lecturas nos dan una lección importante: para poder transmitir a Cristo, debemos amar y vivir como Él. Dice en el evangelio: “No es el siervo más que su amo, si a mí me han perseguido a vosotros también, pero si han guardado mi palabra también guardarán la vuestra”. Esto es lo que experimentan los primeros apóstoles cuando Pablo va predicando con su ejemplo y el número de creyentes crece. Tengamos hoy presente que vivimos en el mundo, pero no somos del mundo y, por tanto, cuando nos odien será porque estamos dando testimonio de amor, esperanza y caridad. No rechacemos la cruz, sino que debemos aprender de Cristo humilde de corazón para encontrar descanso verdadero y dejar los odios del mundo y centrarnos en el Verdadero Camino hacia Dios. Seamos buenos, confiemos en Dios y sirvamos al Señor con alegría.
Texto del Evangelio (Jn 15, 18-21): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. Acordaos de la palabra que os he dicho: El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi Palabra, también la vuestra guardarán. Pero todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado».
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