¡Oh, san Alonso, ejemplo de humildad y servicio, intercede por nosotros ante el Señor para que podamos seguir tu camino de fe y amor!
Poesías, oraciones, cuentos...
sábado, 31 de octubre de 2026
SÁBADO XXX T.O. A
Hoy sábado por la mañana, las lecturas nos muestran el valor de la humildad, tengamos cuidado porque lo confundimos con la falsa modestia. Cristo propone una parábola para demostrar a los fariseos que, aunque ellos sean personajes importantes, sin embargo deben tener la humildad de saber que ante Dios son iguales que los demás, por eso deben actuar con prudencia y humildad, para que los demás puedan reconocer en ellos alguien digno de escuchar. La humildad, decía santa Teresa que es la Verdad, reconocer nuestras propias limitaciones y cualidades y ser humildes de ponerlas al servicio de los hermanos cuando nos lo pidan, esta es la humildad. San Pablo reconoce sus cualidades y por eso desea poder servir a los hermanos de Filipos, deja de lado sus gustos para morir como Cristo, dándose. Pidamos hoy a Dios humildad y ser servidores los unos de los otros. Seamos buenos, confiemos en Dios y encontraremos las fuentes de la salvación.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 1, 18b-26
Salmo 41, 2.3. 5bcd R/. Mi alma tiene sed del Dios vivo.
Recuerdo cómo marchaba a la cabeza del grupo hacia la casa de Dios, entre cantos de júbilo y alabanza, en el bullicio de la fiesta. R/.
Lectura del santo evangelio según san Lucas 14, 1. 7-11
ORACIÓN A SAN QUINTÍN
San Quintín, hombre santo y entusiasta para difundir la Palabra del Señor; a ti a quien Cristo concedió el don de la sanación con sólo imponer tus manos, te rogamos intercedas por nosotros ante Dios, nuestro Señor.
Hoy como ayer, dirigiendo nuestras súplicas al Padre Eterno, queremos ser contigo animosos evangelizadores, buscando en nuestras ciudades a todos los que estén hambrientos de la Palabra de Vida, y evangelizando entrar en el camino que lleva a la verdadera Salud.
Queremos aprender de ti a escuchar la voluntad del Padre del Cielo, entrar en comunión con los santos, y así no sólo alcanzar una salud del cuerpo, que está limitada en el tiempo, sino también la salud del alma, que dura para siempre.
San Quintín, en tus manos dejamos nuestra súplica (expresar claramente lo que se pide), para que, si no es obstáculo a mi santidad personal o de la persona por la que te pido, el Señor, en su infinita misericordia, me lo conceda, por los méritos de tu martirio unido a la pasión de nuestro Salvador y Señor Jesucristo. Amén.
viernes, 30 de octubre de 2026
VIERNES XXX T.O. A
Feliz viernes en el que nos descubrimos muy amados por Dios, porque hace grandes maravillas cada día en nuestras vidas. San Pablo hoy lo expresa diciendo que Dios, que comenzó la obra buena en nosotros, Él mismo la llevará a término, porque nos ha regalado la fe que nos da fuerza para transformar el mundo. Así hoy, en el evangelio de Lucas, Cristo mira a los fariseos y les muestra que deberían descubrir que las normas de Dios sirven para ayudar al hombre a crecer y poder llegar a ser perfectos como Dios. Por eso, Jesús cura en sábado, porque la misericordia y el amor de Dios no miran días u horas sino personas. Pidamos hoy a Dios que seamos agradecidos por los milagros que hace en nosotros (sin mirar días ni horas) y que nos ayude a llegar a la perfección de los santos. Seamos buenos y confiemos en Dios, que sus obras son dignas de alabanza para los que lo aman.
1ª Lectura (Flp 1, 1-11): Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, a todos los santos que residen en Filipos, con sus obispos y diáconos. Os deseamos la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
Doy gracias a mi Dios cada vez que os menciono; siempre que rezo por todos vosotros, lo hago con gran alegría. Porque habéis sido colaboradores míos en la obra del Evangelio, desde el primer día hasta hoy. Esta es mi convicción: que el que ha inaugurado entre vosotros una empresa buena la llevará adelante hasta el día de Cristo Jesús. Esto que siento por vosotros está plenamente justificado: os llevo dentro, porque, tanto en la prisión como en mi defensa y prueba del Evangelio, todos compartís la gracia que me ha tocado. Testigo me es Dios de lo entrañablemente que os echo de menos, en Cristo Jesús.
Y esta es mi oración: que vuestro amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores. Así llegaréis al día de Cristo limpios e irreprochables, cargados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús, a gloria y alabanza de Dios.
Salmo responsorial: 110
R/. Grandes son las obras del Señor.
Doy gracias al Señor de todo corazón, en compañía de los rectos, en la asamblea. Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman.
Esplendor y belleza son su obra, su generosidad dura por siempre; ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente.
Él da alimento a sus fieles, recordando siempre su alianza; mostró a su pueblo la fuerza de su obrar, dándoles la heredad de los gentiles.
Versículo antes del Evangelio (Jn 10, 27): Aleluya. Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. Aleluya.
Texto del Evangelio (Lc 14, 1-6): Un sábado, Jesús fue a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando. Había allí, delante de Él, un hombre hidrópico. Entonces preguntó Jesús a los legistas y a los fariseos: «¿Es lícito curar en sábado, o no?». Pero ellos se callaron. Entonces le tomó, le curó, y le despidió. Y a ellos les dijo: «¿A quién de vosotros se le cae un hijo o un buey a un pozo en día de sábado y no lo saca al momento?». Y no pudieron replicar a esto.
ORACIÓN SANTOS MARCELO, CLAUDIO, LUPERCIO Y VICTORIO
Señor Dios, que fortaleciste a los santos Marcelo, Claudio, Lupercio y Victorio para permanecer fieles hasta la muerte, danos valentía para vivir el Evangelio con coherencia. Por su intercesión, protégenos a nosotros, tus siervos, y a quienes sufren por su fe. Amén.
jueves, 29 de octubre de 2026
JUEVES XXX T.O. A
Hoy la iglesia nos invita a descubrir que debemos ser valientes para anunciar el evangelio. Cristo es avisado de que Herodes quiere matarlo, pero no tiene miedo, espera en Dios Padre para cumplir su voluntad y ser instrumento que traiga salvación, por eso sus palabras son de tristeza: cuantas veces he querido reunir a mis hijos como polluelos bajo mis alas, pero el hombre desde su libertad rechaza la salvación. San Pablo hoy nos invita a armarnos con las armas de Dios (verdad, justicia, paz, fe y el evangelio) para vencer el combate y vivir la alegría de la salvación. Seamos buenos y confiemos en Dios que nos dará la salvación y nos protege del mal.
1ª Lectura (Ef 6, 10-20): Hermanos: Buscad vuestra fuerza en el Señor y en su invencible poder. Poneos las armas que Dios os da, para poder resistir a las estratagemas del diablo, porque nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso, sino contra los principados, autoridades y poderes que dominan este mundo de tinieblas, contra las fuerzas sobrehumanas y supremas del mal. Por eso, tomad las armas de Dios, para poder resistir en el día fatal y, después de actuar a fondo, mantener las posiciones.
Estad firmes, repito: abrochaos el cinturón de la verdad, por coraza poneos la justicia; bien calzados para estar dispuestos a anunciar el Evangelio de la paz. Y, por supuesto, tened embrazado el escudo de la fe, donde se apagarán las flechas incendiarias del malo. Tomad por casco la salvación y por espada la del Espíritu, es decir, la palabra de Dios, insistiendo y pidiendo en la oración. Orad en toda ocasión con la ayuda del Espíritu. Tened vigilias en que oréis con constancia por todos los santos.
Pedid también por mí, para que Dios abra mi boca y me conceda palabras que anuncien sin temor el misterio contenido en el Evangelio, del que soy embajador en cadenas. Pedid que tenga valor para hablar de él como debo.
Salmo responsorial: 143
R/. Bendito el Señor, mi Roca.
Bendito el Señor, mi Roca, que adiestra mis manos para el combate, mis dedos para la pelea.
Mi bienhechor, mi alcázar, baluarte donde me pongo a salvo, mi escudo y mi refugio, que me somete los pueblos.
Dios mío, te cantaré un cántico nuevo, tocaré para ti el arpa de diez cuerdas: para ti que das la victoria a los reyes, y salvas a David, tu siervo.
Versículo antes del Evangelio (Cf. Lc 19, 38; 2,14): Aleluya. ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor! ¡Paz en el cielo y gloria en las alturas! Aleluya.
ORACIÓN SAN NARCISO DE JERUSALÉN
Oh Dios todopoderoso y eterno, que nos das en san Narciso de Jerusalén un ejemplo luminoso de fidelidad al Evangelio, concédenos, por su intercesión, imitar sus virtudes en esta vida para merecer un día compartir su gloria en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN A SAN FELICIANO, MÁRTIR
Oh glorioso y venerable san Feliciano, que con tu ejemplo de vida nos enseñaste a ser fieles a Cristo, y con tu muerte valiente nos confirmaste en la fe, te suplicamos que intercedas ante Dios por nosotros.
Oh gran mártir, que soportaste el dolor de la tortura con tal fortaleza que ni siquiera cuando te arrancaron los ojos te quebrantaste, sino que permaneciste firme en tu fe hasta el final, te pedimos que ayudes a todos los cristianos a permanecer firmes en su fe.
Oh san Feliciano, amado por Cristo y querido por los ángeles, te pedimos que intercedas ante Dios por todos aquellos que sufren. Queremos recordarte especialmente a todos aquellos que están pasando por momentos difíciles: aquellos que están enfermos, aquellos que están solos o tristes, aquellos que luchan contra la tentación o la duda.
Oh san Feliciano, ruega por nosotros y ayúdanos a seguir el ejemplo de tu vida valiente y fiel. Amén.
miércoles, 28 de octubre de 2026
ORACIÓN AL SEÑOR DE LOS MILAGROS
Amadísimo Señor de los Milagros, hasta tu presencia he venido para confiarte mis problemas y mis dolencias. Con la misma fe de la mujer que tocó el borde de tu manto y fue curada porque creyó, así me postro ante Ti y te digo desde el fondo del alma: “Señor, si quieres, puedes curarme.”
Tú sigues obrando maravillas y sanando a los enfermos, porque has asumido nuestras debilidades y cargado nuestros sufrimientos. Concédeme la gracia que hoy vengo a implorarte. Sabemos que tu corazón se conmueve al vernos afligidos y desorientados, como ovejas sin pastor. Tú eres nuestro Buen Pastor, el que dio la vida por las ovejas. Tu victoria en la muerte y en la resurrección es garantía de nuestra victoria sobre todo lo que lleva marca de pecado: egoísmo, injusticia, violencia, dolor y muerte.
Que tu Espíritu santificador nos haga partícipes del triunfo sobre el mal y testigos de la novedad de vida en el amor. Misericordioso Jesús crucificado, te alabo, te bendigo y te doy gracias. Que tu bendición constante me proteja siempre, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
ORACIÓN A SAN JUDAS TADEO (1)
Apóstol gloriosísimo de Nuestro Señor Jesucristo, aclamado por los fieles con el dulce título de Abogado de los casos desesperados, hazme sentir tu poderosa intercesión aliviando la gravísima necesidad en que me encuentro. Por el estrecho parentesco que te hace primo hermano de Nuestro Señor Jesucristo, por la privaciones y fatigas que por Él sufriste, por el heroico martirio que aceptaste gustoso por su amor, por la promesa que el divino Salvador hizo a santa Brígida de consolar a los fieles que acudiesen a tu poderosa intercesión, obtenme del Dios de las misericordias y de su Madre Santísima la gracia que con ilimitada confianza te pido a ti, Padre mío bondadosísimo, seguro que me la obtendrás siempre que convenga a la gloria de Dios y bien de mi alma. Así sea.
Glorioso Apóstol san Judas Tadeo, ruega por nosotros.
FIESTA DE SAN SIMÓN Y SAN JUDAS TADEO, APÓSTOLES
Hoy miércoles leemos en la Palabra que Dios nos ha llamado para que seamos transmisores del evangelio, y por medio del testimonio que recibimos de los apóstoles también nosotros llevemos al mundo la salvación de Dios. En el evangelio de hoy Jesús llama a los apóstoles y a continuación les muestra que su misión es la de cuidar de los enfermos y los que sufren. Aprendamos de su ejemplo y seamos miembros de la familia de Dios. Seamos buenos y confiemos en Dios, que toda la creación pregona el lenguaje del Amor de Dios.
1ª Lectura (Ef 2, 19-22): Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.
Salmo responsorial: 18
R/. A toda la Tierra alcanza su pregón.
El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra.
Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz, a toda la Tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje.
Versículo antes del Evangelio: Aleluya. Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza. A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles. Aleluya.
ORACIÓN SAN SIMÓN Y SAN JUDAS TADEO
Señor Dios nuestro, que nos llevaste al conocimiento de tu nombre por la predicación de los apóstoles, te rogamos que, por intercesión de san Simón y san Judas, tu Iglesia siga siempre creciendo con la conversión incesante de los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
ORACIÓN SAN RODRIGO AGUILAR
Dios Todopoderoso, que diste a tu santo mártir Rodrigo fuerza para dar su vida por el Evangelio y por tu hijo, concédenos que el Espíritu Santo nos haga dóciles para creer y valerosos para vivir lo que creemos. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu hijo.
martes, 27 de octubre de 2026
MARTES XXX T.O. A
Las lecturas de hoy nos quieren ayudar a descubrir cómo funciona el Reino de Dios. Y la lógica humana no comprende que algo que parece pequeño e insignificante, como un grano de mostaza o la levadura, sean ejemplos de que el reino de Dios está llamado a propagarse para cambiar el mundo. Esta es la misma lógica que hoy san Pablo nos presenta cuando nos propone la imagen del matrimonio para comprender que, igual que Cristo se sometió al amor del Padre y nos regaló la salvación, por el amor de los esposos que son una sola carne el mundo recibe un regalo de amor. Y este amor entregado del esposo y la esposa serán fermento que hace que el mundo crezca en el amor. Seamos buenos y confiemos siempre en Dios, que nos ha regalado su amor incondicional para que el mundo entero sea fecundo.
1ª Lectura (Ef 5, 21-33): Sed sumisos unos a otros con respeto cristiano. Las mujeres, que se sometan a sus maridos como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia; él, que es el salvador del cuerpo. Pues como la Iglesia se somete a Cristo, así también las mujeres a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a su Iglesia. Él se entregó a sí mismo por ella, para consagrarla, purificándola con el baño del agua y la palabra, y para colocarla ante sí gloriosa, la Iglesia, sin mancha ni arruga ni nada semejante, sino santa e inmaculada. Así deben también los maridos amar a sus mujeres, como cuerpos suyos que son. Amar a su mujer es amarse a sí mismo. Pues nadie jamás ha odiado su propia carne, sino que le da alimento y calor, como Cristo hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne». Es éste un gran misterio: y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia. En una palabra, que cada uno de vosotros ame a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete al marido.
Salmo responsorial: 18
R/. Dichosos los que temen al Señor.
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos. Comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien.
Tu mujer, como parra fecunda, en medio de tu casa; tus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de tu mesa.
Esta es la bendición del hombre que teme al Señor. Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida.
Versículo antes del Evangelio (Cf. Mt 11, 25): Aleluya. Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. Aleluya.
Texto del Evangelio (Lc 13, 18-21):En aquel tiempo, Jesús decía: «¿A qué es semejante el Reino de Dios? ¿A qué lo compararé? Es semejante a un grano de mostaza, que tomó un hombre y lo puso en su jardín, y creció hasta hacerse árbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas». Dijo también: «¿A qué compararé el Reino de Dios? Es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo».


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