Poesías, oraciones, cuentos...
lunes, 13 de julio de 2026
ORACIÓN SANTA CLÉLIA BARBIERI (2)
Dios nuestro, gloria y premio de los humildes de corazón, que por medio de santa Clélia quisiste fundar una nueva familia de religiosas — las Mínimas de la Virgen de los Dolores —, concédenos vivir en esta tierra en actitud de humilde servicio a los hermanos y alcanzar un día el Reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
LUNES XV TIEMPO ORDINARIO A
Hoy lunes las lecturas quieren ayudarnos a ser auténticos. En algún lugar leí una de esas frases que se quedan en la memoria: “El hipócrita cae bien a todo el mundo; el honesto no”. Y esto es lo que ha venido a traer Cristo: sinceridad, autenticidad. Por eso en la primera lectura el profeta habla en nombre de Dios pidiendo que el pueblo deje de manipular los mandamientos y leyes de Dios y vivan con justicia y defendiendo al pobre y desamparado. Esta forma de actuar es lo que nos lleva a prender fuego al mundo y convertirlo en Reino de Dios. Por eso el cristiano no puede vivir en la ausencia de problemas, sino en la lucha por un mundo mejor. Seamos buenos y confiemos en Dios, que el que sigue buen camino verá la salvación de Dios.
1ª Lectura (Is 1, 10-17): Oíd la palabra del Señor, príncipes de Sodoma; escucha la enseñanza de nuestro Dios, pueblo de Gomorra: «¿Qué me importa el número de vuestros sacrificios? —dice el Señor. Estoy harto de holocaustos de carneros, de grasa de cebones; la sangre de toros, corderos y chivos no me agrada. ¿Por qué entráis a visitarme? ¿Quién pide algo de vuestras manos cuando pisáis mis atrios? No me traigáis más dones vacíos, más incienso execrable. Novilunios, sábados, asambleas, no los aguanto. Vuestras solemnidades y fiestas las detesto; se me han vuelto una carga que no soporto más. Cuando extendéis las manos, cierro los ojos; aunque multipliquéis las plegarias, no os escucharé. Vuestras manos están llenas de sangre. Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones. Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad el derecho, enderezad al oprimido; defended al huérfano, proteged a la viuda».
Salmo responsorial: 49
R/. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.
«No te reprocho tus sacrificios, pues siempre están tus holocaustos ante mí. Pero no aceptaré un becerro de tu casa, ni un cabrito de tus rebaños».
«¿Por qué recitas mis preceptos y tienes siempre en la boca mi alianza, tú que detestas mi enseñanza y te echas a la espalda mis mandatos?».
«Esto haces, ¿y me voy a callar? ¿Crees que soy como tú? Te acusaré, te lo echaré en cara. El que me ofrece acción de gracias, ése me honra; al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios».
Versículo antes del Evangelio (Mt 5, 10): Aleluya. Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Aleluya.
domingo, 12 de julio de 2026
DOMINGO XV TIEMPO ORDINARIO A
Es domingo y una luz nueva entra en nuestras vidas, el Resucitado. Hoy las lecturas quieren hacernos comprender a través de la imagen de una semilla que Dios planta su Palabra en nuestras vidas y quien la escucha y la lleva a la práctica dará mucho fruto. Mientras tanto todos estamos esperando, como dice san Pablo, la manifestación de la gloria de Dios. Seamos buenos y confiemos en Dios, que su semilla dé frutos en nosotros.
1ª Lectura (Is 55, 10-11): Así dice el Señor: «Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo».
Salmo responsorial: 64
R/. La semilla cayó en tierra buena y dio fruto.
Tú cuidas de la tierra, la riegas y la enriqueces sin medida; la acequia de Dios va llena de agua, preparas los trigales.
Riegas los surcos, igualas los terrones, tu llovizna los deja mullidos, bendices sus brotes.
Coronas el año con tus bienes, tus carriles rezuman abundancia; rezuman los pastos del páramo, y las colinas se orlan de alegría.
Las praderas se cubren de rebaños, y los valles se visten de mieses, que aclaman y cantan.
2ª Lectura (Rom 8, 18-23): Sostengo que los sufrimientos de ahora no pesan lo que la gloria que un día se nos descubrirá. Porque la creación, expectante, está aguardando la plena manifestación de los hijos de Dios; ella fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por uno que la sometió; pero fue con la esperanza de que la creación misma se vería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que hasta hoy la creación entera está gimiendo toda ella con dolores de parto. Y no sólo eso; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la hora de ser hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.
Versículo antes del Evangelio: Aleluya. La semilla es la palabra de Dios y el sembrador es Cristo; todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre. Aleluya.
sábado, 11 de julio de 2026
FIESTA DE SAN BENITO, ABAD, PATRONO DE EUROPA
Lectura del libro de los Proverbios 2, 1-9
Salmo 33, 2-11 R/. Bendigo al Señor en todo momento
Lectura del santo evangelio según san Mateo 19, 27-29
En aquel tiempo, dijo Pedro a Jesús: «Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?». Jesús les dijo: «En verdad os digo: cuando llegue la renovación y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna».
viernes, 10 de julio de 2026
ORACIÓN A SAN CRISTÓBAL
Glorioso san Cristóbal, tú que llevaste al Niño Jesús sobre tus hombros, líbranos de todo mal y peligro en nuestros caminos. Dame, Señor, mano firme y mirada vigilante para que mientras conduzca no cause daño a nadie.
A Ti, Señor, que das la vida y la conservas, te suplico humildemente que guardes hoy la mía. Libra, Señor, a quienes me acompañan de todo choque, enfermedad o accidente. Enséñame a hacer uso de mi vehículo para remedio de las necesidades ajenas y haz que, admirando la belleza de este mundo, logre llegar felizmente a mi destino. Amén.
VIERNES XIV TIEMPO ORDINARIO A
Hoy viernes las lecturas nos presentan la dificultad de seguir el camino de la fe, que conlleva la persecución por ser fiel al mensaje del Evangelio, y el camino que nos lleva a apartarnos de Dios es el camino que en la primera lectura había escogido el pueblo de Israel, adorando a los ídolos y poniendo su confianza en las potencias políticas de Egipto y Asiria. Por eso Jesús en el evangelio nos presenta que seguir el camino de la fe es difícil, pero con perseverancia y humildad de corazón siempre tendremos palabras para proclamar la grandeza de Dios. El mundo es duro y reacio a escuchar a Dios, pero nosotros debemos ser inteligentes para aprender a vivir en el mundo sin renunciar a Él. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos renueva por dentro para proclamar su misericordia.
1ª Lectura (Os 14, 2-10): Así dice el Señor: «Israel, conviértete al Señor Dios tuyo, porque tropezaste por tu pecado. Preparad vuestro discurso, volved al Señor y decidle: ‘Perdona del todo la iniquidad, recibe benévolo el sacrificio de nuestros labios. No nos salvará Asiria, no montaremos a caballo, no volveremos a llamar Dios a la obra de nuestras manos. En ti encuentra piedad el huérfano’. Yo curaré sus extravíos, los amaré sin que lo merezcan, mi cólera se apartará de ellos. Seré para Israel como rocío, florecerá como azucena, arraigará como el Líbano. Brotarán sus vástagos, será su esplendor como un olivo, su aroma como el Líbano. Vuelven a descansar a su sombra: harán brotar el trigo, florecerán como la viña; será su fama como la del vino del Líbano. Efraín, ¿qué te importan los ídolos? Yo le respondo y le miro: yo soy como un ciprés frondoso: de mí proceden tus frutos. ¿Quién es el sabio que lo comprenda, el prudente que lo entienda? Rectos son los caminos del Señor: los justos andan por ellos, los pecadores tropiezan en ellos».
Salmo responsorial: 50
R/. Mi boca proclamará tu alabanza, Señor.
Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado.
Te gusta un corazón sincero, y en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con el hisopo: quedaré limpio; lávame: quedaré más blanco que la nieve.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso. Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza.
Versículo antes del Evangelio (Jn 16, 3; 14,26): Aleluya. Cuando venga el Espíritu de la verdad, os enseñará toda la verdad; y os recordará todo aquello que yo os he dicho. Aleluya.
ORACIÓN SANTAS RUFINA Y SEGUNDA
jueves, 9 de julio de 2026
JUEVES XIV TIEMPO ORDINARIO A
1ª Lectura (Os 11, 1-4.8c-9): Así dice el Señor: «Cuando Israel era joven, lo amé, desde Egipto llamé a mi hijo. Cuando lo llamaba, él se alejaba, sacrificaba a los Baales, ofrecía incienso a los ídolos. Yo enseñé a andar a Efraín, lo alzaba en brazos; y él no comprendía que yo lo curaba. Con cuerdas humanas, con correas de amor lo atraía; era para ellos como el que levanta el yugo de la cerviz, me inclinaba y le daba de comer. Se me revuelve el corazón, se me conmueven las entrañas. No cederé al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraín; que soy Dios, y no hombre; santo en medio de ti, y no enemigo a la puerta».
Salmo responsorial: 79
R/. Que brille tu rostro, Señor, y nos salve.
Pastor de Israel, escucha, tú que te sientas sobre querubines, resplandece; despierta tu poder y ven a salvarnos.
Dios de los ejércitos, vuélvete: mira desde el cielo, fíjate, ven a visitar tu viña, la cepa que tu diestra plantó, y que tú hiciste vigorosa.
Versículo antes del Evangelio (Mc 1, 15): Aleluya. Se ha acercado el Reino de Dios, haced penitencia y creed en el Evangelio. Aleluya.
Texto del Evangelio (Mt 10, 7-15): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus Apóstoles: «Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis. No os procuréis oro, ni plata, ni calderilla en vuestras fajas; ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero merece su sustento. En la ciudad o pueblo en que entréis, informaos de quién hay en él digno, y quedaos allí hasta que salgáis. Al entrar en la casa, saludadla. Si la casa es digna, llegue a ella vuestra paz; mas si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros. Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras, salid de la casa o de la ciudad aquella sacudiendo el polvo de vuestros pies. Yo os aseguro: el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad».
miércoles, 8 de julio de 2026
MIÉRCOLES XIV TIEMPO ORDINARIO A
Hoy miércoles podemos aprender de la palabra de Dios que ha escogido de entre los discípulos a doce para que sean el comienzo del nuevo pueblo de Dios. Les da su poder de curar y expulsar el mal. Signos de que Dios ha venido al mundo para acabar con lo que nos divide, que normalmente suele ser la separación entre cuerpo mortal y alma inmortal.
Esta separación la vemos en la primera lectura, que denuncia la separación que Israel vive porque sus muchas riquezas le llevan a abandonar al Dios vivo para servir al dios de la opulencia que se olvida de los demás.
Cristo en el evangelio ha dado la orden a los apóstoles de curar y expulsar el mal, pero primero a las ovejas descarriadas para que sirvan de ayuda y ejemplo.
Miremos nuestra vida y descubramos la llamada de Dios a unirnos a los apóstoles y dejarnos curar de nuestras enfermedades, y expulsemos el mal que nos separa de Dios y seamos ejemplos para que convirtamos a otros muchos al pueblo nuevo de Dios. Seamos buenos, confiemos siempre en Dios y mostremos a todos sus maravillas.
1ª Lectura (Os 10, 1-3. 7-8. 12): Israel era una viña frondosa que daba abundante fruto. Pero cuanto más se multiplicaban sus frutos, más se multiplicaban sus altares paganos; cuanto más rico era el país, más ricos fueron sus monumentos a los ídolos. Su corazón está dividido y van a pagar sus culpas. El Señor derribará sus altares y demolerá sus monumentos. Pero ellos dicen: «No tenemos rey». Pero si no temen al Señor, ¿qué podrá hacer por ellos el rey? Samaria y su becerro desaparecerán como espuma sobre el agua. Todos los santuarios de los ídolos serán destruidos y sobre sus altares crecerán espinas y cardos, porque la idolatría ha sido el pecado de Israel. Entonces gritarán a los montes: «¡Cubridnos!», y a las colinas: «¡Sepultadnos!». Sembrad justicia y cosechareis misericordia; preparad vuestras tierras para la siembra, pues ya es tiempo de buscar al Señor, para que venga y llueva la salvación sobre vosotros.
Salmo responsorial: 104
R/. Buscad siempre el rostro del Señor.
Cantadle y tañed salmos; contad todas sus maravillas. Gloriaos en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan al Señor.
Buscad al Señor y fortificaos, buscad siempre su rostro. Acordaos de las maravillas que hizo, de sus prodigios y de los juicios de su boca.
Linaje de Abraham, siervos suyos; hijos de Jacob, elegidos suyos. Él es el Señor Dios nuestro: sus juicios tienen vigor en toda la Tierra.
Versículo antes del Evangelio (Mc 1, 15): Aleluya. Se ha acercado el Reino de Dios; haced penitencia y creed en el Evangelio. Aleluya.
Texto del Evangelio (Mt 10, 1-7): En aquel tiempo, llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó. A éstos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca».
martes, 7 de julio de 2026
MARTES XIV TIEMPO ORDINARIO A
Hoy martes la palabra de Dios nos quiere enseñar que necesitamos pedir a Dios que nos mande vocaciones. El pueblo de Israel se ha apartado de Dios y sigue a ídolos que no pueden salvar, son hechura de manos humanas. Y leemos cómo en la primera lectura el profeta denuncia y avisa del enfado y dolor que Dios tiene porque no responden a su Amor.
Jesús en el evangelio demuestra la misericordia de Dios, curando y predicando el Reino de Dios, que ha llegado al mundo, pero hay muchos que tienen el corazón endurecido y por eso nos enseña a pedir trabajadores que den testimonio de la fe. Hoy nosotros deberíamos descubrir si tenemos presente que Dios nos llama a trabajar en el mundo para que se conozca al Dios vivo y verdadero y ayudemos a rechazar a los ídolos que no salvan. Seamos buenos y confiemos en Dios, que es nuestro auxilio y escudo.
1ª Lectura (Os 8, 4-7.11.13): Así dice el Señor: «Se nombraron reyes en Israel sin contar conmigo, se nombraron príncipes sin mi aprobación. Con su plata y su oro se hicieron ídolos para su perdición. Hiede tu novillo, Samaria, ardo de ira contra él. ¿Cuándo lograréis la inocencia? Un escultor lo hizo, no es dios, se hace añicos el novillo de Samaria. Siembran viento y cosechan tempestades; las mieses no echan espiga ni dan grano, y, si lo dieran, extraños lo devorarían. Porque Efraín multiplicó sus altares para pecar, para pecar le sirvieron sus altares. Aunque les dé multitud de leyes, las consideran como de un extraño. Aunque inmolen víctimas en mi honor y coman la carne, al Señor no le agradan. Tiene presente sus culpas y castigará sus pecados: tendrán que volver a Egipto».
Salmo responsorial: 113
R/. Israel confía en el Señor.
Nuestro Dios está en el cielo, lo que quiere lo hace. Sus ídolos, en cambio, son plata y oro, hechura de manos humanas.
Tienen boca, y no hablan; tienen ojos, y no ven; tienen orejas, y no oyen; tienen nariz, y no huelen.
Tienen manos, y no tocan; tienen pies, y no andan. Que sean igual los que los hacen, cuantos confían en ellos.
Israel confía en el Señor: él es su auxilio y su escudo. La casa de Aarón confía en el Señor: él es su auxilio y su escudo.
Versículo antes del Evangelio (Jn 10, 14): Aleluya. Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco a mis ovejas y las mías me conocen. Aleluya.















































