miércoles, 9 de septiembre de 2026

EL MONOGRAMA DE MARÍA

 






ORACIÓN A SAN PEDRO CLAVER (3)


San Pedro Claver, te saludo con humildad y te doy gracias por la vida que mostraste al mundo, la vida de servicio a los más necesitados y la defensa de la dignidad humana. Ayúdame a rezar con sinceridad, a vivir con coherencia entre lo que digo y hago, y acompáñame en cada prueba, fortaleciendo mi fe y esperanza. Te pido por mi familia, amigos y todas las personas que me rodean, para que su caminar esté protegido bajo tu manto de amor.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE ARÁNZAZU DE LIMA (PERÚ)

 



MIÉRCOLES XXIII T.O. A


Es miércoles y la Iglesia hoy nos invita a descubrir que los valores del Evangelio no se parecen a lo que el mundo terrenal busca. Por eso, san Pablo nos habla de descubrir el celibato como una manera de que nuestro cuerpo y alma puedan alcanzar una armonía espiritual. Jesús, en el pasaje del evangelio de hoy nos muestra que quien quiere seguir por el camino de la fe se encontrará con los que lo van a criticar, porque no son capaces de comprender lo que significa la verdadera riqueza, que no es pasajera sino eterna. Pidamos hoy que nuestro corazón no se deje corromper por la vida vacía y busque la felicidad de Cristo. Seamos buenos y confiemos en Dios, el único que siempre hablará bien de nosotros.



1ª Lectura (1Cor 7, 25-31): Respecto al celibato no tengo órdenes del Señor, sino que doy mi parecer como hombre de fiar que soy, por la misericordia del Señor. Estimo que es un bien, por la necesidad actual: quiero decir que es un bien vivir así. ¿Estás unido a una mujer? No busques la separación. ¿Estás libre? No busques mujer; aunque, si te casas, no haces mal; y, si una soltera se casa, tampoco hace mal. Pero estos tales sufrirán la tribulación de la carne. Yo respeto vuestras razones. Digo esto, hermanos: que el momento es apremiante. Queda como solución que los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que están alegres, como si no lo estuvieran; los que compran, como si no poseyeran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: porque la representación de este mundo se termina.


Salmo responsorial: 44

R/. Escucha, hija, mira: inclina el oído.

Escucha, hija, mira: inclina el oído, olvida tu pueblo y la casa paterna; prendado está el rey de tu belleza: póstrate ante él, que él es tu Señor.

Ya entra la princesa, bellísima, vestida de perlas y brocado; la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes, la siguen sus compañeras.

Las traen entre alegría y algazara, van entrando en el palacio real. «A cambio de tus padres, tendrás hijos, que nombrarás príncipes por toda la Tierra».


Versículo antes del Evangelio (Lc 6, 23): Aleluya. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Aleluya.



Texto del Evangelio (Lc 6, 20-26): En aquel tiempo, Jesús alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis. Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el Cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas. Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto. ¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas».













martes, 8 de septiembre de 2026

MARTES XXIII T.O. A


Hoy martes celebramos la Natividad de la Virgen María. Y las lecturas nos presentan las promesas de Dios que se cumplen desde los profetas, porque Dios no ha abandonado a su pueblo, sino que de una mujer valiente y decidida a cumplir la voluntad de Dios nacerá el Mesías, el enviado de Dios, que tal como nos relata el evangelio de Mateo viene del linaje del rey David. Pero lo más importante será que Dios ha escogido a María y a José como ejemplos de amor y confianza absoluta en su plan. Así Cristo cumple las promesas del Antiguo Testamento y traerá la Paz, la reconciliación y la justificación del hombre. Seamos buenos, confiemos en Dios y sus promesas y respondamos como María: desbordo de gozo con el Señor.



1ª Lectura (Miq 5, 1-4a): Así dice el Señor: «Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Por eso, el Señor abandonará a Israel, mientras no dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus hermanos se unirá a los hijos de Israel. Él se levantará para pastorear a su pueblo con la fuerza y la majestad del Señor, su Dios. Ellos habitarán tranquilos, porque la grandeza del que ha de nacer llenará la tierra y él mismo será la paz».


O bien (Rom 8, 28-30): Hermanos: Ya sabemos que todo contribuye para bien de los que aman a Dios, de aquellos que han sido llamados por él, según su designio salvador. En efecto, a quienes conoce de antemano, los predestina para que reproduzcan en sí mismos la imagen de su propio Hijo, a fin de que él sea el primogénito entre muchos hermanos. A quienes predestina, los llama; a quienes llama, los justifica; y a quienes justifica, los glorifica.


Salmo responsorial: 12

R/. Desbordo de gozo con el Señor.

Porque yo confío en tu misericordia: alegra mi corazón con tu auxilio.

Y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.


Versículo antes del Evangelio: Aleluya. Dichosa tú, Santísima Virgen María, y digna de toda alabanza, porque de ti nació el sol de justicia, Jesucristo, nuestro Dios. Aleluya.


Texto del Evangelio (Mt 1, 1-16.18-23): Libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos, Judá engendró, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendró a Esrom, Esrom engendró a Aram, Aram engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naassón, Naassón engendró a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz, Booz engendró, de Rut, a Obed, Obed engendró a Jesé, Jesé engendró al rey David.
David engendró, de la que fue mujer de Urías, a Salomón, Salomón engendró a Roboam, Roboam engendró a Abiá, Abiá engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Joram, Joram engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatam, Joatam engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amón, Amón engendró a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando la deportación a Babilonia.

Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliakim, Eliakim engendró a Azor, Azor engendró a Sadoq, Sadoq engendró a Aquim, Aquim engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Mattán, Mattán engendró a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo. Así que el total de las generaciones son: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce generaciones; desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.
La generación de Jesucristo fue de esta manera: su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto. Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en Ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: «He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel», que traducido significa: "Dios con nosotros".






















lunes, 7 de septiembre de 2026

LUNES XXIII T.O. A

 


Hoy lunes la Palabra de Dios nos enseña a descubrir que el Amor auténtico nos lleva a la Verdad. Por eso san Pablo denuncia la actitud de los Corintios, que están justificando una actitud equivocada, como si fuera verdadero amor y no mero egoísmo. Y Jesús lo deja claro cuando nos enseña en el evangelio que la reflexión sincera que debemos hacernos en nuestro interior es: Si lo que hacemos busca de verdad el Bien, porque es la única manera de vivir la religión auténtica, todo lo demás serán rituales que buscan limpiar nuestra conciencia pero que son egoístas y no ponen el amor al prójimo como la medida que nos ha enseñado Jesús. Seamos buenos y confiemos en Dios, que quiere ayudarnos a Amar en Espíritu y Verdad.


1ª Lectura (1Cor 5, 1-8): Se sabe de buena tinta que hay un caso de unión ilegítima en vuestra comunidad, y tan grave que ni los gentiles la toleran: me refiero a ése que vive con la mujer de su padre. ¿Y todavía tenéis humos? Estaría mejor ponerse de luto y pidiendo que el que ha hecho eso desaparezca de vuestro grupo. Lo que es yo, ausente en el cuerpo pero presente en espíritu, ya he tomado una decisión como si estuviera presente: reunidos vosotros en nombre de nuestro Señor Jesús, y yo presente en espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesús, entregar al que ha hecho eso en manos del diablo; humanamente quedará destrozado, pero así la persona se salvará en el día del Señor. Ese orgullo vuestro no tiene razón de ser. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? Barred la levadura vieja para ser una masa nueva, ya que sois panes ázimos. Porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo. Así pues, celebramos la Pascua, no con levadura vieja (levadura de corrupción y de maldad), sino con los panes ázimos de la sinceridad y la verdad.


Salmo responsorial: 5

R/. Señor, guíame con tu justicia.

Tú no eres un Dios que ame la maldad, ni el malvado es tu huésped, ni el arrogante se mantiene en tu presencia.

Detestas a los malhechores, destruyes a los mentirosos; al hombre sanguinario y traicionero lo aborrece el Señor.

Que se alegren los que se acogen a ti, con júbilo eterno; protégelos, para que se llenen de gozo los que aman tu nombre.


Versículo antes del Evangelio (Jn 10, 27): Aleluya. Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor, yo las conozco y ellas me siguen. Aleluya.



Texto del Evangelio (Lc 6, 6-11): Sucedió que entró Jesús otro sábado en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Estaban al acecho los escribas y fariseos por si curaba en sábado, para encontrar de qué acusarle. Pero Él, conociendo sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte ahí en medio». Él, levantándose, se puso allí. Entonces Jesús les dijo: «Yo os pregunto si en sábado es lícito hacer el bien en vez de hacer el mal, salvar una vida en vez de destruirla». Y mirando a todos ellos, le dijo: «Extiende tu mano». Él lo hizo, y quedó restablecida su mano. Ellos se ofuscaron, y deliberaban entre sí qué harían a Jesús.





“Un sábado, entró Jesús en la sinagoga a enseñar” (Lc 6, 6-11)

Señor Jesús, una semana más comenzamos nuestras tareas y trabajos, nuestras encomiendas y labores cotidianas. 

Una semana más, aquí nos tienes, dispuestos a hacer lo que esté en nuestra mano para construir tu Reino, poco a poco, sin estridencias, sin llamar la atención…
 
Señor Jesús, entrabas en la sinagoga a enseñar:

Sabemos que no hay enseñanza si no hay aprendizaje, sabemos que somos maestros en la escuela del Maestro… nos sabemos en camino.  
 
Señor Jesús, Tú entrabas a enseñar y acababas sanando a la gente con la que te encontrabas. 

Haznos así, maestros despiertos a la realidad con la que se encuentran, maestros atentos a lo que haga falta, maestros colmados de ternura y de servicio, maestros cuya mirada y cuya sonrisa sanen a quienes tengamos cerca. 

Así te lo pido. Así sea.






domingo, 6 de septiembre de 2026

DOMINGO XXIII T.O. A


Hoy las lecturas nos enseñan que debemos perdonar como Dios nos perdona, con misericordia. La primera lectura es una exhortación de Dios para que descubramos que si hay mal en el mundo pero no hacemos nada para cambiarlo también somos responsables. Y en el Evangelio, Jesús invita a los discípulos a ayudarse unos a otros para que desde la corrección fraterna seamos portadores del amor de Dios. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ama y nos pide que nuestra única deuda sea amar más y mejor.



1ª Lectura (Ez 33,7-9): Así dice el Señor: «A ti, hijo de Adán, te he puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches palabra de mi boca, les darás la alarma de mi parte. Si yo digo al malvado: ‘¡Malvado, eres reo de muerte!’, y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado para que cambie de conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre; pero si tú pones en guardia al malvado para que cambie de conducta, si no cambia de conducta, él morirá por su culpa, pero tú has salvado la vida».


Salmo responsorial: 94

R/. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón».

Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.

Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía.

Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masa en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras».


2ª Lectura (Rom 13, 8-10): A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.

Versículo antes del Evangelio (2Cor 5,19): Aleluya. Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación. Aleluya.


Texto del Evangelio (Mt 18,15-20): En aquel tiempo, Jesús dijo a los discípulos: «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano. Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».








sábado, 5 de septiembre de 2026

TÓMATE TIEMPO (SANTA TERESA DE CALCUTA)


 

SÁBADO XXII T.O. A

 


Hoy sábado por la mañana las lecturas nos quieren ayudar a descubrir que ser cristianos no es simplemente cumplir normas, sino vivir un estilo de vida que sigue a Jesucristo, Señor del sábado. Por eso, san Pablo exhorta a los corintios a que descubran que sólo debemos dar gracias a Dios por todo lo que somos, y tenemos y pedirle que siempre seamos servidores fieles. Y en el evangelio, Jesús explica a los fariseos que la auténtica religión vive desde el amor y da sentido a las normas y ritos, porque Dios es Señor de todo. Seamos buenos y confiemos en Dios, que está cerca de los que viven sinceramente.



1ª Lectura (1Cor 4, 6b-15): Hermanos: Aprended de Apolo y de mí a jugar limpio y no os engriáis el uno contra el otro. A ver, ¿quién te hace tan importante? ¿Tienes algo que no hayas recibido? Y, si lo has recibido, ¿a qué tanto orgullo, como si nadie te lo hubiera dado? Ya tenéis todo lo que ansiabais, ya sois ricos, habéis conseguido un reino sin nosotros. ¿Qué más quisiera yo? Así reinaríamos juntos. Por lo que veo, a nosotros, los apóstoles, Dios nos coloca los últimos; parecemos condenados a muerte, dados en espectáculo público para ángeles y hombres. Nosotros, unos locos por Cristo, vosotros, ¡qué cristianos tan sensatos! Nosotros débiles, vosotros fuertes; vosotros célebres, nosotros despreciados; hasta ahora hemos pasado hambre y sed y falta de ropa; recibimos bofetadas, no tenemos domicilio, nos agotamos trabajando con nuestras propias manos; nos insultan, y les deseamos bendiciones; nos persiguen, y aguantamos; nos calumnian, y respondemos con buenos modos; nos tratan como a la basura del mundo, el deshecho de la humanidad, y así hasta el día de hoy. No os escribo esto para avergonzaros, sino para haceros recapacitar, porque os quiero como a hijos; ahora que sois cristianos tendréis mil tutores, pero padres no tenéis muchos; por medio del Evangelio soy yo quien os ha engendrado para Cristo Jesús.


Salmo responsorial: 144

R/. El Señor está cerca de los que le invocan.

El Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus acciones; cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan sinceramente.

Satisface los deseos de sus fieles, escucha sus gritos, y los salva. El Señor guarda a los que lo aman, pero destruye a los malvados.

Pronuncie mi boca la alabanza del Señor, todo viviente bendiga su santo nombre por siempre jamás.


Versículo antes del Evangelio (Jn 14, 6): Aleluya. Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor. Aleluya.


Texto del Evangelio (Lc 6, 1-5): Sucedió que Jesús cruzaba en sábado por unos sembrados; sus discípulos arrancaban y comían espigas desgranándolas con las manos. Algunos de los fariseos dijeron: «¿Por qué hacéis lo que no es lícito en sábado?». Y Jesús les respondió: «¿Ni siquiera habéis leído lo que hizo David, cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, cómo entró en la Casa de Dios, y tomando los panes de la presencia, que no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes, comió él y dio a los que le acompañaban?». Y les dijo: «El Hijo del hombre es señor del sábado».












viernes, 4 de septiembre de 2026

HIMNO A SANTA ROSA DE VITERBO

 


Santa Rosa de Viterbo,
con un mensaje a la Iglesia
fuiste enviada del cielo;
venciste niña al gigante
y liberaste a tu pueblo.

Los milagros te acompañan
desde tus años primeros;
pero mayor maravilla
obra la gracia en tu pecho,
la oración, la penitencia,
la caridad y el silencio.

Llegó la hora señera
de seguir el llamamiento;
predicaste por las plazas,
con la cruz y el Evangelio,
la conversión, la obediencia…

Sólo el Señor pudo hacerlo.
Se convierten muchedumbres
ante Rosa de Viterbo.
Es Dios quien toca las almas:
una niña es su instrumento;
resuena la profecía
vencido el tirano muerto.

La hija de san Francisco,
desterrada de su pueblo,
aguanta persecuciones
y calumnias y desprecios;
en las sombras resplandece
la santidad de su ejemplo.

Gloria al Padre omnipotente,
gloria al Hijo, que es su Verbo, 
gloria al Espíritu Santo,
Amor que procede de ellos,
por los siglos de los siglos,
en la tierra y en el cielo. Amén


Esta virgen desde la infancia se preocupó de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos en cuerpo y alma.

GOZOS DE SANTA ROSALÍA

 


Siendo de Dios tan amada,
¡Oh gloriosa Rosalía!,
Pídele al Señor que nos libre
De la peste y la herejía.
    
Un ángel esplendoroso
Tu nombre trajo del Cielo,
Dando a tu madre el consuelo
De mensaje tan dichoso,
Mandando con grande gozo
Te llamasen Rosalía.
Pídele al Señor que nos libre
De la peste y la herejía.
     
En tu patria de Palermo
Hermosa rosa naciste,
Y del palacio saliste
Para vivir en el yermo,
En virtudes floreciste
Cual tu Jesús lo quería.
Pídele al Señor que nos libre
De la peste y la herejía.
     
Dispuso Dios que nacieras
De condes nobles, piadosos,
Y que de reyes famosos
La descendencia tuvieras,
Para que hasta de ellos fueras
Tan venerada en el día.
Pídele al Señor que nos libre
De la peste y la herejía.
     
Sin haber aun entrado
En la juvenil edad,
Tratabas con gran crueldad
Tu cuerpo tan delicado,
Que hasta el suelo era bañado
Con la sangre que vertía.
Pídele al Señor que nos libre
De la peste y la herejía.
     
A Jesús crucificado
Contemplaste en el espejo
De su Pasión en reflejo
Lo viste en Sangre bañado:
Tu corazón agobiado
De dolor desfallecía.
Pídele al Señor que nos libre
De la peste y la herejía.
     
De Jesús la invitación
Atendiste presurosa,
Cambiando la corte hermosa
Por lóbrega habitación;
Penitencia y oración
Te ocupaban noche y día.
Pídele al Señor que nos libre
De la peste y la herejía.
     
Con satánica insistencia
En tu albergue perseguida,
Prefieres perder la vida
A mancillar tu inocencia;
Por el triunfo que obtuviste
Con singular bizarría.
Pídele al Señor que nos libre
De la peste y la herejía.
     
Rota ya la ligadura
Que impedía tu fácil vuelo,
A las mansiones del Cielo
Volaste con vida y pura;
Pues fue tu nombre dichosa
Con Jesús, José y María.
Pídele al Señor que nos libre
De la peste y la herejía.
     
Siendo de Dios tan amada,
¡Oh gloriosa Rosalía!:
Pídele al Señor que nos libre
De la peste y la herejía.



DEPRECACIÓN

Oh Dios, autor y conservador de nuestra vida, dignaos oír nuestras súplicas y guardad a vuestro pueblo según vuestra misericordia. Por los méritos de la bienaventurada Rosalía, libradnos de todo contagio de alma y cuerpo, para que regocijados por la memoria de tu portentosa vida sepamos crecer en virtud y sincera devoción.