Feliz lunes, día de la Virgen María, nuestra madre la Virgen del Pilar. Rezamos por España, por nuestros pueblos hermanos y por todas las fuerzas de seguridad de nuestro país. Hoy las lecturas nos muestran cómo la Virgen María ha sido desde el comienzo de la Iglesia alguien que ha acompañado con la oración y con su ejemplo a los cristianos. En ella siempre nos miramos y sabemos que cumple la palabra de Dios, porque fue la primera que dijo SÍ al plan de Dios. Miremos a María y sigamos su ejemplo para que también nosotros seamos felices. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha bendecido con María como Pilar al que agarrarnos.
1ª Lectura (Gál 4, 22-24.26-27.31—5,1): Hermanos: Dice la Escritura que Abraham tuvo dos hijos: uno de la mujer que era esclava y el otro de la que era libre. El hijo de la esclava fue engendrado según las leyes naturales; el de la libre, en cambio, en virtud de la promesa de Dios. Esto tiene un sentido simbólico. En efecto, las dos mujeres representan las dos alianzas: Agar representa la del monte Sinaí, que engendra esclavos y es figura de la Jerusalén de aquí abajo. Por el contrario, la Jerusalén de arriba es libre y ésa es nuestra madre. A este respecto dice la Escritura: Regocíjate tú, la estéril, la que no das a luz; rompe a cantar de júbilo, tú, la que no has sentido los dolores del parto; porque la mujer abandonada tendrá más hijos que aquella que tiene marido. Así pues, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre. Cristo nos ha liberado para que seamos libres. Conserven, pues, la libertad y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud.
Salmo responsorial: 112
R/. Bendito sea el Señor, ahora y para siempre.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor, desde ahora y para siempre.
Desde que sale el sol hasta su ocaso alabado sea el nombre del Señor. Dios está sobre todas las naciones, su gloria, por encima de los cielos.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al Dios nuestro, que tiene en las alturas su morada, y sin embargo de esto, bajar se digna su mirada para ver tierra y cielo?
Él levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del estiércol, para hacerlo sentar entre los grandes, los jefes de su pueblo.
Versículo antes del Evangelio (Cf. Sal 94, 8): Aleluya. Hagamos caso al Señor, que nos dice: «No endurezcáis vuestros corazones». Aleluya.
Texto del Evangelio (Lc 11, 29-32):En aquel tiempo, habiéndose reunido la gente alrededor de Jesús, Él comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás».
ORACIÓN















































