miércoles, 7 de enero de 2026

SAN RAIMUNDO DE PEÑAFORT

 7 DE ENERO: SAN RAIMUNDO DE PEÑAFORT

MIÉRCOLES 2º DE NAVIDAD A



Buenos días. Feliz Navidad. Hoy miércoles las lecturas nos muestran que una luz grande ha brillado en el pueblo. Y es que esa luz es el Amor de Dios que ha venido al mundo para darnos su Amor, para guiarnos a la auténtica felicidad. Pero acoger la luz de Dios significa convertir nuestras vidas, ser la mejor versión de nosotros mismos. Hermanos, amémosnos, porque quien ama está en Dios y Dios en él. ¿Qué tenemos en nuestro corazón? ¿La luz de Cristo? Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha convertido en hijos suyos.




1ª Lectura (1Jn 3, 22—4,6): Queridos hijos: Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios y hacemos lo que le agrada, ciertamente obtendremos de él todo lo que le pidamos. Ahora bien, éste es su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio. Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él. En esto conocemos, por el Espíritu que él nos ha dado, que él permanece en nosotros.

Hermanos míos, no os dejéis llevar de cualquier espíritu, sino examinad toda inspiración para ver si viene de Dios, pues han surgido por el mundo muchos falsos profetas. La presencia del Espíritu de Dios la podéis conocer en esto: Todo aquel que reconoce a Jesucristo, Palabra de Dios, hecha hombre, es de Dios. Todo aquel que no reconoce a Jesús, no es de Dios, sino que su espíritu es del anticristo. De éste habéis oído decir que ha de venir; pues bien, ya está en el mundo.

Vosotros sois de Dios, hijos míos, y habéis triunfado de los falsos profetas, porque más grande es el que está en vosotros que el que está en el mundo. Ellos son del mundo, enseñan cosas del mundo y el mundo los escucha. Pero nosotros somos de Dios y nos escucha el que es de Dios. En cambio, aquel que no es de Dios no nos escucha. De esta manera distinguimos entre el espíritu de la verdad y el espíritu del error.


Salmo responsorial: 2

R/. Yo te daré en herencia las naciones.

Para predicar su precepto, el Señor me dijo: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. Pídeme y te daré las gentes en herencia tuya y en posesión tuya los términos de la tierra.

Y ahora, reyes, entended, sed instruidos lo que juzgáis la Tierra. Servid al Señor con temor y regocijaos en Él con temblor.


Versículo antes del Evangelio (Mt 4, 23): Aleluya. Predicaba Jesús la buena nueva del Reino y sanaba toda enfermedad en el pueblo. Aleluya.




Texto del Evangelio (Mt 4, 12-17.23-25): En aquel tiempo, cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, se retiró a Galilea. Y dejando la ciudad de Nazaret, fue a morar en Cafarnaúm, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y de Neftalí. Para que se cumpliese lo que dijo Isaías el profeta: «Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino de la mar, de la otra parte del Jordán, Galilea de los gentiles. Pueblo que estaba sentado en tinieblas, vio una gran luz, y a los que moraban en tierra de sombra de muerte les nació una luz».
Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: «Haced penitencia, porque el Reino de los cielos está cerca». Y andaba Jesús rodeando toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos y predicando el Evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia del pueblo. Y corrió su fama por toda Siria, y le trajeron todos los que tenían algún mal, poseídos de varios achaques y dolores, y los endemoniados, y los lunáticos y los paralíticos, y los sanó. Y le fueron siguiendo muchas gentes de Galilea y de Decápolis y de Jerusalén y de Judea, y de la otra ribera del Jordán.













AMAR AL VUELO II (DOLORA XXXVIII DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)


A la niña Asunción de Zaragoza y del Pino


Sé amorosa y nunca amante;
lleva a la vejez tu infancia;
sé constante en la inconstancia;
o en la inconstancia constante;
que en amor, creen los más duchos,
contra los que son más locos,
que en vez de los pocos muchos
valen más los muchos pocos.
Y cuando tu labio bese,
que formule un beso insípido,
inerte, estentóreo y rápido...
Pues... así, lo mismo que ese.
Nunca beses como loca,
besa como una loquilla;
jamás, jamás en la boca;
siempre, siempre en la mejilla;
ten presente que la abeja,
queriendo entrañar la herida,
la desventurada deja
entre la muerte la vida. 



SÓLO POR MIRARTE VIERA (José María Porta Tovar)


Sólo por mirarte viera
y ciego sin ti quedara
y, por hablar, yo no hablara
si tu corazón no oyera.

Sólo por besarte diera
mis besos a quien te amara.
Sólo mi vida acabara
si la tuya la perdiera.

Sólo voy, sólo camino
donde pones tu mirada.
Sólo soy tu peregrino.

Sólo la noche callada
conoce que mi destino
está donde esté mi amada.


 

martes, 6 de enero de 2026

EPIFANÍA DEL SEÑOR A

 

Buenos días. Feliz Navidad. Y feliz día de la Epifanía. Hoy la luz de Dios se ha manifestado a todas las naciones. Las lecturas nos enseñan que la salvación no es sólo para los judíos, sino que también es para todos los pueblos de la Tierra. “Se postrarán ante Ti, Señor, todos los pueblos de la Tierra”. Los Magos de Oriente son la señal que ofrece el evangelio de Mateo, para hacer comprender que el Mesías esperado por Israel también será adorado por todos los que reconocen en el niño al Rey de Reyes (oro), al Dios único y verdadero (incienso) y el sacrificio que hará por la humanidad (mirra). Hoy nosotros deberíamos ser capaces de ver la estrella y ponernos en camino para descubrir a Dios en nuestro día a día y poder postrarnos para ofrecernos a Él y seguir el camino de la Gloria. Seamos buenos y confiemos en Dios, que ha venido a salvar nuestras vidas de la pobreza. Ese es nuestro gran regalo.



1ª Lectura (Is 60, 1-6): ¡Levántate y resplandece, Jerusalén, porque llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, y su gloria se verá sobre ti. Caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora. Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen hacia ti; llegan tus hijos desde lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces lo verás, y estarás radiante; tu corazón se asombrará, se ensanchará, porque la opulencia del mar se vuelca sobre ti, y a ti llegan las riquezas de los pueblos. Te cubrirá una multitud de camellos, dromedarios de Madián y de Efá. Todos los de Saba llegan trayendo oro e incienso, y proclaman las alabanzas del Señor.


Salmo responsorial: 71

R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos dé la tierra.

Dios mío, confía tu juicio al rey, tu justicia al hijo de reyes, para que rija a tu pueblo con justicia, a tus humildes con rectitud.

En sus días florezca la justicia y la paz hasta que falte la luna; domine de mar a mar, del Gran Río al confín de la tierra.

Los reyes de Tarsis y de las islas le paguen tributo. Los reyes de Saba y de Arabia le ofrezcan sus dones; postraos ante él todos los reyes, y servidle todos los pueblos.

Él librará al pobre que clamaba, al afligido que no tenía protector; él se apiadará del pobre y del indigente, y salvará la vida de los pobres.


2ª Lectura (Ef 3, 2-3a.5-6): Hermanos: Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor de vosotros, los gentiles. Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo, y partícipes de la misma promesa en Jesucristo, por el Evangelio.


Versículo antes del Evangelio (Mt 2, 2): Aleluya. Vimos su estrella en el oriente, y venimos a adorar al Señor. Aleluya.




Texto del Evangelio (Mt 2, 1-12): Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle». En oyéndolo, el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: «En Belén de Judea, porque así está escrito por medio del profeta: ‘Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres la menor entre los principales clanes de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel’».
Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella. Después, enviándolos a Belén, les dijo: «Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle».
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el Niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al Niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra. Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino.








AMAR AL VUELO I (DOLORA XXXVIII DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)


A la niña Asunción de Zaragoza y del Pino


Así, niña encantadora,
por que tus gracias no roben
las huellas que el tiempo deja,
juega como niña ahora,
como niña cuando joven,
como joven cuando vieja.
Por mis muchos desengaños,
te ruego, Asunción querida,
que ames mientras tengas vida
como amas a los seis años.
Justamente, de ese modo;
amando desamorada;
así, no queriendo nada;
esto es, queriéndolo todo:
anhelante y sin anhelo,
ya resuelta, ya indecisa,
pasa de la risa al duelo,
pasa del duelo a la risa;
así, de prisa, de prisa;
todo al vuelo, todo al vuelo.


 

EPIGRAMA DE BALTASAR DEL ALCÁZAR (13) (La novela corta, 1919)


Donde el sacro Betis baña
con manso curso de tierra
que entre sus muros encierra
toda la gloria de España,
reside Inés la graciosa
la del dorado cabello:
¿Pero a mí qué me va en ello?
Maldita de Dios la cosa.


 

lunes, 5 de enero de 2026

ORACIÓN DÍA DE REYES


 

LUNES 2º DE NAVIDAD A


Buenos días. Feliz Navidad. Hoy lunes 5 de enero por la mañana las lecturas nos quieren mostrar la importancia del amor. Quien ama tiene vida eterna. Quien ama siente su alma llena. Quien ama ha descubierto que incluso en donde parece que nada bueno puede resultar, también se puede descubrir lo bueno que hay. Por eso Jesús ante Natanael, que duda de que de Nazaret surja algo bueno, le dice algo que quizá solo Natanael entiende, pero que abre su corazón y le lleva a querer ver más, ver la Gloria de Dios. ¿A qué nos llama a nosotros el Amor que Dios nos tiene? ¿Seremos capaces de descubrir lo bueno, incluso aunque parezca imposible? Seamos buenos y confiemos en Dios, que su misericordia es eterna.



1ª Lectura (1Jn 3, 11-21): Hermanos: Éste es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos los unos a los otros, no como Caín, que era del demonio, y por eso mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Porque sus propias obras eran malas, mientras que las de su hermano eran buenas. No os sorprendáis, hermanos, de que el mundo los odie. Nosotros estamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida y bien sabéis que ningún homicida tiene la vida eterna. Conocemos lo que es el amor, en que Cristo dio su vida por nosotros. Así también nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos. Si alguno, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad y, sin embargo, no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él? Hijos, no amemos solamente de palabra, amemos de verdad y con las obras. En esto conoceremos que somos de la verdad, y delante de Dios tranquilizaremos nuestra conciencia de cualquier cosa que ella nos reprochare, porque Dios es más grande que nuestra conciencia y todo lo conoce. Si nuestra conciencia no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es total.


Salmo responsorial: 99

R/. Alabemos a Dios, todos los hombres.

Alabemos a Dios, todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo.

Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño.

Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos, alabando al Señor y bendiciéndolo.

Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eternal su misericordia y su fidelidad nunca se acaba.


Versículo antes del Evangelio: Aleluya. Un día sagrado ha brillado para nosotros. Venid, naciones, y adorad al Señor, porque hoy ha descendido una gran luz sobre la Tierra. Aleluya.




Texto del Evangelio (Jn 1, 43-51): En aquel tiempo, Jesús quiso partir para Galilea. Se encuentra con Felipe y le dice: «Sígueme». Felipe era de Bestsaida, de la ciudad de Andrés y Pedro. Felipe se encuentra con Natanael y le dice: «Ése del que escribió Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado: Jesús el hijo de José, el de Nazaret». Le respondió Natanael: «¿De Nazaret puede haber cosa buena?». Le dice Felipe: «Ven y lo verás».
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño». Le dice Natanael: «¿De qué me conoces?». Le respondió Jesús: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi». Le respondió Natanael: «Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores». Y le añadió: «En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

 











VANIDAD DE LA HERMOSURA (DOLORA XI DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)


Ni amor canto, ni hermosura,
porque esta es un vano aliño
y, además,
aquel una sombra obscura.

OCTAVIA
-¿No es más que sombra el cariño? 

-Nada más.
Esas flores con que ufana
tu frente se diviniza,
ya verás
cual son ceniza mañana.

OCTAVIA
-¿Nada más son que ceniza?

-Nada más.
Y en tu contento no escaso,
¿qué dirás que es el contento,
qué dirás?

OCTAVIA
-¿Nada más que viento acaso?

-Nada más, niña, que viento,
nada más.
En la edad de las pasiones,
a vueltas de mil enojos,
hallarás
aire, sombras e ilusiones:
¡nada más, luz de mis ojos,
nada más!...



EPIGRAMA DE BALTASAR DEL ALCÁZAR (12) (La novela corta, 1919)


Tus cabellos estimados
por oro contra razón
ya se sabe Inés que son
de plata sobredorados;
pues querrás que se celebre
por verdad lo que no es;
dar plata por oro, Inés,
es vender gato por liebre. 



domingo, 4 de enero de 2026

DOMINGO 2º DE NAVIDAD A


Buenos días. Feliz Navidad. Celebramos el segundo domingo de Navidad. Hoy volvemos a escuchar el evangelio de Navidad que nos dice que la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y es que la mayor alegría que tenemos los hombres es que Dios ha querido vivir entre nosotros para darnos su Sabiduría. Y esa Sabiduría divina consiste en la humildad, la sencillez, la pobreza y la entrega de la vida por los demás. Seamos buenos y confiemos en Dios, que se ha convertido en humano para bendecirnos. 



1ª Lectura (Eclo 24, 1-2.8-12): La sabiduría hace su propia alabanza, encuentra su honor en Dios y se gloría en medio de su pueblo. En la asamblea del Altísimo abre su boca y se gloría ante el Poderoso. «El Creador del universo me dio una orden, el que me había creado estableció mi morada y me dijo: ‘Pon tu tienda en Jacob, y fija tu heredad en Israel’. Desde el principio, antes de los siglos, me creó, y nunca más dejaré de existir. Ejercí mi ministerio en la Tienda santa delante de él, y así me establecí en Sión. En la ciudad amada encontré descanso, y en Jerusalén reside mi poder. Arraigué en un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad».


Salmo responsorial: 147

R/. El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

Glorifica al Señor Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión. Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.

Ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz.

Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos.


2ª Lectura (Ef 1, 3-6.15-18): Bendito sea el Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bendiciones espirituales en los cielos. Él nos eligió en Cristo, antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor. Él nos ha destinado por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, a ser sus hijos, para alabanza de la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en el Amado.

Por eso, habiendo oído hablar de vuestra fe en Cristo y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mis oraciones, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.


Versículo antes del Evangelio (Cf. 1Tim 3,16): Aleluya. Gloria a Ti, oh Cristo, que has sido predicado a los gentiles; gloria a Ti, oh Cristo, que has sido creído en el mundo. Aleluya.




Texto del Evangelio (Jn 1, 1-18): En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.

Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Éste vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; la cual no nació de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nació de Dios.

Y la Palabra se hizo carne, y puso su morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de Él y clama: «Éste era del que yo dije: El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo». Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia. Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo. A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, Él lo ha contado.



Todos somos conscientes que la Palabra es lo más personal que tenemos; a través de ella nos comunicamos y gracias a ella podemos entablar una conversación, un diálogo y una amistad.

Cuando falta la palabra, como la vista o cualquier otra facultad humana, sentimos que falta algo esencial y muy importante de todos nosotros.

Así se debió sentir san Juan, cuando años después de la muerte y resurreción de Jesús escribe: "La Palabra vino al mundo y los suyos no la recibieron". Alguien tan esencial e importante era olvidado y menospreciado.

San Juan llegó a decir que Dios es Amor, y sin embargo el mundo no supo responder a ese Amor y le devolvió mal por bien, ingratitud por generosidad, indiferencia por atención.

Ese fue el mundo que vivió san Juan y que vivimos también nosotros. Hoy no es que no se crea en Dios, no es que no se escuche a Dios, no es que no se vea a Dios. Sino algo peor... Hoy es que "se pasa" de Dios... LA INDIFERENCIA.

Y antes esto la Escritura nos dice que "La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros".

Dios se vale hoy de nosotros para llegar al mundo... Hemos de "encarnarnos en el mundo", hemos de "acampar en él"... Ser cristiano no es huir de la sociedad, sino encarnarse en ella. Ser espiritual no es apartarse del mundo, sino afrontar la vida con el Espíritu de Dios. (VATICANO II).

Que no se hagan realidad las palabras de san Francisco: "EL AMOR NO ES AMADO". A través de nosostros " EL AMOR SERÁ AMAD".










AMOR AL MAL (DOLORA CXI DE RAMÓN DE CAMPOAMOR)


Por más que me avergüenza, y que lo lloro,
no te amé buena, y pérfida te adoro.



 

EPIGRAMA DE BALTASAR DEL ALCÁZAR (11) (La novela corta, 1919)


Entraron en una danza
doña Constanza y don Juan,
cayó danzando el galán
pero no doña Constanza.
De la gente cortesana
que lo vio quedó juzgado
que don Juan era pesado,
doña Constanza liviana. 



sábado, 3 de enero de 2026

ORACIÓN A SANTA GENOVEVA PARA PEDIR UN MILAGRO

¡Oh, Señor y Dios Padre! Al igual que lo hiciste con tu voluntariosa y entregada virgen santa Genoveva, concédenos la necesaria valentía para afrontar esta difícil situación que nos apena y turba el corazón en este duro momento de aflicción.

¡Oh, Señor y Dios Santo! Vengan en nuestra ayuda los méritos de tu gloriosa virgen santa Genoveva, y concédenos por su mediación:

(hacer la petición)

Para que podamos imitar su gran espíritu de sacrificio y el deseo de vivir con pureza interior cada día de nuestra existencia, y para que, gozando por su intercesión de la salud del cuerpo y del alma, alcancemos con la ayuda de tu gracia la salvación y la vida eterna.

Te lo pedimos a Ti que, siendo Dios, vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

SÁBADO 2º NAVIDAD A


Buenos días. Feliz Navidad. Hoy sábado por la mañana las lecturas nos muestran al Hijo de Dios. Aquel que bautiza con Espíritu Santo, y a los que se unen por el Espíritu, les da la gracia de ser hijos amados de Dios. Hoy deberíamos descubrir que ser hijos de Dios, nos lleva a algo más grande, algo que no se ha manifestado, pero deberíamos sentirnos verdaderamente hijos amados. Todavía hay cristianos que se sienten hijastros. Y el amor de Dios ha sido tan profundo que se ha encarnado para quedarse con nosotros para siempre. Abracemos la promesa y vivamos como hijos amados. Seamos buenos y confiemos en Dios. que hace maravillas todos los días en nosotros.




Lectura de la primera carta de Juan 2, 29 – 3, 6

Queridos hermanos:

Si sabéis que él es justo, reconoced que todo el que obra la justicia ha nacido de él.

Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!

El mundo no nos conoce porque no lo conoció a él.

Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando él se manifiesta, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

Todo el que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.

Todo el que comete pecado quebranta también la ley, pues el pecado es quebrantamiento de la ley.

Y sabéis que él se manifestó para quitar los pecados, y en él no hay pecado.

Todo el que permanece en él no peca. Todo el que peca no lo ha visto ni conocido.


Salmo 97, 1bcde. 3cd-4. 5-6 R/. Los confines de la tierra han contemplado la salvación de nuestro Dios

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

Los confines de la tierra han contemplado
la salvación de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera,
gritad, vitoread, tocad. R/.

Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor. R/.


Lectura del santo Evangelio según san Juan 1, 29-34

Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dijo: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo:
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”.

Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

 







HUMORADA DE RAMÓN DE CAMPOAMOR (407)


Yo conocí un labrador
que, celebrando mi gloria,
al borrico de su noria
le llamaba Campoamor. 



EPIGRAMA DE BALTASAR DEL ALCÁZAR (10) (La novela corta, 1919)


Bellos ojos tienes, Ana,
mas porque a mi parecer
se inclina el mundo a tener
por más bellos los de Juana,
haz que te preste los suyos
y álzate después con ellos,
que no es bien que ojos tan bellos
se diga que no son tuyos. 



viernes, 2 de enero de 2026

ORACIÓN A SAN BASILIO MAGNO POR EL BIEN DEL MUNDO


Oh, querido San Basilio, mucho es el mal que hemos podido observar en este mundo de pecado. Cada día vemos con más proliferación la maldad y las injusticias que colman y ensucian nuestras sociedades.
En vista de esto, te pido a ti, gran y misericordioso san Basilio Magno, que siembres en nosotros el sentido de la justicia y la paz.
En planetas como este es fácil volverse pecador; sin embargo, con la ayuda de santos llenos de devoción sé que podremos mejorar considerablemente.
Necesitamos humanos más leales y responsables con el mundo, por lo cual, te pido que por favor muevas todas las cartas a favor del crecimiento personal de cada individuo. Amén.