viernes, 29 de mayo de 2026

VIERNES 8º TIEMPO ORDINARIO A


Hoy las lecturas destacan la importancia de orar siempre sin cansarse. En la primera lectura, Pedro pide a los cristianos que recemos de manera sobria y sensata, porque el fin se acerca, y en el evangelio Jesús muestra de una manera dura que si rezamos a Dios con auténtica fe, y amando (perdonando de corazón) todo es posible. Pero también hay una advertencia: en el templo que somos debemos acoger la gracia de Dios y, como señala san Pedro, ponernos al servicio de los demás. La alegría que sentiremos será más grande que el dolor o el sufrimiento que el mundo nos quiera hacer. Seamos buenos y confiemos en Dios, que gobierna el mundo con justicia divina. 



1ª Lectura (1Pe 4, 7-13): Queridos hermanos: El fin de todas las cosas está cercano. Sed, pues, moderados y sobrios, para poder orar. Ante todo, mantened en tensión el amor mutuo, porque el amor cubre la multitud de los pecados. Ofreceos mutuamente hospitalidad, sin protestar. Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios. El que toma la palabra, que hable palabra de Dios. El que se dedica al servicio, que lo haga en virtud del encargo recibido de Dios. Así, Dios será glorificado en todo, por medio de Jesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén. Queridos hermanos, no os extrañéis de ese fuego abrasador que os pone a prueba, como si os sucediera algo extraordinario. Estad alegres cuando compartís los padecimientos de Cristo, para que, cuando se manifieste su gloria, reboséis de gozo.


Salmo responsorial: 95

R/. Llega el Señor a regir la Tierra.

Decid a los pueblos: El Señor es rey, él afianzó el orbe, y no se moverá; él gobierna a los pueblos rectamente.

Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena; vitoreen los campos y cuanto hay en ellos, aclamen los árboles del bosque.

Delante del Señor, que ya llega, ya llega a regir la Tierra: regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad.


Versículo antes del Evangelio (Jn 15, 16): Aleluya. Yo os elegí del mundo para que vayáis y llevéis fruto y vuestro fruto permanezca. Aleluya.


Texto del Evangelio (Mc 11, 11-25): En aquel tiempo, después de que la gente lo había aclamado, Jesús entró en Jerusalén, en el Templo. Y después de observar todo a su alrededor, siendo ya tarde, salió con los Doce para Betania.

Al día siguiente, saliendo ellos de Betania, sintió hambre. Y viendo de lejos una higuera con hojas, fue a ver si encontraba algo en ella; acercándose a ella, no encontró más que hojas; es que no era tiempo de higos. Entonces le dijo: «¡Que nunca jamás coma nadie fruto de ti!». Y sus discípulos oían esto.

Llegan a Jerusalén; y entrando en el Templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y a los que compraban en el Templo; volcó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas y no permitía que nadie transportase cosas por el Templo. Y les enseñaba, diciéndoles: «¿No está escrito: ‘Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las gentes?’.¡Pero vosotros la tenéis hecha una cueva de bandidos!». Se enteraron de esto los sumos sacerdotes y los escribas y buscaban cómo podrían matarle; porque le tenían miedo, pues toda la gente estaba asombrada de su doctrina. Y al atardecer, salía fuera de la ciudad.

Al pasar muy de mañana, vieron la higuera, que estaba seca hasta la raíz. Pedro, recordándolo, le dice: «¡Rabbí, mira!, la higuera que maldijiste está seca». Jesús les respondió: «Tened fe en Dios. Yo os aseguro que quien diga a este monte: ‘Quítate y arrójate al mar’ y no vacile en su corazón sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis. Y cuando os pongáis de pie para orar, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre, que está en los cielos, os perdone vuestras ofensas».












ORACIÓN POR LAS BENDITAS ÁNIMAS DEL SANTO PURGATORIO




 

jueves, 28 de mayo de 2026

¿QUÉ ES EL PURGATORIO?



 

JUEVES 8º TIEMPO ORDINARIO A


Feliz jueves. Hoy rezamos por las vocaciones, especialmente la sacerdotal en esta fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno sacerdote. Leemos en las lecturas que Abraham tuvo una fe firme y obedeció el mandato de Dios, incluso sin entenderlo, demostrando así su amor por Él. Cristo en el evangelio nos muestra su amor a Dios en el momento de mayor agonía, y pide al Padre que se haga su voluntad, pero nos deja una enseñanza: para poder vivir la voluntad de Dios necesitamos la oración, porque el espíritu es decido y la carne débil, si no rezamos al Padre para que nos dé lo que necesitamos nuestra naturaleza humana se inclinará hacia lo cómodo. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha dado a su Único Hijo para que interceda por nosotros. 



Lectura del libro del Génesis 22, 9-18

En aquellos días, llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí el altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abrahán alargó la mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. Pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo:
«¡Abrahán, Abrahán!».
Él contestó:
«Aquí estoy».
El ángel le ordenó:
«No alargues la mano contra el muchacho ni le hagas nada. Ahora he comprobado que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, a tu único hijo».
Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.
Abrahán llamó aquel sitio «El Señor ve», por lo que se dice aún hoy «En el monte el Señor es visto».
El ángel del Señor llamó a Abrahán por segunda vez desde el cielo y le dijo:
«Juro por mí mismo, oráculo del Señor: por haber hecho esto, por no haberte reservado tu hijo, tu hijo único, te colmaré de bendiciones y multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de sus enemigos. Todas las naciones de la tierra se bendecirán con tu descendencia, porque has escuchado mi voz».

Salmo 39, 7-8a. 8b-9. 10-11ab. 17 R7. Aqui estoy, Señor, para hacer tu voluntad

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio;
entonces yo digo: «Aquí estoy». R/.

«-Como está escrito en mi libro-
para hacer tu voluntad.
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas». R/.

He proclamado tu justicia
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes.
No me he guardado en el pecho tu justicia,
he contado tu fidelidad y tu salvación. R/.

Alégrense y gocen contigo
todos los que te buscan;
digan siempre: «Grande es el Señor»,
los que desean tu salvación. R/.


Lectura del santo Evangelio según san Mateo 26, 36-42

Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos:
«Sentaos aquí, mientras voy allá a orar».
Y llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia.
Entonces les dijo:
«Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo».
Y adelantándose un poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo:
«Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú».
Y volvió a los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro:
« ¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu está pronto, pero la carne es débil».
De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo:
«Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad».












miércoles, 27 de mayo de 2026

ORACIÓN SANTA BÁRBARA KIM Y SANTA BÁRBARA YI


Oh Dios, fortaleza de los mártires, que concediste a las santas Bárbara Kim y Bárbara Yi la gracia de permanecer fieles a tu Evangelio hasta el derramamiento de su sangre, te pedimos que, por su poderosa intercesión, nos ayudes a superar todas las adversidades de esta vida. Concédenos un corazón valiente para defender nuestra fe, paciencia en el sufrimiento y la gracia de vivir siempre en tu amor. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


 

MIÉRCOLES 8º TIEMPO ORDINARIO A


Volvemos al tiempo ordinario, después de la alegría pascual, que nos enseña la esperanza de la vida eterna. Las lecturas de hoy explican una realidad: el amor es la experiencia más grande, pero el amor encierra el misterio del dolor. Cristo les anuncia su pasión y muerte y los discípulos no comprenden, siguen preocupados por los asientos de honor, pero el Señor Jesús avisa: primero hay que servir y darse a los demás, incluso aunque nadie nos diga lo buenos que somos. Cristo ha muerto por amor a nosotros y, como dice la carta de san Pedro, ahora nos toca amarnos los unos a los otros de corazón, con una entrega total, viviendo la Palabra de Dios. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha bendecido con la entrega de Cristo. 



1ª Lectura (1Pe 1, 18-25): Ya sabéis con qué os rescataron de ese proceder inútil recibido de vuestros padres: no con bienes efímeros, con oro o plata, sino a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, previsto antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos por vuestro bien. Por Cristo vosotros creéis en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, y así habéis puesto en Dios vuestra fe y vuestra esperanza. Ahora que estáis purificados por vuestra obediencia a la verdad y habéis llegado a quereros sinceramente como hermanos, amaos unos a otros de corazón e intensamente. Mirad que habéis vuelto a nacer, y no de una semilla mortal, sino de una inmortal, por medio de la palabra de Dios viva y duradera, porque «toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se agosta la hierba, la flor se cae; pero la palabra del Señor permanece para siempre». Y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos.


Salmo responsorial: 147

R/. Glorifica al Señor, Jerusalén.

Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión: que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.

Ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz.

Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos.


Versículo antes del Evangelio (Mc 10, 45): Aleluya. El Hijo del hombre no vino para ser servido sino para servir, y dar su vida en rescate por muchos. Aleluya.


Texto del Evangelio (Mc 10, 32-45): En aquel tiempo, los discípulos iban de camino subiendo a Jerusalén, y Jesús marchaba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que le seguían tenían miedo. Tomó otra vez a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder: «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, y se burlarán de Él, le escupirán, le azotarán y le matarán, y a los tres días resucitará».

Se acercan a Él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: «Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos». Él les dijo: «¿Qué queréis que os conceda?». Ellos le respondieron: «Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Jesús les dijo: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?». Ellos le dijeron: «Sí, podemos». Jesús les dijo: «La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado; pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado».

Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan. Jesús, llamándoles, les dice: «Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos, que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos».














ORACIÓN SAN AGUSTÍN DE CANTERBURY (2)


Mira Señor por la intercesión de tu hijo san Agustín de Canterbury a quienes no pueden dormir o a los que lloran esta noche. Atiende nuestras súplicas a través de san Agustín. Calma nuestros sufrimientos. Bendice a los enfermos y moribundos. Compadécete de los afligidos. Conserva su alegría.
Señor, que con la predicación y los milagros de san Agustín de Canterbury, tu confesor y obispo, te dignaste de dar a tu pueblo la luz de la verdadera fe, haz que, por su intercesión, los corazones de los que se han extraviado sean devueltos al camino de la verdad, y que se haga tu voluntad siempre.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.  

martes, 26 de mayo de 2026

MARTES 8º TIEMPO ORDINARIO A


Hoy las lecturas nos descubren el misterio de la santidad. En el evangelio, Pedro toma la palabra y afirma: "Nosotros lo hemos dejado todo para seguirte". Pero Jesús comprende que esa afirmación es una pregunta: ¿Qué vamos a conseguir con esa renuncia? Y Cristo les hará comprender que la herencia es la santidad. Y nosotros quizás también miramos al Señor con la misma pregunta de Pedro:"Por seguirte ¿qué nos va a tocar?", y la respuesta es la misma: una vida con persecuciones y de servicio, pero una eternidad de Gracia y Amor. Seamos buenos y confiemos en Dios, porque ha hecho maravillas. 



1ª Lectura (1Pe 1, 10-16): Queridos hermanos: La salvación fue el tema que investigaron y escrutaron los profetas, los que predecían la gracia destinada a vosotros. El Espíritu de Cristo, que estaba en ellos, les declaraba por anticipado los sufrimientos de Cristo y la gloria que seguiría; ellos indagaron para cuándo y para qué circunstancia lo indicaba el Espíritu. Se les reveló que aquello de que trataban no era para su tiempo, sino para el vuestro. Y ahora se os anuncia por medio de predicadores que os han traído el Evangelio con la fuerza del Espíritu enviado del cielo. Son cosas que los ángeles ansían penetrar. Por eso, estad interiormente preparados para la acción, controlándoos bien, a la expectativa del don que os va a traer la revelación de Jesucristo. Como hijos obedientes, no os amoldéis más a los deseos que teníais antes, en los días de vuestra ignorancia. El que os llamó es santo; como él, sed también vosotros santos en toda vuestra conducta, porque dice la Escritura: «Seréis santos, porque yo soy santo».


Salmo responsorial: 97

R/. El Señor da a conocer su victoria.

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas: su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo.

El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel.

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclamad al Señor, Tierra entera; gritad, vitoread, tocad.


Versículo antes del Evangelio (Cf. Mt 11, 25): Aleluya. Bendito eres, Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, porque has descubierto los misterios del Reino a los niños. Aleluya.



Texto del Evangelio (Mc 10, 28-31): En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido». Jesús dijo: «Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, quedará sin recibir el ciento por uno: ahora en el presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros».
























ORACIÓN SAN PEDRO SANS I JORDÁ


Señor, Dios nuestro, que concediste a san Pedro Sans i Jordá, obispo y mártir, la gracia de anunciar el Evangelio a los pueblos de Oriente y de coronar su vida con el martirio, concédenos también a nosotros, por su intercesión, perseverar en la fe hasta la muerte.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.


 

ORACIÓN SANTA MARIANA DE JESÚS




 

ORACIÓN A SAN FELIPE NERI (2)




 

lunes, 25 de mayo de 2026

ORACIÓN A SANTA MARÍA MAGDALENA DE PAZZI


Oh, Santa María Magdalena de Pazzi, tú que viviste una vida llena de amor y devoción hacia Dios, escucha mi oración.
Te pido que intercedas ante nuestro Señor Jesucristo en mi nombre y me ayudes a encontrar la fuerza y la sabiduría para seguir su camino.
Que tu ejemplo de humildad y entrega total a Dios me inspire a vivir una vida más plena, en la que siempre busque la voluntad divina por encima de mis propios deseos.
Te pido que me ayudes a tener fe en momentos de duda, a encontrar paz en medio de la tormenta y a confiar siempre en el amor infinito de nuestro Padre celestial.
Santa María Magdalena de Pazzi, te ruego que me concedas tu bendición y que siempre estés a mi lado, guiándome en el camino hacia la eternidad. 
Amén.  

BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA


La meditación de hoy nos quiere señalar la maternidad de María frente a la maternidad de Eva. Esta es madre de los vivientes; María es madre de los creyentes. De Eva ha nacido la desobediencia; María ha dado a luz la fe entregada. Eva simboliza la ruptura con Dios; María es la unión amorosa de Dios con el hombre y el modelo de santidad. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha dado a su madre como nuestra propia madre para cuidarnos y guiarnos a la Jerusalén celestial. 



1ª Lectura (Gén 3, 9-15.20): El Señor Dios llamó al hombre y le dijo: «Dónde estás?». Él contestó: «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí». El Señor Dios le replicó: «Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?». Adán respondió: «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí». El Señor Dios dijo a la mujer: «¿Qué has hecho?». La mujer respondió: «La serpiente me sedujo y comí». El Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho eso, maldita tú entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su descendencia; esta te aplastará la cabeza cuando tú la hieras en el talón». Adán llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven.


Salmo responsorial: 86

R/. Cosas admirables se dicen de ti, Ciudad de Dios.

¡Esta es la ciudad que fundó el Señor sobre las santas Montañas! El ama las puertas de Sión más que a todas las moradas de Jacob.

Cosas admirables se dicen de ti, Ciudad de Dios. Así se hablará de Sión: «Este, y también aquél, han nacido en ella, y el Altísimo en persona la ha fundado».

Al registrar a los pueblos, el Señor escribirá: «Este ha nacido en ella». Y todos cantarán, mientras danzan: «Todas mis fuentes de vida están en ti».


Versículo antes del Evangelio: Aleluya. ¡Oh feliz, Virgen María, que has dado a luz al Señor!; ¡oh santa Madre de la Iglesia, que mantienes vivo en tu corazón el Espíritu de tu Hijo, Jesucristo. Aleluya.



Texto del Evangelio (Jn 19, 25-34): Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed.» Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza entregó el espíritu.
Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado - porque aquel sábado era muy solemne - rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran. Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.



















domingo, 24 de mayo de 2026

ESTAMPA DÍA NOVENO NOVENA MARÍA AUXILIADORA MÁLAGA 23 MAYO 2026




 

ESTAMPA DÍA OCTAVO NOVENA MARÍA AUXILIADORA MÁLAGA 22 MAYO 2026




 

DOMINGO DE PENTECOSTÉS A


Feliz día de Pentecostés. Celebramos hoy el día del nacimiento de la Iglesia. El Señor ha enviado su Espíritu Santo, para que tengamos sus dones y los comuniquemos al mundo entero. La primera lectura de los Hechos, relata cómo al recibir el Espíritu, todos los que han llegado a Jerusalén oyen las maravillas de Dios en su lengua. Si en Babel se confunden las lenguas que solo hablan del hombre, Dios ha derramado el Espíritu para que todos podamos entender las maravillas de Dios. Pero es importante que esos dones que recibimos de Dios sean puestos al servicio de los demás, para que la gracia de Dios pueda actuar. Seamos buenos y confiemos en Dios, que envía su Espíritu para darnos vida.



Texto del Evangelio (Jn 20, 19-23): Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».








sábado, 23 de mayo de 2026

SÁBADO VII DE PASCUA A Y PENTECOSTÉS

 

Hoy sábado por la mañana las lecturas nos muestran que hay que dar testimonio de la fe, y que cada uno tenemos una misión y una responsabilidad en la transmisión de la fe. Pablo dará testimonio llegando hasta los confines de la tierra conocida: Roma. Pedro es llamado a ser pastor de la Iglesia. Y Juan da testimonio con sus palabras, contando lo que sus ojos y oídos han presenciado. Y nosotros, ¿cuál es nuestra fe? ¿Cómo la transmitimos? Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos da valor para ser libres testigos de su acción en nuestras vidas.



Texto del Evangelio (Jn 21, 20-25): En aquel tiempo, volviéndose Pedro vio que le seguía aquel discípulo a quién Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?». Viéndole Pedro, dice a Jesús: «Señor, y este, ¿qué?». Jesús le respondió: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme». Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: «No morirá», sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga».
Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran.