martes, 20 de octubre de 2026

ORACIÓN A SAN CORNELIO EL CENTURIÓN


San Cornelio fue un centurión romano de Cesarea que se convirtió en uno de los primeros gentiles en abrazar la fe cristiana. Según los Hechos de los Apóstoles, era un hombre piadoso y temeroso de Dios que practicaba la caridad. San Pedro, en una visión, fue instruido para visitarlo y predicarle el Evangelio. Cornelio recibió el Espíritu Santo junto con su familia, marcando un momento crucial en la expansión del cristianismo más allá de los judíos. Su conversión demostró que la salvación estaba disponible para todos, independientemente de su origen. Cornelio es venerado como santo por su fe sincera y su papel en la historia de la Iglesia primitiva.


ORACIÓN

¡Oh glorioso San Cornelio, centurión fiel y primicias de los gentiles! Te honramos como modelo de fe y obediencia a la voluntad de Dios. Por tu intercesión, ayúdanos a reconocer la guía del Espíritu Santo en nuestras vidas y a responder con corazones generosos a la llamada de Dios. Concédenos el valor para profesar nuestra fe con audacia y la gracia para vivir como verdaderos hijos de Dios. San Cornelio, ruega por nosotros. Amén.

lunes, 19 de octubre de 2026

El MENSAJE DEL PADRE PATRICIO ANTES DE FALLECER

 


ORACIÓN SAN JUAN DE BRÉBEUF, ISAAC JOGUES Y COMPAÑEROS MÁRTIRES

 


ORACIÓN A SAN PEDRO DE ALCÁNTARA (2)


Penitensísimo san Pedro de Alcántara, tú que tuviste siempre la convicción de que sin mortificación nadie se ve libre de pecados, esfuerza nuestro ánimo para que sepamos imitar tus rigores y penitencias. Amén.

LUNES XXIX T.O. A


Hoy lunes las lecturas diarias lanzan un mensaje precioso: Dios nos ha salvado, por pura gracia (gratis), para que por la fe podamos seguirlo y responder a la llamada de su Amor, para que por las buenas obras lleguemos a ser felices. Por eso Jesús en el evangelio propone la parábola del que pone su confianza en lo material y no su corazón en vivir según Dios, porque lo material es pasajero, pero lo que hagamos con amor por el prójimo siempre durará. Seamos buenos y confiemos en Dios, que Él nos hizo y somos suyos, para vivir en libertad.



1ª Lectura (Ef 2, 1-10): Hubo un tiempo en que estabais muertos por vuestros delitos y pecados, cuando seguíais la corriente del mundo presente, bajo el jefe que manda en esta zona inferior, el espíritu que ahora actúa en los rebeldes contra Dios. Antes procedíamos nosotros también así; siguiendo los deseos de la carne, obedeciendo los impulsos de la carne y de la imaginación; y, naturalmente, estábamos destinados a la reprobación, como los demás. Pero Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo —por pura gracia estáis salvados—, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él. Así muestra a las edades futuras la inmensa riqueza de su gracia, su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe. Y no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Somos, pues, obra suya. Nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él nos asignó para que las practicásemos.


Salmo responsorial: 99

R/. El Señor nos hizo y somos suyos.

Aclama al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría, entrad en su presencia con vítores.

Sabed que el Señor es Dios: que él nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de su rebaño. Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con himnos, dándole gracias y bendiciendo su nombre.

«El Señor es bueno, su misericordia es eterna, su fidelidad por todas las edades».


Versículo antes del Evangelio (Mt 5, 3): Aleluya. Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Aleluya.


Texto del Evangelio (Lc 12, 13-21):En aquel tiempo, uno de la gente le dijo: «Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo». Él le respondió: «¡Hombre! ¿quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?». Y les dijo: «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes».
Les dijo una parábola: «Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: ‘¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?’. Y dijo: ‘Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea’. Pero Dios le dijo: ‘¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?’. Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios».











domingo, 18 de octubre de 2026

DOMINGO XXX T.O. A


Hoy la Palabra de Dios nos señala que Dios sólo hay uno, y que nos ha dado fe, esperanza y amor para vivir en medio de un mundo que nos quiere confundir con el poder, el tener y el egoísmo. Por eso, Isaías nos dice que no hay otro Dios fuera de Él. Y en el evangelio, Jesús, frente a las preguntas maliciosas de fariseos y herodianos, introduce la cuestión importante, somos criaturas de Dios y solo estamos pensando en lo que interesa a los hombres, pero debemos pensar como Dios y no como los hombres. Por eso, dad a Dios lo que le pertenece y apartemos nuestro corazón de lo mundano. Seamos buenos y confiemos en Dios, el Único, Creador de todo.




1ª Lectura (Is 45, 1.4-6): Así dice el Señor a su Ungido, a Ciro, a quien lleva de la mano: «Doblegaré ante él las naciones, desceñiré las cinturas de los reyes, abriré ante él las puertas, los batientes no se le cerrarán. Por mi siervo Jacob, por mi escogido Israel, te llamé por tu nombre, te di un título, aunque no me conocías. Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí, no hay dios. Te pongo la insignia, aunque no me conoces, para que sepan de Oriente a Occidente que no hay otro fuera de mí. Yo soy el Señor, y no hay otro».


Salmo responsorial: 95

R/. Aclamad la gloria y el poder del Señor.

Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor, toda la tierra. Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones.

Porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses. Pues los dioses de los gentiles son apariencia, mientras que el Señor ha hecho el cielo.

Familias de los pueblos, aclamad al Señor, aclamad la gloria y el poder del Señor, aclamad la gloria del nombre del Señor, entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.

Postraos ante el Señor en el atrio sagrado, tiemble en su presencia la tierra toda; decid a los pueblos: «El Señor es rey, él gobierna a los pueblos rectamente».


2ª Lectura (1Tes 1, 1-5b): Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. A vosotros, gracia y paz. Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones. Ante Dios, nuestro Padre, recordarnos sin cesar la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo, nuestro Señor. Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido y que, cuando se proclamó el Evangelio entre vosotros, no hubo sólo palabras, sino además fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda.


Versículo antes del Evangelio (Flp 2, 15.16): Aleluya. Resplandecéis como antorchas en el mundo, llevando la palabra de vida. Aleluya.


Texto del Evangelio (Mt 22, 15-21):En aquel tiempo, los fariseos se fueron y celebraron consejo sobre la forma de sorprenderle en alguna palabra. Y le envían sus discípulos, junto con los herodianos, a decirle: «Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas. Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo al César o no?». Mas Jesús, conociendo su malicia, dijo: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Mostradme la moneda del tributo». Ellos le presentaron un denario. Y les dijo: «¿De quién es esta imagen y la inscripción?». Le contestaron: «Del César». Entonces les dijo: «Pues lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios».

 












sábado, 17 de octubre de 2026

SÁBADO XXIX T.O. A

 

Hoy sábado por la mañana las lecturas nos muestran la unión de Cristo y su Iglesia. San Pablo dirige palabras de agradecimiento a los cristianos de Éfeso por su fe y aprovecha para recordar que creemos en un Cristo muerto y resucitado y que nos ha convertido en hijos de Dios por el Espíritu Santo. Jesús, en el evangelio, se dirige hoy a los primeros discípulos para mostrar que seguirle significa abrir el corazón a la acción de Dios y dar testimonio valiente, no sólo de palabras sino con la propia vida, y así el Espíritu Santo que nos defiende ayudará a proclamar la fe, por eso Jesús advierte que el pecado más grave es blasfemar contra el Espíritu, porque es dejar de confiar plenamente en Dios. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha coronado de gloria y dignidad al llamarnos a ser cristianos.



Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 1, 15-23

Hermanos: Habiendo oído hablar de vuestra fe en Cristo y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyente, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia, como cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos.


Salmo 8, 2-3a. 4-5. 6-7a R/. Diste a tu Hijo el mando sobre las obras de tus manos

Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
De la boca de los niños de pecho has sacado una alabanza. R/.

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para mirar por él? R/.

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos.
Todo lo sometiste bajo sus pies. R/.


Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 8-12

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Todo aquel que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios, pero si uno me niega ante los hombres, será negado ante los ángeles de Dios. Todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre podrá ser perdonado, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Cuando os conduzcan a la sinagoga, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué razones os defenderéis o de lo que vais a decir, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir».

















viernes, 16 de octubre de 2026

ORACIÓN A SANTA EDUVIGIS (1)


 

ORACIÓN A SANTA MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE (3)

¡Oh bienaventurada Margarita María, que tanto agradaste al Corazón dulcísimo de Jesús por tu sincerísima humildad!, impétrame la gracia de imitarte y la de grabar profundamente en mi corazón estas palabras del divino Maestro: Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón; y la gracia que ahora pido, si es para la gloria de Dios y bien de mi alma. Amén. 

(Hacer la petición)

ORACIÓN PIDIENDO LA CANONIZACIÓN DE LA BEATA PETRA DE SAN JOSÉ

 



VIERNES XXVIII T.O. A


Hoy viernes la palabra de Dios nos advierte frente a la hipocresía, la falsedad y la vida que busca el sentido en lo pasajero. El apóstol san Pablo nos recuerda que hemos sido sellados con el Espíritu Santo, lo que nos convierte en hijos de Dios en Cristo y que este regalo nos ayuda a vivir con autenticidad. Jesús, en el evangelio, también advierte de la hipocresía de los fariseos y nos muestra que sólo Dios conoce nuestro corazón y que nos enseña el camino de la salvación; si lo seguimos y cumplimos con su voluntad viviremos la felicidad y la verdadera salvación. Seamos buenos y confiemos en Dios, que todas sus acciones son fieles y se cumplen. 



















jueves, 15 de octubre de 2026

FIESTA DE SANTA TERESA DE JESÚS, DOCTORA DE LA IGLESIA

 


Hoy jueves celebramos la memoria de santa Teresa de Jesús. Hoy rezamos por las vocaciones, especialmente por el sacerdocio y por la salud del Papa. Las lecturas de hoy nos ayudan a reflexionar sobre la verdadera sabiduría. Jesús da gracias a Dios porque ha revelado las cosas importantes a los sencillos de corazón, a los humildes y a los pobres, que saben donde está la verdadera riqueza. Hoy nosotros también podemos ver el mundo con la sabiduría de Dios y pedirle que nos ayude a avanzar en humildad y pobreza de corazón, porque “quien a Dios tiene nada le falta”. Seamos buenos y confiemos en Dios, que su fidelidad dura por siempre para los que guardan sus mandamientos.



Lectura del libro del Eclesiástico 15, 1-6

Así obra el que teme al Señor, el que observa la ley alcanza la sabiduría.

Ella le sale al encuentro como una madre y lo acoge como una joven esposa. Lo alimenta con pan de inteligencia y le da a beber agua de sabiduría.

Si se apoya en ella, no vacilará, si se aferra a ella, no quedará defraudado.

Ella lo ensalzará sobre sus compañeros y en medio de la asamblea le abrirá la boca.

Lo llenará del espíritu de sabiduría y de inteligencia y lo revestirá con un vestido de gloria. Encontrará gozo y corona de júbilo, y un hombre eterno recibirá en herencia.


Salmo 88, 2-3. 6-7. 8-9. 16-17. 18-19 R/. Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/.

El cielo proclama tus maravillas, Señor,
y tu fidelidad, en la asamblea de los ángeles.
¿Quién sobre las nubes se compara a Dios?
¿Quién como el Señor entre los seres divinos? R/.

Dios es temible en el consejo de los ángeles,
es grande y terrible para toda su corte.
Señor de los ejércitos, ¿quién como tú?
El poder y la fidelidad te rodean. R/.

Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo. R/.

Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo,
y el Santo de Israel nuestro rey. R/.


Lectura del santo evangelio según san Mateo 11, 25-30

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».



Señor Jesús, hoy escucho tu llamada amorosa: «Ven a mí».

Tú conoces mis cansancios, las preocupaciones que llevo ocultas, las luchas que a veces nadie ve y los pesos que dificultan mi caminar.

Como Santa Teresa de Jesús, quiero acercarme a Ti con sencillez y confianza.

Enséñame a buscarte en la oración, a descubrir tu presencia en lo profundo de mi corazón y a descansar en tu amistad.

Cuando me invada la inquietud, recuérdame que eres manso y humilde de corazón.

Cuando me sienta débil, hazme experimentar la fuerza de tu gracia.

Cuando las dificultades me desanimen, ayúdame a repetir con fe: «Nada te turbe, nada te espante, solo Dios basta».

Padre bueno, revela también a mi corazón sencillo los secretos de tu amor.

Que aprenda a vivir unido a Cristo y encuentre en Él el descanso verdadero.

Santa Teresa de Jesús, maestra de oración, intercede por nosotros para que vivamos como amigos de Jesús, con alegría, valentía y confianza.

Así te lo pido. Así sea.

"Nada te turbe, nada te espante; todo se pasa, Dios no se muda; la paciencia todo lo alcanza; quien a Dios tiene nada le falta; solo Dios basta." (Santa Teresa de Jesús).
























miércoles, 14 de octubre de 2026

MIÉRCOLES XXVIII T.O. A


Hoy las lecturas quieren ayudarnos a vivir la alegría de ser cristianos que se sienten libres de las pasiones, y que por nuestras propias acciones animamos a otros a llevar una vida que se aleje del mundo y se acerque a Dios. Por eso Jesús advierte a fariseos y maestros de la ley, que practican externamente un culto a Dios pero que su corazón no siente. San Pablo lo explica con las obras del Espíritu, que nacen de seguir el ejemplo de Cristo. Vivamos la novedad del Evangelio y pongamos el corazón y la fe en Dios y todo lo que hagamos será obra del Espíritu. Seamos buenos y confiemos en Dios, que quien sigue buen camino verá la Salvación de Dios. 



1ª Lectura (Gál 5, 18-25): Si os guía el Espíritu, no estáis bajo el dominio de la ley. Las obras de la carne están patentes: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, enemistades, contiendas, envidias, rencores, rivalidades, partidismo, sectarismo, discordias, borracheras, orgías y cosas por el estilo. Y os prevengo, como ya os previne, que los que así obran no heredarán el reino de Dios. En cambio, el fruto del Espíritu es: amor, alegría, paz, comprensión, servicio, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí. Contra esto no va la ley. Y los que son de Cristo Jesús han crucificado su carne con sus pasiones y sus deseos. Si vivimos por el Espíritu, marchemos tras el Espíritu.


Salmo responsorial: 1

R/. El que te sigue, Señor, tendrá la luz de la vida.

Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni entra por la senda de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los cínicos; sino que su gozo es la ley del Señor, y medita su ley día y noche.

Será como un árbol plantado al borde de la acequia: da fruto en su sazón y no se marchitan sus hojas; y cuanto emprende tiene buen fin.

No así los impíos, no así; serán paja que arrebata el viento. Porque el Señor protege el camino de los justos, pero el camino de los impíos acaba mal.


Versículo antes del Evangelio (Jn 10, 27): Aleluya. Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. Aleluya.


Texto del Evangelio (Lc 11, 42-46):En aquel tiempo, el Señor dijo: «¡Ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar aunque sin omitir aquello. ¡Ay de vosotros, los fariseos, que amáis el primer asiento en las sinagogas y que se os salude en las plazas! ¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!». Uno de los legistas le respondió: «¡Maestro, diciendo estas cosas, también nos injurias a nosotros!». Pero Él dijo: «¡Ay también de vosotros, los legistas, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos!».




“¡Ay de vosotros, que pagáis el diezmo mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios!” (Lc 11, 42-46)

Señor Jesús, en esta semana de la campaña del Domund, en sus 100 años de historia, ¡qué bien nos viene que nos recuerdes algunas cosas! ¡Qué bien recordar que hay que cumplir la ley pero nunca olvidando el principal mandamiento!

Estamos rodeados de normas, indicaciones, restricciones, prohibiciones, leyes, cláusulas y mandamientos. Parece que si no fuese así seríamos incapaces de vivir junto a otros y, aun así, cómo nos cuesta cumplir con lo que debemos: darnos y hacerlo en el amor. A veces vivimos como si preguntáramos si es o no precepto amar a los demás sin condiciones.

Estamos demasiado acostumbrados a ver que muchos líderes, dirigentes y responsables incumplen las leyes, ajustan los mandatos a las propias necesidades y son capaces de gobernar obviando las leyes y las condiciones de vida que imponen a los demás. Enséñanos a vivir conforme a la ley, siempre desde el amor.

Señor Jesús, esos "vosotros" de los que habla el Evangelio de hoy somos también nosotros cada vez que pasamos por alto el amor de Dios. Cada vez que olvidamos que las normas y los mandamientos son, en primer lugar, para nosotros.

Señor Jesús, haz que cumplamos la ley y lo hagamos en el amor. Haz que hagamos vida tus mandamientos, en el amor. Hazme discípulo y servidor, en el amor.

Así te lo pido. Así sea.













ORACIÓN BEATA MARÍA POUSSEPIN


Señor Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te alabamos, te bendecimos, te adoramos. Concédenos, a imitación de la bienaventurada Marie Poussepin, ser inquebrantables en la fe, firmes en la esperanza y generosos en la caridad. Cimenta nuestras almas en una viva comunidad de amor y de santidad, a fin de que puedan cantar eternamente el cántico de alabanza: Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo. Amén.

martes, 13 de octubre de 2026

MARTES XXVIII T.O. A


Hoy martes las lecturas nos muestran que del interior (nuestra conciencia) es de donde nacen las buenas y las malas obras. Por eso, nos explica san Pablo que lo que nos libera es la fe verdadera en Cristo y vivir con coherencia sus mandamientos. De nada nos sirve cumplir ritos si no nos ayudan a amar más y mejor a Dios y al prójimo. Seamos buenos y confiemos siempre en Dios, que sus mandamientos son auténtica libertad.



1ª Lectura (Gál 5, 1-6): Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado. Por tanto, manteneos firmes, y no os sometáis de nuevo al yugo de la esclavitud. Mirad lo que os digo yo, Pablo: si os circuncidáis, Cristo no os servirá de nada. Lo afirmo de nuevo: el que se circuncida tiene el deber de observar la ley entera. Los que buscáis la justificación por la ley habéis roto con Cristo, habéis caído fuera del ámbito de la gracia. Para nosotros, la esperanza de la justificación que aguardamos es obra del Espíritu, por medio de la fe, pues, en Cristo Jesús, da lo mismo estar circuncidado o no estarlo; lo único que cuenta es una fe activa en la práctica del amor.


Salmo responsorial: 118

R/. Señor, que me alcance tu favor.

Señor, que me alcance tu favor, tu salvación según tu promesa.

No quites de mi boca las palabras sinceras, porque yo espero en tus mandamientos.

Cumpliré sin cesar tu voluntad, por siempre jamás.

Andaré por un camino ancho, buscando tus decretos.

Serán mi delicia tus mandatos, que tanto amo.

Levantaré mis manos hacia ti recitando tus mandatos.


Versículo antes del Evangelio (Heb 4, 12): Aleluya. La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. Aleluya.


Texto del Evangelio (Lc 11, 37-41):En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, un fariseo le rogó que fuera a comer con él; entrando, pues, se puso a la mesa. Pero el fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer. Pero el Señor le dijo: «¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad. ¡Insensatos! el que hizo el exterior, ¿no hizo también el interior? Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros».