martes, 26 de mayo de 2026

MARTES 8º TIEMPO ORDINARIO A


Hoy las lecturas nos descubren el misterio de la santidad. En el evangelio, Pedro toma la palabra y afirma: "Nosotros lo hemos dejado todo para seguirte". Pero Jesús comprende que esa afirmación es una pregunta: ¿Qué vamos a conseguir con esa renuncia? Y Cristo les hará comprender que la herencia es la santidad. Y nosotros quizás también miramos al Señor con la misma pregunta de Pedro:"Por seguirte ¿qué nos va a tocar?", y la respuesta es la misma: una vida con persecuciones y de servicio, pero una eternidad de Gracia y Amor. Seamos buenos y confiemos en Dios, porque ha hecho maravillas. 



1ª Lectura (1Pe 1, 10-16): Queridos hermanos: La salvación fue el tema que investigaron y escrutaron los profetas, los que predecían la gracia destinada a vosotros. El Espíritu de Cristo, que estaba en ellos, les declaraba por anticipado los sufrimientos de Cristo y la gloria que seguiría; ellos indagaron para cuándo y para qué circunstancia lo indicaba el Espíritu. Se les reveló que aquello de que trataban no era para su tiempo, sino para el vuestro. Y ahora se os anuncia por medio de predicadores que os han traído el Evangelio con la fuerza del Espíritu enviado del cielo. Son cosas que los ángeles ansían penetrar. Por eso, estad interiormente preparados para la acción, controlándoos bien, a la expectativa del don que os va a traer la revelación de Jesucristo. Como hijos obedientes, no os amoldéis más a los deseos que teníais antes, en los días de vuestra ignorancia. El que os llamó es santo; como él, sed también vosotros santos en toda vuestra conducta, porque dice la Escritura: «Seréis santos, porque yo soy santo».


Salmo responsorial: 97

R/. El Señor da a conocer su victoria.

Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas: su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo.

El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel.

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclamad al Señor, Tierra entera; gritad, vitoread, tocad.


Versículo antes del Evangelio (Cf. Mt 11, 25): Aleluya. Bendito eres, Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, porque has descubierto los misterios del Reino a los niños. Aleluya.



Texto del Evangelio (Mc 10, 28-31): En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido». Jesús dijo: «Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, quedará sin recibir el ciento por uno: ahora en el presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros».
























ORACIÓN SAN PEDRO SANS I JORDÁ


Señor, Dios nuestro, que concediste a san Pedro Sans i Jordá, obispo y mártir, la gracia de anunciar el Evangelio a los pueblos de Oriente y de coronar su vida con el martirio, concédenos también a nosotros, por su intercesión, perseverar en la fe hasta la muerte.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.


 

ORACIÓN SANTA MARIANA DE JESÚS




 

ORACIÓN A SAN FELIPE NERI (2)




 

lunes, 25 de mayo de 2026

ORACIÓN A SANTA MARÍA MAGDALENA DE PAZZI


Oh, Santa María Magdalena de Pazzi, tú que viviste una vida llena de amor y devoción hacia Dios, escucha mi oración.
Te pido que intercedas ante nuestro Señor Jesucristo en mi nombre y me ayudes a encontrar la fuerza y la sabiduría para seguir su camino.
Que tu ejemplo de humildad y entrega total a Dios me inspire a vivir una vida más plena, en la que siempre busque la voluntad divina por encima de mis propios deseos.
Te pido que me ayudes a tener fe en momentos de duda, a encontrar paz en medio de la tormenta y a confiar siempre en el amor infinito de nuestro Padre celestial.
Santa María Magdalena de Pazzi, te ruego que me concedas tu bendición y que siempre estés a mi lado, guiándome en el camino hacia la eternidad. 
Amén.  

BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA


La meditación de hoy nos quiere señalar la maternidad de María frente a la maternidad de Eva. Esta es madre de los vivientes; María es madre de los creyentes. De Eva ha nacido la desobediencia; María ha dado a luz la fe entregada. Eva simboliza la ruptura con Dios; María es la unión amorosa de Dios con el hombre y el modelo de santidad. Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos ha dado a su madre como nuestra propia madre para cuidarnos y guiarnos a la Jerusalén celestial. 



1ª Lectura (Gén 3, 9-15.20): El Señor Dios llamó al hombre y le dijo: «Dónde estás?». Él contestó: «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí». El Señor Dios le replicó: «Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?». Adán respondió: «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí». El Señor Dios dijo a la mujer: «¿Qué has hecho?». La mujer respondió: «La serpiente me sedujo y comí». El Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho eso, maldita tú entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su descendencia; esta te aplastará la cabeza cuando tú la hieras en el talón». Adán llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven.


Salmo responsorial: 86

R/. Cosas admirables se dicen de ti, Ciudad de Dios.

¡Esta es la ciudad que fundó el Señor sobre las santas Montañas! El ama las puertas de Sión más que a todas las moradas de Jacob.

Cosas admirables se dicen de ti, Ciudad de Dios. Así se hablará de Sión: «Este, y también aquél, han nacido en ella, y el Altísimo en persona la ha fundado».

Al registrar a los pueblos, el Señor escribirá: «Este ha nacido en ella». Y todos cantarán, mientras danzan: «Todas mis fuentes de vida están en ti».


Versículo antes del Evangelio: Aleluya. ¡Oh feliz, Virgen María, que has dado a luz al Señor!; ¡oh santa Madre de la Iglesia, que mantienes vivo en tu corazón el Espíritu de tu Hijo, Jesucristo. Aleluya.



Texto del Evangelio (Jn 19, 25-34): Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed.» Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza entregó el espíritu.
Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado - porque aquel sábado era muy solemne - rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran. Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.



















domingo, 24 de mayo de 2026

ESTAMPA DÍA NOVENO NOVENA MARÍA AUXILIADORA MÁLAGA 23 MAYO 2026




 

ESTAMPA DÍA OCTAVO NOVENA MARÍA AUXILIADORA MÁLAGA 22 MAYO 2026




 

DOMINGO DE PENTECOSTÉS A


Feliz día de Pentecostés. Celebramos hoy el día del nacimiento de la Iglesia. El Señor ha enviado su Espíritu Santo, para que tengamos sus dones y los comuniquemos al mundo entero. La primera lectura de los Hechos, relata cómo al recibir el Espíritu, todos los que han llegado a Jerusalén oyen las maravillas de Dios en su lengua. Si en Babel se confunden las lenguas que solo hablan del hombre, Dios ha derramado el Espíritu para que todos podamos entender las maravillas de Dios. Pero es importante que esos dones que recibimos de Dios sean puestos al servicio de los demás, para que la gracia de Dios pueda actuar. Seamos buenos y confiemos en Dios, que envía su Espíritu para darnos vida.



Texto del Evangelio (Jn 20, 19-23): Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».








sábado, 23 de mayo de 2026

SÁBADO VII DE PASCUA A Y PENTECOSTÉS

 

Hoy sábado por la mañana las lecturas nos muestran que hay que dar testimonio de la fe, y que cada uno tenemos una misión y una responsabilidad en la transmisión de la fe. Pablo dará testimonio llegando hasta los confines de la tierra conocida: Roma. Pedro es llamado a ser pastor de la Iglesia. Y Juan da testimonio con sus palabras, contando lo que sus ojos y oídos han presenciado. Y nosotros, ¿cuál es nuestra fe? ¿Cómo la transmitimos? Seamos buenos y confiemos en Dios, que nos da valor para ser libres testigos de su acción en nuestras vidas.



Texto del Evangelio (Jn 21, 20-25): En aquel tiempo, volviéndose Pedro vio que le seguía aquel discípulo a quién Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había dicho: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?». Viéndole Pedro, dice a Jesús: «Señor, y este, ¿qué?». Jesús le respondió: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme». Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría. Pero Jesús no había dicho a Pedro: «No morirá», sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga».
Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría para contener los libros que se escribieran.















viernes, 22 de mayo de 2026

ORACIÓN A SANTA RITA DE CASIA (1)

¡Oh santa Rita de Casia! Con mi alma rebosante de confianza por los favores continuos que alcanzas hasta el cielo, para el bien de todos los devotos, en esta ocasión vengo a tu presencia a rogarte que puedas interceder ante tu redentor y amado esposo, a fin de que escuche benigno la solicitud que hago en esta ocasión con su infinito poder y sabiduría. 

Acudo anti ti, gloriosa santa Rita, que recibiste en el transcurso de tu santa y larga vida, tantas y repetidas muestras de estar privilegiada con su Amor, te atenderá de buena gana, si le ruegas en mi nombre, con este fuerte fervor que siempre te animaba cuando orabas a los pies del Santo Crucifijo.

Te pido con todas mis fuerzas que me ayudes a conseguir (decir lo que quieres conseguir).

Por tus grande méritos, de inmediata obediencia al dictamen de tus padres; de abnegada resignación ante las grandes esperanzas de tu amado; de heroica y caritativa inmolación de tus amados y pequeños hijos; de aguda pena cuando miras aquellas dificultades que tuviste que superar para entrar a la morada de tus anhelos, el claustro religioso; por aquellos fuertes dolores que fueron causados por la espina que estuvo en tu frente; pídele, santa que eres bondadosa, que me pueda dar lo que por tu solicitud aquello que con ansias desea mi alma.

Si Él desea concedérmelo, pues su mano es omnipotente y divina en el cielo y la tierra. Si pudiera ser para mayor gloria del Señor y por el bien de mi alma que vea presto escuchada y que atienda mi petición te ruego que tenga buen resultado, confío en poder obtener de la bondad y el poder paternal de su enorme corazón. Amén.

Santa Rita de Casia, gran abogada de los desesperados en los casos perdidos, suplica por tu devoto.


ESTAMPA DÍA SÉPTIMO NOVENA MARÍA AUXILIADORA MÁLAGA 21 MAYO 2026

 




ORACIÓN SANTA JOAQUINA DE VEDRUNA

Señor, Tú que has hecho surgir en la Iglesia a santa Joaquina de Vedruna para la educación cristiana de la juventud y alivio de los enfermos, haz que nosotros sepamos imitar sus ejemplos y dediquemos nuestra vida a servirte con amor en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

VIERNES VII DE PASCUA A


Hoy viernes las lecturas nos presentan el amor de los discípulos Pedro y Pablo, los pilares de la Iglesia. Pablo está sufriendo el mismo destino de Cristo y ha sido encarcelado y quieren juzgarlo en Jerusalén, juicio que sería injusto, como el de Cristo. Pero la condición de ciudadano romano de Pablo lo llevará a ser juzgado en Roma por el emperador. En todo ese tiempo tendrá oportunidad de seguir anunciando el amor de Cristo al mundo. Pedro es interrogado en el evangelio por tres veces acerca del amor que tiene por Cristo y su Iglesia, y responde con sinceridad que lo quiere, con el amor humano que es capaz de transmitir, y el Señor le da el encargo de pastorear la Iglesia. Los dos apóstoles nos ayudan a comprender que amar a Dios significa ser nosotros mismos, con nuestros defectos y virtudes, pero siendo fieles a su voluntad y respondiendo con generosidad a su voluntad. Hoy también nos pregunta a nosotros ¿me quieres?, pues cumple con el amor y transmítelo. Seamos buenos, confiemos en Dios y demos gracias por que nos quiere Santos. 



1ª Lectura (Hch 25, 13-21): En aquellos días, el rey Agripa llegó a Cesarea con Berenice para cumplimentar a Festo, y se entretuvieron allí bastantes días. Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: «Tengo aquí un preso, que ha dejado Félix; cuando fui a Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos judíos presentaron acusación contra él, pidiendo su condena. Les respondí que no es costumbre romana ceder a un hombre por las buenas; primero el acusado tiene que carearse con sus acusadores, para que tenga ocasión de defenderse. Vinieron conmigo a Cesarea, y yo, sin dar largas al asunto, al día siguiente me senté en el tribunal y mandé traer a este hombre. Pero, cuando los acusadores tomaron la palabra, no adujeron ningún cargo grave de los que yo suponía; se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un difunto llamado Jesús, que Pablo sostiene que está vivo. Yo, perdido en semejante discusión, le pregunté si quería ir a Jerusalén a que lo juzgase allí. Pero, como Pablo ha apelado, pidiendo que lo deje en la cárcel, para que decida su majestad, he dado orden de tenerlo en prisión hasta que pueda remitirlo al César».


Salmo responsorial: 102

R/. El Señor puso en el cielo su trono.

Bendice, alma mía, al Señor, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios.

Como se levanta el cielo sobre la tierra, se levanta su bondad sobre sus fieles; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos.

El Señor puso en el cielo su trono, su soberanía gobierna el universo. Bendecid al Señor, ángeles suyos, poderosos ejecutores de sus órdenes.


Versículo antes del Evangelio (Jn 14, 26): Aleluya. El Espíritu Santo os enseñará todas las cosas; y os recordará todo aquello que yo os he dicho. Aleluya.



Texto del Evangelio (Jn 21, 15-19): Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos y comiendo con ellos, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que estos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos». Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?». Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas». Le dice por tercera vez: «Simón de Juan, ¿me quieres?». Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas a donde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará a donde tú no quieras». Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme».














jueves, 21 de mayo de 2026

ESTAMPA DÍA SEXTO NOVENA MARÍA AUXILIADORA MÁLAGA 20 MAYO 2026




 

ORACIÓN SAN EUGENIO DE MAZENOD


Padre celestial, que llamaste a san Eugenio de Mazenod a seguir a Cristo Salvador, te damos gracias por su dedicación a la Iglesia y a la evangelización de los más pobres. Que tu Espíritu siga inspirando a muchos jóvenes a consagrar sus vidas al servicio de Jesucristo y a la Iglesia, guiados por el ejemplo de san Eugenio. Te pedimos que concedas a los Oblatos de María Inmaculada la gracia de seguir siendo una luz en el mundo, llevando el Evangelio a los más necesitados. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 

JUEVES VII DE PASCUA A


Las lecturas hoy quieren llevarnos a descubrir la unidad con Dios, la comunión. Pablo aprovecha la desunión de los judíos para que sea llevado a Roma y poder seguir predicando allí. El mundo vive desunido, queremos cada uno vivir libres y pensamos que la libertad es hacer lo que queremos, pero la verdadera libertad está en el Amor entregado. La verdadera libertad es descubrir la voluntad de Dios y ser uno con Él. Y así poder abandonar los intereses que nos mueven a querer lo material más que lo espiritual. La fe nos permite desapegarnos, mirar hacia Dios y unirnos al Verdadero Amor, para que el mundo crea. Seamos buenos y confiemos en Dios, con Él nunca vacilaremos. 



1ª Lectura (Hch 22, 30; 23, 6-11): En aquellos días, queriendo el tribuno poner en claro de qué acusaban a Pablo los judíos, mandó desatarlo, ordenó que se reunieran los sumos sacerdotes y el Sanedrín en pleno, bajó a Pablo y lo presentó ante ellos. Pablo sabía que una parte del Sanedrín eran fariseos y otra saduceos y gritó: «Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo, y me juzgan porque espero la resurrección de los muertos».

Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, y la asamblea quedó dividida. Los saduceos sostienen que no hay resurrección, ni ángeles, ni espíritus, mientras que los fariseos admiten todo esto. Se armó un griterío, y algunos escribas del partido fariseo se pusieron en pie, porfiando: «No encontramos ningún delito en este hombre; ¿y si le ha hablado un espíritu o un ángel?».

El altercado arreciaba, y el tribuno, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó bajar a la guarnición para sacarlo de allí y llevárselo al cuartel. La noche siguiente, el Señor se le presentó y le dijo: «¡Ánimo! Lo mismo que has dado testimonio a favor mío en Jerusalén tienes que darlo en Roma».


Salmo responsorial: 15

R/. Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti; yo digo al Señor: «Tú eres mi bien». El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; mi suerte está en tu mano.

Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi derecha no vacilaré.

Por eso se me alegra el corazón, se gozan mis entrañas, y mi carne descansa serena. Porque no me entregarás a la muerte, ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.

Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha.


Versículo antes del Evangelio (Jn 17, 21): Aleluya. Que sean todos una misma cosa, así como tú, Padre, en mí, y yo en ti, para que el mundo crea que tú me enviaste, dice el Señor. Aleluya.



Texto del Evangelio (Jn 17, 20-26): En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos al cielo, dijo: «Padre santo, no ruego sólo por estos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.
Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplen mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y estos han conocido que tú me has enviado. Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos».











TODOS SOMOS UNO