Hoy miércoles podemos aprender de la palabra de Dios que ha escogido de entre los discípulos a doce para que sean el comienzo del nuevo pueblo de Dios. Les da su poder de curar y expulsar el mal. Signos de que Dios ha venido al mundo para acabar con lo que nos divide, que normalmente suele ser la separación entre cuerpo mortal y alma inmortal.
Esta separación la vemos en la primera lectura, que denuncia la separación que Israel vive porque sus muchas riquezas le llevan a abandonar al Dios vivo para servir al dios de la opulencia que se olvida de los demás.
Cristo en el evangelio ha dado la orden a los apóstoles de curar y expulsar el mal, pero primero a las ovejas descarriadas para que sirvan de ayuda y ejemplo.
Miremos nuestra vida y descubramos la llamada de Dios a unirnos a los apóstoles y dejarnos curar de nuestras enfermedades, y expulsemos el mal que nos separa de Dios y seamos ejemplos para que convirtamos a otros muchos al pueblo nuevo de Dios. Seamos buenos, confiemos siempre en Dios y mostremos a todos sus maravillas.
1ª Lectura (Os 10, 1-3. 7-8. 12): Israel era una viña frondosa que daba abundante fruto. Pero cuanto más se multiplicaban sus frutos, más se multiplicaban sus altares paganos; cuanto más rico era el país, más ricos fueron sus monumentos a los ídolos. Su corazón está dividido y van a pagar sus culpas. El Señor derribará sus altares y demolerá sus monumentos. Pero ellos dicen: «No tenemos rey». Pero si no temen al Señor, ¿qué podrá hacer por ellos el rey? Samaria y su becerro desaparecerán como espuma sobre el agua. Todos los santuarios de los ídolos serán destruidos y sobre sus altares crecerán espinas y cardos, porque la idolatría ha sido el pecado de Israel. Entonces gritarán a los montes: «¡Cubridnos!», y a las colinas: «¡Sepultadnos!». Sembrad justicia y cosechareis misericordia; preparad vuestras tierras para la siembra, pues ya es tiempo de buscar al Señor, para que venga y llueva la salvación sobre vosotros.
Salmo responsorial: 104
R/. Buscad siempre el rostro del Señor.
Cantadle y tañed salmos; contad todas sus maravillas. Gloriaos en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan al Señor.
Buscad al Señor y fortificaos, buscad siempre su rostro. Acordaos de las maravillas que hizo, de sus prodigios y de los juicios de su boca.
Linaje de Abraham, siervos suyos; hijos de Jacob, elegidos suyos. Él es el Señor Dios nuestro: sus juicios tienen vigor en toda la Tierra.
Versículo antes del Evangelio (Mc 1, 15): Aleluya. Se ha acercado el Reino de Dios; haced penitencia y creed en el Evangelio. Aleluya.
Texto del Evangelio (Mt 10, 1-7): En aquel tiempo, llamando a sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el Cananeo y Judas el Iscariote, el mismo que le entregó. A éstos doce envió Jesús, después de darles estas instrucciones: «No toméis camino de gentiles ni entréis en ciudad de samaritanos; dirigíos más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca».














































