Proclamamos, Señor, tu poder y humildemente te pedimos que, así como concediste a San Ponciano ser fiel imitador de la pasión de Cristo, así nos otorgues a nosotros que la fortaleza que manifestó en su martirio sea sostén de nuestra debilidad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Poesías, oraciones, cuentos...
jueves, 13 de agosto de 2026
JUEVES XIX T.O. A
Hoy la Palabra de Dios nos habla de misericordia y perdón. Dios pide al profeta que se convierta en signo de lo que vivirá el pueblo de Israel si no se convierten de corazón y dejan de seguir ídolos. En el evangelio Jesús, ante la pregunta de Pedro, responde que hay que perdonar siempre y así Dios nos mirará con la misma misericordia que nosotros tengamos con el prójimo. Y lo más importante es que no perdonar significa que nuestro corazón no se abre a la gracia infinita de Dios y por tanto tampoco nos abrimos al perdón de Dios. Seamos buenos y confiemos en Dios, que no olvida al que practica la misericordia y el perdón.
miércoles, 12 de agosto de 2026
ORACIÓN SANTA JUANA FRANCISCA DE CHANTAL
Amorosísimo Jesús y Dios eterno, que fortaleciste con un espíritu de mortificación a tu escogida sierva santa Juana Francisca, que decía, revestida del espíritu de fervor, que la oración y la mortificación son los principales ejercicios de la Religión, habiéndose ejercitado en estas dos virtudes con mucha particularidad, suplico, mi buen Jesús, me concedas por tu escogida sierva que mortifique todas mis acciones, palabras y pensamientos, y así merezca la gracia que te pido. Amén.
Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Gloria, en obsequio del favor que la santa recibió con los tres pobres, y se hará la petición del favor que se desea.
MIÉRCOLES XIX T.O. A
Hoy miércoles las lecturas quieren mostrarnos a un Dios que nos ha escogido para que seamos distintos al mundo. En la primera lectura el profeta explica la visión que ha tenido, donde Dios pide que se marquen a los que en el destierro han sido fieles a su Palabra y muestra que el resto serán destruidos, una forma de mostrar que quien no escucha la Palabra de Dios y la practica se aparta de Dios y muere.
Lo mismo nos muestra Mateo en el evangelio de hoy, los primeros cristianos entienden que hay que interiorizar la Palabra y hacerla vida, pero a veces el mundo se nos hace tan atractivo que cualquier conducta equivocada somos capaces de justificarla, por eso la necesidad de que los hermanos ejerzamos la corrección fraternal, que no es superioridad moral, sino humildad y corazón para ayudarnos a no desviarnos del Amor de Dios y caer en nuestra destrucción.
Seamos buenos y confiemos en Dios, que desde el cielo se abaja para habitar con nosotros.
martes, 11 de agosto de 2026
ORACIÓN A SANTA CLARA DE ASÍS (3)
MARTES XIX T.O. A
Hoy martes la Palabra de Dios nos pone un ejemplo: para entrar en el Reino de los Cielos tenemos que ser como niños, es decir, tener la capacidad de ilusionarnos, los ojos que descubren como nuevas todas las cosas y se admiran de cada detalle, que sienten la seguridad de estar siempre protegidos por sus padres, porque Dios es como ese pastor que incluso deja al resto de ovejas para buscar a la vulnerable y perdida. Esta es la Palabra de Dios que el profeta describe que es dulce como la miel. Quien vive la novedad del Evangelio como un niño siempre querrá hacerla llegar a todos, porque a quién le amarga un dulce. Seamos buenos y confiemos en Dios, que su promesa y enseñanza es dulce.
lunes, 10 de agosto de 2026
LUNES XIX T.O. A
Hoy lunes, fiesta del mártir san Lorenzo, la Iglesia nos invita a descubrir el valor de la caridad. Por eso las lecturas nos muestran la alegría que siente el que comparte generosamente de corazón lo que tiene y es capaz, como señala el evangelio, de dejar su egoísmo a un lado y descubrir la voluntad de Dios. La dificultad más grande que experimentamos es que el mundo nos enseña a guardar para nosotros de manera egoísta, pero Dios quiere que pongamos lo que tenemos y lo que somos para servirnos los unos a los otros y de esta manera nunca habría infelicidad. Seamos buenos y confiemos en Dios, porque el caritativo alza su frente con dignidad.
domingo, 9 de agosto de 2026
ORACIÓN SANTA TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ (2)
DOMINGO XIX T.O. A
Buenos días. Feliz domingo, día del Señor. La Palabra de Dios nos invita a tener fe, especialmente durante los momentos de tempestad. En la primera lectura el profeta huye de la persecución, pero espera la presencia de Dios, que se nota en la suave brisa, algo que podría pasar casi desapercibido. En el evangelio Jesús aparece en medio de la tempestad e invita a los discípulos a que no tengan miedo. Pedro representa a los discípulos y se lanza hacia Jesús, primero con fe, pero ante el viento y las olas pierde de vista a Cristo y se hunde y grita: Señor, sálvame. Nosotros debemos pedir sin miedo que el Señor nos salve de las tempestades y que nos regale fe para no perderlo y reconocerlo en lo sencillo y cotidiano, como la suave brisa. Seamos buenos y confiemos en Dios, que la salvación está cerca de los que creen en Él.
sábado, 8 de agosto de 2026
SÁBADO XVIII T.O. A
Hoy sábado por la mañana las lecturas del día nos muestran una realidad mundana que nos suele hacer sentir que somos los ingenuos y tontos. A veces vemos cómo a los malvados parece que todo les va muy bien y que son felices, pero como nos dice el profeta: el justo vivirá por su fe. El que tiene fe firme en Dios llega a una felicidad que no es mundana sino divina. Cuántas veces debemos recordar que cada vez que hemos hecho el bien al prójimo hemos experimentado el corazón lleno de esperanza y alegría, pero cuidado porque lo que hacemos debe ser desde la fe, porque querer hacer el bien sin contar con Dios nos lleva a la infelicidad y a no ser capaces, como los discípulos, de expulsar el mal. Seamos buenos y confiemos en Dios, que no abandona a los que lo buscan.
Habacuc 1, 12–2, 4
EVANGELIO DEL DÍA
Mateo 17, 14-20
En aquel tiempo, al llegar Jesús a donde estaba la multitud, se le acercó un hombre, que se puso de rodillas y le dijo: “Señor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataques terribles. Unas veces se cae en la lumbre y otras muchas, en el agua. Se lo traje a tus discípulos, pero no han podido curarlo”.
Entonces Jesús exclamó: “¿Hasta cuándo estaré con esta gente incrédula y perversa? ¿Hasta cuándo tendré que aguantarla? Tráiganme aquí al muchacho”. Jesús ordenó al demonio que saliera del muchacho, y desde ese momento éste quedó sano.
Después, al quedarse solos con Jesús, los discípulos le preguntaron: “¿Por qué nosotros no pudimos echar fuera a ese demonio?” Les respondió Jesús: “Porque les falta fe. Pues yo les aseguro que si ustedes tuvieran fe al menos del tamaño de una semilla de mostaza, podrían decirle a ese monte: ‘Trasládate de aquí para allá’, y el monte se trasladaría. Entonces nada sería imposible para ustedes”.
viernes, 7 de agosto de 2026
VIERNES XVIII T.O. A
Es viernes y las lecturas hoy nos invitan a reflexionar qué estamos haciendo con nuestra vida. La primera lectura presenta la decadencia de una ciudad, Nínive, que será destruida, y la promesa de que el pueblo de Israel y Judá volverán a encontrar la paz. En el evangelio Cristo avisa sobre el valor de vivir el evangelio, frente al mundo que sólo busca su propio interés y bienestar. El cristiano sabe que la paz está en dar su vida, tiempo y amor por los demás, es lo que nos llena de esperanza y sentido, todo lo demás lleva a la destrucción; porque de qué nos sirve ganar el mundo si hemos perdido la paz del alma. Seamos buenos y confiemos en Dios, que da la muerte y la vida.
ORACIÓN A SANTA AFRA (1)
Oh gloriosa santa Afra, que pasaste de una vida mundana a ser valiente testigo del amor de Cristo, tú que, tocada por la gracia divina, abandonaste el pecado y ofreciste tu vida en holocausto de fe, enséñanos a confiar en la misericordia de Dios y a caminar por la senda de la conversión sincera. Alcánzanos la gracia de un corazón arrepentido, firme en la fe, y ardiente en caridad. Ruega por los que aún dudan de su valor ante Dios, por los que se sienten indignos de su perdón, y por todos los que anhelan una nueva vida en Cristo. Que tu ejemplo nos inspire a no temer al pasado, sino a abrazar con esperanza el poder redentor del Evangelio. Santa Afra, mártir de la misericordia, ruega por nosotros. Amén.
jueves, 6 de agosto de 2026
FIESTA DE LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR
Hoy celebramos la Transfiguración del Señor. Esta fiesta nos invita a reflexionar acerca de la presencia de Dios en medio del mundo y si somos capaces de reconocer la Gloria de Dios. Los discípulos nos cuentan su historia, que no es una fábula o un cuento, sino su experiencia cercana. Han escuchado la voz de Dios: “Este es mi hijo amado” y el Hijo de Dios les ha manifestado su resplandor con ternura y preocupación ante el miedo que sienten, Él les dice: “No temáis“. Hoy nosotros tenemos que abrir nuestros corazones y almas para dejar que la Gloria de Cristo nos acompañe y transforme, porque siempre está a nuestro lado diciéndonos: "No temáis". Seamos buenos y confiemos en Dios, que manifiesta su Gloria para el bien de todos.
1ª Lectura (Dan 7, 9-10.13-14): Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.
Salmo responsorial: 96
R/. El Señor reina altísimo sobre toda la Tierra.
El Señor reina, la Tierra goza, se alegran las islas innumerables. Tiniebla y nube lo rodean, justicia y derecho sostienen su trono.
Los montes se derriten como cera ante el dueño de toda la tierra; los cielos pregonan su justicia, y todos los pueblos contemplan su gloria.
Porque tú eres, Señor, altísimo sobre toda la Tierra, encumbrado sobre todos los dioses.
2ª Lectura (2Pe 1, 16-19): Cuando os dimos a conocer el poder y la última venida de nuestro Señor Jesucristo, no nos fundábamos en fábulas fantásticas, sino que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Él recibió de Dios Padre honra y gloria, cuando la Sublime Gloria le trajo aquella voz: «Éste es mi Hijo amado, mi predilecto». Esta voz, traída del cielo, la oímos nosotros, estando con él en la montaña sagrada. Esto nos confirma la palabra de los profetas, y hacéis muy bien en prestarle atención, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el día, y el lucero nazca en vuestros corazones.
Versículo antes del Evangelio (Mt 17, 5): Aleluya. Este es mi Hijo muy amado, dice el Señor, en quien tengo puestas todas mis complacencias; escuchadlo. Aleluya.

















































