sábado, 18 de julio de 2026

SÁBADO XV TIEMPO ORDINARIO A


Hoy sábado por la mañana las lecturas nos muestran que Dios no se olvida del pobre y del que sufre, sino que está a su lado y lo acompaña, pero no actúa con maldad ni con prepotencia, sino que lo hace con mansedumbre y humildad. Porque Dios no quiere la destrucción de nadie, sino que descubramos el amor como la herramienta que transforma el mundo. Se cumple en Cristo la promesa del profeta: la caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará, hasta llevar el derecho a la victoria. Confiemos en Dios, y utilicemos la poderosa herramienta que nos ha dejado: amar siempre y a todos. Seamos buenos y confiemos siempre en Dios, que no se olvida del humilde.




Lectura de la profecía de Miqueas 2, 1-5

¡Ay de los que traman el crimen y planean pérfidas acciones en sus camas. En cuento apunta el día las ejecutan, porque tienen el poder! Desean campos y los roban, las casas, y se apoderan de ellas; oprimen al cabeza de familia y a los suyos, explotan al ciudadano y sus bienes. Por tanto. esto dice el Señor: «Yo también tramo contra estas gentes un mal del que no podréis apartar el cuello y no andaréis con la cabeza alta, pues serán malos tiempos aquellos. Aquel día os dedicarán una sátira, se cantará una elegía que diga: "Estamos totalmente perdidos, pues se reparte el lote de mi pueblo; ¿cómo se volverá hacia mí para restituir nuestros campos que ahora está repartiendo?”. Por ellos, no tendrás quien te eche a suertes un lote en la asamblea del Señor».


Salmo 9, 22-23. 24-25. 28-29. 35 R/. No te olvides de los humildes, Señor.

¿Por qué te quedas lejos, Señor,
y te escondes en el momento del aprieto?
En su soberbia el impío oprime al infeliz
y lo enreda en las intrigas que ha tramado. R/.

El malvado se gloría de su ambición,
el codicioso blasfema y desprecia al Señor.
El malvado dice con insolencia:
«No hay Dios que me pida cuentas». R/.

Su boca está llena de maldiciones,
de engaños y de fraudes;
su lengua encubre maldad y opresión;
en el zaguán se sienta al acecho
para matar a escondidas al inocente. R/.

Pero tú ves las penas y los trabajos,
tú miras y los tomas en tus manos.
A ti se encomienda el pobre,
tú socorres al huérfano. R/.


Lectura del santo evangelio según san Mateo 12, 14-21

En aquel tiempo, al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí, y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías: «Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco. Sobre él pondré mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz por las calles. La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no lo apagará, hasta llevar el derecho a la victoria; en su nombre esperarán las naciones».



















viernes, 17 de julio de 2026

VIERNES XV TIEMPO ORDINARIO A


Hoy viernes la Palabra de Dios nos presenta dos posturas ante Dios: la de los fariseos que piensan que cumplir con todos los mandamientos de la ley judía los salvarán; o la postura de Cristo, que pide que miremos el mundo con misericordia y entrega amorosa. Sabemos lo que nos pide Dios, pero ¿estamos verdaderamente abiertos a vivirlo? Porque cuando llega el momento de la muerte y enfrentamos el sufrimiento y el dolor miramos como el rey Ezequías a Dios y pedimos que no lleguen ni la muerte ni el dolor, pero Cristo nos ha enseñado que Dios mira de otra forma, mira nuestra vida siempre con amor y ternura y nos enseña a perdonar y a amar, no porque esperemos una recompensa, sino porque vivir en ese Amor es vivir ya en Dios.  Seamos buenos, confiemos en Dios y pongamos en Él nuestro corazón.



1ª Lectura (Is 38, 1-6.21-22.7-8): En aquellos días, Ezequías cayó enfermo de muerte, y vino a visitarlo el profeta Isaías, hijo de Amós, y le dijo: «Así dice el Señor: ‘Haz testamento, porque vas a morir sin remedio y no vivirás’». Entonces, Ezequías volvió la cara a la pared y oró al Señor: «Señor, acuérdate que he procedido de acuerdo contigo, con corazón sincero e íntegro, y que he hecho lo que te agrada». Y Ezequías lloró con largo llanto. Y vino la palabra del Señor a Isaías: «Ve y dile a Ezequías: Así dice el Señor, Dios de David, tu padre: ‘He escuchado tu oración, he visto tus lágrimas. Mira, añado a tus días otros quince años. Te libraré de las manos del rey de Asiria, a ti y a esta ciudad, y la protegeré’». Isaías dijo: «Que traigan un emplasto de higos y lo apliquen a la herida, para que se cure». Ezequías dijo: «¿Cuál es la prueba de que subiré a la casa del Señor?». Isaías respondió: «Ésta es la señal del Señor, de que cumplirá el Señor la palabra dada: ‘En el reloj de sol de Acaz haré que la sombra suba los diez grados que ha bajado’». Y desandó el sol en el reloj los diez grados que había avanzado.


Salmo responsorial: Is 38

R/. Señor, detuviste mi alma ante la tumba vacía.

Yo pensé: «En medio de mis días tengo que marchar hacia las puertas del abismo; me privan del resto de mis años».

Yo pensé: «Ya no veré más al Señor en la tierra de los vivos, ya no miraré a los hombres entre los habitantes del mundo».

«Levantan y enrollan mi vida como una tienda de pastores. Como un tejedor, devanaba yo mi vida, y me cortan la trama».

Los que Dios protege viven, y entre ellos vivirá mi espíritu; me has curado, me has hecho revivir.


Versículo antes del Evangelio (Jn 10, 27): Aleluya. Mis ovejas oyen mi voz, dice el Señor; y yo las conozco y me siguen. Aleluya.



Texto del Evangelio (Mt 12, 1-8): En aquel tiempo, Jesús cruzaba por los sembrados un sábado. Y sus discípulos sintieron hambre y se pusieron a arrancar espigas y a comerlas. Al verlo los fariseos, le dijeron: «Mira, tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en sábado». Pero Él les dijo: «¿No habéis leído lo que hizo David cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la Presencia, que no le era lícito comer a él, ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes? ¿Tampoco habéis leído en la Ley que en día de sábado los sacerdotes, en el Templo, quebrantan el sábado sin incurrir en culpa? Pues yo os digo que hay aquí algo mayor que el Templo. Si hubieseis comprendido lo que significa aquello de: ‘Misericordia quiero y no sacrificio’, no condenaríais a los que no tienen culpa. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado».













jueves, 16 de julio de 2026

ESTAMPA DE LA SALVE MARINERA - PROCESIÓN MARÍTIMO-TERRESTRE DE NTRA. SRA. DEL CARMEN DE TORRE DEL MAR (MÁLAGA) 2022

 




ORACIÓN A SANTA REINILDA



Oh, gloriosa santa Reinilda, modelo de pureza, caridad y entrega a Dios, tú que consagraste tu vida al servicio de los más necesitados y peregrinaste con fe inquebrantable para cumplir la voluntad divina, te pedimos que escuches nuestras súplicas. Alcánzanos del Señor la gracia de imitar tus virtudes, tu paciencia en las pruebas y tu amor por el prójimo. Sé nuestra protectora en los caminos de esta vida y guíanos siempre hacia la luz eterna. Te encomendamos nuestras necesidades, (mencionar aquí la petición), para que, por tu poderosa intercesión, podamos encontrar consuelo y fortaleza en el camino de la fe. Amén. 

LA HISTORIA DE LA VIRGEN DEL CARMEN

 








JUEVES XV TIEMPO ORDINARIO A - BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA DEL MONTE CARMELO


Hoy jueves celebramos la memoria de la Virgen María del Carmelo, la virgen del Carmen. Las lecturas nos invitan a seguir el ejemplo de Cristo: "Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas". 

En la primera lectura el profeta dirige una oración que recuerda que si el hombre no se pone en manos de Dios no es nadie, porque todo lo que haga sin Dios le llevará a cansarse, será viento. 

Jesús, en el evangelio, nos llama a descubrir la alegría de confiar en Él y poner nuestras preocupaciones en sus manos para que nuestra vida tenga esperanza. Así hizo María, sencilla y humilde de corazón: respondió a la llamada de Dios, confió en las palabras del ángel y cumplió su misión. Nosotros también debemos imitar a María y confiar para vivir sin miedo la misión que Dios nos encomienda. Seamos buenos y confiemos en Dios, que desde el Cielo se fija en nuestra pobreza y baja a ayudarnos.



1ª Lectura (Is 26, 7-9.12.16-19): La senda del justo es recta. Tú allanas el sendero del justo; en la senda de tus juicios, Señor, te esperamos, ansiando tu nombre y tu recuerdo. Mi alma te ansía de noche, mi espíritu en mi interior madruga por ti, porque tus juicios son luz de la tierra, y aprenden justicia los habitantes del orbe. Señor, tú nos darás la paz, porque todas nuestras empresas nos las realizas tú. Señor, en el peligro acudíamos a ti, cuando apretaba la fuerza de tu escarmiento. Como la preñada cuando le llega el parto se retuerce y grita angustiada, así éramos en tu presencia, Señor: concebimos buenos deseos y como que estuvimos con dolores de parto, pero no realizamos las buenas obras y por eso no trajimos salvación al país, ni nacieron habitantes en el mundo. ¡Vivirán tus muertos, tus cadáveres se alzarán, despertarán jubilosos los que habitan el polvo! Porque tu rocío es rocío de luz, y la tierra de las sombras parirá.


Salmo responsorial: 101

R/. El Señor desde el cielo se ha fijado en la tierra.

Tú permaneces para siempre, y tu nombre de generación en generación. Levántate y ten misericordia de Sión, que ya es hora y tiempo de misericordia. Tus siervos aman sus piedras, se compadecen de sus ruinas.

Los gentiles temerán tu nombre, los reyes del mundo, tu gloria. Cuando el Señor reconstruya Sión, y aparezca en su gloria, y se vuelva a las súplicas de los indefensos, y no desprecie sus peticiones.

Quede esto escrito para la generación futura, y el pueblo que será creado alabará al Señor. Que el Señor ha mirado desde su excelso santuario, desde el cielo se ha fijado en la tierra, para escuchar los gemidos de los cautivos y librar a los condenados a muerte.


Versículo antes del Evangelio (Mt 11, 28): Aleluya. Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso, dice el Señor. Aleluya.



Texto del Evangelio (Mt 11, 28-30): En aquel tiempo, Jesús dijo: «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera».














miércoles, 15 de julio de 2026

ORACIÓN A SAN BUENAVENTURA (1)






 

MIÉRCOLES XV TIEMPO ORDINARIO A


Hoy miércoles el evangelio nos muestra la oración de Jesús: “Te doy gracias Padre, Señor de cielo y tierra”. Dios, el omnipotente creador de todo, se fija en lo sencillo y humilde para manifestar su grandeza. En la primera lectura leemos que el profeta recrimina la soberbia de Asiria, que cree que conquista por su propia fuerza, pero el hacha no puede hacer nada sin aquel que la utiliza. Dios se hace presente en medio del mundo y utiliza las circunstancias de la vida para ayudarnos a vivir con autenticidad y sinceridad. Pero hay que discernir los signos de Dios porque, como decía santa Teresa, a Dios también lo encontramos entre los pucheros. ¿Dónde buscamos nosotros a Dios? Seamos buenos y confiemos en Dios, que no rechaza a los sencillos de corazón. 



1ª Lectura (Is 10, 5-7.13-16): Así dice el Señor: «¡Ay Asur, vara de mi ira, bastón de mi furor! Contra una nación impía lo envié, lo mandé contra el pueblo de mi cólera, para entrarle a saco y despojarlo, para hollarlo como barro de las calles. Pero él no pensaba así, no eran éstos los planes de su corazón; su propósito era aniquilar, exterminar naciones numerosas. Él decía: ‘Con la fuerza de mi mano lo he hecho, con mi saber, porque soy inteligente. Cambié las fronteras de las naciones, saqueé sus tesoros y derribé como un héroe a sus jefes. Mi mano cogió, como un nido, las riquezas de los pueblos; como quien recoge huevos abandonados, cogí toda su tierra, y no hubo quien batiese las alas, quien abriese el pico para piar’. ¿Se envanece el hacha contra quien la blande? ¿Se gloría la sierra contra quien la maneja? Como si el bastón manejase a quien lo levanta, como si la vara alzase a quien no es leño. Por eso, el Señor de los ejércitos meterá enfermedad en su gordura y debajo del hígado le encenderá una fiebre, como incendio de fuego».


Salmo responsorial: 93

R/. El Señor no rechaza a su pueblo.

Trituran, Señor, a tu pueblo, oprimen a tu heredad; asesinan a viudas y forasteros, degüellan a los huérfanos.

Y comentan: «Dios no lo ve, el Dios de Jacob no se entera». Enteraos, los más necios del pueblo, ignorantes, ¿cuándo discurriréis?

El que plantó el oído ¿no va a oír?; el que formó el ojo ¿no va a ver?; el que educa a los pueblos ¿no va a castigar?; el que instruye al hombre ¿no va a saber?

Porque el Señor no rechaza a su pueblo, ni abandona su heredad: el justo obtendrá su derecho, y un porvenir los rectos de corazón.


Versículo antes del Evangelio (Cf. Mt 11, 25): Aleluya. Bendito eres, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has descubierto a los niños los misterios del Reino. Aleluya.



Texto del Evangelio (Mt 11, 25-27): En aquel tiempo, Jesús dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
















martes, 14 de julio de 2026

ORACIÓN SAN CAMILO DE LELIS



 

ORACIÓN A SAN CAMILO DE LELIS POR LA SALUD Y LA FORTALEZA




 

MARTES XV TIEMPO ORDINARIO A


Hoy martes las lecturas nos muestran lo importante que es confiar en Dios. El evangelio narra la decepción de Cristo, que recrimina que las ciudades en las que más milagros ha hecho no se han convertido. A veces nosotros también vivimos con impaciencia, porque pedimos a Dios que actúe con su poder, pero no acabamos de entender que Dios no es un mago, ni actúa según nuestros deseos ni podemos hacer tratos para conseguir lo que deseamos. Dios nos pide paciencia y fe, sus caminos no son nuestros caminos. Es lo que el profeta Isaías comunica al pueblo de Judá: si no creéis no subsistiréis. Debemos confiar plenamente en su voluntad de Padre bueno que desea lo mejor para sus hijos y que nos acompaña para guiarnos hacia la Gloria. Seamos buenos y confiemos en Dios, que es grande y digno de alabanza. 



1ª Lectura (Is 7, 1-9): Reinaba en Judá Acaz, hijo de Yotán, hijo de Ozías. Rasín, rey de Damasco, y Pecaj, hijo de Romelía, rey de Israel, subieron a Jerusalén para atacarla; pero no lograron conquistarla. Llegó la noticia al heredero de David: «Los sirios acampan en Efraín». Y se agitó su corazón y el del pueblo, como se agitan los árboles del bosque con el viento. Entonces el Señor dijo a Isaías: «Sal al encuentro de Acaz, con tu hijo Sear Yasub, hacia el extremo del canal de la Alberca de Arriba, junto a la Calzada del Batanero, y le dirás: ‘¡Vigilancia y calma! No temas, no te acobardes ante esos dos cabos de tizones humeantes, la ira ardiente de Rasín y los sirios y del hijo de Romelía. Aunque tramen tu ruina diciendo: Subamos contra Judá, sitiémosla, apoderémonos de ella, y nombraremos en ella rey al hijo de Tabeel’. Así dice el Señor: ‘No se cumplirá ni sucederá: Damasco es capital de Siria, y Rasín, capitán de Damasco; Samaria es capital de Efraín, y el hijo de Romelía, capitán de Samaria. Dentro de cinco o seis años, Efraín, destruido, dejará de ser pueblo. Si no creéis, no subsistiréis’».


Salmo responsorial: 47

R/. Dios ha fundado su ciudad para siempre.

Grande es el Señor y muy digno de alabanza en la ciudad de nuestro Dios, su monte santo, altura hermosa, alegría de toda la Tierra.

El monte Sión, vértice del cielo, ciudad del gran rey; entre sus palacios, Dios descuella como un alcázar.

Mirad: los reyes se aliaron para atacarla juntos; pero, al verla, quedaron aterrados y huyeron despavoridos.

Allí los agarró un temblor y dolores como de parto; como un viento del desierto, que destroza las naves de Tarsis.


Versículo antes del Evangelio (Sal 94, 8): Aleluya. Hoy no queráis endurecer vuestros corazones, sino oíd la voz del Señor. Aleluya.



Texto del Evangelio (Mt 11, 20-24): En aquel tiempo, Jesús se puso a maldecir a las ciudades en las que se habían realizado la mayoría de sus milagros, porque no se habían convertido: «¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que en sayal y ceniza se habrían convertido. Por eso os digo que el día del Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón que para vosotras. Y tú, Cafarnaúm, ¿hasta el cielo te vas a encumbrar? ¡Hasta el Hades te hundirás! Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que se han hecho en ti, aún subsistiría el día de hoy. Por eso os digo que el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma que para ti».