miércoles, 22 de julio de 2026

ESTAMPAS SALVE MARINERA NTRA. SRA. DEL CARMEN RINCÓN DE LA VICTORIA (MÁLAGA) JULIO 2026

 




MIÉRCOLES XVI TIEMPO ORDINARIO A - SANTA MARÍA MAGDALENA



Hoy miércoles la Palabra nos invita a descubrir al Resucitado. María Magdalena busca al Señor, pero busca su imagen de Dios, un hombre que ha muerto en la Cruz.  Este dolor la lleva a buscar un cuerpo muerto. Será necesario para encontrar al Resucitado oír su voz, que nos llama por nuestro nombre, y eso significa que nos conoce; si somos de sus discípulos también nosotros le diremos Rabuni, Maestro, y comenzaremos, como María, la tarea de llevar a otros la experiencia que tenemos en nuestra alma. Seamos buenos y confiemos en Dios, que es quien responde a todas nuestras necesidades. 



1ª Lectura (Cant 3, 1-4a): Así dice la esposa: «En mi cama, por la noche, buscaba al amor de mi alma: lo busqué y no lo encontré. Me levanté y recorrí la ciudad por las calles y las plazas, buscando al amor de mi alma; lo busqué y no lo encontré. Me han encontrado los guardias que rondan por la ciudad: ‘¿Visteis al amor de mi alma?’. Pero, apenas los pasé, encontré al amor de mi alma».


O bien: 2Cor 5, 14-17:


Hermanos: El amor de Cristo nos apremia, al pensar que si uno murió por todos, todos murieron. Cristo murió por todos para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Por eso nosotros ya no juzgamos a nadie con criterios humanos. Si alguna vez hemos juzgado a Cristo con tales criterios, ahora ya no lo hacemos. El que vive según Cristo es una criatura nueva; para él todo lo viejo ha pasado. Ya todo es nuevo.


Salmo responsorial: 62

R/. Mi alma está sedienta de ti, mi Dios.

Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua.

¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios.

Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos.

Porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene.


Versículo antes del Evangelio: Aleluya. ¿Qué has visto de camino, María, en la mañana? A mi Señor glorioso, la tumba abandonada. Aleluya.




Texto del Evangelio (Jn 20, 1-2.11-18): El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto».
Estaba María junto al sepulcro, fuera, llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. Dícenle ellos: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto». Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?». Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré». Jesús le dice: «María». Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní» —que quiere decir: “Maestro”—. Dícele Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios». Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.











martes, 21 de julio de 2026

ORACIÓN A SANTA PRÁXEDES (1)


Escuchadnos, oh Dios Salvador nuestro, y que la fiesta de la bienaventurada Práxedes, vuestra virgen, regocijando nuestra alma, la enriquezca con sentimientos de tierna devoción.

Oh santa Práxedes, tú que abriste tu corazón y tu hogar para socorrer a los necesitados y confortar a los mártires en tiempos de gran peligro, te pedimos que ruegues por nosotros ante el Señor. Alcánzanos la gracia de mantenernos firmes en la fe y de ser instrumentos de caridad y consuelo para quienes nos rodean. Amén.

ORACIÓN SAN LORENZO DE BRINDIS


Oh Dios, que por tu Espíritu llenaste a san Lorenzo de Brindis de los dones de consejo y fortaleza, concédenos, por su intercesión, que sepamos discernir la verdad, aceptarla y ponerla por obra. Ilumina nuestro camino para que podamos llevar a la práctica las cosas buenas que debemos realizar. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

MARTES XVI TIEMPO ORDINARIO A


Hoy martes las lecturas nos invitan a descubrir que somos parte de la familia de Dios. 

En la primera lectura, el profeta Miqueas nos cuenta que Dios ha escogido al pueblo de Jacob para demostrar su amor y su misericordia y pide al pueblo escogido fidelidad y amor. 

En el evangelio Jesús nos muestra que todo el que cumple con fe la voluntad de Dios es parte de su familia. Una familia que no ha nacido de la sangre humana sino de la entrega de Cristo. ¿Queremos nosotros ser parte de la familia de Cristo? Seamos buenos y confiemos en Dios, que con misericordia nos ha mostrado su salvación. 



1ª Lectura (Miq 7, 14-15.18-20): Señor, pastorea a tu pueblo con el cayado, a las ovejas de tu heredad, a las que habitan apartadas en la maleza, en medio del Carmelo. Pastarán en Basán y Galaad, como en tiempos antiguos; como cuando saliste de Egipto y te mostraba mis prodigios. ¿Qué Dios como tú, que perdonas el pecado y absuelves la culpa al resto de tu heredad? No mantendrá por siempre la ira, pues se complace en la misericordia. Volverá a compadecerse y extinguirá nuestras culpas, arrojará a lo hondo del mar todos nuestros delitos. Serás fiel a Jacob, piadoso con Abrahán, como juraste a nuestros padres en tiempos remotos.


Salmo responsorial: 84

R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.

Señor, has sido bueno con tu tierra, has restaurado la suerte de Jacob, has perdonado la culpa de tu pueblo, has sepultado todos sus pecados, has reprimido tu cólera, has frenado el incendio de tu ira.

Restáuranos, Dios salvador nuestro; cesa en tu rencor contra nosotros. ¿Vas a estar siempre enojado, o a prolongar tu ira de edad en edad?

¿No vas a devolvernos la vida, para que tu pueblo se alegre contigo? Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.


Versículo antes del Evangelio (Jn 14, 23): Aleluya. Si alguno me ama, guardará mi palabra, dice el Señor; y mi Padre le amará y vendremos a él. Aleluya.



Texto del Evangelio (Mt 12, 46-50): En aquel tiempo, mientras Jesús estaba hablando a la muchedumbre, su madre y sus hermanos se presentaron fuera y trataban de hablar con Él. Alguien le dijo: «¡Oye! ahí fuera están tu madre y tus hermanos que desean hablarte». Pero Él respondió al que se lo decía: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre».


           REFLEXIÓN DEL PADRE DAMIÁN RAMÍREZ

















https://www.dropbox.com/scl/fi/2loxgg44xiply06ulikmx/AUD-20260721-WA0008-1.m4a?rlkey=fk31ddp8s86cxn9psa8s7kj4a&st=0gq46p6u&dl=0

ORACIÓN SAN ALBERICO CRESCITELLI


Oh, Dios todopoderoso y eterno, que concediste a tu mártir san Alberico Crescitelli la gracia de entregar su vida por la fe en tierras lejanas, fortaleciéndolo en medio de los mayores sufrimientos. 
Te pedimos, por su poderosa intercesión, que acrecientes nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra caridad, para que podamos anunciar tu Evangelio con valentía y alegría. Concédenos también la gracia que hoy humildemente te solicitamos (menciona aquí tu petición).
Ayúdanos, Señor, a ser testigos fieles de tu amor en nuestras familias y comunidades, superando toda adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

 

lunes, 20 de julio de 2026

ORACIÓN A SANTA MARGARITA DE ANTIOQUÍA (SANTA MARINA)


Oh, gloriosa santa Margarita de Antioquía, virgen valiente y mártir de la fe, que con la fuerza de la cruz venciste al enemigo y mantuviste tu mirada firme en el cielo. 
Tú que sufriste el destierro y las mayores pruebas por amor a Jesucristo, te ruego que intercedas por mí ante el Señor. Ayúdame a superar todas las tentaciones, líbrame de todo peligro, enfermedad y asechanzas del mal. 
En especial, te pido que me protejas en este momento de necesidad y me concedas la gracia de la fortaleza, la paz y la perseverancia en la oración. 

Amén. 

ORACIÓN A SAN APOLINAR


Glorioso san Apolinar, primer obispo de Rávena, discípulo de san Pedro y mártir fiel de nuestro Señor Jesucristo, tú que fuiste un canal de sanación y milagros en vida y que gozas del favor divino, acudo hoy con el corazón lleno de confianza.
Tú que devolviste la salud a los afligidos y soportaste grandes pruebas con amor, te suplico que intercedas ante el Padre Celestial por mis padres, hermanos y familia, extiende tu mano sanadora sobre ella, alivia sus dolores, dale fortaleza en el cuerpo y en el espíritu, y concédele la gracia de la sanación si es la voluntad de Dios.
San Apolinar, te presento también mis necesidades y urgencias más apremiantes (menciona aquí tu petición o necesidad). Tú que conoces el peso de las dificultades, intercede para que llegue a mi vida el auxilio, la paz y la solución que tanto necesito, conduce nuestros pasos por el camino de la salvación, ayúdanos a perseverar en los mandamientos y a confiar siempre en la misericordia infinita de nuestro Señor. Amén. 

LUNES XVI TIEMPO ORDINARIO A


Hoy lunes la Palabra muestra que Dios quiere que el hombre se convierta de corazón y descubra que el mandamiento del Señor es misericordia y lealtad y así muestra su poder. Los fariseos y escribas piden un milagro, como si Jesús fuese un mago, pero Cristo les anuncia la resurrección que llegará de la muerte y sepultura. Sin muerte a la vida del mundo, el egoísmo, la soberbia, etc. no hay resurrección; sin misericordia y amor entregados, no llegamos a la vida eterna. Seamos buenos y confiemos en Dios, que el que sigue buen camino verá la salvación de Dios. 



1ª Lectura (Miq 6, 1-4.6-8): Escuchad lo que dice el Señor: «Levántate y llama a juicio a los montes, que escuchen los collados tu voz». Escuchad, montes, el juicio del Señor; atended, cimientos de la tierra: El Señor entabla juicio con su pueblo y pleitea con Israel: «Pueblo mío, ¿qué te hice o en qué te molesté? Respóndeme. Te saqué de Egipto, de la esclavitud te redimí, y envié por delante a Moisés, Aarón y María». «¿Con qué me acercaré al Señor, me inclinaré ante el Dios de las alturas? ¿Me acercaré con holocaustos, con novillos de un año? ¿Se complacerá el Señor en un millar de carneros, o en diez mil arroyos de grasa? ¿Le daré un primogénito para expiar mi culpa; el fruto de mi vientre, para expiar mi pecado?». «Te han explicado, hombre, el bien, lo que Dios desea de ti: simplemente, que respetes el derecho, que ames la misericordia y que andes humilde con tu Dios».


Salmo responsorial: 49

R/. Al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios.

«Congregadme a mis fieles, que sellaron mi pacto con un sacrificio». Proclame el cielo su justicia; Dios en persona va a juzgar».

«No te reprocho tus sacrificios, pues siempre están tus holocaustos ante mí. Pero no aceptaré un becerro de tu casa, ni un cabrito de tus rebaños».

«¿Por qué recitas mis preceptos y tienes siempre en la boca mi alianza, tú que detestas mi enseñanza y te echas a la espalda mis mandatos?».

«Esto haces, ¿y me voy a callar? ¿Crees que soy como tú? Te acusaré, te lo echaré en cara. El que me ofrece acción de gracias, ese me honra; al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios».


Versículo antes del Evangelio (Sal 94, 8): Aleluya. Hoy no queráis endurecer vuestros corazones, sino oíd la voz del Señor. Aleluya.



Texto del Evangelio (Mt 12, 38-42): En aquel tiempo, le interpelaron algunos escribas y fariseos: «Maestro, queremos ver una señal hecha por ti». Mas Él les respondió: «¡Generación malvada y adúltera! Una señal pide, y no se le dará otra señal que la señal del profeta Jonás. Porque de la misma manera que Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres noches, así también el Hijo del hombre estará en el seno de la tierra tres días y tres noches. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con esta generación y la condenará; porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón».







domingo, 19 de julio de 2026

ORACIÓN A SANTA ÁUREA DE CÓRDOBA, MÁRTIR (1)


Oh Dios, que en el corazón de santa Áurea, tu sierva, encendiste el fuego de tu amor, concédenos que, encendidas nuestras almas en el mismo, te agrademos siempre con fidelidad durante nuestra vida.
Santa Áurea de Córdoba, tú que superaste el temor y fortaleciste tu fe con valentía, te pedimos que ruegues por nosotros ante el Señor para que nos conceda la gracia y la fortaleza necesarias en nuestras dificultades. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. 

DOMINGO XVI TIEMPO ORDINARIO A


Hoy las lecturas nos muestran cómo es el Reino de Dios: misericordia, paciencia y amor. Dios es Amor infinito que demuestra con el perdón, como señala el libro de la Sabiduría. Pero tiene amor infinito, como nos señala en el evangelio, porque tiene paciencia para esperar que el pecador se convierta y cambie su corazón. Por eso, debemos pedir siempre a Dios que nos ayude a hacer el bien y convertirnos a Él todos los días, porque en nosotros siempre hay bien y mal creciendo juntos, será el Espíritu Santo de Dios el que nos ayudará a seguir el buen camino. Seamos buenos y confiemos en Dios, que es rico en misericordia con los que lo invocan con sinceridad.




Lectura del libro de la Sabiduría 12, 13. 16-19

Fuera de ti no hay otro Dios que cuide de todo,
a quien tengas que demostrar que no juzgas injustamente.
Porque tu fuerza es el principio de la justicia
y tu señorío sobre todo te hace ser indulgente con todos.
Despliegas tu fuerza ante el que no cree en tu poder perfecto
y confundes la osadía de los que lo conocen.
Pero tú, dueño del poder, juzgas con moderación
y nos gobiernas con mucha indulgencia,
porque haces uso de tu poder cuando quieres.
Actuando así, enseñaste a tu pueblo
que el justo debe ser humano
y diste a tus hijos una buena esperanza,
pues concedes el arrepentimiento a los pecadores.


Salmo 85, 5-6. 9-10. 15-16a R/. Tú, Señor, eres bueno y clemente.

Tú, Señor, eres bueno y clemente,
rico en misericordia con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración,
atiende la voz de mi súplica. R/.

Todos los pueblos vendrán
a postrarse en tu presencia, Señor;
bendecirán tu nombre:
«Grande eres tú, y haces maravillas;
tú eres el único Dios». R/.

Pero tú, Señor,
Dios clemente y misericordioso,
lento a la cólera, rico en piedad y leal,
mírame, ten compasión de mí. R/.


Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 26-27

Hermanos: El Espíritu acude en ayuda de nuestra debilidad, pues nosotros no sabemos pedir como conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. Y el que escruta los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu, y que su intercesión por los santos es según Dios.


Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 24-30

En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente diciendo:
«El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”.
Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”.
Los criados le preguntan: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”.
Pero él les respondió: “No, que al recoger la cizaña podéis arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”».
















sábado, 18 de julio de 2026

ORACIÓN SAN BARTOLOMÉ DE LOS MÁRTIRES


Oh, Dios, que hiciste de Bartolomé de los Mártires un hombre sabio, santo y austero, concédenos, por su intercesión, imitar su ejemplo de entrega pastoral y caridad hacia los más necesitados. Tú que iluminaste su vida para guiar a tu grey y defender la verdad del Evangelio, ayúdanos a permanecer fieles a la gracia de nuestro bautismo. Te pedimos que nos concedas fortaleza en las dificultades y (menciona aquí tu petición). Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN SAN FEDERICO DE UTRECHT


¡Oh Dios, que te dignaste llamar al conocimiento de tu nombre a multitud de paganos y herejes por el celo de tu santo mártir Federico! Concede propicio que experimentemos la protección de aquel a quien celebramos como nuestro patrono celestial. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en unión con el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

Glorioso mártir san Federico, patrono nuestro, ampáranos en nuestras angustias y anhelos espirituales. (Pídase la gracia especial que se desee).

ORACIÓN A SANTA GUDENA DE CARTAGO

 


Oh gloriosa y valiente mártir santa Gudena de Cartago, tú que soportaste con inquebrantable fe el sufrimiento y no doblegaste tu espíritu ante el mal, te pido que intercedas por mí ante el Señor. Alcánzame del Cielo la gracia de la fortaleza, para no desfallecer en las pruebas, mantener mi conciencia limpia y amar a Dios por encima de todo temor. 
Santa Gudena, tú que fuiste sostén en la hora de la prueba, ayúdame a superar este momento de dificultad:
(Menciona aquí tu petición). 
Concédenos a todos la gracia de la perseverancia final, para que, imitando tu valentía, alcancemos la vida eterna. Amén.

ORACIÓN A SANTA TEODOSIA DE CONSTANTINOPLA (1)


Oh, valiente y piadosa santa Teodosia, que entregaste tu juventud y tu vida por amor a Jesucristo y por consolar a los perseguidos, te pido que ruegues por nosotros ante el Señor. Ayúdanos a ser testigos fieles de la verdad y concédenos tu amparo en nuestras necesidades, especialmente en [menciona aquí tu petición]. Amén.

SÁBADO XV TIEMPO ORDINARIO A


Hoy sábado por la mañana las lecturas nos muestran que Dios no se olvida del pobre y del que sufre, sino que está a su lado y lo acompaña, pero no actúa con maldad ni con prepotencia, sino que lo hace con mansedumbre y humildad. Porque Dios no quiere la destrucción de nadie, sino que descubramos el amor como la herramienta que transforma el mundo. Se cumple en Cristo la promesa del profeta: la caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará, hasta llevar el derecho a la victoria. Confiemos en Dios, y utilicemos la poderosa herramienta que nos ha dejado: amar siempre y a todos. Seamos buenos y confiemos siempre en Dios, que no se olvida del humilde.




Lectura de la profecía de Miqueas 2, 1-5

¡Ay de los que traman el crimen y planean pérfidas acciones en sus camas. En cuento apunta el día las ejecutan, porque tienen el poder! Desean campos y los roban, las casas, y se apoderan de ellas; oprimen al cabeza de familia y a los suyos, explotan al ciudadano y sus bienes. Por tanto. esto dice el Señor: «Yo también tramo contra estas gentes un mal del que no podréis apartar el cuello y no andaréis con la cabeza alta, pues serán malos tiempos aquellos. Aquel día os dedicarán una sátira, se cantará una elegía que diga: "Estamos totalmente perdidos, pues se reparte el lote de mi pueblo; ¿cómo se volverá hacia mí para restituir nuestros campos que ahora está repartiendo?”. Por ellos, no tendrás quien te eche a suertes un lote en la asamblea del Señor».


Salmo 9, 22-23. 24-25. 28-29. 35 R/. No te olvides de los humildes, Señor.

¿Por qué te quedas lejos, Señor,
y te escondes en el momento del aprieto?
En su soberbia el impío oprime al infeliz
y lo enreda en las intrigas que ha tramado. R/.

El malvado se gloría de su ambición,
el codicioso blasfema y desprecia al Señor.
El malvado dice con insolencia:
«No hay Dios que me pida cuentas». R/.

Su boca está llena de maldiciones,
de engaños y de fraudes;
su lengua encubre maldad y opresión;
en el zaguán se sienta al acecho
para matar a escondidas al inocente. R/.

Pero tú ves las penas y los trabajos,
tú miras y los tomas en tus manos.
A ti se encomienda el pobre,
tú socorres al huérfano. R/.


Lectura del santo evangelio según san Mateo 12, 14-21

En aquel tiempo, al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús. Pero Jesús se enteró, se marchó de allí, y muchos le siguieron. Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran. Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías: «Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco. Sobre él pondré mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz por las calles. La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no lo apagará, hasta llevar el derecho a la victoria; en su nombre esperarán las naciones».