Hoy martes las lecturas quieren dejar claro que nuestro corazón debe estar puesto en Dios y no en los bienes pasajeros. Por eso, el profeta advierte al rey de Tiro que morirá como hombre porque ha llegado a creer que todo lo que ha conseguido ha sido por su único mérito. Por eso Jesús hoy en el evangelio señala que un rico no podrá entrar en el Reino de Dios, no por sus riquezas sino porque no cree en Dios, sino sólo en sí mismo. Seamos buenos y confiemos en Dios, que para Él nada hay imposible si confiamos plenamente en su promesa.

















































