domingo, 11 de mayo de 2014

LOS NOVÍSIMOS O POSTRIMERÍAS DEL HOMBRE



    Son cuatro: muerte, juicio, infierno y gloria.

    La muerte consiste en separarse el alma del cuerpo.

    El juicio es la comparecencia de todos los hombres delante de Dios para recibir de Él el correspondiente premio o castigo de nuestras obras. 
    Hay dos juicios: el particular y el universal. El particular es aquel juicio que Dios hará de cada uno de los hombres en particular después de haber muerto. El universal es aquel juicio que al fin del mundo hará Dios de todos los hombres una vez resucitados. Concluido el juicio, los buenos irán en cuerpo y alma al cielo por toda la eternidad y los malos serán arrojados en cuerpo y alma al infierno para siempre.

    El infierno es una cárcel terrible y horrorosa, llena de fuego y ocupada por los demonios, donde son atormentados, según sus culpas, los que murieron en pecado mortal.

    La gloria es un lugar felicísimo en que los justos ven y gozan de Dios y tienen todos los bienes sin mezcla de mal alguno por toda la eternidad.