Padre Eterno, en tus manos pongo esta nueva jornada y te pido que nos guardes a mí y a mi familia, tanto dentro como fuera de nuestro hogar. Cúbrenos con tu hermoso manto de esperanza y caridad, protégenos de todo peligro, de las malas intenciones del enemigo mezquino, y bendice cada una de nuestras actividades. Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario