martes, 19 de mayo de 2026

RIMA XIV (GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER)


Te vi un punto y, flotando ante mis ojos,
la imagen de tus ojos se quedó,
como la mancha oscura orlada en fuego,
que flota y ciega, si se mira al sol.

Adondequiera que la vista fijo,
torno a ver las pupilas llamear;
mas no te encuentro a ti; que es tu mirada:
unos ojos, los tuyos, nada más.

De mi alcoba en el ángulo los miro
desasidos fantásticos lucir;
cuando duermo los siento que se ciernen
de par en par abiertos sobre mí.

Yo sé que hay fuegos fatuos que en la noche
llevan al caminante a perecer:
yo me siento arrastrado por tus ojos,
pero adóde me arrastran, no lo sé.


No hay comentarios:

Publicar un comentario