¡San Crispín! Aleja de nosotros la tentación de las cosas superfluas e insuficientes, enséñanos a comprender el valor verdadero de nuestra peregrinación terrena, infúndenos la fuerza que necesitamos para cumplir la voluntad del Altísimo entre gozos y dolores, fatigas y esperanzas. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario