martes, 15 de diciembre de 2015

BENDICIÓN DEL PESEBRE Y DEL ÁRBOL DE NAVIDAD

El pesebre es una tradición cristiana que consiste en recordar el nacimiento de Jesús. Es un signo de fe en Dios, que en Belén "vino a habitar entre nosotros" (Jn 1, 14).
Reunidos junto al pesebre contemplamos a la Sagrada Familia y a quienes la acompañan: los pastores, los Magos de Oriente, los habitantes de la región, y todo su contexto: las casas, los animales, la naturaleza.
Oremos: Oh Dios, Padre nuestro, que tanto amaste al mundo que nos entregaste a tu único Hijo, Jesús, nacido de la Virgen María, para salvarnos y llevarnos de nuevo a Ti, te pedimos que con tu bendición estas imágenes del nacimiento nos ayuden a celebrar la Navidad con alegría y a reconocer en nosotros y en todos los que necesitan muestro amor la presencia de Cristo.

El árbol de Navidad evoca el pino que durante la estación de invierno permanece siempre verde, convirtiéndose en signo de la vida que no muere. Este símbolo de nuestra tradición navideña nos trae a la memoria el árbol de la vida, representación de Cristo, don supremo de Dios a la humanidad, y las luces que lo adornan nos recuerdan que Jesús es la Luz del mundo y nosotros reflejo de esa luz.

Reunidos en torno al árbol de Navidad adornado con luces, junto al pesebre, contemplamos que con el nacimiento de Jesús florece de nuevo el árbol de la vida que nutre continuamente a la humanidad.
Oremos: Bendito seas, Señor y Padre nuestro, que nos concedes recordar con fe en estos días de Navidad los misterios del nacimiento de Jesucristo. Concédenos a quienes hemos adornado este árbol y lo hemos embellecido con luces vivir también a la luz de los ejemplos de la vida santa de tu Hijo y ser enriquecidos con las virtudes que resplandecen en su santa infancia.


Gloria a Él por cada momento que nos acompaña en nuestra historia. Amén.

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