sábado, 9 de septiembre de 2017

SEÑOR, ME HAS MIRADO A LOS OJOS




Tú has venido a la orilla, 
no has buscado ni a sabios ni a ricos. 
Tan sólo quieres que yo te siga. 

Señor, me has mirado a los ojos, 
sonriendo has dicho mi nombre. 
En la arena he dejado mi barca: 
junto a Ti buscaré otro mar. 

Tú sabes bien lo que tengo, 
en mi barca no hay oro ni espada, 
tan sólo redes y mi trabajo. 

Señor, me has mirado a los ojos, 
sonriendo has dicho mi nombre. 
En la arena he dejado mi barca: 
junto a Ti buscaré otro mar. 

Tú necesitas mis manos, 
mi cansancio que a otros descanse, 
amor que quiera seguir amando. 

Señor, me has mirado a los ojos, 
sonriendo has dicho mi nombre. 
En la arena he dejado mi barca: 
junto a Ti buscaré otro mar. 

Tú, pescador de otros lagos, 
ansia eterna de hombres que esperan. 
Amigo bueno que así me llamas. 

Señor, me has mirado a los ojos, 
sonriendo has dicho mi nombre. 
En la arena he dejado mi barca: 
junto a Ti buscaré otro mar