jueves, 29 de junio de 2017

ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA PARA ALCANZAR EL PARAÍSO

¡Oh Reina del paraíso, que estáis sentada sobre todos los coros de los Ángeles y la más cercana a Dios! Desde este valle de miserias os saludo, pecador miserable, y os ruego que volváis hacia mí esos vuestros piadosos ojos que a donde miran derraman gracias. Mirad, oh María, en cuántos peligros me encuentro ahora, y habré de hallarme mientras viva en esta tierra, peligros todos de perder el alma, el paraíso y a Dios. En Vos, señora, he puesto todas mis esperanzas. Os amo, y suspiro por venir presto a veros y a alabaros en el paraíso. ¡Ah María!, ¿cuándo vendrá aquel día dichoso en que me veré ya salvo a vuestros pies, y veré la Madre de mi Señor y la Madre mía, que tanto se ha empeñado para salvarme? ¿Cuándo besaré aquella mano que tantas veces me ha librado del infierno, y tantas gracias me ha dispensado, cuando por mis culpas merecía ser yo abandonado y aborrecido de todos? ¡Señora!, muy ingrato he sido con Vos durante mi vida; mas si vengo al paraíso ya no os seré más ingrato. Allá os amaré cuanto pueda amaros en todos los momentos, por toda una eternidad, y compensaré mi desagradecimiento bendiciéndoos y dándoos gracias sin fin. Infinitas gracias doy a Dios, que me inspira tal confianza en la sangre de Jesucristo y en Vos, que me habéis de salvar, que me habéis de libertar de los pecados, y alcanzar luz y fuerza para seguir la divina voluntad, y finalmente conducirme al puerto del paraíso. Tanto han esperado vuestros siervos, y ni uno ha sido engañado. No, tampoco yo quedaré engañado. Oh María, no otra sino Vos habéis de salvarme. Rogad a vuestro Hijo Jesús (como le ruego también yo por los méritos de su pasión) que conserve en mí y acreciente siempre esta confianza, y seré salvo.