lunes, 4 de diciembre de 2017

LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS

A la Iglesia Católica pertenecemos no solo los fieles que vivimos sobre la tierra (Iglesia militante), sino que también pertenecen las almas del purgatorio (Iglesia purgante) y los bienaventurados del cielo (Iglesia triunfante).
Los santos del cielo, las almas del purgatorio y los cristianos de la tierra están unidos con Jesucristo y entre sí de manera espiritual. Esta unión espiritual se llama Comunión de los santos.
De estar en comunión los miembros de la Iglesia, se favorecen todos ellos, pues todos participan de los mismos bienes espirituales, que son los méritos de Jesucristo, de la Virgen y de los Santos; la Misa, los sacramentos, las oraciones, etc.
Así, los fieles de la tierra participamos de los méritos de los Santos y de su intercesión cerca de Dios, y los cristianos de la tierra pueden ayudar a las almas del purgatorio mediante las oraciones, las buenas obras, el sacrificio de la Misa, etc. Ellas también ruegan por nosotros. Y los fieles de la tierra también participan de las oraciones y sacrificios que ofrecen unos por otros.