miércoles, 29 de abril de 2026

MIÉRCOLES IV DE PASCUA A



Feliz miércoles. Hoy las lecturas nos invitan a descubrir la grandeza de Dios, que se ha convertido en hombre y ha dado su vida para que nosotros podamos vivir sin pecado y en libertad para llegar al Cielo. Y por eso, la carta de san Juan explica la importancia de descubrir nuestra pequeñez y nuestros pecados, que puestos en manos de Dios, como dice Jesús en su oración del evangelio, serán descanso para nuestras almas. Tengamos fe y descubramos que no somos pecado sino que hay momentos de pecado en nosotros, porque sólo de esta manera, siendo sencillos de corazón, encontraremos a Dios. Seamos buenos y confiemos en Dios, que siente ternura por los que lo aman.



Texto del Evangelio (Jn 12, 44-50): En aquel tiempo, Jesús gritó y dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; y el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo, la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en las tinieblas. Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien le juzgue: la Palabra que yo he hablado, esa le juzgará el último día; porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que el Padre que me ha enviado me ha mandado lo que tengo que decir y hablar, y yo sé que su mandato es vida eterna. Por eso, lo que yo hablo lo hablo como el Padre me lo ha dicho a mí». 











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