sábado, 4 de noviembre de 2017

ORACIÓN DEL PAPA POR LOS DIFUNTOS

Dios de infinita misericordia, confiamos a tu inmensa bondad a cuantos han dejado este mundo para la eternidad, donde tú esperas a toda la humanidad, redimida por la sangre preciosa de Jesucristo,
muerto en rescate por nuestros pecados.

No mires, Señor, tantas pobrezas, miserias y debilidades humanas con las que nos presentaremos ante el tribunal para ser juzgados para la felicidad o la condena.

Míranos con la mirada piadosa que nace de la ternura de tu corazón, y ayúdanos a caminar en el camino de una completa purificación.

Que ninguno de tus hijos se pierda en el fuego eterno, donde ya no puede haber arrepentimiento.

Te confiamos, Señor, las almas de nuestros seres queridos, y de las personas que han muerto sin el consuelo sacramental o no han tenido manera de arrepentirse ni siquiera al final de su vida.

Que nadie tenga el temor de encontrarte después de la peregrinación terrenal, en la esperanza de ser acogidos en los brazos de la infinita misericordia.

La hermana muerte corporal nos encuentre vigilantes en la oración y llenos de todo bien, recogido en nuestra breve o larga existencia.

Señor, que nada nos aleje de ti en esta tierra, sino que en todo nos sostengas en el ardiente deseo de reposar serena y eternamente.


Amén.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

DEBEMOS REZAR POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


¿POR QUÉ Y PARA QUÉ REZAR POR LAS ÁNIMAS BENDITAS DEL PURGATORIO?

El Mandamiento de Jesucristo es que nos amemos los unos a los otros, genuina y sinceramente. El Primer Gran Mandamiento es amar a Dios sobre todas las cosas. 

El Segundo, o mejor dicho el corolario del Primero, es amar al prójimo como a nosotros mismos. No es un consejo o un mero deseo del Todopoderoso. Es Su Gran Mandamiento, la base y esencia de Su Ley. 

Es tanta la verdad encerrada en esto que Él toma como donación todo aquello que hacemos por nuestro prójimo, y como un rechazo hacia Él cuando rechazamos a nuestro prójimo.

Leemos en el Evangelio de San Mateo (Mt 25:34-46), las palabras de Cristo que dirigirá a cada uno en el Día del Juicio Final.

Algunos católicos parecen pensar que su Ley ha caído en desuso, pues en estos días existe el egoísmo, el amor a sí mismo, y cada uno piensa en sí mismo y en su engrandecimiento personal. "Es inútil observar la Ley de Dios en estos días", dicen, "cada uno debe mirar por sí mismo, o te hundes".

¡No hay tal cosa! La ley de Dios es grandiosa y todavía y por siempre tendrá fuerza de ley. Por eso, es más que nunca necesaria, más que nunca nuestro deber y por nuestro mayor interés.


ESTAMOS MORALMENTE OBLIGADOS A ROGAR POR LAS ÁNIMAS BENDITAS

Siempre estamos obligados a amar y ayudar al otro, pero cuanto mayor es la necesidad de nuestro prójimo, mayor y más estricta es nuestra obligación. No es un favor que podemos o no hacer, es nuestro deber; debemos ayudarnos unos a otros.

Sería un monstruoso crimen, por caso, rehusar al poder y desposeído el alimento necesario para mantenerse vivo. 

Sería espantoso rehusar la ayuda a alguien en una gran necesidad, pasar de largo y no extender la mano para salvar a un hombre que se está hundiendo. 

No solamente debemos ayudar cuando es fácil y conveniente, sino que debemos hacer cualquier sacrificio para socorrer a nuestro hermano en dificultades.

Ahora, ¿qué puede estar más urgido de caridad que las almas del Purgatorio? ¿Qué hambre o sed o sufrimiento en esta Tierra puede compararse con sus más terribles sufrimientos? 

Ni el pobre, ni el enfermo, ni el sufriente que vemos a nuestro alrededor necesitan de tal urgente socorro. 

Aún encontramos gente de buen corazón que se interesa en los sufrientes de esta vida, pero, ¡escasamente encontramos a gente que trabaja por las Almas del Purgatorio!

¿Y quién puede necesitarnos más? Entre ellos, además, pueden estar nuestras madres, nuestros padres, amigos y seres queridos.


DIOS DESEA QUE LAS AYUDEMOS

Ellas son los amigos más queridos. Él desea ayudarlos; Él desea mucho tenerlos cerca de Él en el Cielo. Ellas nunca más lo ofenderán, y están destinadas a estar con Él por toda la Eternidad. Verdad, la Justicia de Dios demanda expiación por los pecados, pero por una asombrosa dispensación de Su Providencia Él pone en nuestras manos la posibilidad de asistirlos, Él nos da el poder de aliviarlas y aun de liberarlas. 

Nada le place más a Dios que las ayudemos. El está tan agradecido como si le ayudáramos a El.



LAS BENDITAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO NOS DEVUELVEN 
EL MIL POR UNO

Santa Catalina de Bologna dice :"He recibido muchos y grandes favores de los Santos, pero mucho más grandes de las Santas Almas (del Purgatorio)".

Cuando finalmente son liberadas de sus penas y disfrutan de la beatitud del Cielo, lejos de olvidar a sus amigos de la Tierra, su gratitud no conoce límites. Postradas frente al Trono de Dios, no cesan de orar por aquellos que los ayudaron. 

Por sus oraciones ellas protegen a sus amigos de los peligros y los protegen de los demonios que los asechan.
No cesan de orar hasta ver a sus benefactores seguros en el Cielo, y serán por siempre sus más queridos, sinceros y mejores amigos.

Si los católicos solamente supieran cuan poderosos protectores se aseguran con solo ayudar a las Ánimas benditas, no serían tan remisos de orar por ellos.

domingo, 29 de octubre de 2017

ORACIÓN DEL ENFERMO

Oh Dios de mi debilidad y mi fortaleza,
de mi tristeza y de mi alegría,
de mi soledad y compañía,
de mi incertidumbre y esperanza.
En la noche de mi enfermedad
me pongo en tus manos de Padre:
Alumbra esta oscuridad con un rayo de tu Luz,
abre una rendija a mi esperanza,
llena con tu presencia mi soledad.
Señor, que el sufrimiento no me aplaste,
para que también ahora
sienta el alivio de tu Amor
y sea agradecido a la generosidad
de cuantos sufren conmigo. Amén.

ORACIÓN PARA LLEVAR EN EL COCHE (1)



ORACIÓN DE LA MAÑANA (2)

Gracias, Señor, por este nuevo día, que dedico a la Virgen María. Aquí estoy, Señor; lleno de confianza me pongo en tu presencia. Tú conoces bien cuáles son mis preocupaciones, que pongo en tus manos.
Dame la gracia de vivir este día muy cerca de Ti; que las diversas actividades y dificultades no me roben la paz, al contrario que me ayuden a fortalecer mi fe y renovar mi esperanza.
Ayúdame, Señor, a ser humilde y abrir la puerta de mi corazón para que habites en él, pues en la medida en que esté unido a Ti alcanzaré la verdadera felicidad, ya que Tú eres el camino, la verdad y la vida.
Me pongo en tus manos, Señor, y le pido a la Santísima Virgen María, que es el camino más corto para llegar a Jesús, interceda por mí y por todas aquellas personas que pasan momentos difíciles, por los enfermos y por los que están cargando alguna pena; que nos ayudes a vivir este día en paz, con la certeza de que contigo todo es posible.
Dulce Madre, no te alejes, tu vista de mí no apartes, ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes. Ya que me proteges tanto como verdadera Madre, haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

lunes, 23 de octubre de 2017

ORACIÓN A SAN JOSÉ (33)

¡Oh, San José, cuánta es nuestra desgracia! Tú, junto a Jesús, claro, sentías su dulce y benéfico influjo; a tu corazón llegaban y se te comunicaban el amor y la suavidad del suyo; mas ¡oh dolor! cuantas veces le recibimos nosotros al amorosísimo Jesús, en el Santísimo Sacramento de su amor, otras tantas nos quedamos, acaso, fríos e indiferentes. Y atiende que no se contenta Él de vivir a nuestro lado, sino que, achicándose, anonadándose, en cierto modo, penetra dentro de nuestro mismo corazón; para allí mismo encender su amorosa hoguera, en donde ardiente y viva pone el enemigo la suya; para dirigir Él mismo desde allí nuestros menores deseos y pensamientos. Y en retorno, en vez de buscarle, cual los mismos gentiles, si no le arrojamos con desprecio, le miramos con indiferencia y desagrado. Y Jesús calla y sufre y... aun nos ama. ¿Por qué nos quedamos confundidos, bajo el peso de tamaña ingratitud?

JACULATORIA. Haz, José glorioso, que no nos hagamos los sordos a los dulces reclamos de nuestro buen Jesús. Amén.

domingo, 22 de octubre de 2017

ACTO DE REPARACIÓN ANTE EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Oh Sagrado Corazón de Jesús, animados por el deseo de reparar los ultrajes que incesantemente se te hacen, nos postramos ante tu trono de misericordia y en nombre de toda la humanidad te prometemos nuestro amor y fidelidad.
Cuanto más sean blasfemados tus misterios, tanto más firmemente los creeremos, ¡oh Sagrado Corazón de Jesús!
Cuanto más trate la impiedad de extinguir nuestras esperanzas de inmortalidad, tanto más confiaremos en tu Corazón, ¡única esperanza de la humanidad!
Cuanto más más resistan los corazones a tus divinas atracciones, tanto más te amaremos, ¡oh infinitamente amable Corazón de Jesús!
Cuanto más la incredulidad ataque a tu Divinidad, tanto más humilde y profundamente la adoraremos, ¡oh divino Corazón de Jesús!
Cuanto más sean tus santas leyes violadas e ignoradas, tanto más nos deleitaremos en observarlas, ¡oh Santísimo Corazón de Jesús!
Cuanto más sean tus sacramentos despreciados y abandonados, tanto más frecuentemente los recibiremos con amor y reverencia, ¡oh generosísimo Corazón de Jesús.
Cuanto más descuidada y olvidada sea la imitación de tus virtudes, tanto más nos esforzaremos en practicarlas, ¡oh Corazón modelo de toda virtud!
Cuanto más trabaje el demonio para perder almas, tanto más arderemos en el deseo de salvarlas, ¡oh Corazón de Jesús, celoso amante de las almas!
Cuanto más el pecado y la impureza destruyan la imagen de Dios en el hombre, tanto más trataremos de ser templo vivo del Espíritu Santo por la pureza de nuestra vida, ¡oh Corazón de Jesús!
Cuanto más despreciada sea tu Santa Iglesia, tanto más nos esforzaremos en ser sus fieles hijos, ¡oh dulce Corazón de Jesús!
Cuanto más perseguido sea tu Vicario en la tierra, tanto más le honraremos nosotros como cabeza infalible de tu Santa Iglesia, le mostraremos nuestra fidelidad y por él rogaremos, ¡oh regio Corazón de Jesús!
¡Oh Sagrado Corazón! Por medio de tu gracia poderosa concede que podamos llegar a ser tus apóstoles, en medio de un mundo corrompido y ser tu corona en el Reino del Cielo. Amén.

DIOS ETERNO Y BONDADOSO

Oh Señor, Dios eterno y bondadoso,
Tú diriges los tiempos y la vida;
son por Ti luminosas las mañanas,
con tu sol das el fuego al mediodía.

Que tu paz se derrame en nuestras almas
y que apague el ardor de la discordia;
que descansen los cuerpos fatigados,
anhelando el reposo de tu gloria.

Danos tu amistad, Padre omnipotente,
sea Cristo la senda que sigamos,
ilumine el Espíritu el desierto
en que todos a Ti peregrinamos.

sábado, 21 de octubre de 2017

ORACIÓN DE LA NOCHE (4)

Señor, en esta noche quiero entregarte el camino recorrido, ayúdame a vivir cada día haciendo lo que te agrada. Que todas mis noches sean tuyas, y que mi despertar sea bendecido por tu amor y con tu paz. Amén.

jueves, 19 de octubre de 2017

ORACIONES DE SANTA BRÍGIDA DURANTE DOCE AÑOS

Estas oraciones, como le han sido dadas por el Señor a Santa Brígida de Suecia, deben rezarse durante 12 años. Él le prometió a todo el que las rezara las cinco gracias mencionadas más abajo. En caso de que la persona que las rece muera antes de que pasen los doce años, el Señor aceptará estas oraciones como si se hubieran rezado en su totalidad. Si se saltara un día o un par de días con justa causa, podrán ser compensados luego. Esta devoción ha sido declarada buena y recomendada tanto por el Sacro Collegio de Propaganda Fidei, como por el Papa Clemente XII. Y el Papa Inocencio X confirmó esta revelación como venida del Señor.

PROMESAS:

1) El alma que las reza no sufrirá ningún Purgatorio.
2) El alma que las reza será aceptada entre los mártires como si hubiera derramado su propia sangre por la fe. 
3) El alma que las reza puede elegir a otros tres a quienes Jesús mantendrá luego en un estado de gracia suficiente para que se santifiquen.
4) Ninguna de las cuatro generaciones siguientes al alma que las reza se perderá. 
5) El alma que las reza será consciente de su muerte un mes antes de que ocurra. 

                                                                         * * * 

Oh Jesús, ahora deseo rezar la oración del Señor siete veces junto con el amor con que Tú santificaste esta oración en Tu corazón. Tómala de mis labios hasta Tu Sagrado Corazón. Mejórala y complétala para que le brinde tanto honor y felicidad a la Trinidad en la Tierra como Tú lo garantizaste con esta oración. Que esta se derrame sobre Tu santa humanidad para la glorificación de Tus dolorosas heridas y la preciosísima Sangre que Tú derramaste de ellas. 

1) LA CIRCUNCISIÓN

Padre Nuestro. Ave María.

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, Te ofrezco las primeras heridas, los primeros dolores y el primer derrame de sangre como expiación de los pecados de mi infancia y de toda la humanidad, como protección contra el primer pecado mortal, especialmente entre mis parientes. 

2) LA AGONÍA DE JESÚS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS

Padre Nuestro. Ave María. 

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco el intenso sufrimiento del Corazón de Jesús en el Huerto de los Olivos y cada gota de su sudor de sangre como expiación de mis pecados del corazón y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y para que se extienda el amor divino y fraterno. 

3) LA FLAGELACIÓN 

Padre Nuestro. Ave María. 

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco las muchas miles de heridas, los terribles dolores y la preciosísima sangre de la flagelación como expiación de mis pecados de la carne y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y la preservación de la inocencia, especialmente entre mis parientes. 

4) LA CORONACIÓN DE ESPINAS 

Padre Nuestro. Ave María. 

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco las heridas, los dolores y la preciosísima sangre de la sagrada cabeza de Jesús luego de la coronación de espinas, como expiación de mis pecados del espíritu y los de toda la humanidad, como protección contra tales pecados y para que se extienda el reino de Cristo aquí en la tierra. 

5) CARGANDO LA CRUZ 

Padre Nuestro. Ave María. 

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco los sufrimientos en el camino a la cruz, especialmente la santa herida en su hombro y su preciosísima sangre como expiación de mi negación de la cruz y la de toda la humanidad, todas mis protestas contra tus planes divinos y todos los demás pecados de palabra, como protección contra tales pecados y para un verdadero amor a la cruz. 

6) LA CRUCIFIXIÓN DE JESÚS 

Padre Nuestro. Ave María. 

Padre Eterno, por medio de las manos inmaculadas de María y el Sagrado Corazón de Jesús, te ofrezco a tu Hijo en la cruz, cuando lo clavaron y lo levantaron, las heridas en sus manos y pies y los tres hilos de la preciosísima sangre que derramó allí por nosotros, las extremas torturas del cuerpo y del alma, su muerte preciosa y su renovación no sangrienta en todas las santas misas de la Tierra, como expiación de todas las heridas contra los votos y normas dentro de las Órdenes, como reparación de mis pecados y los de todo el mundo, por los enfermos y moribundos, por todos los santos sacerdotes y laicos, por las intenciones del Santo Padre, por la restauración de las familias cristianas, para el fortalecimiento de la Fe, por nuestro país y por la unión de todas las naciones en Cristo y su Iglesia, así como también por la diáspora. 


7) LA LLAGA DEL COSTADO DE JESÚS 

Padre Nuestro. Ave María. 

Padre Eterno, acepta como dignas, por las necesidades de la santa Iglesia y como expiación de los pecados de toda la humanidad, la preciosísima sangre y el agua que manó de la herida del Sagrado Corazón de Jesús. Sé misericordioso para con nosotros. ¡Sangre de Cristo, el último contenido precioso de su Sagrado Corazón, lávame de todas mis culpas de pecado y las de los demás! ¡Agua del costado de Cristo; lávame totalmente de las penitencias del pecado y extingue las llamas del Purgatorio para mí y para todas las almas del Purgatorio! Amén. 

LAS HAZAÑAS DEL FISCO (Ramón de Campoamor)

Al llegar, cualquier día,
un recaudador cualquiera
a una choza que tenía
por cortina una palmera,
ve una cabra en el umbral,
y a una esposa y un esposo
que hacen ser al animal
nodriza de un niño hermoso.
Por contribución y dietas
de improviso al labrador
le reclama dos pesetas
el brusco recaudador.
Mas ni mujer ni marido
pueden cumplir con la ley,
porque nunca han conocido
por sus monedas al rey.
Para cobrar se utiliza
la cabra el recaudador,
dejando así sin nodriza
al niño del labrador.
Su amparo entonces la madre
pide a la Virgen María,
y exclama furioso el padre:
-¡Cuándo llegará la mía!-.
¿Y el niño? De hambre expiró,
la madre murió de pena, 
de rabia el padre se ahorcó,
y aquí terminó la escena.

¡Aunque esta tragedia espanta,
ved con qué aire indiferente
la alondra en los cielos canta
y el sol marcha hacia Poniente!

miércoles, 18 de octubre de 2017

HIMNO DE INFANTERÍA DE ESPAÑA

Ardor guerrero vibre en nuestras voces y de amor patrio henchido el corazón entonemos el himno sacrosanto del deber, de la Patria y del Honor ¡Honor! De los que amor y vida te consagran escucha España la canción guerrera, canción que brota de almas que son tuyas, de labios que han besado tu Bandera. De pechos que esperaron anhelantes besar la cruz aquella que formaba la enseña de la Patria y el arma con que habían de defenderla. Nuestro anhelo es tu grandeza que seas noble y fuerte. Nuestro anhelo es tu grandeza que seas noble y fuerte. Y por verte temida y honrada contentos tus hijos irán a la muerte. Y por verte temida y honrada contentos tus hijos irán a la muerte. Si al caer en lucha fiera ven flotar victoriosa la Bandera, ante esa visión postrera orgullosos morirán. Y la Patria, al que su vida le entregó, en la frente dolorida le devuelve agradecida el beso que recibió. El esplendor de gloria de otros días tu celestial figura ha de envolver, que aún te queda la fiel Infantería que, por saber morir, sabe vencer. Y volarán tus hijos, ansiosos al combate tu nombre invocarán. Y la sangre enemiga en sus espadas y la española sangre derramada tu gloria y sus hazañas cantarán. Y estos soldados de tu Infantería sienten que se apodera de sus pechos, con la épica nobleza y gallardía, el ansia altiva de los grandes hechos, te prometen ser fieles a la historia y dignos de tu honor y de tu gloria.

domingo, 15 de octubre de 2017

ORACIÓN A SAN JOSÉ (32)

¿Quién extrañará, oh Santo Patriarca, antes bien, no hallará puesto a razón como cosa lógica y natural, que tu corazón rebosara de alegría y contento en cuanto te fijabas en los dulcísimos rostros de Jesús y María? ¿Debías ser acaso de inferior condición que los felices moradores de Nazaret? Estos, en sentir de San Juan Crisóstomo, corrían presurosos tras las huellas de Jesús y María por el gusto que en contemplarles sentían. Vayamos, decían, contemplemos fijamente y con atención al Hijo de María, cuya mirada nos volverá a la calma y la alegría. Y estos no conocían a Jesús como quien era, pero tú sabías que no era tan solo hombre, sino el esplendor de la gloria del Padre y la figura de su substancia, es decir, Dios verdadero.

JACULATORIA. Haz que corramos a porfía en pos de Jesús, para que le alcancemos eternamente en el Cielo. Amén.

LA MUERTE NO ES EL FINAL

Cuando la pena nos alcanza por un compañero perdido, cuando el adiós dolorido busca en la fe su esperanza, en tu palabra confiamos, con la certeza que Tú ya le has devuelto a la vida, ya le has llevado a la luz.




400 ANIVERSARIO FAMILIA VICENCIANA

Vicente de Paúl, en ti vemos a Dios amando a los más pobres con todo el corazón. Vicente de Paúl, en ti vemos a Dios mostrando los caminos que llevan al Amor. Nuestros amos y señores son los pobres que nadie quiere. No es suficiente que yo te ame, Señor, si mi prójimo no te ama y conoce. Dadme un hombre de oración y será capaz de todo. Cuanto más te miremos, Señor, mucho más te amaremos.
El servicio a los más pobres ha de ser preferido a todo. Dondequiera que alguien sufre, Señor, allí encuentro vivo tu rostro.

jueves, 12 de octubre de 2017

CANCIÓN DE LA LUNA NUEVA (Ricardo Peña)

Lunita, flor de la aldea,
si vieras cómo te rizas,
si vieras cómo te arqueas.
Lunita, luna tan fea.

Un sombrerito de niebla
decora hoy tu cabeza.
Lunita, triste, tan fea.

domingo, 8 de octubre de 2017

NO HE DE CALLAR (Salvador Freixedo)

No he de callar, por más que con el dedo
me impongan la orden de guardar silencio;
ya estoy harto de hacer de don Prudencio
o de estar quieto como don Tancredo.

Ya hace tiempo que yo he perdido el miedo,
y cuando hay algo injusto que presencio,
de una u otra manera yo me agencio
para que se oiga a Salvador Freixedo.

Ahora ya nunca callado me quedo
cuando contemplo tantas tonterías
que nos presentan como progresías.

Guardar silencio ante ellas, ya no puedo.
Yo no hablo por hablar, y nunca miento,
digo sinceramente lo que siento.

sábado, 7 de octubre de 2017

AL RECIÉN NACIDO (Louis Ratisbonne)



¡Oh niño! hoy que tus ojos
al sol coloras,
todo el mundo sonríe;
solo tú lloras.
Quiera Dios, al cerrarlos
a humanos días,
que todo el mundo llore
y tú sonrías.

viernes, 6 de octubre de 2017

ORACIÓN A DIOS OMNIPRESENTE

Dios omnipresente, que estás presente en todo el universo y en la más pequeña de tus criaturas y  rodeas con tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de tu amor para que cuidemos la vida y la belleza.
Inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos sin dañar a nadie.
Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar a los abandonados y olvidados de esta tierra que tanto valen a tus ojos.
Sana nuestras vidas, para que seamos protectores del mundo y no depredadores, para que sembremos hermosura y no contaminación y destrucción.
Toca los corazones de los que buscan solo beneficios a costa de los pobres y de la tierra.
Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa, a contemplar admirados, a reconocer que estamos profundamente unidos con todas las criaturas en nuestro camino hacia tu luz infinita.
Gracias porque estás con nosotros todos los días.
Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha por la justicia, el amor y la paz. 

domingo, 1 de octubre de 2017

SONETO (Ricardo Palma)

Vi elevarse un altar a la virtud
y el crimen castigado por doquier;
vi ¡oh prodigio! constancia en la mujer
y ciencia en la indolente juventud.
Honrada contemplé a la senectud
y en manos de los buenos el poder;
triunfante la justicia, y el deber
levantado a magnífica altitud.
Arca abierta miré en la caridad
y proscrita la infamia de Caín;
fe en el amor, confianza en la amistad,
patriotismo en la gente más ruin...
- Pero ¿en dónde vio usted tanto primor?
- En sueños, queridísimo lector.

ASPIRACIÓN AL CIELO (José María Roa Bárcena)

No siempre dócil y sumisa esclava
ha de besar el alma las cadenas
que aprisionada al cuerpo vil la tienen.
A regiones más puras y serenas
que aqueste mundo que de cárcel sirve,
mansión de duras penas,
remonte alguna vez osado el vuelo,
que en la tierra no es más que peregrina,
y su patria es el cielo.
En éxtasis de amor el alma suba
a la mansión divina,
y, aunque vida mortal arrastre en tanto
que el débil cuerpo hasta el sepulcro avanza,
no viva sino en Dios tres veces Santo
que es del hombre refugio y esperanza.

viernes, 29 de septiembre de 2017

ORACIÓN A SAN MIGUEL POR NUESTRA PATRIA

Poderosísimo defensor del Reino de Dios, acudimos a ti en esta hora de tantas tribulaciones en nuestra Patria para que con tu inmenso poder destruyas las maldades sembradas por los enemigos del Rey del universo.
Confiamos en ti, San Miguel arcángel, el bienestar y futuro de nuestros hijos, familias y nación. Y es por lo que esperamos que tu poderoso ejército de ángeles actúen en pro del rescate del amor y la solidaridad.
No permitas, poderoso señor, que los que están en el mal destruyan lo bueno y bello de la Creación.
Acompáñanos en la defensa de la Patria que soñamos, queremos y necesitamos, porque solo así estaremos en el camino de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

jueves, 21 de septiembre de 2017

ORACIÓN A SAN JOSÉ (31)

¡Oh Santo, mayor que todos los Santos!, digno de ser venerado, invocado y amado, no menos por la excelencia de tus virtudes y altura de tu gloria, que por el poder de tu intercesión. Yo N. declaro en presencia de Jesucristo, que te escogió para ser su padre en la tierra, y de María, que contigo se unió como esposo purísimo, que te escojo hoy por mi abogado y protector. Y propongo firmemente no dejarte jamás, ni dejar tampoco de hacer cuanto sé y puedo para honrarte. Te suplico, pues, con todo el afecto de mi corazón, que acogiéndome bajo el manto de tu protección me reputes como perpetuo siervo tuyo. Asísteme, pues, en todas mis cosas. Hazme propicios a Jesús y María, y no me abandones en la hora de la muerte. Amén.

JACULATORIA

Si del trono de tu gloria vuelves, José, a nosotros compasivo esos tus ojos, nos salvará Jesús.

ORACIÓN A LA VIRGEN DE LA NUBE

¡Oh, Santísima Madre del Cielo,
que el Hijo nos dejó con gran cariño,
llevas en tu mano al Divino Niño,
portador de luz y de consuelo.

Ayuda a nuestros corazones duros,
a amar a Cristo como tú lo amaste;
a Aquel que tú, piadosa, adoraste,
y diste besos con labios puros.

Ahora que lo miramos crucificado,
pagando por pecados ajenos,
queremos ofrecerle, al menos, 
penitencia franca por cada pecado.

Ya que nos embarga una gran congoja
de saber que por nosotros padece,
Aquel que nuestros hombros sus andas mece, 
el Dios bueno que deseamos nos acoja.

¡Oh Madre linda del Cielo!,
que entre las nubes apareciste,
mira que nuestro corazón persiste,
haznos amar al Señor de los Milagros
que está contigo en el Cielo.

Amén.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

ORACIÓN POR LAS VÍCTIMAS DE UN TERREMOTO DEL PAPA BENEDICTO XVI

Te confiamos nuestros seres queridos a Ti, señor, sabiendo que a tus fieles Tú no les quitas la vida sino que la transformas, y en el mismo momento en que es destruida la morada de este exilio nuestro en la Tierra, te preocupas de preparar una eterna e inmortal en el Paraíso.
¡Padre Santo, Señor del Cielo y de la Tierra, escucha el grito de dolor y de esperanza que se eleva de esta comunidad duramente probada por el terremoto! Es el grito silencioso de la sangre de madres, de padres, de jóvenes y también de pequeños inocentes que sube de esta tierra. Han sido arrancados del afecto de sus seres queridos, acógelos a todos en tu paz, Señor, que eres el Dios-con-nosotros, el Amor capaz de dar la vida sin fin.
Te necesitamos a Ti y a tu fuerza, porque nos sentimos pequeños y frágiles frente a la muerte.
Te pedimos que nos ayudes, porque solamente tu apoyo puede hacernos volver a levantar e inducirnos a retomar juntos, cogiéndonos confiados uno a otro de la mano, el camino de la vida.
Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Salvador, en el que brilla la esperanza de la feliz resurrección. Amén.

lunes, 18 de septiembre de 2017

ORACIÓN A SAN JUAN MACÍAS

Glorioso Juan Macías, santo de los milagros y profecías, que amaste al Señor a través de tus hermanos los hombres, especialmente los más pobres y desamparados, que fuiste guiado por el discípulo amado, San Juan Evangelista, dirige y guía nuestros caminos y haz que encontremos paz y tranquilidad en la aflicción, socórrenos ahora con tu generosa y pródiga mano, ruega ante nuestro Padre todopoderoso y dador de todo bien y pídele nos conceda alivio y solución en los graves problemas económicos que ahora tanto nos preocupan y hacen padecer.
(Solicitar lo que se desea obtener).


ORACIÓN A SAN JOSÉ DE CUPERTINO PARA LOS ESTUDIANTES

Gloriosísimo San José de Cupertino, Protector de los examinados, no desdeñes las súplicas que te dirijo implorando tu auxilio en los exámenes de mis estudios.
Alcánzame del Señor que, como verdadera fuente de Luz y Sabiduría, disipe las dos clases de tinieblas de mi entendimiento, el pecado y la ignorancia, instruyendo mi lengua y difundiendo en mis labios la gracia de su bendición.
Dame agudeza para entender, capacidad para retener, método y facultad para aprender, sutileza para interpretar; y en el momento del examen, gracia y abundancia para hablar, acierto al empezar, dilección al progresar y perfección al acabar, si así conviene a la mayor gloria de Dios y provecho de mi alma. Amén.

San José de Cupertino, intercede por todos los estudiantes del mundo.


ORACIÓN A LA SEÑORA DE TODOS LOS PUEBLOS



sábado, 16 de septiembre de 2017

CÁNTICO DE ZACARÍAS (PADRE DE SAN JUAN BAUTISTA)

«Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo, y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas, para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian. Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, del juramento que hizo a nuestro padre Abraham de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos, lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida. Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

sábado, 9 de septiembre de 2017

SEÑOR, ME HAS MIRADO A LOS OJOS




Tú has venido a la orilla, 
no has buscado ni a sabios ni a ricos. 
Tan sólo quieres que yo te siga. 

Señor, me has mirado a los ojos, 
sonriendo has dicho mi nombre. 
En la arena he dejado mi barca: 
junto a Ti buscaré otro mar. 

Tú sabes bien lo que tengo, 
en mi barca no hay oro ni espada, 
tan sólo redes y mi trabajo. 

Señor, me has mirado a los ojos, 
sonriendo has dicho mi nombre. 
En la arena he dejado mi barca: 
junto a Ti buscaré otro mar. 

Tú necesitas mis manos, 
mi cansancio que a otros descanse, 
amor que quiera seguir amando. 

Señor, me has mirado a los ojos, 
sonriendo has dicho mi nombre. 
En la arena he dejado mi barca: 
junto a Ti buscaré otro mar. 

Tú, pescador de otros lagos, 
ansia eterna de hombres que esperan. 
Amigo bueno que así me llamas. 

Señor, me has mirado a los ojos, 
sonriendo has dicho mi nombre. 
En la arena he dejado mi barca: 
junto a Ti buscaré otro mar

CANTO A LA PROVIDENCIA DE DIOS SOBRE EL JUSTO (Salmo 91)

El que habita al amparo del Altísimo y mora a la sombra del Todopoderoso, diga a Dios: "Tú eres mi refugio y mi ciudadela, mi Dios, en quien confío". 
Pues Él te librará de la red del cazador y de la peste exterminadora; te cubrirá con sus plumas, hallarás refugio bajo sus alas, y su fidelidad te será escudo y adarga.
No tendrás que temer los espantos nocturnos, ni las saetas que vuelan de día, ni la pestilencia que vaga en las tinieblas, ni la mortandad que devasta en pleno día.
Caerán a tu lado mil, y a tu derecha diez mil; a ti no te tocará. Con tus mismos ojos mirarás y verás el castigo de los impíos.
Teniendo a Yavé por refugio, el Altísimo por tu asilo, no te llegará la calamidad ni se acercará la plaga a tu tienda.
Pues te encomendará a sus ángeles para que te guarden en todos tus caminos, y ellos te levantarán en sus palmas para que tus pies no tropiecen en las piedras.
Pisarás sobre áspides y víboras y hollarás al leoncillo y al dragón. "Porque se adhirió a mí, yo le libertaré; yo le defenderé, porque conoce mi nombre. Me invocará él, y yo le responderé; estaré con él en la tribulación, le libertaré y le glorificaré. Le saciaré de días y le haré ver mi salvación".

LA MONTAÑA (Roberto Carlos)

Voy a seguir una luz en lo alto, 
voy a oír una voz que me llama, 
voy a subir la montaña 
y estar aún más cerca de Dios y rezar.

Voy a gritar, y este mundo me oirá y me seguirá. 
Todo este camino me ayudará 
a mostrar como es este grito de amor y de fe.

Voy a pedir que las estrellas no paren de brillar, 
que los niños no dejen de sonreír, 
que los hombres jamás se olviden de agradecer.

Por eso digo: te agradezco, Señor, un día más; 
te agradezco, Señor, que puedo ver. 
Qué sería de mi sin la fe que yo tengo en Ti.

Por más que sufra te agradezco, Señor, también te lloro; 
te agradezco, Señor, por entender 
que todo eso me enseñe el camino que lleva a Ti.

Una vez más te agradezco, Señor, por otro día; 
te agradezco, Señor, que el sol nació; 
te agradezco, Señor, nuevamente agradezco, Señor.

Por eso digo: te agradezco, Señor, por las estrellas;
te agradezco, Señor, por la sonrisa; 
te agradezco, Señor, nuevamente agradezco, Señor.

Una vez más, te agradezco Señor, por nuevo día;
te agradezco, Señor, por la esperanza;
te agradezco, Señor, nuevamente agradezco, Señor.

Por eso digo: te agradezco, Señor, por la sonrisa;
te agradezco, Señor, por el perdón;
te agradezco, Señor, nuevamente agradezco, Señor

Una vez más te agradezco, Señor, por la esperanza;
te agradezco, Señor, por todo esto;
te agradezco, Señor, nuevamente agradezco, Señor.