EL NIÑO DE MARÍA La tendré siempre en los ojos, en el corazón, en las manos. La santa voluntad de Dios por María y con María. ¡Toda mi felicidad está ahí! Desapareced, vanos objetos de la tierra... He dicho adiós a vuestros falsos dulzores. Mi elección está hecha: Siempre cerca de mi Madre, buscaré solo de Dios los favores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario