jueves, 21 de octubre de 2021

ORACIÓN SANTA ÚRSULA


¡Oh Dios!, que has concedido a las vírgenes dignamente consagradas a Ti el valor de enfrentar, con Úrsula como su líder, una lucha maravillosa a través de la palma de la mano del martirio y que alcanzaron la gloria de la contemplación celestial, te rogamos que concedas que podamos ser ayudados por la oración de aquellos que en este día, después de haber pasado por las puertas de la muerte, has hecho triunfar en el Cielo.
Por nuestro Señor Jesucristo, quien vive y reina con Dios Padre, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.



MEDITACIÓN JUEVES XXIX TIEMPO ORDINARIO B (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,49-53):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo! Tengo que pasar por un bautismo, ¡y qué angustia hasta que se cumpla.¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división. En adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra».

Palabra del Señor





miércoles, 20 de octubre de 2021

ORACIÓN POR LOS NO NACIDOS

Padre amado, Tú que eres todo pureza y amor universal sin medida, te pedimos que tu amor descanse en nosotros. Abríganos con el manto de la esperanza y protégenos contra toda maldad de ese enemigo malo que ha infundido en los corazones de muchos la idea aberrante de desechar a los niños no nacidos.
Señor, Tú que todo lo puedes y no hay imposibles para Ti, toca con compasión los corazones de aquellas mujeres embarazadas en nuestro mundo, que no están pensando en la maternidad y que ven en su pequeño niño que llevan en el vientre una carga que hay que eliminar. Ayúdales a ver que el niño que llevan en su interior está hecho a tu imagen y semejanza, que son pureza encarnada de tu amor. Que puedan abrir su conciencia a la vida que Tú mismo las has regalado y respeten también la vida de su niño por nacer.
Derrama todos tus consuelos sobre la vida de estas mujeres y personas que la apoyan, para que se sientan amados por Ti y ahuyenten el deseo de asesinar a su propio hijo. Llévate sus temores y hazles saber que su corazón debe estar lleno de amor y no de egoísmos. Dales un corazón de carne para que puedan amar a sus bebés con la misma ternura que Tú les amas. Envíales las fuerzas que necesitan para traer al mundo a ese bebé por nacer y que no se sientan solas en este proceso. Que puedan conocer que sus niños por nacer son una bendición para sus vidas y no una maldición o una carga que no puedan soportar.
También te pedimos por estos niños por nacer. Que tu gracia los cubra y esté siempre en ellos para que sus madres puedan sentirse amadas y deseadas por ellos a través de ese cordón de amor que los une.
Te lo pedimos, Señor, Padre nuestro, a través de tu amado Hijo Jesucristo, por su preciosa Sangre, por Él, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por siempre y para siempre. Amén. 

EN LAS NOCHES DE INVIERNO

En las noches de invierno, el tenue brillo
del velador, charlar de muchas cosas,
en tanto que tus manos mariposas
vuelan sobre la caja del bolillo.
Otras noches leer algún sencillo
libro de rimas o galantes prosas,
o las historias tristes o medidas
de algún señor feudal de horca y cuchillo.
Más tarde, en la alcobita perfumada,
tras de breve oración, sobre la almohada
mi sien juntar a tu cabeza rubia,
y, en Dios y en ti fincada mi esperanza,
dormirme mientras caen en la labranza
los monótonos hilos de la lluvia.

MARTIRIO DE SANTA ÚRSULA Y LAS ONCE MIL VÍRGENES


La historia de Santa Úrsula narra que esta era una joven de la familia real, hija del rey de la Bretaña Insular; a Santa Úrsula la habían decidido enviar a tierras del continente habiéndola ofrecido en matrimonio arreglado a un príncipe pagano. Sin embargo, Santa Úrsula tenía en su corazón el deseo de servir a Dios, por lo que para retrasar su matrimonio, se embarcó en un viaje junto a sus damas de compañía y otras mujeres cristianas para iniciar una peregrinación hacia Roma; la leyenda cuenta que el grupo eran unas once mil vírgenes.

Estando en la ciudad de Colonia, santa Úrsula y las doncellas fueron interceptadas por los hunos y hechas prisioneras. El cabecilla de los hunos le propuso a santa Úrsula matrimonio a cambio de su libertad; sin embargo, Úrsula en su corazón solo deseaba consagrarse a Jesús, por lo que rechazó la propuesta.
Todas las vírgenes prefirieron morir antes que ser profanadas por los bárbaros.

Murieron todas asaeteadas y a golpe de espada y machete, armas empleadas por los nórdicos. Úrsula murió atravesada con una flecha, aunque seguramente sería tratada igual que las demás. Otras muchas fueron torturadas hasta la muerte.



ORACIÓN A SANTA IRENE DE TANCOR CONTRA LOS CHISMES


Oh dulcísima Santa Irene, dulce alma entregada siempre a los demás y víctima de una gran cantidad de calumnias, difamaciones y rechazos, te pido que intercedas hoy por mí ante el Altísimo para que sea magnánimo con todos nosotros y nos conceda las peticiones importantes que tenemos para Él.

Solo pido que, con tu poderosa ayuda, Dios me permita ver en su gran clemencia y nos aleje de toda la oscuridad que hay en este mundo. Ayúdame a que mi plegaria se eleve hasta lo más alto de los cielos para que finalmente pueda aliviar cada una de mis necesidades, y todos los problemas que en este momento me atormentan.

Te imploro que, con el poder y la voluntad del Señor, me enseñes a luchar contra el mal y me muestres el valor que tengo en mi corazón. Aleja de una vez por todas aquellas energías negativas como el odio, la envidia, el mal y la maldad que en este momento se apoderan de mí y de todo lo que ocurre en mi vida.

He tenido que enfrentar duras pruebas que quiero comenzar a dejar atrás; ahora estoy siendo víctima de palabras falsas que solo contienen rumores y chismes en mi contra, creados por personas malintencionadas que solo quieren hacerme daño, tanto en mi equilibrio emocional como en el éxito de cada una de las cosas que realizo.

Por eso hoy realizo esta oración, la cual te ruego hagas llegar hasta el Señor, para que Él mismo pueda silenciar la voz de aquellos individuos inescrupulosos que hablan de mí sin tomarse el tiempo de conocer la verdad o la realidad  de los hechos.

Por favor, dame las respuestas y la palabra cuando alguien me esté diciendo mentiras o esté creando información sobre mí que no corresponde a la verdad. Presenta ante el trono de nuestro Dios lo que por tu mediación pido, alcánzame del Señor esta gracia, si corresponde a su santísima voluntad y es lo correcto para mi alma. Amén.



MEDITACIÓN MIÉRCOLES XXIX TIEMPO ORDINARIO B (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,39-48):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete. Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».
Pedro le preguntó: «Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?».
El Señor le respondió: «¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas? Dichoso el criado a quien su amo, al llegar, lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes. Pero si el empleado piensa: "Mi amo tarda en llegar", y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles. El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos. Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá».

Palabra del Señor




 

SANTA IRENE DE TANCOR


Irene de Tancor nació en Portugal, dentro de una familia influyente en la localidad de Nabancia. Sus padres, al ver que la niña era muy hermosa, decidieron protegerla desde temprana edad. Para ello, decidieron enviarla a un monasterio a cargo de un venerable monje llamado Remigio.

Desde muy pequeña, Irene fue llamada para la vida religiosa por Dios. Quería consagrar su vida al Señor como monja. Sin embargo, al alcanzar la pubertad su belleza despertó sentimientos impropios en su benefactor, el monje Remigio. 

Cuando el hombre hizo proposiciones indecentes a Irene, ella, escandalizada, lo reprendió y le recordó que aquello no era bueno a los ojos de Dios. Desde ese entonces, el monje albergó sentimientos vengativos en contra de la joven. Ella nunca salía del monasterio y vivía apartada del bullicio de la época, junto con dos de sus tías que tenían la misma edad que ella. Además eran supervisadas por su tío, que era el abad del Monasterio de Santa María. 


Sucedió que una vez mientras Irene visitaba los sacramentos, fue vista por un joven llamado Britaldo, que era hijo del señor del pueblo. El muchacho quedó totalmente enamorado de ella, y al enterarse que sería monja se deprimió y dejó de comer. Irene al escuchar que el joven corría peligro de muerte, pidió a un grupo de personas respetables que la acompañaran a hablar con él.


Al verlo, le habló con mucha intensidad de su amor por Dios y su voto de castidad. Luego de prometerle que ella no sería de ningún hombre porque su pureza era del Creador, Britaldo se curó de la tristeza. Irene contenta de haber ayudado al muchacho, volvió al monasterio para dar gracias al Padre por la resolución de aquello.

Sin embargo, el monje Remigio vengativo, al saber lo sucedido le dio un brebaje a Irene, que le hizo enfermar del estómago. Su vientre se hinchó y era semejante al de una mujer embarazada; por supuesto rápidamente se regó que la joven estaba encinta.

Britaldo, al enterarse de esta noticia, enloqueció de los celos y mandó a un soldado a darle muerte a Irene.

Sucedió que una tarde la muchacha fue a orar al río Naban por todo aquello que le estaba sucediendo. Mientras estaba sumida en la plegaria y con lágrimas en los ojos, su garganta fue atravesada por la espada del asesino. Después de esto dejó caer el cuerpo de santa Irene al río.



Ante tal injusticia, mientras su tío el abad rezaba en el monasterio de Santa María, tuvo una revelación de lo que había sucedido a Irene. Usó su influencia sobre el pueblo, y en procesión se fueron por las orillas del río, hasta encontrar su cadáver. Sorprendidos, descubrieron que el cuerpo de la virgen había sido depositado en un sepulcro rodeado de flores. Al intentar removerlo, no pudieron y se dieron cuenta de que era voluntad de Dios que su hija descansara en ese lugar.

Hoy en día en el lugar se encuentra una estatua en honor a Santa Irene de Tancor. Su festividad se celebra el 20 de octubre según el santoral católico.



MARTIRIO DE SAN ANDRÉS CALIBIA


San Andrés era cretense; sin embargo, para distinguir a este mártir del otro san Andrés de Creta, obispo muerto unos veinticinco años antes, se le llama «el Calibita» o «in Crisi», por el sitio donde fue sepultado. Cuando el emperador Constantino V Coprónimo desató la campaña contra las sagradas imágenes, san Andrés se trasladó a Constantinopla para participar en la lucha. En cierta ocasión en que el propio emperador asistió en persona a la tortura de unos cristianos, san Andrés protestó violentamente en público; en seguida fue llevado a la presencia del emperador, quien le acusó de idólatra. San Andrés, por su parte, calificó a Constantino de hereje. Al punto, los presentes se arrojaron sobre él y le golpearon. Cuando los guardias le conducían, cubierto de sangre, a la prisión, Andrés gritó todavía al emperador «¡Ved cuán poco podéis contra la fe!». Al día siguiente defendió de nuevo el culto a las sagradas imágenes ante el emperador, quien le mandó azotar otra vez y recorrer las calles de la ciudad para escarmiento público. Un fanático iconoclasta aprovechó la ocasión para apuñalar al mártir, quien falleció en la Plaza del Buey. Su cadáver fue arrojado desde lo alto de una muralla a una cloaca; pero los cristianos lo rescataron y le dieron sepultura en un sitio próximo, llamado Krisis, donde se construyó más tarde el monasterio de San Andrés.

martes, 19 de octubre de 2021

SUDARIO DE LAS ÁNIMAS


Oh piadosísimo Señor, que dejaste la señal de tu Pasión Santísima en la Sábana Santa, en la cual fue envuelto tu Cuerpo Santísimo cuando fuiste bajado de la Cruz, concédenos que por tu muerte y sepultura santa, y por los dolores y angustias de tu Santa Madre María, Señora nuestra, sean llevadas las almas del Purgatorio a la Gloria de su Resurrección, donde vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.

Rezar un Padrenuestro

ORACIÓN A SAN JUAN PABLO II (1)




PRINCIPALES EFECTOS DE LA GUARDA DE NUESTROS ÁNGELES CUSTODIOS

Principales efectos de la guarda de nuestros ángeles custodios

a) Los ángeles custodios libran constantemente a sus protegidos de innumerables males y peligros, así del alma como del cuerpo: "Que el ángel que me ha librado de todo mal –dijo Israel a su hijo José– bendiga a estos niños" (Gn 48,16).
b) Contienen a los demonios para que no nos hagan todo el mal que ellos desearían hacernos (recuérdese la historia de Tobías).
c) Excitan de continuo en nuestras almas pensamientos santos y consejos saludables (Gen 16 y 18; Act 5.8.10).
d) Ponen ante Dios nuestras oraciones, no porque Dios, omnisciente, necesite de esto para conocerlas, sino para que las oiga benignamente, e imploran por sí mismos los auxilios divinos que nos ven necesitar, cuando a lo mejor nosotros ni siquiera percibimos que necesitamos o que recibimos tales auxilios (cf. Tob 3 y 12; Act 10).
e) Iluminan nuestros entendimientos, proporcionándonos las verdades de modo más fácil de comprender mediante el influjo que pueden ejercer directamente en nuestros sentidos interiores y exteriores.
f) Nos asisten particularmente en la hora de la muerte, cuando más lo necesitamos.
g) Es opinión piadosa de los teólogos que los ángeles custodios respectivos acompañan las almas de sus protegidos o custodiados al purgatorio o al cielo después que estos mueren, como acompañaban las de los antiguos patriarcas al seno de Abraham; efectivamente, en la recomendación del alma después de la muerte de los fieles cantaba la Iglesia: “Salid a su encuentro, ángeles del Señor, recibiendo su alma, poniéndola en presencia del Altísimo...; que los ángeles te lleven al seno de Abraham”.
h) Se cree también piadosamente que los ángeles custodios atienden las oraciones suplicatorias dirigidas por los fieles a las almas de sus custodiados cuando estas se encuentran todavía en el purgatorio “en estado no de socorrer, sino de ser socorridas”; de hecho, las súplicas hechas a las almas del purgatorio se dice que son de las más efectivas.
i) Por último, acompañarán eternamente en el cielo a sus custodiados que consigan la salvación “no para protegerlos, sino para reinar con ellos” y “para ejercer sobre ellos algunos ministerios de iluminación”.



MEDITACIÓN MARTES XXIX TIEMPO ORDINARIO B (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,35-38):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así, bienaventurados ellos».

Palabra del Señor





lunes, 18 de octubre de 2021

ORACIÓN A MARÍA, REINA DE LOS ÁNGELES, POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


María, Reina de los Ángeles, ten piedad de tus hijos que sufren en el Purgatorio. Envía a tus Ángeles para que los ayuden.
Arcángel San Miguel, Arcángel San Gabriel, Arcángel San Rafael, los nueve coros de los Santos Ángeles, los Serafines y Querubines, los Tronos y las Dominaciones, los Príncipes y los Poderes, los Arcángeles y Ángeles, les pedimos en nombre de Dios y en nombre de su Reina, la preciosísima Virgen María, que vayan rápido y ayuden a nuestros hermanos en el Purgatorio.
Ellos sufren mucha angustia y tienen sed de Dios Eterno más que un siervo tiene sed del agua de una vertiente.
Denles fuerzas y guíenlos hacia el camino del Padre celestial. Amén. 

MEDITACIÓN SAN LUCAS, EVANGELISTA (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (10,1-9):

En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él.
Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: "Paz a esta casa." Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: "Está cerca de vosotros el reino de Dios"».

Palabra del Señor





domingo, 17 de octubre de 2021

MEDITACIÓN DOMINGO XXIX TIEMPO ORDINARIO B (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Marcos (10,35-45):

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.»
Les preguntó: «¿Qué queréis que haga por vosotros?»
Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.»
Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?»
Contestaron: «Lo somos.»
Jesús les dijo: «El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado.» Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.
Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.»

Palabra del Señor






sábado, 16 de octubre de 2021

MEDITACIÓN SÁBADO XXVIII TIEMPO ORDINARIO B (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,8-12):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si uno se pone de mi parte ante los hombres, también el Hijo del hombre se pondrá de su parte ante los ángeles de Dios. Y si uno me reniega ante los hombres, lo renegarán a él ante los ángeles de Dios. Al que hable contra el Hijo del hombre se le podrá perdonar, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará. Cuando os conduzcan a la sinagoga, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de lo que vais a decir, o de cómo os vais a defender. Porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir».

Palabra del Señor





NO DISCUTAS CON BURROS


Una mañana como otra cualquiera, caminaba un burro alrededor de un tigre, el burro dando saltos y haciendo muchos aspavientos le decía al tigre insistentemente:

 

– Mira tigre: la hierba es azul.

 

El tigre, sorprendido, respondió ante lo evidente:

 

– No, estás cegado, mira bien, la hierba es verde.

 

La discusión comenzó a calentarse y al ver el tono que estaba tomando, tigre y burro decidieron buscar al rey de la selva para que les hiciese de árbitro, al león.

 

Antes de llegar al claro donde el león vigilaba su reino, el burro, con sus saltos y aspavientos, se adelantó y llamó su atención:

 

– Su alteza, ¿no es cierto que la hierba es azul?

 

El león levantó una ceja, y sin mirar al burro, respondió:

 

– Cierto, la hierba es azul.

 

Entonces el burro, sintiéndose valiente ante esta respuesta, y aunque en el fondo de su conciencia sabía que no era cierta,  continuó fanfarrón:

 

– El tigre no está de acuerdo conmigo y me molesta con sus respuestas. Por favor, castígalo.

 

El rey sentenció:

 

– El tigre será castigado con 2 años de silencio.

 

El burro saltó alegremente y siguió su camino muy contento, rebuznando burlón:

 

– ¡Sí, sí, sí, la hierba es azul y el tigre estará en silencio durante 2 años!

 

Sorprendido, el tigre se volvió hacia el león y preguntó:

 

– Su Majestad, ¿por qué el castigo? Después de todo, la hierba es verde.

 

El león respondió, sin mirar tampoco al tigre:

 

– Si, por supuesto que la hierba es verde.

 

El tigre volvió a preguntar:

 

– ¿Y por qué me has castigado entonces?

 

Con un fuerte rugido el león respondió:

 

– No tiene nada que ver si la hierba es azul o verde. El castigo se debe a que no me cabe en la cabeza que una criatura valiente e inteligente, como tú, discuta con un burro.

Y más aún, que venga a molestarme con esa estúpida y evidente pregunta.


Moraleja

No hay mayor pérdida de tiempo, esfuerzo y paz que discutir con fanáticos, tercos y obstinados, a los que la verdad o la realidad nada les importa. Solo prestan atención a que sus creencias y falsas ilusiones obtengan el trofeo ganador.

Así que no pierdas tu valioso tiempo en discusiones sin sentido.

Hay quien por muchas demostraciones, evidencias y pruebas, no tienen capacidad de comprensión, no tienen la evolución suficiente; y otras están cegadas por su gran ego, por el odio o por el resentimiento y su máximo deseo es quedar con la razón de su parte, aunque esto no sea cierto.

Es más importante conservar la paz y la tranquilidad, que esforzarse por iluminar a quien no está preparado.

viernes, 15 de octubre de 2021

ORACIÓN A SAN JOSÉ POR UN ALMA DEL PURGATORIO



Amorosísimo San José, que tan tiernamente amaste a Jesús y tan vivamente sentiste la privación de su presencia cuando le perdiste en el templo, te encomiendo con todo fervor el alma de (se dice el nombre), que, lejos tal vez de la beatífica presencia de Dios, está ahora padeciendo en el purgatorio.
¡Oh santo patriarca!, sé su consuelo en aquel lugar de pena y expiación y dígnate aplicarle los piadosos sufragios de los fieles, particularmente los míos. Constitúyete su intercesor para con Jesús y María y rompe con tu poderosa oración sus cadenas, para que pueda abismarse en el seno de Dios y gozar cuanto antes de la felicidad eterna. Amén.

Señor Jesús, Tú que por tu pasión dolorosa redimiste a todas las almas, a aquellas que están en el Purgatorio llévalas al Cielo por intercesión de la Virgen y San José. 

MEDITACIÓN VIERNES XXVIII TIEMPO ORDINARIO B - SANTA TERESA DE JESÚS (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,25-30):

En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Palabra del Señor







ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO

Dios misericordioso, que nos perdonas y quieres la salvación de todos los hombres, imploramos tu clemencia, para que, por la intercesión de María Santísima y de todos los santos, concedas a las almas de nuestros padres, hermanos, parientes, amigos y bienhechores, que han salido de este mundo, la gracia de llegar a la reunión de la eterna felicidad…

Santísima Virgen María, Reina del Purgatorio: vengo a depositar en tu corazón inmaculado una oración en favor de las almas benditas, que sufren en el lugar de expiación. Dígnate  escucharla, clementísima Señora, si es esta tu voluntad y la de tu misericordioso Hijo. Amén.

María, Reina del Purgatorio, te ruego por aquellas almas por las cuales tengo o pueda tener alguna obligación, sea de caridad o de justicia.

Dios te salve, María… Dales, Señor, el descanso eterno. Y luzca para ellas la luz perpetua. Descansen en paz. Amén.

María, Reina del Purgatorio: te ruego por las almas más abandonadas y olvidadas y a las cuales nadie recuerda; tú, Madre, que te acuerdas de ellas, aplícales los méritos de la pasión de Jesús, tus méritos, y los de los santos, para que alcancen así el eterno descanso.

Dios te salve María… Dales, Señor, el descanso eterno. Y luzca para ellas la luz perpetua. Descansen en paz. Amén.

María, Reina del Purgatorio: te ruego por aquellas almas que han de salir más pronto de aquel lugar de sufrimientos, para que cuanto antes vayan a cantar en tu compañía las eternas misericordias del Señor.

Dios te salve María… Dales, Señor, el descanso eterno. Y luzca para ellas la luz perpetua. Descansen en paz. Amén.

María, Reina del Purgatorio: te ruego de una manera especial por aquellas almas que han de estar más tiempo padeciendo y satisfaciendo a la divina Justicia. Ten compasión de ellas, ya que no pueden merecer sino solo padecer; abrevia sus penas y derrama sobre estas almas el bálsamo de tu consuelo.

Dios te salve María… Dales, Señor, el descanso eterno. Y luzca para ellas la luz perpetua. Descansen en paz. Amén.

María, Reina del Purgatorio: te ruego de modo especial por aquellas almas que más padecen. Es verdad que todas sufren con resignación, pero sus penas son atroces y no podemos imaginarlas siquiera. Intercede, Madre nuestra, por ellas y Dios escuchará tu oración.

Dios te salve María… Dales, Señor, el descanso eterno. Y luzca para ellas la luz perpetua. Descansen en paz. Amén.

Virgen Santísima, te pido que, así como me acuerdo de las benditas ánimas del purgatorio, se acuerden de mí los demás, si he de ir allá a satisfacer por mis pecados. En ti, Madre mía, pongo toda mi confianza de hijo, y sé que no he de quedar defraudado. Amén. 

jueves, 14 de octubre de 2021

MEDITACIÓN JUEVES XXVIII TIEMPO ORDINARIO B (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,47-54):

En aquel tiempo, dijo el Señor: «¡Ay de vosotros, que edificáis mausoleos a los profetas, después que vuestros padres los mataron! Así sois testigos de lo que hicieron vuestros padres, y lo aprobáis; porque ellos los mataron, y vosotros les edificáis sepulcros. Por algo dijo la sabiduría de Dios: "Les enviaré profetas y apóstoles; a algunos los perseguirán y matarán"; y así, a esta generación se le pedirá cuenta de la sangre de los profetas derramada desde la creación del mundo; desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que pereció entre el altar y el santuario. Sí, os lo repito: se le pedirá cuenta a esta generación. ¡Ay de vosotros, maestros de la Ley, que os habéis quedado con la llave del saber; vosotros, que no habéis entrado y habéis cerrado el paso a los que intentaban entrar!».
Al salir de allí, los escribas y fariseos empezaron a acosarlo y a tirarle de la lengua con muchas preguntas capciosas, para cogerlo con sus propias palabras.

Palabra de Señor


miércoles, 13 de octubre de 2021

MEDITACIÓN MIÉRCOLES XXVIII TIEMPO ORDINARIO B (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,42-46):

En aquel tiempo, dijo el Señor: «¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios! Esto habría que practicar, sin descuidar aquello. ¡Ay de vosotros, fariseos, que os encantan los asientos de honor en las sinagogas y las reverencias por la calle! ¡Ay de vosotros, que sois como tumbas sin señal, que la gente pisa sin saberlo!».
Un maestro de la Ley intervino y le dijo: «Maestro, diciendo eso nos ofendes también a nosotros».
Jesús replicó: «¡Ay de vosotros también, maestros de la Ley, que abrumáis a la gente con cargas insoportables, mientras vosotros no las tocáis ni con un dedo!».

Palabra del Señor