martes, 25 de agosto de 2026

MARTES XXI T.O. A


Es martes y hoy la Iglesia nos invita a descubrir en las lecturas la autenticidad de nuestra vida y fe. En el evangelio Jesús arremete contra los fariseos y los llama hipócritas, porque externamente cumplen normas pero internamente no aman de corazón. Por eso hoy nos enseña san Pablo que tenemos que mirar la Palabra de Dios como nuestro referente en la vida, como nuestra guía para saber cómo tener limpio nuestro interior y que se note que vivimos la misericordia, la justicia y la fidelidad. Seamos buenos y confiemos en Dios, que rige la Tierra con justicia y fidelidad.


1ª Lectura (2Tes 2, 1-3a.14-17): Os rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por supuestas revelaciones, dichos o cartas nuestras, como si afirmásemos que el día del Señor está encima. Que nadie en modo alguno os desoriente. Dios os llamó por medio del Evangelio que predicamos, para que sea vuestra la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así, pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta. Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os dé fuerzas para toda clase de palabras y de obras buenas.


Salmo responsorial: 95

R/. Llega el Señor a regir la tierra.

Decid a los pueblos: «El Señor es rey, él afianzó el orbe, y no se moverá; él gobierna a los pueblos rectamente».

Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena; vitoreen los campos y cuanto hay en ellos.

Aclamen los árboles del bosque, delante del Señor, que ya llega, ya llega a regir la tierra: regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad.


Versículo antes del Evangelio (Heb 4, 12): Aleluya. La palabra de Dios es viva y eficaz; juzga los deseos e intenciones del corazón. Aleluya.


Texto del Evangelio (Mt 23, 23-26): En aquel tiempo, Jesús dijo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidáis lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe! Esto es lo que había que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están llenos de rapiña y codicia! ¡Fariseo ciego, purifica primero por dentro la copa, para que también por fuera quede pura!».

 











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