Hoy martes las lecturas quieren dejar claro que nuestro corazón debe estar puesto en Dios y no en los bienes pasajeros. Por eso, el profeta advierte al rey de Tiro que morirá como hombre porque ha llegado a creer que todo lo que ha conseguido ha sido por su único mérito. Por eso Jesús hoy en el evangelio señala que un rico no podrá entrar en el Reino de Dios, no por sus riquezas sino porque no cree en Dios, sino sólo en sí mismo. Seamos buenos y confiemos en Dios, que para Él nada hay imposible si confiamos plenamente en su promesa.
1ª Lectura (Ez 28, 1-10): Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, di al príncipe de Tiro: Así dice el Señor: Se hinchó tu corazón, y dijiste: ‘Soy Dios, entronizado en solio de dioses en el corazón del mar’, tú que eres hombre y no dios; te creías listo como los dioses. ¡Si eres más sabio que Daniel!; ningún enigma se te resiste. Con tu talento, con tu habilidad, te hiciste una fortuna; acumulaste oro y plata en tus tesoros. Con agudo talento de mercader ibas acrecentando tu fortuna, y tu fortuna te llenó de presunción.
»Por eso, así dice el Señor: Por haberte creído sabio como los dioses, por eso traigo contra ti bárbaros pueblos feroces; desenvainarán la espada contra tu belleza y tu sabiduría, profanando tu esplendor. Te hundirán en la fosa, morirás con muerte ignominiosa en el corazón del mar. Tú, que eres hombre y no dios, ¿osarás decir: ‘Soy Dios’, delante de tus asesinos, en poder de los que te apuñalen? Morirás con muerte de incircunciso, a manos de bárbaros. Yo lo he dicho». Oráculo del Señor.
Salmo responsorial: Dt 32
R/. Yo doy la muerte y la vida.
Yo pensaba: «Voy a dispersarlos y a borrar su memoria entre los hombres». Pero no; que temo la jactancia del enemigo y la mala interpretación del adversario.
Que diría: «Nuestra mano ha vencido, no es el Señor quien lo ha hecho». Porque son una nación que ha perdido el juicio.
¿Cómo es que uno persigue a mil, y dos ponen en fuga a diez mil? ¿No es porque su Roca los ha vendido, porque el Señor los ha entregado?
El día de su perdición se acerca, y su suerte se apresura. Porque el Señor defenderá a su pueblo y tendrá compasión de sus siervos.
Versículo antes del Evangelio (2Cor 8,9): Aleluya. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriqueceros con su pobreza. Aleluya.
Texto del Evangelio (Mt 19, 23-30): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos. Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos». Al oír esto, los discípulos, llenos de asombro, decían: «Entonces, ¿quién se podrá salvar?». Jesús, mirándolos fijamente, dijo: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible».
Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?». Jesús les dijo: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará la vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros».



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