A una actriz que llegó a ser
famosa por sus laureles,
le dio Mario los papeles
de ángel y furia a escoger.
- ¿Qué duda puede caber?
- dijo la actriz impasible.
- Cualquier mujer sensible,
haciendo al sexo una injuria,
puede imitar a una furia,
pero a un ángel... ¡imposible!
famosa por sus laureles,
le dio Mario los papeles
de ángel y furia a escoger.
- ¿Qué duda puede caber?
- dijo la actriz impasible.
- Cualquier mujer sensible,
haciendo al sexo una injuria,
puede imitar a una furia,
pero a un ángel... ¡imposible!

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