Cierto cura en Torrevieja
bautizó a una niña un día
con el agua que cabía
en una concha de almeja.
bautizó a una niña un día
con el agua que cabía
en una concha de almeja.
La poca agua bautismal
obró en la niña de modo
que no le borró del todo
el pecado original.
obró en la niña de modo
que no le borró del todo
el pecado original.
La dejó mal bautizada
el cura, porque sabía
que así la niña sería
una furia en forma de hada.
el cura, porque sabía
que así la niña sería
una furia en forma de hada.
Furia de instinto tan fiero,
que mató a muchos de amor.
Atrae al hombre el dolor,
como el imán al acero.
que mató a muchos de amor.
Atrae al hombre el dolor,
como el imán al acero.
Y aunque hizo a tantos penar,
fue ella amada hasta morir;
que el saber hacer sufrir
es saber hacerse amar.
fue ella amada hasta morir;
que el saber hacer sufrir
es saber hacerse amar.
Pensando en esta conseja,
mil veces me he preguntado
si a ti te habrá bautizado
el cura de Torrevieja.

No hay comentarios:
Publicar un comentario