viernes, 28 de agosto de 2026

VIERNES XXI T.O. A



Hoy viernes las lecturas nos invitan a descubrir cuál es la sabiduría de Dios y preparar nuestras vidas para llegar a la felicidad que Dios tiene preparada para los que son fieles a su Sabiduría. En la primera lectura, san Pablo quiere ayudarnos a encontrar el sentido de la fe, que se manifiesta en la entrega en Cruz de Cristo, porque el mensaje de salvación es escandaloso o incluso una estupidez para el mundo, pero en la fragilidad y el amor entregado es donde Dios se ha manifestado. Por eso, Jesús, en el evangelio de Mateo, hoy nos enseña que el Reino de los cielos es la capacidad de estar siempre preparados, como las vírgenes prudentes. Quien vive la vida siguiendo las enseñanzas de Cristo siempre está preparado. Sin embargo, las vírgenes insensatas no pudieron entrar porque no habían preparado sus vidas, y al atardecer de la vida sólo entrará en el banquete de bodas el que ha vivido según la Cruz de Cristo. Seamos buenos y confiemos en Dios, que los proyectos de su corazón son los que duran por siempre.



1ª Lectura (1Cor 1, 17-25): No me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo. El mensaje de la cruz es necedad para los que están en vías de perdición; pero para los que están en vías de salvación, para nosotros, es fuerza de Dios. Dice la Escritura: «Destruiré la sabiduría de los sabios, frustraré la sagacidad de los sagaces». ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el sofista de nuestros tiempos? ¿No ha convertido Dios en necedad la sabiduría del mundo? Y como, en la sabiduría de Dios, el mundo no lo conoció por el camino de la sabiduría, quiso Dios valerse de la necedad de la predicación, para salvar a los creyentes. Porque los judíos exigen signos, los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles; pero para los llamados a Cristo, judíos o griegos, un Mesías que es fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Pues lo necio de Dios es más sabio que los hombres; y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.


Salmo responsorial: 32

R/. La misericordia del Señor llena la Tierra.

Aclamad, justos, al Señor, que merece la alabanza de los buenos. Dad gracias al Señor con la cítara, tocad en su honor el arpa de diez cuerdas.

Que la palabra del Señor es sincera, y todas sus acciones son leales; él ama la justicia y el derecho, y su misericordia llena la Tierra.

El Señor deshace los planes de las naciones, frustra los proyectos de los pueblos, pero el plan del Señor subsiste por siempre, los proyectos de su corazón, de edad en edad.


Versículo antes del Evangelio (Lc 21, 36): Aleluya. Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para manteneros en pie ante el Hijo del hombre. Aleluya.




Texto del Evangelio (Mt 25, 1-13): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas. Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Mas a media noche se oyó un grito: ‘¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!’. Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. Y las necias dijeron a las prudentes: ‘Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan’. Pero las prudentes replicaron: ‘No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis’. Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: ‘¡Señor, señor, ábrenos!’. Pero él respondió: ‘En verdad os digo que no os conozco’. Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora».
















No hay comentarios:

Publicar un comentario