lunes, 10 de octubre de 2022

MEDITACIÓN LUNES XXVIII TIEMPO ORDINARIO C (P. Damián Ramírez)


"La gente se apiñaba alrededor de Jesús…” (Lc 11,29-32)

Cerca, Señor Jesús, quisiera tenerte cerca. Cerca para mirarte a los ojos, frente a frente. Cerca para escuchar tus palabras sin traducciones ni interferencias. Cerca para sentir tu presencia que todo lo transforma y todo lo renueva.

Cerca, Señor Jesús, pero cerca no solo para pedirte cosas, ni para exigirte signos ni milagros. Cerca para conformar mi vida a la tuya, cerca para seguir tus huellas en primera persona, cerca para conocerte no de oídas, sino personalmente.

Cerca, Señor Jesús, quisiera estar entre ese grupo de hombres y mujeres que se apiñaba en torno tuyo para ser anunciados, para recuperar la esperanza, para tocar la VIDA y para ser enviado a la mies, que es mucha y extensa.

Cerca, Señor Jesús, estate cerca de mí hoy. Tan cerca que no tenga que pensarte porque ya estés a mi lado todo el tiempo. Alrededor tuyo creceré y alrededor de tu Palabra me organizaré. 

Cerca, quiero estar cerca de Ti, Señor Jesús. Concédeme el don de tu presencia…

Así te lo pido. Así sea.



Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 29-32

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás». 






domingo, 9 de octubre de 2022

ORACIÓN POR LA GRACIA DE LA SALVACIÓN

Queridísimo Jesús, te ruego que cubras las almas de aquellos que han sido infestados por Satán con tu Gracia especial de salvación. Libera sus pobres almas de la perversa cautividad de la que no pueden escapar. Amén.

MEDITACIÓN DOMINGO XXVIII TIEMPO ORDINARIO C (P. Damián Ramírez)

¡Buenos días!

Amanece el día del Señor…

Cuando escuches las lecturas en la misa de hoy, pregúntate :

¿Qué tengo que agradecer hoy?

¡Ufff! ¡Tantas cosas!

¡De tantas "lepras" me viene curando el Señor!

¿De qué "lepra" te cura a ti?

¿Y vienes siendo Naamán, el sirio de la primera lectura; o el samaritano del evangelio?

¡Qué lecciones nos dan los "malos"!

¡Gracias, Señor, por tantas curaciones como haces Tú en mí!

¡Gracias, Señor, por tantas buenas lecciones que me da la gente!

Buen y bendecido domingo junto al Señor. 


Lectura del santo Evangelio según San Lucas 17, 11-19

Una vez, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaría y Galilea. Cuando iba a entrar en una ciudad, vinieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:
«Jesús, maestro, ten compasión de nosotros».
Al verlos, les dijo:
«Id a presentaros a los sacerdotes».
Y sucedió que, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se postró a los pies de Jesús, rostro en tierra, dándole gracias. Este era un samaritano. Jesús, tomó la palabra y dijo:
«¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?».
Y le dijo:
«Levántate, vete; tu fe te ha salvado».





sábado, 8 de octubre de 2022

PALOMA BLANCA (Juan de Dios Peza, 1900)


¡Toda limpia eres tú, toda inocente!...
-Del tibio nido en la íntima ternura
eres del casto amor imagen pura,
con la luz del pudor sobre la frente.
-Cuando en la margen de azulada fuente
que soñadora entre el juncal murmura,
o, replegada el ala, en la espesura
del sombrío pinar, tu voz doliente
dejas oír, parécenme tus quejas
notas del himno que en su eterno anhelo
entona la esperanza ... -Y si te alejas
del bosque, y te alzas con tranquilo vuelo
por la callada inmensidad, semejas
candorosa oración que sube al cielo!... 

MEDITACIÓN SÁBADO XXVII TIEMPO ORDINARIO C (P. Damián Ramírez)


Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío, levantando la voz, le dijo:
«Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron».
Pero él dijo:
«Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».






viernes, 7 de octubre de 2022

ORACIÓN PARA SALVARME DEL FUEGO DEL INFIERNO


Señor Jesús, yo soy un pecador terrible. Por mis acciones, he causado un sufrimiento desesperado a otros y soy arrojado a un lado como resultado. Ya no soy tolerado en la Tierra en ninguna parte. Por favor, rescátame de este desierto y protégeme de las garras del mal. Permíteme arrepentirme. Acepta mi remordimiento. Lléname con tu Fuerza y ayúdame a levantarme de las profundidades de la desesperación. Te entrego a Ti, querido Jesús, mi libre albedrío, para que hagas en mí lo que quieras, para que pueda ser salvado del fuego del infierno. Amén.
 

MEDITACIÓN VIERNES XXVII TIEMPO ORDINARIO C - NTRA. SRA. DEL ROSARIO (P. Damián Ramírez)

"«Alégrate, el Señor está contigo»" (Lc 1,26-38) 

Señor Jesús, gracias. Gracias por recordarme que por tu Gracia vivo alegre, que tengo muchas más razones para la alegría que para la queja y la tristeza. Gracias porque de Ti voy aprendiendo día a día que la verdadera alegría no siempre significa estar bien todo el tiempo y en todo lugar. La verdadera alegría procede de Ti y en Ti tiene su origen y fundamento. 

Señor Jesús, si Tú estás conmigo, qué podré temer, qué duda será más grande que tu amor por mí, qué palabra tuya no entenderé, qué enemigo será más fuerte que mi sentirme refugiado en Ti, qué herida será más hiriente que el ungüento de tu ternura, qué dolor será más fuerte que tu bendición. Gracias, Señor, por ser el motivo de mi alegría, qué suerte saber que te tengo siempre cerca, en mí. 

Señor Jesús, estás conmigo. Ayúdame a contarte a los demás. Ayúdame a dar testimonio de mi amistad contigo. Ayúdame a vivirlo todo desde tu alegría. Ayúdame a ser fiel a tu llamada. Ayúdame a salir de mí para que al encontrar a los otros te encuentren en mi alegría. Haz que comparta con todos el don de ser discípulo tuyo. Dibuja en mí esa sonrisa que lo cambia todo. 

Así te lo pido. Así sea.


 

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 1, 26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo:
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:
«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
Y María dijo al ángel:
«¿Cómo será eso, pues no conozco varón?».
El ángel le contestó:
«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, "porque para Dios nada hay imposible"».
María contestó:
«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
Y el ángel se retiró.






ORACIÓN A SANTA JUSTINA (1)


7 DE OCTUBRE: SANTA JUSTINA DE PADUA

Gloriosa Santa Justina, por ese poder que tienes y esa lucha por siempre perseverar en la fe en nuestro Cristo, te pedimos nos orientes y siempre nos guíes, danos la sabiduría que necesitamos para creerle más a Dios y ser fieles al evangelio, llevando siempre amor al prójimo; que nuestro corazón este más limpio cada día y podamos ser merecedores de la gracia divina. Amén.

MARTIRIO DE SANTA JUSTINA DE PADUA

jueves, 6 de octubre de 2022

ORACIÓN POR LAS ALMAS BENDITAS DEL PURGATORIO (13)


 

FELIZ IGNORANCIA (Dolora CCVI de Ramón de Campoamor)

Oyendo a un confesor que aseguraba
que matan al amor los desengaños,
le preguntó una joven de quince años:
- Pero ¿el amor se acaba?


 

MEDITACIÓN JUEVES XXVII TIEMPO ORDINARIO C (P. Damián Ramírez)

"Pedid y se os dará" (Lc 11,5-13) 

Señor Jesús, al inicio de esta nueva jornada, en mi oración te pido:

- por los que luchan cada día por un mundo mejor

- por los que madrugamos y vamos a trabajar pensando en los nuestros

- por los que no se cansan nunca de hacer el bien

- por los que siguen esperando una oportunidad

- por los que mantienen la esperanza

- por aquellos que lo han perdido todo

- por los que siempre tienen una sonrisa para el prójimo

- por los que buscan la verdad

- por los que tratan a los demás sin acepción de personas

- por los que iluminan la vida de los otros

- por los que viven desapropiados para servir mejor a los demás

- por los que lo dejan todo y te siguen

- por los que son felices 

- por los que buscan la felicidad 

- por los que hacen felices a los demás 

- por los peregrinos

- por los que ponen toda su confianza en Dios

- por los que quieren y cuidan a su familia

- por los que se ocupan con ternura de sus mayores 

- por nuestra Iglesia

- por nuestras comunidades

- por nuestros pastores

- por todos los que nos levantamos con el deseo de vivir dándonos, sin condiciones, a tu estilo, según tu modo de proceder. 

Señor Jesús, como ves lo de pedir se me da bien. Escucha mi oración y ayúdame. Hazte hoy presente y bendice lo que viva y lo que haga, lo que diga y a quien me acerque. 

Así te lo pido. Así sea.


Lectura del santo evangelio según san Lucas 11, 5-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Suponed que alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche y le dice:
“Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle”; y, desde dentro, aquel le responde:
“No me molestes; la puerta ya está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos”; os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por su importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues yo os digo a vosotros: pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre.
¿Qué padre entre vosotros, si su hijo le pide un pez, le dará una serpiente en lugar del pez? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden?».






miércoles, 5 de octubre de 2022

MEDITACIÓN MIÉRCOLES XXVII TIEMPO ORDINARIO C - TÉMPORAS DE OTOÑO (P. Damián Ramírez)


Lectura del santo evangelio según san Mateo 7, 7-11

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!». 






ORACIÓN DE SAN JERÓNIMO EMILIANI POR LA IGLESIA

 


martes, 4 de octubre de 2022

DEBEMOS CONFIAR EN SALVARNOS AUNQUE PEQUEMOS

Aunque no seas como deberías ser, no debes desesperar. Ya es bastante malo el que hayas pecado; ¿por qué, además, haces a Dios erróneo considerándole en tu ignorancia tan impotente? ¿Es Él, quien por amor creó el gran universo que contemplas, incapaz de salvar tu alma? Pues si afirmas este hecho, así como su encarnación, solo haces peor tu condenación. Por lo tanto, arrepiéntete, y Él recibirá tu arrepentimiento, como aceptó el del hijo pródigo (Lucas 15:20), y el de la pecadora (Lucas 7:37-50). Pero si el arrepentimiento es demasiado para ti, y pecas habitualmente, incluso cuando no quieres, muestra humildad al igual que el publicano (Lucas 18:13): esto es suficiente para asegurar tu salvación. Y de igual modo, el que peca sin arrepentirse, puesto que no desespera, debe considerarse como la peor de las criaturas, y no se atreverá nadie a juzgarlo o censurarlo. Más bien, se maravillará de la compasión de Dios, y estará lleno de gratitud hacia su Benefactor, y así podrá recibir muchas otras bendiciones. Incluso si está sometido al maligno por el cual peca, aún así, en el temor de Dios, desobedece al enemigo cuando este último intenta hacerlo desesperar. A causa de esto tiene su porción en Dios; pues es agradecido, da gracias, es paciente, teme a Dios y no juzga para que no sea juzgado. Todas estas son cualidades cruciales. Es lo mismo que dice San Juan Crisóstomo sobre la Gehena: es casi de mayor beneficio para nosotros que el reino de los cielos, ya que a causa de esto muchos entran en el Reino de los cielos, mientras que pocos entran por el bien del mismo cielo; y si entran en él, esto es en virtud de la compasión de Dios. La Gehena nos persigue con temor; el reino nos abraza con amor, y con ambos somos salvados por la gracia de Dios (Homilía sobre la 1ª Carta de Timoteo, cap 15:3)

Pues si los que son atacados por muchas pasiones del alma y del cuerpo, lo soportan todo pacientemente, no descuidando renunciar a su libre voluntad, y no desesperando, entonces serán salvados. De forma similar, el que ha alcanzado el estado libre de la pasión, de la libertad del temor, y de la ligereza del corazón, rápidamente cae si no confiesa continuamente la gracia de Dios, no juzgando a nadie. En efecto, si se atreve a juzgar a alguien, hace evidente que, habiendo adquirido la riqueza, ha confiado en su propia fuerza, como testifica san Máximo. San Juan Damasceno dice que si alguien, aun sujeto a las pasiones y  aun privado del conocimiento espiritual, es puesto a cargo de alguien, este está en gran peligro; y también la persona que ha recibido el desapego y el conocimiento espiritual de Dios pero no ayuda a su prójimo.

Nada beneficia tanto al débil como el alejamiento al silencio, o al hombre sujeto a las pasiones y sin conocimiento espiritual, como la obediencia combinada con el retiro. Ni hay nada mejor como reconocer la propia debilidad e ignorancia, ni nada peor que no reconocerlas. Ninguna pasión es tan detestable como el orgullo, o tan ridícula como la avaricia, “Pues es la raíz de todos los males” (1ª Timoteo 6:10): pues aquellos que con gran trabajo encuentran plata, y la esconden de nuevo en la tierra, permanecen sin beneficio. Esto es por lo que el Señor dice: “No os amontonéis tesoros en la tierra” (Mateo 6:19), y otra vez: “Porque allí donde está tu tesoro, allí también estará tu corazón” (Mateo 6:21). Pues la inteligencia del hombre es arrastrada por la nostalgia de las cosas en las que se ocupa habitualmente, ya sean cosas terrenales, o pasiones, o bendiciones celestiales y eternas. Como dice San Basilio el Grande, ‘un hábito persistente adquiere toda la fuerza de la naturaleza’. 

Una persona débil debe prestar atención, sobre todo, a las inspiraciones de su conciencia, para que pueda liberar su alma de toda condenación. De lo contrario, al final de su vida se arrepentirá en vano y llorará eternamente. Aquel que no pueda soportar, por amor a Cristo, una muerte física como la de Cristo, debería, al menos, soportar una muerte espiritual. Así, será un mártir con respecto a su conciencia, no sometiéndose a los demonios que lo asedian, o a sus propósitos, sino que los vencerá, como hicieron los santos mártires y los santos padres. Los primeros fueron martirizados corporalmente, los últimos espiritualmente. Forzándose uno a sí mismo, se puede derrotar al enemigo; por un leve descuido, cualquiera es cubierto de oscuridad y es destruido. 

MEDITACIÓN MARTES XXVII TIEMPO ORDINARIO C (P. Damián Ramírez)

"Andaba muy afanada con los muchos servicios" (Lc 10,38-42) 

Señor Jesús, hoy tu Iglesia y el orbe entero celebra la fiesta de uno de tus hijos insignes: hoy celebramos por todo lo alto la pequeñez y minoridad de nuestro hermano san Francisco. También él andaba afanado con los muchos servicios hasta que te descubrió vivo y verdadero en los otros, en los últimos, en los hermanos y en la Creación entera. Por él, te damos gracias. 

Señor Jesús, hoy celebramos la grandeza de lo diminuto, la fuerza de lo débil, la potencia de la conversión cuando Tú andas de por medio, la revolución de los cuidados tejidos de detalles y gestos cotidianos, la fraternidad inclusiva, la alegría verdadera porque es evangélica y la alabanza hecha poesía y canción. Haznos también a nosotros hijas e hijos como Francisco, simples, menores, hermanos. 

Señor Jesús, envíanos más Franciscos. Haznos cada día mas humildes, más sencillos y más Iglesia. Haznos más humanos. Verdaderamente humanos. Sencillamente humanos. Sagradamente humanos. Desapropiadamente humanos. Que seas para nosotros todo el bien, el sumo bien. Que seas para nosotros Dios hermano, Dios amigo, Dios alegre. 

Señor Jesús, que vivamos este día agradecidos por tanto como recibimos. Agradecidos por san Francisco, por su canto a la vida, a la familia humana y a la Creación toda. Haznos hermanos menores como él. 

Así te lo pedimos. Así sea.


Lectura del santo evangelio según san Lucas 10, 38-42

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios; hasta que, acercándose, dijo:
«Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano».
Respondiendo, le dijo el Señor:
«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».








 

ORACIÓN A SAN FRANCISCO DE ASÍS PARA PEDIR UN MILAGRO


San Francisco de Asís, padre bueno, padre santo, tú que eres en los cielos muy querido por Dios y en la tierra admirado y venerado por nosotros, dirige desde las alturas tu mirada compasiva y tiéndenos tus caritativas y amables manos; guía nuestros pasos por el camino de la paz, haz que nunca falte el pan en nuestras mesas, ni amor, cariño y alegría en los hogares; haz que sepamos ser generosos con nuestros hermanos y amables y respetuosos con cada criatura de Dios.

San Francisco, hermano, amigo, el santo más amante del sagrado Corazón de Jesús y favorecido con la señal de sus sagradas llagas en tu cuerpo, queremos invocar tu protección sobre nosotros, y pedirte que ruegues a Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, para que alivie nuestras penas y nos envíe sus bendiciones.

Pide también a la Inmaculada Virgen María, de la que fuiste devoto fiel y entregado y proclamaste Patrona de todas tus obras, nos cuide y ampare con sus bondades y sea la que nos acreciente el amor a Dios y a los hombres.

San Francisco, imagen viva de Jesús, ora por nosotros; san Francisco, alma humilde, hombre alegre y paciente, amante de Dios y de todas las criaturas de la tierra, ruega sin cesar por nosotros que te necesitamos; san Francisco, patriarca de los pobres, no nos abandones; san Francisco, milagroso en el amor, aleja nuestros pesares; san Francisco, poderoso ante el Señor y la Virgen, ayúdanos.

Yo (di tu nombre) hoy, con mi esperanza puesta en ti y con el corazón lleno de confianza, quiero pedir tu ayuda en mis dificultades, tu consuelo en mi dolor y tu esfuerzo en mi desaliento. Tú, bendito santo que anduviste por caminos de humildad, tú que te entregaste a Dios tan generosamente, tú que creíste firmemente y obraste con perfecta sinceridad, intercede por mí para que todo me resulte más fácil.

Pon a mi alcance los medios que preciso para que pueda salir victorioso en este mal trance, que llegue a mí la sabiduría y la fuerza para que tome las decisiones correctas; en estos momentos preciso ser asistido con urgencia. Te ruego con todo mi ser no me dejes solo, pide por mis difíciles problemas y sufrimientos a Dios, consigue de Él este especial favor que solicito: (hacer ahora con gran fe la petición).

Dile que con su generosidad tenga a bien concedérmelo, pues Él puede mover montañas y puede hacer llegar los bienes y los favores por los caminos menos esperados, pues Él todo lo puede, Él todo lo alcanza. 

Llena mi vida de tranquilidad y felicidad, mándame algo de tu caridad y bondad, haz que sepa ser mejor persona y no olvide tender una mano a quienes lo necesiten, que tu ejemplo sea quien guíe mis pasos y el amor que sentiste hacia Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo sea el que me acompañe en mis caminos. Por Jesucristo, nuestro hermano y Señor. Así sea.

lunes, 3 de octubre de 2022

ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA PARA ENCONTRAR TIEMPO PARA LA ORACIÓN


Oh Virgen Santísima, ven en mi ayuda mientras lucho por encontrar tiempo para la oración. Ayúdame a dar a tu amado Hijo, Jesucristo, el tiempo que Él merece, para mostrarle cuánto lo amo.
Te pido que Tú, mi bendita Madre, busques para mí las gracias que necesito, y pide a tu querido Hijo toda gracia y favor, para que Él pueda envolverme dentro del seno de su Sagrado Corazón. Amén.

ORACIÓN SAN FRANCISCO DE BORJA


Señor y Dios nuestro, Tú nos mandas valorar los bienes de este mundo apreciándolos según tu ley y voluntad; al celebrar hoy la fiesta de san Francisco de Borja, enséñanos a comprender, como él lo hizo, que nada hay en el mundo comparable al gozo de gastar la vida en tu servicio y en el de nuestros hermanos. Amén.

SAN EWALDO EL NEGRO Y SAN EWALDO EL BLANCO

San Wilbordo y sus once compañeros empezaron la evangelización de Frieslandia en el año 690. Poco después, dos sacerdotes de Nortumbría siguieron el ejemplo de los misioneros y partieron a predicar el Evangelio a los sajones de Westfalia. Ambos habían pasado algún tiempo en Irlanda dedicados a las ciencias sagradas y los dos se llamaban Ewaldo. Para distinguirlos, el pueblo los apodaba «el Rubio» y «el Moreno» (o más bien «el Blanco» y «el Negro»), por el color de sus cabellos. El primero era más versado en la Sagrada Escritura, pero ninguno de los dos cedía ante el otro en devoción y celo. Ambos sacerdotes llegaron a Germania hacia el año 694. Allí conocieron a cierto personaje que se empeñó en presentarles a su señor, porque los misioneros llevaban algunas noticias que podían interesarle. Dicho señor feudal los alojó en su casa durante varios días. Los misioneros aprovecharon ese retiro para hacer oración, cantar salmos e himnos y celebrar diariamente el Santo Sacrificio. 
Al ver los bárbaros la conducta de los dos predicadores, temerosos de que persuadieran a su señor para que renegase de sus dioses y se convirtiese a la nueva religión, decidieron asesinarlos. A Ewaldo el Blanco le degollaron sin más ni más en donde lo encontraron. En cambio, al Negro lo atormentaron largamente con inaudita saña y, antes de matarlo, le arrancaron los miembros uno a uno. Cuando el señor del lugar se enteró de lo sucedido, montó en cólera porque los bárbaros procedieron por su cuenta y ejecutaron a los monjes sin haberles presentado a su juicio. Como represalia, el señor feudal mandó ejecutar a los culpables e incendió la aldea. Los cuerpos de los mártires habían sido arrojados al río, pero fueron descubiertos gracias al fulgor que despedían. Un monje inglés, llamado Tilmón, recibió aviso de lo que significaba aquel fulgor sobrenatural y les dio honrosa sepultura.

MEDITACIÓN LUNES XXVII TIEMPO ORDINARIO C (P. Damián Ramírez)


"Y lo cuidó" 

Señor Jesús, comienzo esta nueva semana, esta nueva oportunidad de vivir y de vivirlo todo en tu nombre, y lo hago iluminado por este Evangelio tan sugerente, tan de síntesis y tan comprometido. Y en él resuena dentro de mí, de modo especial, ese "y lo cuidó". Así me gustaría vivir a mí: cuidando de los demás, estar pendiente de los detalles, no pensar nunca que alguien se ocupará de aquello de lo que me puedo yo ocupar. 

Señor Jesús, haz que hoy me haga cargo de aquello que suceda, que no sea indiferente a la realidad, sea cual sea. Que mire de frente a los otros y sea capaz de atenderles con lo que soy y tengo. Ayúdame a vivir esta jornada despierto y vigilante. 

Señor Jesús, dame las fuerzas necesarias para cargar con la realidad propia y ajena. Que después de hacerme cargo de lo que acontece tenga valor para cargar sobre mí aquello de lo que quieres que yo me encargue en tu nombre. 

Señor Jesús, que hoy me encargue de cuidar a los demás. Que mi cuidado hable de sensibilidad, de cercanía, de paciencia, de empatía y de ternura. Que mi cuidado hable de Ti. Que mi cuidar sea desde el servir y el amar sin condiciones. Que mi cuidar lo sea a tu modo: dejando lo mío, sanando heridas, preocupándome del después, en todo siendo gratuito y prójimo. 

Así te lo pido. Así sea.



Lectura del santo evangelio según san Lucas 10,25-37

En aquel tiempo, se levantó un maestro de la ley y preguntó a Jesús para ponerlo a prueba:
«Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?».
Él le dijo:
«¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?».
El respondió:
«“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza” y con toda tu mente. Y “a tu prójimo como a ti mismo”».
Él le dijo:
«Has respondido correctamente. Haz esto y tendrás la vida». Pero el maestro de la ley, queriendo justificarse, dijo a Jesús:
«¿Y quién es mi prójimo?».
Respondió Jesús diciendo:
«Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo.
Pero un samaritano que iba de viaje llegó adonde estaba él y, al verlo, se compadeció, y acercándose, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y le dijo:
“Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando vuelva”.
¿Cuál de estos tres te parece que ha sido prójimo del que cayó en manos de los bandidos?».
Él dijo:
«El que practicó la misericordia con él».
Jesús le dijo: 
«Anda y haz tú lo mismo».





 

domingo, 2 de octubre de 2022

ORACIÓN A SAN SATURIO


Dios y Señor de los mansos, a quienes prometes la quieta y segura posesión de la tierra de los vivientes, mira a tu siervo san Saturio, cuyo corazón inalterable nunca padeció las inquietudes de la ira; concédeme un corazón manso, superior a todos los acaecimientos adversos, para que así merezca tener parte en la tierra prometida, y la gracia que aquí te pido (hacer la petición), a mayor honra y gloria tuya. Amén.

MEDITACIÓN DOMINGO XXVII TIEMPO ORDINARIO C - SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS (P. Damián Ramírez)

¡Buenos días!

En el día en el que recordamos a los Ángeles Custodios, celebramos igualmente el día del Señor. 

Hoy Jesús nos recordará que la Fe es la que nos hace sentir acompañados y nunca solos y que gracias a ella veremos con claridad lo invisible y será posible lo que parecía imposible, sencillamente porque Dios lo puede todo.  

No dejes pasar el día sin participar de la Eucaristía.  

¡Buen y bendecido día! 


Lectura del santo Evangelio según San Lucas 17, 5-10

En aquel tiempo, los apóstoles le dijeron al Señor:
«Auméntanos la fe».
El Señor dijo:
«Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera:
“Arráncate de raíz y plántate en el mar”, y os obedecería.
¿Quién de vosotros, si tiene un criado labrando o pastoreando, le dice cuando vuelve del campo: “Enseguida, ven y ponte a la mesa”? ¿No le diréis más bien: “Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú”? ¿Acaso tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid:
“Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer”».


Dios no te trajo hasta aquí para dejarte solo, ¡confía en Él!



ORACIÓN AL ÁNGEL DE LA GUARDA (5)


 

sábado, 1 de octubre de 2022

MEDITACIÓN SÁBADO XXVI TIEMPO ORDINARIO C - SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS (P. Damián Ramírez)


Lectura del santo evangelio según san Lucas 10,17,24

En aquel tiempo, los setenta y dos volvieron con alegría diciendo:
«Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre».
Jesús les dijo:
«Estaba viendo a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad: os he dado el poder de pisotear serpientes y escorpiones y todo poder del enemigo, y nada os hará daño alguno. Sin embargo, no estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo».
En aquella hora, se llenó de alegría en el Espíritu Santo y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
Y, volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: 
«Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis. Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron». 






ORACIÓN A SANTA TERESITA DE JESÚS


 

viernes, 30 de septiembre de 2022

LOS RIGORES DE LA SUERTE (Ramón de Campoamor)

Yo conocí a un valiente
que cuando iba a la guerra a matar gente,
murió de una caída en el camino;
y al expirar, decía tristemente:
-No es el rayo el que mata, es el destino.