jueves, 18 de julio de 2013

SOBRE LA ORACIÓN (Santa Teresa de Jesús)

Nuestra alma es como un castillo todo de un diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas. (...) La puerta para entrar en este castillo es la oración y consideración; no digo más mental que vocal, que como sea oración, ha de ser consideración. Porque la que no advierte con quién habla, y lo que pide, y quién es quien pide, y a quién, no la llamo yo oración, aunque mucho menee los labios. Porque aunque algunas veces sí será, aunque no lleve este cuidado, mas es habiéndolo llevado otras. Mas quien tuviese de costumbre hablar con la Majestad de Dios como hablaría con su esclavo, que ni mira si dice mal, sino lo que se le viene a la boca y tiene aprendido, por hacerlo otras veces, no la tengo por oración, ni plegue a Dios que ningún cristiano la tenga de esta suerte.
 
 
                     Santa Teresa de Jesús (de su obra "Castillo interior o las moradas")