jueves, 12 de julio de 2018

CÁNTICO DE LA CREACIÓN (Daniel, cap. 3)

Invocación 
Bendigan al Señor, obras todas del Señor
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.
En la bóveda celeste, bendigan al Señor,
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.


I El Orden Cósmico
Bendigan al Señor, ángeles y potestades del Señor,
cielos y aguas que están sobre los cielos.
Sol y luna, y estrellas del cielo, bendigan al Señor,
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

Bendigan al Señor, lluvias todas y rocío,
vientos todos, fuego y calor.
Inviernos y veranos, bendigan al Señor,
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

Bendigan al Señor, fríos y heladas, 
gotas de rocío y copos de nieve.
Escarchas y fríos, hielos y celliscas, bendigan al Señor,
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

Bendigan al Señor, noches y días,
luz radiante y oscuridad acogedora.
Rayos y nubes, bendigan al Señor,
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

II La Tierra y sus Criaturas
Bendiga la tierra al Señor,
alábele y exáltele sobre todo para siempre.
Montes y colinas y cuanto germina en la tierra, bendigan al Señor,
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

Bendigan al Señor, manantiales y fuentes, mares y ríos,
cetáceos y cuanto se mueve en las aguas.
Aves del cielo, bendigan al Señor,
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

Bendigan al Señor, bestias silvestres,
y todos los rebaños y ganados.
Hombres y mujeres de todos los lugares, bendigan al Señor,
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

III El Pueblo de Dios
Bendiga al Señor el pueblo de Dios,
alábele y exáltele sobre todo para siempre. 
Sacerdotes y siervos del Señor, bendigan al Señor,
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

Bendigan al Señor, espíritus y almas de los justos,
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.
Santos y humildes de corazón, bendigan al Señor,
alábenle y exáltenle sobre todo para siempre.

Bendigamos al Señor: Padre, Hijo y Espíritu Santo,
alabémosle y exaltémosle sobre todo para siempre.
En la bóveda celeste, bendito sea el Señor,
alabado y exaltado sobre todo para siempre.