En tus brazos de Padre misericordioso nos abandonamos y encomendamos ¡oh, Dios! A través de la oración que te ofrecemos, y por intercesión de santa Fabiola que oró ante Ti para suplicar a tu Misericordia, sanaras sus heridas y las de los demás, te pedimos que sanes las nuestras y nos ayudes a ser misericordiosos para acoger y abrazar al hermano herido, y que con infinito amor, en comunión caminemos hacia tu corazón misericordioso para alabarte, bendecirte y servirte.
Suplicantes, Señor, en el silencio te ofrecemos oraciones para ser misericordiosos como Tú y así dar testimonio vivo de Ti, donando nuestro tiempo y caridad al servicio de los hermanos necesitados.
Señor, toma nuestro compromiso de oración para pedir por las necesidades de los matrimonios divorciados, por nuestros sacerdotes guías espirituales, y porque en nuestro corazón crezca un espíritu de servicio hacia el más necesitado.
¡Oh, Espíritu Santo! Inspira nuestro corazón y nuestra mente para recibir de Ti todo lo bueno y divino, y así nutrir nuestra alma y nuestro ser para poder llevarte y reflejarte, como lo hiciera santa Fabiola un día, por aquellos que necesitaban tanto de Ti. Permítenos tener un corazón limpio y puro, para que te instales y obres en él.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario