lunes, 6 de junio de 2022

MEDITACIÓN BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA (P. Damián Ramírez)

"Tengo sed" (Jn 19,29-34) 

Señor Jesús, ¡qué bueno descubrirte sediento también a ti! Qué bueno saber que también Tú sentiste necesidad, que también Tú dudaste, que también Tú sentiste la soledad, la incomprensión y la sed. Qué bueno sentirte cerca también cuando me llegan los malos momentos, los momentos de angustia y de sed. 

Señor Jesús, te confieso que tengo sed. Mucha sed. Tengo sed de paz verdadera. Sed de estabilidad.  Sed de equilibrio. Sed de autenticidad. Sed de verdad. Sed de vida abundante. 

Señor Jesús, tengo sed. Sed de buenas noticias. Sed de esperanza. Sed de horizontes compartidos. Sed de pan para todos. Sed de dignidad para todos. Sed de más humanidad para nuestra Humanidad. 

Señor Jesús, tengo sed. Sed de más danza, de más contemplación, de más alegría, de más silencio, de más discernimiento, de más serenidad, de más bienaventuranza. Sed de más felicidad compartida. 

Señor Jesús, tengo sed. Sed de amabilidad, de bien común, de proyectos compartidos. Sed de más comunidad, de más abrazos, de más miradas cómplices, de más guiños posibilitantes y de más misericordia restituyente. 

Señor Jesús, tengo sed. Sé tú el agua que la sacie, el oasis en el que descansar, el pozo del que beber, la fuente que refresque mis desiertos y mis noches oscuras. 

Sé tú, Señor Jesús y tú María, Madre de la Iglesia , la razón de mi vida, lo primero, lo mejor que me ha pasado. 

Así te lo pido. Así sea. 


Lectura del santo Evangelio según san Juan 19, 25-34

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo».
Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre».
Y desde aquella hora, el discípulo la recibió como algo propio.
Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dijo: «Tengo sed».
Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: «Está cumplido». E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu.
Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día grande, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua.










ESTAMPA DE MARÍA ISABEL GONZÁLEZ DEL VALLE


 

domingo, 5 de junio de 2022

MEDITACIÓN PENTECOSTÉS (P. Damián Ramírez)

¡Buenos días!

Amanece un radiante  DOMINGO DE PENTECOSTÉS.
¡Abramos de par en par nuestra vida!
Que el Espíritu de Dios quiere llevarnos:

La efusión del Espíritu...
Sus dones...
Sus frutos...

¡Hoy hay mucho que vivir, hay mucho que celebrar juntos! Y no olvides que un domingo sin Eucaristía no es domingo cristiano. 

Disfruta de Él y con Él. 🙏🙏 


Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 19-23

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
«Paz a vosotros».
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo:
«Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
































LOS TRES GUARDAPELOS (Ramón de Campoamor)


    La madre de mi amor, que está en el cielo,
cuando era niño aún, como un tesoro
llevaba en un hermoso guardapelo
cabellos míos del color del oro.


   Otra mujer, que con el alma toda
me quiere, tan leal como hechicera,
aún guarda desde el día de mi boda
un rizo de mi oscura cabellera.


   ¡Ay! ¡Como nadie, por horror al frío,
quiere hoy tocar de mi cabeza el hielo,
ya solo para ti, cabello mío,
mi sepulcro será tu guardapelo!
 

sábado, 4 de junio de 2022

LA CONDICIÓN (Ramón de Campoamor)

Al regresar del otero,
lleno de gozo y cariño,
le dio a una niña y un niño
dos pájaros un cabrero.
Dándole un beso primero,
la niña el suyo soltó.
Al pájaro que quedó
no se le pudo soltar,
porque el niño, por jugar,
el cuello le retorció. 

MEDITACIÓN SÁBADO VII DE PASCUA C (P. Damián Ramírez)

Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 20-25

En aquel tiempo, Pedro, volviéndose, vio que los seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había apoyado en su pecho y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?».
Al verlo, Pedro dice a Jesús:
«Señor, y este, ¿qué?».
Jesús le contesta:
«Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme».
Entonces se empezó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo no moriría. Pero no le dijo Jesús que no moriría, sino: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?».
Este es el discípulo que da testimonio de todo esto y lo ha escrito; y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero. 
Muchas otras cosas hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni el mundo podría contener los libros que habría que escribir.




LA MUÑECA (R. P. de A.)

Érase una niña bonita. Le decían todos ternezas y le hacían dulces halagos. Tenía la niña una muñeca. Era la muñeca muy rubia y su lindo nombre Cordelia. Una vez érase que se era.
La muñeca, claro, no hablaba, nada decía a la chicuela. "¿Por qué no hablas como todos y me dices palabras tiernas?". La muñeca nada responde. La niña, enojada, se altera. Tira la muñeca en el suelo y la rompe y la pisotea. Y habla entonces por un milagro antes de morir, la muñeca:  "Yo te quería más que nadie aunque decirlo no pudiera...". Una vez érase que se era.

viernes, 3 de junio de 2022

EL ROBLE Y EL JUNCO


Cansado un junco de la mofa que de su debilidad hacía un roble, se propuso demostrarle que era más fuerte que él.
Llamó al viento y le dijo que soplara con fuerza. Al momento se desencadenó un terrible huracán.
A cada ráfaga de aire, el junco de doblaba, pero no se rompía. El roble por el contrario estremecía sus raíces al bambolearse.
Tanto arreció una vez el viento, que arrancó el roble de cuajo.
El junco había demostrado lo que se propuso. 

MEDITACIÓN VIERNES VII DE PASCUA C (P. Damián Ramírez)

¡Sígueme! (Jn 21,15-19) 

Señor Jesús, hay días que tu Palabra nos cuesta un poco descifrarla, que quizás nos genera confusión, que nos resulta difícil de entender. Hoy también a nosotros te nos acercas y mirándonos a los ojos nos dices que te sigamos.

Que te sigamos, Señor Jesús, en este nuevo día. Que en aquello en lo que hoy estemos, te sigamos. Que te encontremos en los otros y en los otros te sigamos haciendo tu voluntad y siendo buena nueva para todos.

Señor Jesús, son muchos los “sígueme" que nos rodean: cómprame, apuesta por mí, consume, dame un like, ponte lo que yo llevo, engánchate a esto o a lo otro... pero “tu sígueme” es otra cosa. 

Tu sígueme nos quiere libres para liberar, nos hace felices, nos reencuentra contigo, con nosotros mismos, nos lleva a los demás y nos alegra y ensancha el corazón.

Señor Jesús, que hoy te sigamos. Que escuchemos tu llamada y que renovemos nuestro compromiso de intentar caminar tras tus huellas, a tu estilo. 

Así te lo pido. Así sea.


 

Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 15-19

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer, le dice a Simón Pedro:
«Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?».
Él le contestó:
«Sí, Señor, tú sabes que te quiero».
Jesús le dice:
«Apacienta mis corderos».
Por segunda vez le pregunta:
«Simón, hijo de Juan, ¿me amas?».
Él le contesta:
«Sí, Señor, tú sabes que te quiero».
Él le dice:
«Pastorea mis ovejas».
Por tercera vez le pregunta:
«Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?».
Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez: «¿Me quieres?» y le contestó:
«Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero».
Jesús le dice:
«Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras».
Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió:
«Sígueme».






jueves, 2 de junio de 2022

ORACIÓN SANTA BLANDINA

Padre todopoderoso, por gracia tuya la fuerza se realiza en la debilidad; por eso te pedimos que a cuantos celebramos el triunfo de tu mártir santa Blandina, nos concedas el don de fortaleza con el que ella salió vencedora en el martirio. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

2 DE JUNIO: SANTA BLANDINA
                                       
   

MARTIRIO DE SAN ERASMO


Cuando empezaron las
 persecuciones de Diocleciano, Erasmo fue obligado a comparecer ente un juez, le golpearon y le escupieron; después le causaron laceraciones que hicieron que se le reventaran las venas. Erasmo sufrió estos tormentos con una gran presencia de ánimo. Lo metieron en una fosa llena de serpientes y gusanos, lo rociaron con aceite hirviendo y cubrieron sus manos con azufre, pero él resistió todos estos suplicios con un estoicismo formidable «dando gracias y alabando a Dios». Una terrible tormenta se abatió sobre sus torturadores salvando a Erasmo de una muerte segura, los santos lo estaban protegiendo. Diocleciano lo hizo meter en otra fosa más angosta esperando que las serpientes y los gusanos acabaran con él.
Un fresco del siglo XV mostrando los tormentos de San Erasmo. Iglesia María de Bastad, Suecia.

A Diocleciano le sucedió el emperador romano Maximiano Hercule quien, según Vorágine, «[...] era mucho peor que Diocleciano». Erasmo siguió predicando el Evangelio y fue, nuevamente, perseguido. Lo zambulleron en un baño que contenía agua hirviendo e intentaron cerrarle la boca aplicándole una combinación que contenía un metal derretido. Un ángel acudió en su ayuda resguardándolo de sus torturadores. El emperador, enfurecido, lo hizo meter en un tonel claveteado con pinchos y lo lanzó desde lo alto de una montaña, haciéndolo rodar; un ángel volvió a salvarlo. Sufrió otras torturas:

Le arrancaron los dientes con unas tenazas, lo ataron a un poste y lo asaron sobre unas parrillas, le atravesaron los dedos con unos clavos y le arrancaron los ojos. Desnudo, lo ataron de pies y manos a unos caballos con el fin de que estos lo arrastraran hasta que sus venas reventaran.



Erasmo huyó al monte Líbano y sobrevivió alimentándose con lo que unos cuervos le llevaban. Volvió a ser capturado, lo llevaron ante el emperador, que lo condenó, fue recubierto con pez y quemado (como lo fueron los primeros cristianos durante los juegos de Nerón), pero sobrevivió. Vuelto a encerrar con la intención de dejarlo morir de hambre, él se las compuso para evadirse.

De nuevo volvió a ser capturado y torturado en la provincia de Ilírico tras haber predicado y convertido al cristianismo a numerosos paganos. Por último su estómago fue partido en dos y sus intestinos fueron enrollados alrededor de un cabestrante.






MEDITACIÓN JUEVES VII DE PASCUA C (P. Damián Ramírez)

"Que sean uno como nosotros somos uno" (Jn 17,20-26)

Señor Jesús, que seamos uno. Qué deseo tan inmenso para esta humanidad nuestra cada vez más fraccionada, más distanciada y más desvinculada de lo humano. Esta humanidad nuestra que cada dos por tres vive empeñada en hacer la guerra, en fomentar el odio al que busca salvarse, en ver por la televisión el drama de tantos para los que parece no haber sitio, la violencia que separa y aniquila al que piensa o cree distinto. Necesitamos ser uno. Y serlo en Ti y en tu nombre. 

Señor Jesús, que seamos uno. Uno ante la guerra, uno ante el hambre, uno ante la sed, uno ante la falta de medicinas, uno ante la falta de oportunidades, uno ante el dolor y la tristeza, uno ante el sufrimiento ajeno, uno ante el reto de la educación, uno ante el cuidado de nuestra Casa Común. Necesitamos ser uno.

Señor Jesús, que seamos uno. Que hoy nuestras palabras y nuestras acciones construyan fraternidad, que seamos capaces de incluir, acercar y apoyar a los otros. Que sumemos. Que no demos de comer a la crispación y al desencuentro. Que mostremos con nuestros gestos que buscamos la unidad y que no queremos más división ni más separación. Que como el Padre y el Hijo, seamos uno. Necesitamos ser uno.

Señor Jesús, haznos uno. Que hoy pongamos nuestro granito de arena para seguir construyendo la familia humana a la que nos llamas. 

Así te lo pedimos. Así sea.


Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 20-26

En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo:
«No solo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.
Padre, este es mi deseo: que los que me has dado estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo. Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté en ellos, y yo en ellos».




SANTOS MARCELINO Y PEDRO, MÁRTIRES


Pedro y Marcelino sufrieron mucho bajo la persecución del malvado emperador Diocleciano, hacia el año 303. Su culto fue tan importante que después de que se restableció la paz en la Iglesia, Constantino construyó una basílica en su honor, (sus nombres son mencionados en el Canon de la Misa).
Pedro, estaba preso en Roma, bajo el dominio del emperador Diocleciano quien había declarado una persecución sangrienta contra todos los cristianos.
Fue condenado por un juez llamado Sereno, por haber confesado la fe cristiana. A continuación, se narra su historia junto con la de Marcelino:
En aquellos tiempos, Pedro había liberado a Paulina, hija de Artemio, quien era el jefe de la cárcel, de las ataduras de un espíritu maligno que la atormentaba día y noche y no lograban sanarla de ninguna manera.
Tras el exorcismo de Pedro; Artemio, su esposa, los integrantes de toda su casa, juntos con sus vecinos que habían corrido junto a él para ver el extraño suceso, se convirtieron a Jesucristo, creyendo en Él como único y verdadero Dios.
A raíz de todas estas conversiones tan numerosas, Pedro los llevó a todos con el sacerdote Marcelino, para que todos fuesen bautizados.
Cuando el Juez Sereno escuchó hablar de todo esto, llamó a Pedro y a Marcelino ante él, y los reprendió fuertemente, añadiendo a sus palabras, grandes amenazas, terrores, y torturas a los que serían sometidos a menos que negaran a Jesucristo.
Marcelino le respondió con audacia cristiana que nunca renegaría de su fe, con lo cual fue llevado ante los verdugos para que fuese azotado cruelmente, luego lo separó de Pedro, y lo encerró completamente desnudo en una prisión que tenía todo el piso lleno con incrustaciones de cristales rotos, sin comida ni luz.
Pedro también se niega rotundamente a rechazar la fe cristiana, con lo cual también fue enviado a que recibiera los azotes.
Después de recibir horribles torturas y sin ánimo de renegar de su fe en Jesucristo, Marcelino y Pedro fueron conducidos en secreto a un bosquecillo que llevaba el nombre de Selva Negra y con un espíritu inquebrantable de su testimonio en la fe, gloriosamente derramaron su sangre a través de la decapitación, confesando a Jesucristo como único y verdadero Dios. Murieron en el año 304.  

miércoles, 1 de junio de 2022

MARTIRIO DE SANTA BLANDINA



Blandina fue una joven esclava lionesa. virgen y mártir del cristianismo, que vivió en el siglo II y falleció víctima de la persecución decretada por el emperador Marco Aurelio. Su fiesta se celebra el 2 de junioFue detenida en el año 177 bajo el emperador Marco Aurelio. Soporta estoicamente todos los suplicios, afirmando su fe ante sus verdugos. Habría pasado por la parrilla, para luego ser arrojada a un toro bravo y, finalmente ser degollada y muerta. 
Blandina fue una mujer débil por quien temían sus hermanos. Cuando le llegó el momento de ser torturada, mostró tal resistencia que los verdugos tenían que turnarse. Cuando varios de los mártires fueron llevados al circo. Blandina fue suspendida de un poste sobre un estrado, expuesta desnuda a las miradas de los espectadores, más rapaces que las fieras, para ser pasto de las bestias. Como las fieras no la atacaron, los guardias la llevaron de nuevo a la cárcel. Por fin, el día de tan cruentos espectáculos, Blandina fue torturada en público de diversas maneras. Primero  azotaron su cuerpo desnudo causándole grandes desgarros, después la hicieron morder por fieras, acto seguido la sentaron en una silla de hierro candente, y a la postre la encerraron en una red, expuesta a un toro bravo que, a cornadas, la levantó por los aires, la pisoteó varias veces, mientras el pueblo gritaba y aplaudía eufórico. Y en medio de tanto dolor, Blandina elevaba sus oraciones al cielo. Fue la última en padecer tormentos, luego de animar a todos los demás.  Como en medio de tales tormentos Blandina seguía firme en su fe, por fin las autoridades ordenaron que fuese degollada.







LA CAPERUCITA ENCARNADA (Francisco Villaespesa)



- Caperucita, la más pequeña
de mis amigas, ¿en dónde está?
- Al viejo bosque se fue por leña,
por leña seca para amasar.
- Caperucita, di, ¿no ha venido?
¿Cómo tan tarde no regresó?
- Tras ella todos al bosque han ido,
pero ninguno se la encontró.
- Decidme, niños, ¿qué es lo que os pasa?
¿Qué mala nueva llegó a la casa?
¿Por qué esos llantos? ¿Por qué esos gritos?
¿Caperucita no regresó?
-Solo trajeron sus zapatitos...
¡Dicen que un lobo se la comió! 

ORACIÓN A SAN JOSÉ POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO


Glorioso Patriarca San José, a tu santa intercesión encomiendo el descanso y la paz eterna de todas las almas que sufren en el Purgatorio. Tú que en vida terrena consolabas a los que sufrían, socorre, te suplico, a las almas que padecen en ese torrente de fuego. Que por tu valiosísima intercesión sean liberadas las almas de los fieles difuntos que se encuentran en el Purgatorio, especialmente los que fueron devotos tuyos. Amén. 

MEDITACIÓN MIÉRCOLES VII DE PASCUA C

“Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo” (Jn 17,11-19)

Señor Jesús, envíame.

Allí donde haya necesidad de cuidados, de apoyo, de buenas nuevas, de compromiso por la justicia, de algo que construir, de ayudar a crecer… ¡envíame!

Allí donde haya preguntas, allí donde las respuestas no den sentido a la vida, allí donde haga falta un canto de esperanza, allí donde haya que danzar y alegrar la vida… ¡envíame!

Allí donde haya sin sentidos, allí donde haya búsquedas, allí donde no alcance todo lo demás, allí donde haga falta amor, allí donde solo la caridad restaure dignidades… ¡envíame!

Allí donde nadie vea posibilidades, allí donde se necesite una mirada llena de luz, allí donde hagan falta palabras de vida, allí donde se necesite resurrección y vida en abundancia… ¡envíame!

Allí donde haya mujeres y hombres con sed de Dios, allí donde haga falta perdón, allí donde la misericordia esté por estrenar, allí donde la compasión sea bienvenida… ¡envíame!

Señor Jesús, un día más ¡envíame! 

Sé que casi todo dependerá de ti, así que aquí me tienes. Dispón de mí, mi tiempo, mi entendimiento, mi voluntad y todo cuanto soy, siento y tengo. 

Así te lo pido. Así sea.


Lectura del santo evangelio según san Juan 17, 11b-19

En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo:
«Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría cumplida.
Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad».