domingo, 4 de octubre de 2020

LOS MOTIVOS DEL LOBO (Rubén Darío)

 El varón que tiene corazón de lis,

alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.

Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.

Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: ¡Paz, hermano
lobo! El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: ¡Está bien, hermano Francisco!
¡Cómo! exclamó el santo. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?
Y el gran lobo, humilde: ¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre, que iban a cazar.
Francisco responde: En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!
Está bien, hermano Francisco de Asís.
Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.

Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios. ¡Así sea!,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.

*

Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba en las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.

Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.

Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote -dijo-, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.

El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: Padre nuestro, que estás en los cielos...


sábado, 3 de octubre de 2020

MI PECADO (José María Zandueta Munárriz)

Toda culpa es error
que oprime el corazón y enfanga el alma.
Perdóname, Señor,
y olvida, por favor,
que esté mi corazón en paz y en calma.

No hay nunca paz segura,
si me alejo de Ti por la pendiente
larga, viscosa, oscura.
El pecado es locura,
que llora el corazón amargamente.

Todo pecado es ruina,
que nos arrastra al fondo del abismo.
No hay otra medicina
que arrancarse la espina
y luchar contra el mal con heroísmo.

Llora mi corazón
por haberte ofendido, Jesús mío.
Imploro tu perdón,
escucha mi oración:
¡Sagrado Corazón, en Vos confío!

AMO, SEÑOR, TUS SENDAS (Luis Felipe Contardo)

 Amo, Señor, tus sendas, y me es suave la carga
(la llevaron tus hombros) que en mis hombros pusiste;
pero a veces encuentro que la jornada es larga,
que el cielo ante mis ojos de tinieblas se viste,

que el agua del camino es amarga..., es amarga,
que se enfría este ardiente corazón que me diste;
y una sombría y honda desolación me embarga,
y siento el alma triste hasta la muerte triste...

El espíritu débil y la carne cobarde,
lo mismo que el cansado labriego, por la tarde,
de la dura fatiga quisiera reposar...

Mas entonces me miras, y se llena de estrellas,
Señor, la oscura noche; y detrás de tus huellas,
con la cruz que llevaste, me es dulce caminar.



ÁNGELES DE LA GLORIA Y DEL SERVICIO

Ángeles de la gloria y del servicio,
que vivís junto a la fuente de la vida,
la santidad de Dios es vuestra estancia
y su divina faz es vuestra dicha.

Ángeles servidores de la paz
en Belén junto al Hijo de María;
ángeles que rendís adoración
en el desierto al vencedor Mesías.

Jóvenes de celestes vestiduras,
para anunciar en Pascua la noticia,
la Iglesia reconoce vuestros pasos
y da gracias al Padre que os envía.

Ángeles invisibles y callados,
vuestra gracia supera fantasía;
sois gozo de la excelsa Trinidad
y ayuda de la Iglesia peregrina.

Honor y majestad a Jesucristo,
cuyo rostro los ángeles ansían;
honor y gratitud al Unigénito,
al que nos dio su honor con su venida.

OS ENVIARÉ A MI ÁNGEL (San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars)

Aunque el buen Dios se baste a sí mismo, emplea, para gobernar el mundo, el ministerio de sus ángeles. Si vemos que Dios cuida con tanto esmero nuestra vida, debemos concluir que nuestra alma es algo muy grande y muy valioso, para que emplee para su conservación y santificación a lo más grande de su tribunal. Nos dio a su Hijo para salvarnos; este mismo Hijo nos da a cada uno ángeles que únicamente se ocupan de pedirle para nosotros las gracias y los socorros necesarios para nuestra salvación. ¡Oh, qué poco conoce el hombre lo que es y el fin para el que ha sido creado! Leemos en la Escritura que el Señor decía a su pueblo: Voy a enviaros a mi ángel, con el fin de que os conduzca en todos vuestros pasos.
Debemos invocar a menudo a nuestros ángeles de la guarda, respetarlos y, sobre todo, tratar de imitarlos en todas nuestras acciones. Lo primero que debemos imitar de ellos es la conciencia de que estamos en presencia de Dios. En efecto, si estuviéramos bien advertidos de la presencia de Dios, ¿cómo podríamos hacer el mal? ¡Nuestras virtudes y todas nuestras buenas obras serían mucho más agradables a Dios! Dios le dice a Abrahán: ¿Quieres ser perfecto? Camina en mi presencia.
¿Cómo puede ser que olvidemos tan fácilmente al buen Dios, si lo tenemos siempre delante de nosotros? ¿Por qué no tenemos respeto y reconocimiento hacia nuestros ángeles, que nos acompañan día y noche? "Soy demasiado miserable, diréis, para merecer esto". No solo, hermanos míos, Dios no os pierde de vista un instante, sino que os da un ángel que no deja de guiar vuestros pasos. 

ORACIÓN A SAN FRANCISCO DE BORJA (1)

Admirable san Francisco de Borja, grande en la Tierra, pero mucho mayor en el Cielo por tus admirables virtudes, ejemplo de príncipes y señores, guía de sacerdotes, modelo de religiosos y prelados, celosísimo del bien de las almas, que has merecido del Señor gracia especial para librar de las enfermedades a tus devotos, conservarles el honor, y hacer que recobren la buena fama, para apaciguar discordias, aplacar terremotos, y librar de sus estragos a tantos pueblos, que os invocan por protector y patrono; alcánzame del Señor buen uso de las riquezas, paciencia en las adversidades, desprecio de las pompas y vanidades del mundo, la salud y el bienestar del cuerpo que convenga para mi salvación, y sobre todo imitación perfecta de tus virtudes, para gozar contigo de la presencia de Dios en el Cielo por los siglos de los siglos. Amén.


 

viernes, 2 de octubre de 2020

ORACIÓN A LOS SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS

Ángeles Custodios, seres puros y sabios, acudid a mí para ampararme y guiarme. Ángeles guardianes de mi ser y de mi hogar, quiero sentir vuestra presencia divina. Os pido claridad mental y paz espiritual. Os ruego salud para vivir sin sufrimiento y poder servir a Dios en su Plan divino.
Ayudadme a sentir intensamente cada momento de mi vida y reconocerlo como un regalo.
Ángeles Custodios, seres puros y sabios, escuchad mi ruego y acudid a mí. Amén.






ORACIÓN AL SANTO ÁNGEL DE LA GUARDA (San Juan Berchmans)

Ángel Santo, amado de Dios, que después de haberme tomado, por disposición divina, bajo tu bienaventurada guarda, jamás cesas de defenderme, de iluminarme y de dirigirme:
Yo te venero como protector, te amo como custodio; me someto a tu dirección, y me entrego todo a ti, para ser gobernado por ti. Por eso te ruego, y por amor a Jesucristo te suplico, que cuando sea ingrato contigo y obstinadamente sordo a tus inspiraciones, no quieras, a pesar de esto, abandonarme; antes bien, ponme pronto en el camino recto, si me he desviado de él; enséñame, si soy ignorante; levántame, si he caído; sostenme, si estoy en peligro; y condúceme al cielo para poseer en él una felicidad eterna. Amén. 


¡Oh Dios, que en tu providencia amorosa te has dignado enviar para nuestra custodia a tus santos ángeles, concédenos, atento a nuestras súplicas, vernos siempre defendidos por su protección y gozar eternamente de su compañía. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.


CANTEMOS HOY A LOS ÁNGELES CUSTODIOS

Cantemos hoy a los ángeles
custodios, nuestros hermanos,
que velan por los humanos
y van de su bien en pos.
Ven siempre la faz del Padre,
Él los ampara benigno,
y luchan contra el maligno
en las batallas de Dios.

¡Oh espíritus inmortales!,
tenéis por reina a María,
sois su vital letanía,
su enamorada legión.
Por vuestro medio nos llegan
dones y gracias del cielo,
la fe, la luz, el consuelo,
la paz y la inspiración.

Terribles como un ejército
bien ordenado en batalla,
vuestra asistencia no falla
contra la insidia infernal.
Silentes guardas y amigos,
de nuestra noche luceros,
seréis nuestros compañeros
en la patria celestial.

La gloria a Dios que ha creado
ejército tan prolijo:
que adore sumiso al Hijo,
su rey y su plenitud,
y que al Espíritu Santo,
terrenos y celestiales,
le rindan universales
tributos de gratitud.




JUNTO A LA SANTA MADRE, GRAN TERESA (José Luis Martínez González)

Junto a la santa madre, gran Teresa,
apareces, pequeña Teresita,
como la más pequeña carmelita
que en vivir del amor pone su empresa.

Un día descubriste, sin sorpresa,
que lo que más la Iglesia necesita
son corazones que amen gratuita
y filialmente al buen Dios que nos besa.

Si Dios es Amor, por definición,
tú sabías que había que buscarle
por caminos de un niño el corazón.

Como niña, supiste suplicarle
que hiciera del amor tu vocación,
pues toda santidad está en amarle.




HIMNO AL SEÑOR DE LOS MILAGROS (Isabel Rodríguez Larraín)


Señor de los Milagros, a Ti venimos en procesión
tus fieles devotos a implorar tu bendición. (bis)

Faro que guía, da a nuestras almas
la fe, esperanza, la caridad,
tu amor divino nos ilumine,
nos haga dignos de tu bondad.

Con paso firme de buen cristiano
hagamos grande nuestro Perú,
y unidos todos como una fuerza
te suplicamos nos des tu luz.

Señor de los Milagros, a ti venimos en procesión
tus fieles devotos, a implorar tu bendición. (bis)


MEDITACIÓN SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS (PADRE DAMIÁN RAMÍREZ LOZANO)

MEDITACIÓN SANTOS ÁNGELES CUSTODIOS 

Música: "Ángeles vuelan" (Juana)

jueves, 1 de octubre de 2020

ORACIÓN POR LAS ALMAS BENDITAS DEL PURGATORIO (7)

Vuelve, oh dulce Jesús, desde tu excelso trono tus ojos de clemencia hacia el seno profundo de la cárcel del Purgatorio. Esposas tuyas son las que están ahí purificándose, están marcadas con el sello de la Santísima Trinidad. Son precio de tu Sangre, son tierno objeto de tu amor, un fuego terrible las acrisola, una privación temporal de la vista de tu hermosura las aflige sobremanera. Suspiran con ansia con el feliz momento en que has de unirse contigo. Que se apresure pues ese instante tan dichoso, que salgan en breve a gozar de su esposo amado, que tu Sangre preciosa las lleve al refrigerio, que tu gran misericordia las conduzca al descanso; que en la perpetua paz brille sobre ellas la eterna luz. así, señor, te lo pedimos por aquella amarga hora en que entregaste tu espíritu en manos de tu eterno Padre. Amén.


ORACIÓN A SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS (TERESA DE LISIEUX)

Oh bienaventurada Santa Teresita del Niño Jesús, que has prometido hacer caer una lluvia de rosas desde el cielo, dirige a mí tus ojos misericordiosos y escúchame en mis múltiples necesidades. Grande es tu poder porque Dios te ha hecho grande entre los santos del Cielo.
Te suplico, pues, oh mi amable protectora, me alcances de Dios las gracias que te pido, siempre que sea para mayor honra de Dios y salvación de mi alma. Te suplico de un modo especial que me hagas participar de las rosas que nos has prometido, apartando mi corazón de las vanidades y placeres caducos de esta vida, y enseñándome a amar a Jesús y a María con amor verdadero, para que así pueda un día gozar contigo de la eterna bienaventuranza. Amén.


  

ORACIÓN AL DIVINO NIÑO JESÚS (2)


Divino Niño Jesús, Dios de mi corazón y modelo de mi conducta, estate siempre conmigo para separarme del mal y hacerme semejante a Ti, haciendo que crezca en sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres.
¡Oh dulce y pequeño Niño Jesús, yo te amaré siempre con todo mi corazón!
Divino Niño Jesús, bendícenos. Divino Niño Jesús, escúchanos. Divino Niño Jesús, óyenos. Amén.

EL CUENTO DE LA LIBÉLULA (Michel Dufour)

En el fondo de un viejo estanque vivía un grupo de larvas que no comprendían por qué cuando alguna de ellas ascendía por los largos tallos de lirio hasta la superficie del agua, nunca más volvía a descender donde ellas estaban.

Se prometieron una a otra que la próxima de ellas que subiera hasta la superficie, volvería para decirles a las demás lo que le había ocurrido.

Poco después, una de dichas larvas sintió un deseo irresistible de ascender hasta la superficie.
Comenzó a caminar hacia arriba por uno de los finos tallos verticales y cuando finalmente estuvo fuera se puso a descansar sobre una hoja de lirio. Entonces experimentó una transformación magnifica que la convirtió en una hermosa libélula con unas alas bellísimas.

Trató de cumplir su promesa, pero fue en vano.
Volando de un extremo al otro de la charca podía ver a sus amigas sobre el fondo.
Entonces comprendió que incluso si ellas a su vez hubieran podido verla, nunca habrían reconocido en esta criatura radiante a una de sus compañeras.

El hecho de que después de esa transformación que llamamos muerte, no podamos ver a nuestros amigos o familiares, ni comunicarnos con ellos, no significa que hayan dejado de existir… 

VIRGEN, QUE EL SOL MÁS PURA

Virgen, que el sol más pura,
gloria de los mortales, luz del cielo,
en quien la piedad es cual la alteza;
los ojos vuelve al suelo
y mira un miserable en cárcel dura
cercado de tinieblas y tristeza;
y si mayor bajeza
no conoce, ni igual, el juicio humano
que el estado en que estoy por culpa ajena,
con poderosa mano
quiebra, Reina del cielo, esta cadena...
Virgen del sol vestida,
de luces eternales coronada,
que huellas con divinos pies la luna;
envidia emponzoñada,
engaño agudo, lengua fementida,
odio cruel, poder sin ley ninguna
me hacen guerra a una.
Pues contra un tal ejército maldito,
¿cuál pobre y desarmado será parte,
si tu nombre bendito,
María, no se muestra por mi parte?
Virgen, lucero amado,
en mar tempestuosa claro guía,
a cuyo santo rayo calla el viento;
mil olas a porfía
hunden en el abismo un desarmado
leño de vela y remo, que sin tiento
el húmedo elemento
corre; la noche carga, el aire truena;
ya por el cielo va, ya al suelo toca;
gime la rota antena...
¡socorre, antes que embista en dura roca!...


Del libro "Los nombres de Cristo" de Fray Luis de León

ORACIÓN PARA IMITAR AL SANTÍSIMO CORAZÓN DE JESÚS


¡Oh, mi dulce Jesús, fuente de la vida y de la gracia! Anímame, ayúdame a conocer y a imitar tu Corazón, ejemplar de la virtud y modelo de la santidad.
Libra mi corazón de toda ilusión y de todo impedimento, concédeme buscarte con afecto puro y sincero; que me revista de tus sentimientos interiores, de las disposiciones de tu Corazón, para que enteramente me haga semejante a Ti.
Pero ¡ah Señor y mi Jesús! ¡Y cuán diferente es mi corazón del tuyo! ¡Qué poco he trabajado hasta hoy para representar en mi vida la vida de tu Corazón!
¡Y ojalá no hubiera también trabajado para apartar mi corazón de Ti y pervertirlo, oh ceguedad o insensatez de mi alma!
¡Ten misericordia de mí, Jesús y Señor mío! ¡Apiádate de mí según la misericordia infinita de tu Corazón!
¡Cuántos hay que no vivieron tanto tiempo. ni dispusieron de tantos medios, y sin embargo se santificaron, haciéndose discípulos fervorosos de tu Corazón! ¡Y yo no tengo todavía ni el principio de la santidad! ¡Y todavía soy pecador!
Tiempo es ya, Señor, tiempo es ya de que principie la obra de mi santificación, hasta aquí tan descuidada.
A ello me anima, a ello me estimula el poder santificarme todavía, el poder todavía llegar a ser discípulo de tu Corazón, el poder todavía adornarme con esta insignia preciosísima de mi predestinación.
Levántame, Santísimo Jesús; auxíliame, dame valor: he aquí que ya he principiado.

Del libro "De la imitación del Sagrado Corazón de Jesús" del Rdo. P. J. Arnoldo. Madrid, 1881. 

miércoles, 30 de septiembre de 2020

ORACIÓN POR EL FIN DE LA PANDEMIA DEL COVID-19

Querido Dios, te doy gracias por mi familia, por mi alimento, por una casa donde descansar, por el trabajo y, sobre todo, por un día más de vida junto a la gente que más amo.
Bendice, Señor, a mi familia, a mis amigos y a los que no lo son, porque ellos también te necesitan. Bendice a mi país con el baño de tu misericordia, que es grande e infinita.
Calma la ansiedad de la gente y permite que este coronavirus desaparezca de nuestro planeta, ilumina a los médicos que combaten este virus, da fuerzas a los enfermos y haz que esta enfermedad se vaya de una vez y reine la paz.
Bendice a la persona que está leyendo ahora esta oración, que tenga salud y realice sus sueños.
Ten fe, Dios te ama y te amará siempre.
Que haya paz en el mundo y que el COVID-19 sea eliminado de la Tierra, y sanen todas las personas.
Alabado sea Dios.

ORACIÓN A SANTA MÓNICA POR LAS MADRES

Madre ejemplar del gran Agustín, durante 30 años perseguiste de modo perseverante a tu hijo rebelde con amor, afecto, perdón, consejo y rezos que clamaban al cielo. Intercede por todas las madres para que puedan aprender a conducir a sus hijos a Dios y su Santa Iglesia. Enséñales cómo permanecer cerca de sus hijos, incluso de aquellos que se han extraviado. Amén.

¿QUÉ ES LA EPÍCLESIS?

La Epíclesis es la invocación al Espíritu Santo en la Misa, cuando el sacerdote hace esta oración en el momento de la consagración de la hostia y del vino, mientras nosotros nos arrodillamos.
El Espíritu de Cristo vivo toma el lugar de la hostia y del vino y se hace presente realmente como materia.
No es un símbolo ni tampoco una representación. Es el momento más sagrado en que Jesús cumple su palabra de darnos ese alimento que nutre nuestro espíritu.
Es un gran milagro que el Señor concede a sus hijos y que debemos valorar con gran fe en la medida que tomemos conciencia de su presencia real en la Eucaristía.
Cuando el sacerdote levanta la hostia y el vino y nos presenta el Cuerpo y la Sangre de Cristo no agaches la cabeza. Levántala y mira al Señor que está frente a todos, adóralo porque lo tienes enfrente, ruégale porque está verdaderamente presente. Contémplalo porque Él vino a verte y toca tu puerta, ábrele y déjalo entrar en comunión contigo.
Ahí es donde verdaderamente entra tu corazón, Jesús Eucaristía.



EL CURA QUE FRACASÓ

El cura de un pequeño pueblo llegó a la iglesia animado y motivado para realizar otra misa vespertina. La hora pasaba y el pueblo no llegaba.
Después de 15 minutos de retraso, entraron tres niños, después de 20 minutos entraron dos jóvenes.
Así que el sacerdote decidió comenzar la misa con los cinco hermanos.
En el transcurso de la misa entró una pareja que se sentó en los últimos bancos de la iglesia.
Cuando el sacerdote hacía la homilía, entró otro señor, medio sucio, con una cuerda en la mano.
Decepcionado y sin entender por qué la débil participación de los fieles, el sacerdote condujo la misa animadamente y predicó con dedicación y celo.
Cuando volvía a la casa fue asaltado y golpeado por dos ladrones que robaron su carpeta donde estaban su Biblia y otras pertenencias de valor.
Llegando a la casa parroquial, haciendo los vendajes de las heridas, describió ese día como:
1) El día más triste de tu vida,
2) El día más fracasado de su ministerio,
3) El día más infructífero de su carrera.

Después de cinco años, el sacerdote decidió compartir esta historia con la iglesia. Cuando terminaba de contar la historia, una pareja de gran destacada en esa parroquia lo detuvo y dijo:
- Padre, la pareja de la historia que se sentó en el fondo éramos nosotros. Estábamos al borde de la separación en función de varios problemas y desacuerdos que había en nuestro hogar. Esa noche decidimos finalmente nuestro divorcio, pero primero decidimos venir a la iglesia para dejar nuestras alianzas y luego cada uno seguiría su camino. Mientras tanto, dejamos la separación después de escuchar su homilía esa misma noche. Como consecuencia, hoy estamos aquí con el hogar y la familia restaurados.
Mientras la pareja hablaba, uno de los empresarios más exitosos que ayudaba en el sustento de esa iglesia saludaba, pidiendo hablar y al darle la oportunidad dijo:
- Padre, soy el señor que entró medio sucio con una cuerda en la mano. Yo estaba al borde de la quiebra, perdido en las drogas, mi esposa y mis hijos se habían ido de casa por cuenta de mis agresiones. Esa noche traté de suicidarme, pero la cuerda se rompió. Así que decidí comprar otra. Cuando me puse en camino a comprar otra cuerda, vi la iglesia abierta, decidí entrar realmente sucio con la cuerda en la mano. Esa noche, su homilía perforó mi corazón y salí de aquí con ánimo de vivir. Hoy estoy libre de las drogas, mi familia volvió a casa y me convertí en el mayor empresario del pueblo.
En la puerta de la entrada de la sacristía, el diácono gritó:
- Padre, fui uno de esos ladrones que le robaron. El otro murió esa misma noche cuando realizábamos el segundo robo.
En su maletín, había una Biblia. La leí cada vez que me despertaba por la mañana. Después de tanto leer, decidí participar en esta iglesia.
El Padre se quedó en shock y empezó a llorar junto con los fieles.
Después de todo, esa noche que consideraba como una noche de fracaso fue una noche muy productiva.

MORALEJA DE LA HISTORIA

1- Ejerza su llamada (trabajo / misión) con dedicación y celo independiente del número de participantes.
2- Da lo mejor todos los días, porque cada día eres un instrumento del bien para la vida de alguien.
3- En los peores días de tu vida todavía puedes ser bendición en la vida de alguien.
4- El día que consideras como el día más infructífero de tu vida en la tierra, en realidad es el día más productivo en el mundo espiritual.
5- Dios usa las malas circunstancias de la vida para producir grandes victorias.
6- Nunca digas:"Hoy Dios no hizo nada", solo por el hecho de que tus ojos nada ven.

SEÑOR, GRACIAS POR HABERME DEJADO A TU MADRE

Señor, gracias por haberme dejado a tu Madre, Ella es mi compañera de caminos, mi estrella de la mañana, la más grande de tus discípulos. Espero que yo, a fiel ejemplo de María, pueda imitarte también en todas tus virtudes, amarte y ser uno de los que trabajan para tu Reino.
Tú has dicho que quien practica tu Palabra se convierte en una María, en cada uno de tus discípulos y así comenzamos a ser parte de tu familia.
A María acudiré siempre para que me consuele en las dificultades y me ayude a alcanzar una verdadera imitación de tu vida y de tu amor. Amén.

SEÑOR, BENDITO TÚ (ORACIÓN DE LA MAÑANA)

Señor, bendito Tú en esta mañana que me das tu amor, que me regalas este nuevo día para que sea feliz, bendito porque me ayudas a sanar mis heridas, porque restauras mi corazón, porque me haces renacer la esperanza, porque me llenas de fuerza para continuar luchando por mi felicidad, porque estás en mí, en mi corazón, en mis pensamientos, en todo lo que vivo estás presente diciéndome que me amas.
Derrama tu Espíritu Santo en mi vida, para soportar las adversidades, para que sea tu fuerza la que sostenga mi vida, para no flaquear en la lucha, para no creer que ya no hay camino por andar, dame fuerzas para seguir siendo discípulo con un corazón humilde. Dame fuerzas para aprender siempre del otro, para abrir los oídos y el corazón para cambiar, y perdurar en el cambio, para que sea según como Tú quieres. Amén. 

lunes, 28 de septiembre de 2020

60 ESCALONES (Myriam Caterina)

60 escalones lleva
la calle de la Soledad.
Conozco un laberinto
más allá del bosque,
donde las hadas bailan
al ritmo de la lira celestial,
donde existen unos duendes
que provocan visiones espantosas
a quienes osan
sus fronteras traspasar.
En el reino de la fantasía
me pierdo algunos días.
Búscame debajo de un nenúfar
o en las aguas brillantes
del lago de Camelot.
Necesito, a veces, perderme
en las magia de las nubes de caramelo,
para volverme a encontrar de nuevo.

viernes, 25 de septiembre de 2020

VERDAD (José María Zandueta)

La Verdad nos hará libres.
Nos libera la Verdad
de todas nuestras miserias,
de todo el vasto arsenal
de mentiras, falsedades
y embustes sin confesar.
La Verdad nos hará libres,
nos dará su claridad
para distinguir el bien,
para abominar el mal,
para tener en los labios
el beso de la amistad
y limpiar los corazones
del gran odio universal.
La Verdad nos hará libres
para intuir y pensar
cuán grandes son nuestras culpas
y nuestra propia maldad.
Arriba está el Dios del Cielo,
el Cordero Celestial,
que murió por redimirnos,
que nos amó de verdad
y que quiso hacerse hombre,
tomando carne mortal.
Él nos quiere como Padre
y nos espera, en verdad,
en los atrios celestiales
por toda la eternidad.

miércoles, 16 de septiembre de 2020

VA LLEGANDO EL OTOÑO (Myriam Caterina)

Va llegando el otoño,
lo espero con ansiedad,
el frescor de su brisa,
las hojas traviesas
que me rodean al caminar.
Tiempo de vendimia,
de sabor a leña,
de buen yantar...
remolinos en la acera,
nostalgia del mar...
la vida se acelera,
sin darnos cuenta,
estamos en Navidad.

martes, 15 de septiembre de 2020

HOSANNA (José María Zandueta)

Sale un sol esplendoroso 
por el ventanal del Cielo. 
Mil nubes de terciopelo, 
en un despliegue glorioso, 
cantan el himno gozoso, 
que se eleva en la mañana. 
¡Hosanna, Señor, Hosanna! 
Brillan, llenos de esplendor, 
los astros alrededor 
y tras sus celestes huellas, 
cantan millones de estrellas: 
¡Hosanna, Hosanna, Señor!

ORACIÓN AL ÁNGEL DE LA GUARDA (3)



Ángel de la paz, Ángel de la Guarda, a quien soy encomendado, mi defensor, mi vigilante centinela; gracias te doy, que me libraste de muchos daños del cuerpo y del alma. Gracias te doy, que estando durmiendo me velaste, y despierto me encaminaste; al oído, con santas inspiraciones me avisaste.
Perdóname, amigo mío, mensajero del cielo, consejero, protector y fiel guarda mío; muro fuerte de mi alma, defensor y compañero celestial. En mis desobediencias, vilezas y descortesías ayúdame y guárdame siempre de noche y de día. Amén. 

LOS SIETE DOLORES DE LA VIRGEN


 

UNA TARDE FRESQUITA DE MAYO

Una tarde fresquita de mayo

cogí mi caballo y me fui a pasear

por la senda donde mi morena,

gentil y risueña, solía pasar.

Yo la vi que cogía una rosa,

yo la vi que cogía un clavel,

y le dije: Jardinera hermosa,

¿me das una rosa?, ¿me das un clavel?

Y me dijo muy fina y galante:

Eso que me pides yo te lo daré,

si me juras que nunca has tenido

flores en la mano de otra mujer.

Yo te juro que eres la primera

de quien flores espero coger,

por lo tanto, jardinera hermosa, 

¿me das una rosa?, ¿me das un clavel?

Una tarde fresquita de mayo

cogí mi caballo y me fui a pasear

por la senda donde mi morena,

gentil y risueña, solía pasar.


ORACIÓN A LA VIRGEN DE SAN MANUEL GONZÁLEZ

¡Madre querida!… ¡Que no nos cansemos! Firmes, decididos, alentados, sonrientes siempre, con los ojos de la cara fijos en el prójimo y en sus necesidades, para socorrerlos, y con los ojos del alma fijos en el Corazón de Jesús que está en el Sagrario, ocupemos nuestro puesto, el que a cada uno nos ha señalado Dios. ¡Nada de volver la cara atrás! ¡Nada de cruzarse de brazos! ¡Nada de estériles lamentos! Mientras nos quede una gota de sangre que derramar, unas monedas que repartir, un poco de energía que gastar, una palabra que decir, un aliento de nuestro corazón, un poco de fuerza en nuestras manos o en nuestros pies, que puedan servir para dar gloria a Él y a Ti y para hacer un poco de bien a nuestros hermanos. ¡Madre mía... morir antes que cansarnos!

viernes, 11 de septiembre de 2020

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA. ACTOS DE FE, ESPERANZA Y CARIDAD SOBRE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA

ACTO DE FE

Creo que la santísima Virgen María fue concebida sin pecado original, porque así lo ha revelado Dios, según me lo enseña y me lo manda creer la Iglesia católica; lo creo con la misma fe que creo en el misterio de la Santísima Trinidad, en el de la Encarnación del Verbo Eterno, que se hizo hombre en las entrañas virginales de la misma Señora por obra del Espíritu Santo, y en la vida eterna que se sigue a la presente, y en esta fe quiero vivir y morir.

ACTO DE ESPERANZA

Por la fe que tengo de la inmaculada concepción de María santísima pido a Dios y espero de su misericordia infinita el perdón de mis pecados, el remedio de mis necesidades y de todos los males que afligen a la Religión y a la sociedad, la perseverancia final y la gloria eterna.

ACTO DE CARIDAD

Por la fe y la esperanza que tengo en la concepción inmaculada de María santísima, y por todos los bienes dispensados en este privilegio a Nuestra Señora, en que tanto resplandece la bondad y misericordia divina, amo a Dios con todo mi corazón y le ofrezco todos los afectos de mi alma con un deseo ardentísimo de amarle y servirle hasta la muerte.



ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA PARA OBTENER Y CONSERVAR LA VIRTUD DE LA PUREZA


¡Oh Virgen purísima, inmaculada 
María! Bajo tu materno amparo me acojo para que me libres del horrible monstruo de la impureza; dame santo horror a los regalos y apetitos de la carne y fuerza para huir de los engaños e imposturas del mundo, odio a sus vanidades y esfuerzo para no caer bajo las sugestiones del maligno espíritu. Ruega por mí, Madre mía, pues quiero ser de veras tu hijo, y alcánzame de tu divino Hijo Jesús, no solo la humildad y la pureza, sino también un fino amor de Dios con que se abrase mi corazón. Amén.

Padre nuestro, Ave María y Gloria al Padre.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

EL MERCADER DE VENECIA (Cuento de Calleja)


 








Solución a la charada nº 262: HOJARASCA


HIMNO A LA FAMILIA

Que ninguna familia comience en cualquier de repente,
que ninguna familia se acabe por falta de amor,
la pareja sea el uno en el otro de cuerpo y de mente
y que nada en el mundo separe un hogar soñador,
que ninguna familia se albergue debajo del puente
y que nadie interfiera en la vida y en la paz de los dos
y que nadie los haga vivir sin ningún horizonte
y que puedan vivir sin temer lo que venga después.
La familia comience sabiendo por qué y dónde va
y que el hombre retrate la gracia de ser un papá,
la mujer sea cielo y ternura, afecto y calor
y los hijos conozcan la fuerza que tiene el amor.
Bendecid, oh Señor, las familias, amén.
Bendecid, oh Señor, la mía también.
Que marido y mujer tengan fuerzas de amar sin medida
y que nadie se vaya a dormir sin buscar el perdón,
que en la cuna los niños aprendan el don de la vida,
la familia celebre el milagro del beso y del pan,
que marido y mujer de rodillas contemplen sus hijos,
que por ellos encuentren la fuerza de continuar
y que en su firmamento la estrella que tenga más brillo
pueda ser la esperanza de paz y certeza de amar.
La familia comience sabiendo por qué y dónde va
y que el hombre retrate la gracia de ser un papá,
la mujer sea cielo y ternura, afecto y calor
y los hijos conozcan la fuerza que tiene el amor.
Bendecid, oh Señor, las familias, amén.
Bendecid, oh Señor, la mía también.
Bendecid, oh Señor, la mía también.

martes, 8 de septiembre de 2020

ORACIÓN EN TIEMPO DE TORMENTA

Oh Dios, que asentaste la tierra sobre sus cimientos, apiádate de nuestros temores y atiende nuestras súplicas, para que, apaciguados los huracanes, tornados y tormentas, sintamos siempre tu amparo y, seguros con tu protección, te sirvamos llenos de alegría.
Oh María, concebida sin pecado original, ruega por nosotros que recurrimos a Ti.
Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

UN AMIGO DE VERDAD

Pablo llamó a su amigo Andrés y le dijo:
- Necesito dinero, mi madre está enferma y no tengo dinero para las medicinas.
Su amigo respondió:
- Está bien, mi querido amigo, llámame después de las actividades del día.
Dicho y hecho, él lo llamó, pero el teléfono estaba apagado. Llamó una y otra vez, hasta que se cansó y fue a buscar a otro amigo que pudiera ayudarle, pero no pudo encontrar ninguno. Triste y decepcionado con su amigo Andrés que lo abandonó y apagó el teléfono cuando él más lo necesitaba, volvió a casa y encontró una bolsa de medicamentos junto a la almohada donde su madre estaba durmiendo. Le preguntó a su hermano, que le dijo:
- Vino tu amigo Andrés, recogió las recetas y trajo esas medicinas. Se fue hace tiempo.
Con lágrimas en los ojos, salió a buscar a su amigo. Cuando lo encontró le preguntó:
- ¿Dónde has estado? Te llamé, pero tu teléfono estaba apagado.
El amigo dijo:
Pablo, vendí el teléfono y compré las medicinas de tu madre.

                                 *********************

El amigo de verdad no cruza los brazos hasta que el otro amigo esté bien.
El verdadero amigo es un hermano de madre diferente.
Oremos por nuestros amigos.


SUÉLTALO

Un viejo sabio cogió un día un vaso de agua, lo levantó y preguntó a todos los que estaban a su alrededor:
- ¿Cuánto pesa este vaso?
Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.
El sabio insistió esta vez diciendo:
- El peso absoluto no es importante. Todo depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo un minuto, no es problema. Si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo. Si lo sostengo un día, mi brazo se entumecerá y paralizará. El peso del vaso no cambia, es siempre el mismo, pero cuanto más tiempo lo sujeto más pesado y más difícil de soportar se vuelve.
Y continuó:
- Las preocupaciones, los pensamientos negativos, los rencores, el resentimiento, son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas en ellos todo el día, empiezan a doler. ¿Y si piensas en ellos toda la semana, durante meses e incluso años? Acabarás sintiéndote paralizado e incapaz de hacer nada.

Acuérdate de soltar el vaso. 
Acuérdate de soltar lo que te hace daño.
Acuérdate de soltar lo que ya no necesitas.
Suelta y siéntete libre de resentimientos.

ORACIÓN POR MI QUERIDA MADRE

Querido Dios, mi madre ha partido ya de este mundo; te pido que la acojas en tu regazo, que le tengas en cuenta lo buena madre que ha sido para mí y para mis hermanos. Tenle en cuenta sus desvelos cuando estábamos enfermos, sus sacrificios cuando el dinero escaseaba en casa, sus horas dedicadas a sus hijos pequeños e inquietos, su cansancio, su ternura de madre derramada sobre nosotros.
También fue buena esposa y cuidó siempre con solicitud a nuestro padre, y se ocupó de que estuviera siempre a gusto. Siempre cedía en las pequeñas discusiones que mantenían para conservar la paz en el hogar.
Te doy gracias por la educación que he recibido de ella, sobre todo con su ejemplo. Te doy gracias, Señor, por haberme dado una madre caritativa con todos, comprensiva y humilde.
Querido Dios, acoge en tu seno a mi amada madre que ya ha partido de este mundo.

lunes, 7 de septiembre de 2020

AL SANTÍSIMO SACRAMENTO (José María Zandueta)

Oh divina Majestad, 
que en el Santo Sacramento 
sois amor, paz y sustento, 
pan vivo de eternidad. 
Oh Dios de toda bondad, 
danos hoy tu bendición 
y haz que nuestro corazón, 
ante tantas maravillas, 
caiga a tus pies de rodillas 
en perpetua adoración.

sábado, 5 de septiembre de 2020

ORACIÓN DE LIMPIEZA DE SAN MIGUEL ARCÁNGEL

Yo....... pido que todo trabajo energético negativo, agresores y entidades no provenientes de la luz, que estén dirigidos a mi persona o a cualquier integrante de mi familia, casa y asuntos sea trasmutado aquí y ahora en el fuego de Dios para su definitiva liberación.
Pido desde mi lugar sagrado que es mi corazón que los soldados aliados del Arcángel Miguel custodien mi hogar, mi aura y la de mis seres queridos.
Desde el centro de mi alma que es mi corazón pido que el amado Arcángel Miguel y su ejército de Ángeles envuelvan de protección mi aura y la de mis seres queridos y también nos libere de toda situación de energía negativa.
San Miguel, sitúa a tus Ángeles arriba, abajo y a los costados de mi hogar.
Que la poderosa luz azul despeje todas las trabas que me impiden alcanzar mis sueños.
Gracias, San Miguel Arcángel, por tan maravillosa protección.