Nadie se ha de tomar nunca la pena
de meterse á mandar en casa ajena.
Oye un ejemplo, y te pusiera cien:
No sólo no está bien,
sino que es importuno y muy grosero,
si en la mesa te sirven el primero,
al criado decir con voz sonora:
—¡Hombre, no..., sirva usted á la señora!—
Pues qué... ¿no te imaginas,
si estás comiendo entre personas finas,
y si el criado es listo,
que lo deben tener todo previsto?
de meterse á mandar en casa ajena.
Oye un ejemplo, y te pusiera cien:
No sólo no está bien,
sino que es importuno y muy grosero,
si en la mesa te sirven el primero,
al criado decir con voz sonora:
—¡Hombre, no..., sirva usted á la señora!—
Pues qué... ¿no te imaginas,
si estás comiendo entre personas finas,
y si el criado es listo,
que lo deben tener todo previsto?
Es no sólo grosero, raya en vicio
interrumpir el orden del servicio.
interrumpir el orden del servicio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario