Buenos días. Hoy sábado por la mañana las lecturas nos muestran la fidelidad de Dios, que no abandona a su pueblo, sino que lo quiere reunir como un pastor reúne y cuida de sus ovejas. En el evangelio el Sumo Sacerdote Caifás toma la palabra y anuncia que conviene la muerte de uno para que el pueblo no muera. Así va a ser, Cristo con su muerte atrae a todos los que quieren ser hijos de Dios. Hoy a nosotros se nos invita a descubrir el gran amor que Dios tiene con nosotros y cómo a pesar de que nos desviemos de la felicidad, Él siempre será fiel a su promesa. Ojalá escuchemos la voz del pastor y nos dejemos guiar. Seamos buenos y confiemos en Dios, que quiere convertir nuestra tristeza en alegría.
1ª Lectura (Ez 37, 21-28): Esto dice el Señor Dios: «Recogeré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los reuniré de todas partes para llevarlos a su tierra. Los hará una sola nación en mi tierra, en los montes de Israel. Un solo rey reinará sobre todos ellos. Ya no serán dos naciones ni volverán a dividirse en dos reinos. No volverán a contaminarse con sus ídolos, sus acciones detestables y todas sus transgresiones. Los liberaré de los lugares donde habitan y en los cuales pecaron. Los purificaré; ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios. Mi siervo David será su rey, el único pastor de todos ellos. Caminarán según mis preceptos, cumplirán mis prescripciones y las pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que yo di a mi siervo Jacob, en la que habitaron sus padres: allí habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre, y mi siervo David será su príncipe para siempre. Haré con ellos una alianza de paz, una alianza eterna. Los estableceré, los multiplicaré y pondré entre ellos mi santuario para siempre; tendré mi morada junto a ellos, yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Y reconocerán las naciones que yo soy el Señor que consagra Israel, cuando esté mi santuario en medio de ellos para siempre».
Salmo responsorial: Jer 31
R/. El Señor nos guardará como un pastor a su rebaño.
Escuchad, pueblos, la palabra del Señor, anunciadla a las islas remotas: «El que dispersó a Israel lo reunirá, lo guardará como un pastor a su rebaño.
»Porque el Señor redimió a Jacob, lo rescató de una mano más fuerte». Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión, afluirán hacia los bienes del Señor.
Entonces se alegrará la doncella en la danza, gozarán los jóvenes y los viejos; convertiré su tristeza en gozo, los alegraré y aliviaré sus penas.
Versículo antes del Evangelio (Ez 18, 31): Echad lejos de vosotros todas vuestras prevaricaciones, dice el Señor, haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo.




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