A la niña Asunción de Zaragoza y del Pino
Así, niña encantadora,
por que tus gracias no roben
las huellas que el tiempo deja,
juega como niña ahora,
como niña cuando joven,
como joven cuando vieja.
Por mis muchos desengaños,
te ruego, Asunción querida,
que ames mientras tengas vida
como amas a los seis años.
Justamente, de ese modo;
amando desamorada;
así, no queriendo nada;
esto es, queriéndolo todo:
anhelante y sin anhelo,
ya resuelta, ya indecisa,
pasa de la risa al duelo,
pasa del duelo a la risa;
así, de prisa, de prisa;
todo al vuelo, todo al vuelo.
por que tus gracias no roben
las huellas que el tiempo deja,
juega como niña ahora,
como niña cuando joven,
como joven cuando vieja.
Por mis muchos desengaños,
te ruego, Asunción querida,
que ames mientras tengas vida
como amas a los seis años.
Justamente, de ese modo;
amando desamorada;
así, no queriendo nada;
esto es, queriéndolo todo:
anhelante y sin anhelo,
ya resuelta, ya indecisa,
pasa de la risa al duelo,
pasa del duelo a la risa;
así, de prisa, de prisa;
todo al vuelo, todo al vuelo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario