Buenos días. Feliz Navidad. Hoy jueves nos encontramos con el AMOR. Dios es Amor, y quien ama conoce a Dios. Pero lo más impresionante es que las lecturas nos muestran que el Amor de Dios es perfecto porque no pide nada a cambio, sino que se entrega, se parte y se reparte como el pan y los peces, para que comamos todos hasta saciarnos y no se desperdicie nada, porque hay Amor de sobra. ¿Seremos capaces de amarnos unos a otros como Él nos ama? O ¿viviremos siempre reclamando al otro que nos devuelva el amor que le ofrecemos? Seamos buenos, confiemos en Dios y aprendamos a Amar gratis como Dios nos ama.
1ª Lectura (1Jn 4, 7-10): Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por él. El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados.
Salmo responsorial: 71
R/. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes, así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a tu pueblo justamente.
Justicia y paz ofrecerán al pueblo las colinas y los montes. El rey hará justicia al oprimido y salvará a los hijos de los pobres.
Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz, era tras era. De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro de la Tierra.
Versículo antes del Evangelio (Lc 4, 18): Aleluya. El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. Aleluya.
Señor Jesús, tienes compasión de los que no te encuentran y te acercas a todos.
Tienes compasión de los que te tenemos miedo y te haces pequeño.
Tienes compasión de los que somos demasiado duros y te manifiestas como ternura.
Gracias, Jesús.
Tienes compasión de los que tenemos hambre y te conviertes en pan de vida.
Tienes compasión de los que no te entendemos y te haces Palabra.
Tienes compasión de los que nos sentimos solos y perdidos y te haces nuestro compañero de camino.
Gracias, Jesús.
Tienes compasión de los que sufren en su cuerpo o su alma y te presentas como nuestro médico y medicina.
Tienes compasión de los que somos perezosos para servir y te haces nuestro esclavo.
Tienes compasión de los que pecamos y cargas con las consecuencias de nuestros errores.
Gracias, Jesús.
Tienes compasión de los que nos cuesta entregarnos y te ofreces por nosotros en la cruz.
Tienes compasión de los que tememos a la muerte y con tu resurrección abres las puertas de la Vida eterna.
Tienes compasión de los somos cobardes y miedosos y nos regalas la fuerza de tu mismo Espíritu.
Gracias, Jesús…


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