¡No estoy sola! -exclamó sobrecogida,
cuando el amor hacía con su amante.
¡No estoy sola! -añadió perseverante,
en el amor hallada y sorprendida.
cuando el amor hacía con su amante.
¡No estoy sola! -añadió perseverante,
en el amor hallada y sorprendida.
No estoy sola, que estoy comprometida
con un amor secreto y fascinante,
con un amor que crece a cada instante
y llena de ilusión mi corta vida.
No estoy sola, que, amada y escogida,
de su cariño tierno y palpitante,
quiero vivir, con él a solas o distante,
muerta de amor, soñada y poseída.
No estoy sola, que, amada y preferida,
abandoné mi noche vacilante,
para vivir destino semejante
en mi secreta alcoba recluida.
- "Jamás la soledad tendrá cabida
en ese corazón" -dijo su amante,
mientras me quede vida, Dios mediante,
para los dos vivirla compartida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario