A la niña Asunción de Zaragoza y del Pino
Sigue el plan a que te exhorto,
amando al vuelo; hazte cargo
que el viaje es largo, ¡muy largo!...
y el tiempo es corto, ¡muy corto!...
Sé ligera, no traidora;
sopla el fuego que no abrasa;
quiere, como el que no quiere;
sea siempre, como ahora,
tu llanto, nube que pasa,
tu risa, luz que no muere.
Ama mucho, mas de modo
que estés siempre enamorada
de un cierto todo que es nada,
de un cierto nada que es todo.
Si ríes, olvida el duelo;
si lloras, pasa a la risa;
así... de prisa, de prisa;
todo al vuelo, todo al vuelo.
amando al vuelo; hazte cargo
que el viaje es largo, ¡muy largo!...
y el tiempo es corto, ¡muy corto!...
Sé ligera, no traidora;
sopla el fuego que no abrasa;
quiere, como el que no quiere;
sea siempre, como ahora,
tu llanto, nube que pasa,
tu risa, luz que no muere.
Ama mucho, mas de modo
que estés siempre enamorada
de un cierto todo que es nada,
de un cierto nada que es todo.
Si ríes, olvida el duelo;
si lloras, pasa a la risa;
así... de prisa, de prisa;
todo al vuelo, todo al vuelo.

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