A la niña Asunción de Zaragoza y del Pino
Para ver si es verdadero
lo que un apóstol revela,
-que lo fijo es pasajero,
que sólo es real lo que vuela-,
tiende el rostro, hermosa niña,
como ese cielo sereno,
ya al cielo, ya a la campiña,
y verás de una mirada
que es lo más rico o más bueno
lo que vuela o lo que nada,
como la espuma en los mares,
en el cielo los fulgores,
en los árboles las flores,
los celajes en el viento,
en el viento los sonidos,
la vida en nuestros sentidos,
y en la vida el pensamiento.

No hay comentarios:
Publicar un comentario